En 2018, en CDMX se denunció cada 60 minutos un asalto a transeúnte y a casa habitación
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

En 2018, en CDMX se denunció cada 60 minutos un asalto a transeúnte y a casa habitación

Según datos de la Procuraduría capitalina, este 2018 hubo una leve baja en asaltos a comercios y negocios.
Cuartoscuro
Por Manu Ureste
31 de diciembre, 2018
Comparte

En 2018, cada 60 minutos se cometió en la Ciudad de México un asalto a transeúnte en vía pública o en casa habitación.  Esas son dos de las principales estadísticas que dejan las cifras oficiales de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México para este año, las cuales muestran un aumento en el caso de estos dos delitos, en tanto se registró un leve descenso de las denuncias por asalto a negocios, luego de que 2017 registrara la mayor cifra en 20 años.

Los datos también reflejan un ligero descenso en las denuncias a robos a vehículos de motor, incluyendo coches y motocicletas, así como de asaltos en cajeros automáticos y sucursales bancarias, y en lugares públicos como restaurantes, mercados, y cines.

9 de cada 10 robos a transeúntes son con violencia

Uno de los delitos que más se denunciaron en la capital del país fueron los asaltos con violencia en la vía pública.

De acuerdo con datos de la Procuraduría, entre enero y noviembre de 2018, que es el dato más actualizado a la fecha, se interpusieron 8 mil 444 denuncias por este ilícito, de las cuales hasta 7 mil 401, es decir, el 87.6% -o casi 9 de cada 10-, fueron por asalto violento.

Esta cifra supone un aumento considerable de las denuncias por robo a transeúntes: se interpusieron hasta mil 455 denuncias más, un 20% al alza en comparación con 2017 (se registraron 6 mil 989 en el mismo periodo enero-noviembre), uno de los años más violentos en la capital mexicana durante el sexenio de Miguel Ángel Mancera, el cual, de por sí, fue el más violento desde que se tenga registro en la capital.

En comparación con 2016, la cifra de asaltos a transeúntes aumentó hasta 36%: este 2018 se registraron 2 mil 230 denuncias más que hace dos años. Mientras que, si se compara con 2015, los asaltos aumentaron 17%; y en relación a 2014, solo aumentó 2%.

De hecho, el dato de denuncias por robos a transeúntes en vía pública de este 2018 es el más alto en cuatro años, hasta 2014, que es la última estadística que ofrece la Procuraduría en su portal de internet.

Las 8 mil 444 denuncias por asalto a transeúnte en la Ciudad de México también pueden traducirse en otras cifras: en promedio, 768 asaltos al mes, 25 por cada día, y algo más de un asalto por cada hora.

Por otra parte, de acuerdo con datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública, este 2018, la capital mexicana acumuló una tasa de 102.89 asaltos a transeúnte en vía pública por cada 100 mil habitantes, la cuarta más alta en todo el país.

La primera es Tabasco, con una tasa de 214.07 robos por cada 100 mil habitantes. En segundo lugar, Aguascalientes, con una tasa de 156.53 por cada 100 mil; y, en tercer lugar, Baja California, con 115.97 por cada 100 mil.

Casi 7 mil robos a casas

El otro delito que aumentó en la capital este 2018 es el de robo a casa habitación. Entre enero y noviembre, se registraron 6 mil 924 denuncias, de las cuales, la mayoría, 93%, fueron sin violencia.

Esta cifra de casi 7 mil robos a casas supone 629 asaltos cada mes, 21 por día, o casi un robo cada hora.

En comparación con 2017, van 856 robos más a casas en 2018, un 14% al alza. Y en comparación hasta 2014, la cifra refleja un aumento progresivo: 20% más que en 2016; 37% más que en 2015; y 40% más que en 2014.

La estadística de robos a casa habitación de 2018 es, también, la más alta desde 2014.

No obstante, a pesar de este aumento, la tasa de este delito por cada 100 mil habitantes de la capital mexicana está muy lejos de la registrada por otros estados.

La tasa de la ciudad de México es de 78.79 denuncias por robos a casa habitación por cada 100 mil habitantes, muy por debajo de Colima, que con una tasa de 284.99 por cada 100 mil habitantes ocupa el primer lugar, o de Baja California Sur, la segunda con 261.52 robos a casas por cada 100 mil habitantes.

Cae levemente robo a negocio, cajeros, restaurantes y autos

En cuanto a los descensos, las denuncias por delitos de robo a negocio en la Ciudad de México registró una leve caída, luego de que 2017 registrara el nivel más alto de asaltos a comercios en los últimos 20 años.

