Chapo controlaba al Cártel de Sinaloa desde prisión de alta seguridad, dice capo colombiano
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
AFP

Chapo controlaba al Cártel de Sinaloa desde prisión de alta seguridad, dice capo colombiano

El narcotraficante colombiano Juan Carlos Ramírez afirmó que “El Chapo” Guzmán seguía controlando los negocios del Cártel de Sinaloa mientras se encontraba preso en Almoloya, en 1993.
AFP
Por Notimex
3 de diciembre, 2018
Comparte

El narcotraficante colombiano Juan Carlos Ramírez, conocido por el alias de “Chupeta”, afirmó hoy que Joaquín “El Chapo” Guzmán seguía controlando los negocios del Cártel de Sinaloa aún después de ser arrestado y enviado a una prisión de alta seguridad en 1993.

En su segundo día de sus testimonios en el juicio contra Guzmán en Nueva York, Ramírez dijo que luego de que fuera arrestado en Guatemala y enviado a la prisión de alta seguridad de Almoloya, ahora conocida como Altiplano, el acusado seguía “al frente” del Cártel de Sinaloa.

Ramírez conoció este arreglo debido a que un barco mexicano que había recibido su droga en alta mar se había perdido con 10 toneladas de cocaína por causa de un huracán en el Océano Pacífico.

Guzmán prometió pagar la deuda, de 42 millones de dólares por la cocaína perdida. Una vez encerrado en prisión, tanto el hermano de Guzmán, Arturo alias “El Pollo”, como los hermanos Héctor y Arturo Beltrán Leyva asumieron esa deuda, que finalmente pagaron.

Tanto los Beltrán Leyva como Arturo Guzmán aseguraron a Ramírez que “todo seguía igual”, lo que él interpretó como que el acusado “seguía con el negocio de la cocaína” a través de sus asociados, pese a estar en la cárcel.

Entre 1990 y 1996, cuando fue arrestado en Colombia, Ramírez logró enviar aproximadamente 200 toneladas de cocaína a México, y entre 80 y 90 toneladas fueron dirigidas de manera específica a Guzmán.

Cerca del 90 por ciento de esa cocaína era dirigida a Nueva York, donde se vendía entre 20 mil y 34 mil dólares por kilogramo. Guzmán cobraba 40 por ciento de los envíos solo por cruzar la cocaína de México hacia Estados Unidos.

Así, Ramírez calculó que Guzmán se embolsó 32 millones de dólares tan solo por la cocaína que él le enviaba como líder del colombiano Cártel del Norte del Valle.

Según la versión del narcotraficante colombiano, los envíos fueron en un inicio por aviones, hasta que en 1992 iniciaron los cargamentos por barcos en el Océano Pacífico, donde un barco pesquero mexicano se encontraba con un buque camaronero colombiano.

Esos envíos implicaban mayores sobornos, de acuerdo con lo dicho por Ramírez, que incluían al entonces comandante de la policía judicial, Guillermo González Calderoni, entre otros.

Los barcos cargados de cocaína no estuvieron exentos de problemas. Además del barco perdido en el huracán con 10 toneladas de cocaína, Ramírez se refirió a un barco que un capitán mexicano hundió por miedo a que fuera a ser detectado por autoridades.

Ramírez narró que envió un barco con 20 toneladas de cocaína al narcotraficante Amado Carrillo Fuentes, pero que el capitán comenzó a consumir cocaína, por lo que “vio fantasmas por todos lados”, entre ellos a autoridades de Estados Unidos, y decidió hundir la nave.

Carillo Fuentes aceptó que en efecto se había hundido la embarcación, y contrató a un grupo de buzos profesionales que luego de un año logró rescatar el cargamento de cocaína, explicó Ramírez.

Entre 1993 y 1998, Ramírez señaló que había enviado al Cártel de Sinaloa más de 20 barcos con 10 toneladas en promedio por cada embarcación.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

'Luna Azul': el raro evento cósmico que podrá verse este 31 de octubre (y no se repetirá hasta 2023)

El de la "Luna azul" es un fenómeno inusual que se produce cada 2.5 años aproximadamente debido al tiempo que duran los ciclos lunares.
27 de octubre, 2020
Comparte

En realidad no es azul. Es una Luna llena, como cualquier otra, del color que se ven la mayoría de las Lunas llenas: entre gris pálido, blanco lechoso o plateado.

Lo que hace raro a este fenómeno, que el folclor bautizó como “Blue Moon” o “Luna azul”, es que se dan dos Lunas llenas en un solo mes, cuando lo normal es ver una.

Un ciclo lunar, el período en el que ocurren todas las fases de la Luna, se repite cada 29,5 días aproximadamente.

Si coincide que la Luna llena se produce el primer o segundo día y el mes tiene 31 días, es entonces cuando es probable que aparezca una segunda Luna llena.

Esta es la conocida como “Luna azul”.

El mes de febrero, que tiene 28 días, nunca verá una.

Luna en el Capitolio

Getty Images
Así se vio la Luna Azul detrás del domo del Capitolio, en Washington D.C. en 2015.

¿Cuándo es la “Luna azul” de 2020?

Es un fenómeno inusual que se da cada 2,5 años.

La última vez que ocurrió fue el 31 de marzo de 2018.

Este año aparecerá en el cielo en la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre, cuando muchos países celebran Halloween y en México empieza la festividad del Día de Muertos.

Ya hubo una Luna llena el 1 de octubre y a finales de mes podremos ver la segunda.

Calabaza de Halloween

Getty Images
Este año coincide con Halloween.

¿Por qué azul?

Tal como explica la NASA en su sitio web, la definición de Luna azul surgió en la década de los 40 del siglo XX.

En esa época el Maine Farmer’s Almanac (la fuente más confiable en todo lo relacionado con el clima desde hace casi 200 años) ofrecía una definición de la Luna Azul tan enrevesada que muchos astrónomos tenían dificultades para entenderla.

Para poder explicar las Lunas azules en lenguaje llano, la revista Sky & Telescope publicó un artículo en 1946 titulado ‘Una vez cada Luna Azul’. El autor, James Hugh Pruett (1886-1955) citó al almanaque de Maine de 1937 y dijo: “La segunda (Luna llena) en un mes, tal como yo la interpreto, se llama Luna Azul”.

Esto no era correcto -asegura la NASA- pero por lo menos pudo entenderse.

Y así nació la Luna Azul moderna.

El volcán Krakatoa

Getty Images
El volcán Krakatoa, en Indonesia, volvió a expulsar cenizas el pasado 11 de abril de 2020.

Lunas y volcanes

Aunque la que veremos no fue una verdadera Luna azul, sí existen las lunas de este color.

Pero sólo pueden verse azules después de una erupción volcánica.

En 1883, después del terremoto del volcán Krakatoa en Indonesia, la gente dijo que casi cada noche se podían ver Lunas azules.

Con la fuerza de la erupción, similar a una bomba nuclear de 100 megatones, se elevaron hacia lo más alto de la atmósfera terrestre nubes de ceniza cuyas partículas hicieron que la Luna se viera azul.

También hubo informes de Lunas azules en México en 1983, tras la erupción del volcán El Chichón, y en el estado de Washington en 1980, tras la erupción del Monte Santa Helena.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=24JaHawe-RM

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.