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Cuartoscuro
Fiscales presentan audio que presuntamente muestra cómo el Chapo negoció la compra de cocaína con las FARC
Es la primera vez que el jurado escucha directamente al Guzmán Loera realizar una negociación sobre drogas. La llamada sucedió en mayo de 2010, de acuerdo con el narcotraficante colombiano Jorge Milton Cifuentes Villa, quien ha testificado en el caso.
Cuartoscuro
Por Maurizio Guerrero / Notimex
13 de diciembre, 2018
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Los fiscales de Nueva York revelaron este jueves un audio de Joaquín “El Chapo” Guzmán negociando un cargamento de cocaína con un proveedor de drogas en territorio controlado por las ahora extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El audio de la llamada telefónica, reproducida como parte del juicio contra Guzmán en la corte de Brooklyn, es la primera vez que el jurado escucha directamente al acusado realizar una negociación sobre drogas. La llamada sucedió en mayo de 2010, de acuerdo con el narcotraficante colombiano Jorge Milton Cifuentes Villa, quien ha declarado que el líder del Cártel de Sinaloa adquiría cocaína del ahora extinto grupo guerrillero.

En el audio, Guzmán y el proveedor no identificado de cocaína de las FARC discuten un posible envío de seis toneladas de cocaína desde la frontera suroeste de Colombia hacia bodegas del acusado en la ciudad de Guayaquil, Ecuador, desde donde serían despachadas a México.

La llamada es iniciada por el sobrino de Guzmán, Tomás, quien está en Colombia a fin de concretar la negociación, que implica el pago en efectivo de dos toneladas de cocaína así como dejar propiedades en garantía por cuatro toneladas adicionales.

De acuerdo con Cifuentes Villa, el envío de las cuatro toneladas de drogas a crédito nunca se realizó. Él lo supo porque una propiedad suya en la ciudad de Cali es la que se quedaría como garantía.

“Aquí hay seriedad. Y me da gusto que sin conocerlo a usted nos dé esta seriedad”, afirmó Guzmán en la llamada, con un marcado acento sinaloense.

Sin embargo, el Chapo se quejó de que en el último envío de cocaína de parte de proveedores asociados con las FARC la calidad no era óptima, por lo que propone mandar un “técnico” que certifique la calidad de la cocaína antes de que sea enviada a Guayaquil.

“Necesito que me haga un favor y que un muchacho cheque las cosas, porque hay cosas que han llegado bajas”, declaró Guzmán Loera. “Se trata de que las cosas estén buenas”, añadió.

El negociante de las FARC aceptó que una persona de Guzmán viajara a revisar la calidad, aunque su preocupación primordial era obtener un 50 % de adelanto de las dos toneladas de cocaína que serán pagadas en efectivo.

El hombre de las FARC señaló que si hay cocaína “que salga mala”, Guzmán no tendrá que pagarla.

“Te vamos a comprar dos, a cómo me las vas a dejar”, preguntó Guzmán. Luego se inició un regateo, con el hombre de las FARC diciendo que el precio sería 2,100 dólares por kilo y Guzmán insistiendo en dos mil dólares.

Al finalizar de la negociación, el hombre de las FARC transfirió el teléfono a Tomás, quien confirmó a Guzmán que el precio sería 2,100, incluyendo el “flete” desde Colombia hasta Guayaquil.

Un día antes, el testigo Cifuentes había asegurado ante el jurado que entre 2007 y 2008, él comenzó a enviar la cocaína a Guzmán desde Ecuador.

Desde Ecuador, Cifuentes adquiría la cocaína principalmente del traficante colombiano Gilberto García, alias “Serpa”, “Pastrana” o “Político”. García vendía la coca en el departamento de Putumayo, en una zona controlada por las FARC.

Cifuentes explicó que dado que las FARC controlaban la zona de Colombia limítrofe con Ecuador, esa era “la única forma” de comprar cocaína.

“Le dije al señor Guzmán que comprábamos cocaína de la FARC y le pareció bien”, declaró bajo juramento el testigo Cifuentes.

Para transportar la cocaína desde San Lorenzo a las bodegas en Quito y Guayaquil, Cifuentes explicó que pagaba sobornos al capitán del ejército ecuatoriano Telmo Castro, quien cobraba 100 dólares por cada kilo de coca que transportaba en camiones militares.

El objetivo de transportar la cocaína en camiones militares era que así la mercancía no se perdería ni sería decomisada, señaló Cifuentes.

Desde las bodegas, la cocaína era llevada a los puertos de Ecuador, donde lanchas rápidas las transportaban hasta barcos tiburoneros provenientes de Perú, que se encontraban en aguas internacionales con barcos atuneros mexicanos.

Los barcos atuneros mexicanos entregaban a su vez la cocaína a lanchas rápidas frente a las costas de Sinaloa. De esa manera, cuando llegaban a los puertos, los barcos ya no contenían la droga.