Entre enero y noviembre de este año, van acumuladas 14 mil 826 denuncias por robo a comercio, de las cuales, el 83%, son sin violencia. O en otras cifras: mil 347 robos a negocios cada mes, 50 por día, o casi dos cada hora.

Esta estadística de 2018 refleja un descenso de 7% en comparación con el año pasado, cuando se contabilizaron en 11 meses 15 mil 956 denuncias.

No obstante, si se compara con 2016, los asaltos a negocios de la capital aumentaron en 2018 un 4.2%; un 12% en relación a 2015; y un 28% en comparación con 2014.

Dentro de estas cifras, cabe precisar que los robos con y sin violencia han tenido comportamientos distintos en los últimos cinco años: en 2014 se contabilizaron 8 mil 264 denuncias por robo a negocio sin violencia, y en 2018 van 12 mil 358 denuncias, casi 50% más. Mientras que los asaltos con violencia, en 2014 sumaron 3 mil 341 denuncias, y en 2018 van 2 mil 468, un 26% menos.

Por otra parte, los robos violentos en cajero automático, o sucursal de banco, también experimentaron una leve caída: 285 denuncias en once meses de 2018, 29 menos que en 2017 (-9%).

Mientras que los robos en espacios abiertos, incluyendo restaurantes, mercados, hoteles, y cines, bajaron un 5%: se registraron 432 denuncias hasta noviembre de 2018, frente a las 455 de 2017, en el mismo periodo.

Y los robos a vehículo de motor, incluyendo autos y motocicletas, también experimentaron un leve descenso, aunque la cifra es prácticamente idéntica a la de 2017: este año van 9 mil 958 denuncias por este delito, frente a las 10 mil 178 de 2017; apenas un 2% a la baja este año.

Se disparan denuncias por robos en Metrobús, bajan en el Metro

El pasado 5 de diciembre, Animal Político publicó una nota en la que documentó que, en 2018, las denuncias por robos en diferentes transportes públicos de uso masivo en la Ciudad de México se dispararon, a excepción del Sistema de Transporte Colectivo Metro, que registró un descenso.

Entre enero y octubre de este 2018, la cifra más actualizada hasta la publicación de la nota, se registraron 525 denuncias por robos a bordo del Metrobús, hasta un 78.5% al alza en comparación con el mismo periodo de 2017, cuando se registraron 294 denuncias, y 198% más que en 2016, con 176 denuncias.

En el Metro, hasta octubre sumaban 625 robos, un descenso del 62% en comparación con 2017.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Las cinco maneras en que el cambio climático afecta tu bolsillo

Más allá de las discusiones a alto nivel y las proyecciones sobre el futuro del planeta, a nivel individual, el cambio climático tiene claros efectos en tus finanzas personales.
4 de noviembre, 2021
Comparte

El cambio climático puede tener un efecto directo en tu cuenta bancaria.

No solo porque sube el precio de los productos que compras y las cuentas que pagas cada mes, sino porque si vives en una zona expuesta a eventos climáticos extremos, puedes llegar a perder tu casa o tu empleo.

El número de días de calor extremo por año, cuando las temperaturas alcanzan los 50º C, se han duplicado desde 1980, según un estudio de la BBC.

Y de acuerdo al último informe publicado por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU (IPCC), es probable que para 2040 la temperatura exceda los 1,5 °C, aún reduciendo drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero.

Ese incremento de la temperatura se suma a una creciente cantidad de desastres naturales como huracanes, sequías, inundaciones y otros fenómenos que ponen en riesgo la vida y la economía local.

Estos eventos, junto al cambio general en los patrones climáticos y la pérdida de cosechas, afectan la disponibilidad de productos y servicios esenciales como los alimentos, el agua o la electricidad. Y hacen subir sus precios.

Como el cambio climático también afecta la salud de las personas, termina provocando un mayor gasto en salud.

Y en sus casas, cada vez más personas están utilizando de manera intensiva y permanente sistemas de climatización para lidiar con las olas de frío y calor extremo, aumentando su consumo energético.

A nivel global, un menor crecimiento económico debido al cambio climático y una mayor inflación, son una mala receta para tus finanzas personales.

Click here to see the BBC interactive

Aquí te explicamos 5 maneras en que el cambio climático está afectando tu bolsillo.

1.- Aumento en el precio de los alimentos

Uno de los efectos más severos del cambio climático ha llegado a las cosechas. Desastres naturales como sequías, inundaciones, incendios o huracanes han aumentado en los últimos años y las proyecciones científicas indican que si la temperatura del planeta continúa subiendo al ritmo que lo está haciendo ahora, las cosas serán más complicadas.

“Veremos olas de calor todavía más intensas y frecuentes”, dijo Friederike Otto, investigadora de la Universidad de Oxford, Reino Unido, y parte del equipo que elaboró el último informe del IPCC.

Agricultor en El Salvador

Getty Images

Bien lo saben los habitantes de Centroamérica que, como en muchas otras regiones del planeta, han sido víctimas de estas inclemencias naturales.

Por otro lado, la producción de cereales en América Latina y el Caribe ha disminuido, en medio de las graves sequías que han afectado a la región.

“Cualquier catástrofe incide fuertemente en la actividad económica y, por tanto, en el precio de los productos”, le dice a BBC Mundo Mercedes Pardo-Buendía, catedrática y directora del grupo de investigación Sociología del Cambio Climático y Desarrollo Sostenible de la Universidad Carlos III, España.

Además, advierte que en la producción y comercialización de alimentos incide el costo de la energía y el agua, que finalmente se traduce en precios más altos de los productos.

Sequía en Honduras

Getty Images

Mark Maslin, profesor de Geografía en University College London, Reino Unido, especializado en temas de cambio climático, señala que el aumento de precios es un efecto económico real.

“No hacerse cargo del cambio climático es realmente malo para la billetera de las personas”.

El aumento de las sequías, la temperatura y la humedad, influye en que menos personas puedan realizar labores agrícolas.

Eso hace que se queden sin sustento y también afecta tanto la cadena productiva como la disponibilidad y el precio de los alimentos, explica el experto en diálogo con BBC Mundo.

2.- Aumento en la cuenta de la luz y del agua

El aumento en el valor de los recibos de luz no es homogéneo. “Depende de cómo produces la electricidad y de otros factores como los subsidios gubernamentales que existen en varios países”, señala Maslin.

Pero en aquellos países afectados por sequías y cuya fuente de electricidad proviene de la energía hidroeléctrica, existe un impacto en el precio de de la luz.

Ampolletas

Getty Images

Ahora bien, hay otro proceso en marcha que si bien tendrá efectos positivos a largo plazo, puede provocar algunas disrupciones a corto plazo.

En todo el mundo, la electricidad se está volviendo más costosa debido a la transición desde las energías producidas con combustibles fósiles a energías alternativas renovables.

“En los hogares, será más cuantioso el recibo de la luz, pero éstos también verán el aumento del precio de los bienes de consumo pues el aumento en el precio de la electricidad termina impactando en el precio final de los productos”, explica Pardo-Buendía.

Otra cosa que vale la pena tener en cuenta es que, para los ancianos, el efecto en el alza de la cuenta de la luz es mayor porque suelen tener menores ingresos que cuando eran trabajadores activos y porque aumentan su gasto energético en el hogar para evitar los exceso de frío o calor.

Mujer con chorro de agua. Misisipi, EE.UU, después del huracán Katrina.

Getty Images

Respecto al agua, en aquellos lugares con escasez del recurso, las cuentas han comenzado a subir.

Y en la medida que las empresas que venden el agua deban hacer grandes inversiones para procurar el abastecimiento familiar e industrial, es probable que esos costos sean asumidos por los consumidores en aquellos países donde el servicio no está subsidiado.

3.- Aumento en el precio de los seguros frente a eventos extremos

“El aumento en el precio de los seguros ya se está produciendo“, comenta Pardo-Buendía.

Seguros para el sector agrario, para el hogar y para todo tipo de contingencias. Por un lado ha subido el valor y, por otro, muchas empresas aseguradoras están rechazando a aquellos clientes considerados como demasiado riesgosos.

Hombre frente a casa inundada y detsruida

Getty Images

“Hay hogares que no encuentran compañías que los aseguren por el riesgo del cambio climático”, apunta la investigadora, tal como ocurre en la zona donde impactó el huracán Katrina en Estados Unidos en el año 2005.

En la medida que aumentan los daños provocados por el cambio climático, es probable que, a futuro, los seguros sigan aumentando de precio.

Si vives en una zona proclive a los incendios, por ejemplo, te pueden subir la tasa que debes pagar, dice Sarah Dougherty, representante del Centro de Finanzas Verdes de la organización Natural Resources Defense Council (NRDC), con sede central en Nueva York.

“O si los huracanes ocurren con más frecuencia es probable que las primas suban”, señala Dougherty.

Lo mismo ocurre en aquellas zonas expuestas al aumento del nivel del mar. Pero aún más preocupante, es que el rápido ascenso del nivel del mar ha comenzado a provocar migraciones y desplazados.

Esos movimientos humanos tienen efectos en la economía local de la zona abandonada y en la economía de los países receptores de los migrantes.

4.Mayor gasto en salud

La contaminación del aire, por ejemplo, ha provocado graves efectos en la salud de las personas.