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Televisión Cubana
Por qué México ha deportado a más cubanos en 5 meses que en todo 2018
Según cifras oficiales, en lo que va del año más de 500 cubanos fueron deportados desde México, una cifra tres veces mayor a la reportada durante todo 2018.
Televisión Cubana
Por Lioman Lima @liomanlima (BBC Mundo)
10 de mayo, 2019
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Más de 500 cubanos han sido deportados de México en lo que va del año.

El cubano Raudel González llegó a México en marzo pasado y, dos meses después, teme que la odisea que lo llevó a cruzar siete países pueda terminar donde mismo comenzó: en un avión en La Habana.

“A muchos de los que vinieron conmigo los detuvieron y creo que ya los deportaron. Yo no sé qué me voy a hacer si me deportan, vendí mi casa en Cuba, mis cosas, todo”, cuenta vía telefónica a BBC Mundo.

Como González, cientos de cubanos que intentan llegar a EE.UU. viven desde hace meses en un limbo migratorio en México, que para muchos ha terminado con su deportación.

“Lo que están haciendo es que nos meten en estaciones migratorias, no nos dan papeles para pasar y luego están deportando a todo el mundo”, asegura.

Según cifras oficiales, en lo que va del año, más de 500 cubanos fueron detenidos en México y retornados a su país de origen, una cifra tres veces mayor a la reportada durante todo 2018.

Es, al decir de expertos consultados por BBC Mundo, la mayor oleada migratoria de cubanos desde que el expresidente Barack Obama derogara a inicios de 2017 la ley “pies secos, pies mojados”, que garantizaba a los residentes de la isla asilo político en los puestos fronterizos de EE.UU.

Pero incluso cuando ley estaba vigente, como en 2015, de los casi 5,000 cubanos que se presentaron ante las autoridades migratorias mexicanas solo 243 fueron devueltos a la isla.

En un comunicado enviado a BBC Mundo, el Instituto Nacional de Migración (INM) consideró que el aumento en las deportaciones reportadas en los últimos meses responde “al incremento en el flujo irregular de personas de nacionalidad cubana” que llegan a México.

El gobierno de Cuba, por su parte, no se ha pronunciado oficialmente al respecto; pero, por primera vez en décadas, los medios oficiales de la isla han dado una extensa cobertura a la llegada de los deportados.

Los reportajes -en los que los recién llegados prometen que no lo volverán a hacer y cuentan los riesgos de la travesía, aunque no los motivos que tuvieron para abandonar la isla– han sido vistos como una forma de desmotivar a la población para que no siga intentando salir del país.

Por años, La Habana acusó a la ley “pies secos, pies mojados” y a los beneficios que daba a los cubanos que tocaban suelo de Estados Unidos de ser el principal motivo para las sucesivas oleadas migratorias que ha sufrido la isla.

Ahora, las autoridades llaman a “una emigración regular, ordenada y segura” y presenta a la mayoría de los deportados como “víctimas de los grupos criminales vinculados al tráfico humano en la región”.

¿Cuándo empezaron las deportaciones?

Según explica a BBC Mundo Rachel Schmidtke, experta en temas de migración del Wilson Center, las deportaciones de migrantes indocumentados han sido una práctica “consistente” e “ininterrumpida” de México desde que el gobierno de Enrique Peña Nieto implementó el Programa Frontera Sur en 2014, que fue visto por sus críticos como una “cacería de migrantes”.

Sin embargo, aunque los cubanos eran parte de los cientos de indocumentados que llegaban cada día al país, el gobierno de la isla se negó por años a recibirlos de vuelta.

De ahí que las autoridades migratorias mexicanas les expidieran en muchos casos un permiso que les permitía cruzar legalmente hasta la frontera de EE.UU. o hicieran de la vista gorda con ellos.

La situación cambió desde mayo de 2016, cuando entró en vigencia un memorando de entendimiento entre los dos países en el que La Habana se comprometía a recibir de vuelta a sus ciudadanos con una situación migratoria irregular en México.

Desde entonces, el gobierno mexicano opta por detener en “estaciones migratorias” a los cubanos que llegan sin visa al país, como a muchos otros inmigrantes indocumentados.

En ellas esperan un par de semanas hasta que la embajada o los consulados de la isla los reconozcan como sus ciudadanos.

Si esto ocurre, son enviados a la isla, un proceso que el INM llama “retorno asistido”.

Ya en 2016, según cifras oficiales, de los alrededor de 4,000 cubanos que se presentaron en distintos puestos fronterizos, fueron retornados unos 3,617.

En 2017, cuando se derogó la ley que les daba beneficios en EE.UU., la cifra de devueltos se redujo drásticamente a 608, mientras el año pasado apenas llegó a los 156.

¿Por qué AMLO optó por más deportaciones de cubanos?

Rodolfo Cruz Piñeiro, experto en temas de migración de El Colegio de la Frontera, considera que el aumento en las deportaciones de cubanos debe entenderse como parte de un fenómeno más complejo, asociado con el creciente número de migrantes que llegaron a México tras las caravanas de octubre de 2018.

“López Obrador comenzó su gobierno en diciembre de 2018 y su discurso fue tener una política basada en los derechos humanos de los migrantes, abrirles las puertas a estas personas que tenían problemas en sus lugares de origen”, explica a BBC Mundo.

Como parte de esta política, comenta, a partir de enero las autoridades mexicanas entregaban con cierta facilidad una especie de visas por “razones humanitarias” en la frontera sur del país, que permitía a los migrantes transitar por territorio mexicano o incluso permanecer en él por un periodo determinado de tiempo.

Esta situación y ese mensaje de respeto a los migrantes lo que hizo fue generar expectativas en muchos países sobre la posibilidad que tendrían de emigrar hacia Estados Unidos a través de México y comenzaron a llegar personas de todos lados, no solo cubanos, sino de países que no formaban parte de los patrones migratorios tradicionales como el Congo o Bangladesh”, comenta Cruz Piñero.

Sin embargo, en febrero, las autoridades dejaron de emitir los permisos de forma súbita.

Un mes después, la Secretaría de Gobernación anunció un “plan de contención” ante el elevado número de migrantes que llegaban a la frontera sur.

¿A qué obedeció ese cambio abrupto?

Según Schmidtke, una serie de factores conllevaron al gobierno de AMLO a dar un giro solapado en su “mensaje humanitario” hacia los migrantes.

“Por una parte, ante el creciente número de personas que llegaba, quedó claro que las capacidades de México para recibirlas ya estaban al límite y por otra parte, estuvieron las fuertes presiones del gobierno de Estados Unidos”, afirma.

En los últimos meses, las autoridades de México reconocieron que muchas de las “estaciones migratorias” en el sur del país estaban desbordadas en su capacidad, lo que conllevó a disímiles denuncias sobre las condiciones humanitarias de estos centros.

Mientras, el presidente Donald Trump lanzó varios tuits en los exigía al gobierno mexicano contener el flujo de migrantes y amenazó incluso con cerrar la frontera sur si México no actuaba.

“Yo creo que ese fue el factor fundamental: existieron presiones muy fuertes por parte del gobierno de Trump para que México parara ese flujo irregular y a partir de entonces, comenzaron a darse cambios en esa supuesta apertura hacia los migrantes”, comenta Piñeiro Cruz.

¿Qué pasó con los cubanos?

González asegura que muchos, como él, decidieron lanzarse tras rumores de que Estados Unidos estaba dando asilo nuevamente a cubanos y al escuchar sobre el tema de las caravanas y las “visas humanitarias” para cruzar México.

“La situación en Cuba cada vez está más difícil y uno arriesgaría hasta la vida, lo que sea, con tal de salir de allí”, afirma.

De acuerdo con Schmidtke, pese a que ya no existe la ley “pies secos, pies mojados”, los nacionales de la isla siguen siendo candidatos aptos para solicitudes de asilo en Estados Unidos dada la situación en Cuba.

Sin embargo, muchos, como González, tropezaron con el mayor obstáculo al presentarse en la frontera sur de México.

La oficina de regulación migratoria de Tapachula dejó de emitir en febrero las tarjetas que permitían el paso y muchos de los que se presentaban ante las autoridades eran enviados a centros migratorios para, en muchos casos, ser deportados.

Desde entonces, los nacionales de la isla han protagonizado diversos intentos de escape de los centros migratrios que han ocupado titulares en medios mexicanos.

Y si en enero solo fueron devueltos siete cubanos y solo 1 febrero, ya para marzo el número creció hasta 143 y en abril se duplicó, según cifras del INM.

Finalmente, la oficina reabrió el pasado lunes, pero las autoridades migratorias aclararon en un comunicado que los cubanos, según las leyes mexicanas, no son elegibles para obtener el permiso que les permita cruzar México.

Datos ofrecidos por el INM a BBC Mundo indican, sin embargo, que de las casi 1,500 personas que se presentaron el lunes ante la oficina para solicitar la regulación de su paso por México, un 70% era cubanos.

¿Por qué están llegando más cubanos a México?

Los expertos consultados por BBC Mundo coinciden que durante los últimos meses tres factores han influido para contribuir a la “crisis migratoria” que viven cientos de cubanos en México.

  • Desde hace casi dos años, el gobierno de Trump cerró el consulado de EE.UU. en La Habana y suspendió el programa de reunificación familiar, que beneficiaría a 30,000 cubanos, lo que ha llevado a muchos a optar por una vía “alternativa”.
  • Tras la crisis en Venezuela, las condiciones económicas de Cuba han empeorado, lo que ha llevado a muchos cubanos a buscar una salida desesperada de la isla.
  • Algunos países centroamericanos, como Panamá o Nicaragua, han ofrecido ciertas facilidades de visas a cubano, lo que, al decir de los expertos, ha convertido a estos países en un trampolín hacia Estados Unidos.

Sin embargo, Willie Allen, un abogado de migración que ha atendido por décadas a cubanos que tramitan sus solicitudes de asilo en Estados Unidos, cree que las propias políticas hacia la migración del presidente de Estados Unidos han dejado a México “entre la espada y la pared” y lo han llevado a optar por las deportaciones como un mensaje simbólico para frenar la llegada de cubanos.

“La política de Trump ha incrementado los problemas en la frontera y los ha convertido en una crisis mucho más grande de lo que debería ser”, sostiene.


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