Según la Organización Mundial de la Salud las muertes provocadas por la contaminación atmosférica llegan a cerca de 7 millones al año.

Otros estudios señalan que la cifra es mayor. Por ejemplo, una investigación realizada por científicos de las universidades de Harvard, Birmingham y Leicester, publicada en abril, llegó a la conclusión que más de 10 millones de personas mueren cada año debido al aire contaminado.

Por otro lado, científicos han alertado que el cambio climático está creando condiciones ideales para la transmisión de enfermedades infecciosas.

Persona en hospital con ventilador artificial

Getty Images

Según el último informe anual de la revista médica británica The Lancet, llamado “Lancet Countdown”, el peligro de infecciones por malaria está aumentando en áreas más frías, mientras que las costas del norte de Europa y EE.UU. son cada vez más propensas a las bacterias que producen gastroenteritis y sepsis.

Y en las regiones cálidas, es más fácil que se propaguen enfermedades como el cólera o el dengue.

Además, señala la publicación, casi 600 millones de personas viven a menos de 5 metros sobre el nivel del mar, lo que los pone en riesgo de mayores inundaciones y tormentas intensas.

“Es hora de darse cuenta de que nadie está a salvo de los efectos del cambio climático”, dijo Maria Romanello, directora de Investigación y autora principal del informe.

Y las olas de calor extremo que han azotado al mundo recientemente han afectado la salud de las personas en distintos países.

Jeremy Hess, médico y profesor de la Universidad de Washington, otro investigador del nforme de The Lancet, dijo que vio los impactos del cambio climático mientras trabajaba en los hospitales de Seattle, EE.UU.

“Vi a paramédicos que tenían quemaduras en las rodillas por arrodillarse para atender a pacientes con insolación”, dijo. “Y vi morir a demasiados pacientes” por el calor.

El estudio advierte contra una recuperación económica impulsada por combustibles fósiles, que financia con fondos públicos la producción de petróleo, gas y carbón, pero da un apoyo limitado a la energía limpia que permite cuidar la salud.

5.- Menos crecimiento económico

“El cambio climático representa la mayor amenaza a largo plazo para la economía mundial”, señala una investigación hecha por el Swiss Re Institute, que proyecta una contracción económica global de entre 10% y 18% en los próximos 30 años, si no se toman medidas de mitigación.

El peor escenario (una baja de 18% del PIB) a mediados de siglo, ocurriría si la temperatura aumenta en 3,2 ° C.

Billetes mexicanos

Getty Images

Otras estimaciones hablan de una potencial caída del Producto Interno Bruto cercana al 10%, con una proyección a 80 años más.

Según el escenario base que se utilice para hacer las mediciones, los cálculos varían. Pero lo que no cambia, es que el impacto económico crece a una velocidad vertiginosa.

Las consecuencias más duras ocurrirán en los países más pobres, especialmente en aquellos situados en regiones tropicales o bajas, altamente expuestos a sequías o al aumento del nivel del mar.

A nivel individual, el Banco Mundial estima que el cambio climático llevará a la pobreza extrema a 132 millones más de personas para 2030.

Ese desastre humanitario estará impulsado, señala el organismo, por factores tan distintos como la pérdida de ingresos agrícolas, la menor productividad laboral al aire libre, el aumento de los precios de los alimentos, el aumento de las enfermedades y las pérdidas económicas por condiciones meteorológicas extremas.

En paralelo, “si bien la riqueza mundial está aumentando, la desigualdad entre países persiste y los países de bajos ingresos se están quedando más rezagados en términos de su participación en la riqueza mundial”, escribió Juergen Voegele, vicepresidente de Desarrollo Sustentable del Banco Mundial.

Fabrica emitiendo gases de invernadero

Getty Images

“El capital natural renovable es particularmente importante para los países de bajos ingresos, ya que constituye el 23% de su riqueza total. Esto significa que la gestión cuidadosa de los activos naturales renovables es aún más fundamental para ellos”, agregó.

Aunque estas consideraciones puedan sonar muy lejanas, a nivel de finanzas personales, un menor crecimiento económico y una mayor inflación, afectarán tu bolsillo más tarde o más temprano.

“Si el país donde vives apoya las energías renovables, eso tendrá un impacto positivo en tus gastos“, dice Mark Maslin.

El transporte eléctrico sería más eficiente, agrega, y con el paso del tiempo eso puede reducir el costo para los usuarios.

A final de cuentas, explica, vivir en un ambiente con el aire más limpio mejorará la salud de las personas y les ayudará a reducir sus gastos médicos y los de los servicios públicos.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=4QEW0DHWIlg

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.