La CNDH defiende su recomendación sobre Ayotzinapa, dice que no legitima la verdad histórica

La CNDH señaló que su investigación “estuvo determinada por la falta de información confiable con la que contaban las autoridades, así como una serie de negativas y obstáculos para el desarrollo de sus labores”.

La CNDH señaló que se encuentra comprometida con las, y aclaró que “la extensión y alcance del trabajo no atendió a cálculo o consideración política”.
La CNDH señaló que se encuentra comprometida con las, y aclaró que “la extensión y alcance del trabajo no atendió a cálculo o consideración política”. Cuartoscuro

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) rechazó que la publicación de la recomendación por las violaciones graves cometidas en la investigación del caso Ayotzinapa tengan alguna consideración política, y que su contenido no estuvo condicionado a la llamada “verdad histórica”.

A través de un comunicado, la CNDH señaló que se encuentra comprometida “con las víctimas y la obtención de la verdad”, y aclaró que “la extensión, alcance y duración del trabajo desarrollado por este organismo nacional no atendió a cálculo o consideración política de ninguna índole”.

De acuerdo con la Comisión, su investigación “estuvo determinada por la falta de información confiable con la que contaban las autoridades que en ámbitos diversos desarrollaban la investigación del caso, así como una serie de negativas y obstáculos que enfrentó para el desarrollo de sus labores”.

“Para determinar la existencia de violaciones a los derechos humanos, la CNDH se vio forzada a realizar, en el ámbito de sus atribuciones, la investigación que otras instancias no pudieron o no quisieron llevar a cabo en forma pertinente y debida”, aseveró.

El organismo nacional dijo que no avala la denominada “teoría de la verdad histórica”, pero sostiene que las críticas y cuestionamientos que se hubieran hecho en contra de esta u otras teorías “no pueden implicar que las posteriores investigaciones partan de un sesgo inicial o premisa de descartar cualquier elemento vinculado con las mismas”.

La CNDH explicó que ha sido su prioridad básica determinar el paradero y destino de los normalistas desaparecidos, y que es por ello que llamó la atención “sobre la necesidad de que se revisen los más de 63 mil fragmentos óseos que habrían sido recuperados en el Basurero de Cocula y en el Río San Juan, y que obran en resguardo de la Procuraduría General de la República”.

“Esta acción puede ser de inmediata atención, con independencia de la revisión que eventualmente se haga del demás material probatorio”, indicó.

Acerca de las irregularidades u omisiones que pudieran comprobar que se cometieron durante la obtención de los fragmentos óseos aludidos, “implicaría la comisión de delitos o la apertura de nuevas líneas de investigación, que necesariamente tendrían que ser desahogadas con independencia de que se determine si los restos óseos hallados corresponden a los normalistas desaparecidos”.

La Comisión dijo estar dispuesta a que se estudien las evidencias de su investigación, que ha hecho públicas, y que “dejemos que la ciencia hable. Si bien aún no se ha podido llegar a la verdad en este caso, el trabajo que desarrolle cualquier instancia u organismo de seguimiento e investigación al caso tendrá en el trabajo desarrollado por la CNDH una guía y orientación”.

Críticas a la recomendación de la CNDH

El posicionamiento de la CNDH se da luego de que padres de los estudiantes desaparecidos, sus abogados, el Equipo Argentino de Antropoligía Forense (EAAF) y una integrante del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos criticaran la recomendación presentada el pasado 29 de noviembre.

El EAAF rechazó el informe elaborado por la CNDH, pues dijo, “incurre en graves omisiones, especulaciones, sesgos y errores” sobre lo ocurrido con los estudiantes desaparecidos.

“El EAAF discrepa con una parte importante de las conclusiones de la CNDH en relación con el Basurero de Cocula y los hallazgos supuestamente recuperados de una bolsa del Río San Juan, según la PGR”, señaló el equipo argentino.

Los especialistas señalaron que sus diferencias con la CNDH parten de las conclusiones a las que ellos llegaron con su dictamen, elaborado por un equipo internacional interdisciplinario proveniente de siete países.

Ángela Buitrago, abogada integrante del GIEI, explicó que la información sobre los restos óseos encontrados en el basurero de Cocula, y que plantea en su informe la CNDH como una probable prueba de que en el sitio fueron asesinados, quemados y tirados al río los normalistas “puede llevar a equívocos”.

En entrevista con Aristegui Noticias, Buitrago detalló que esta hipótesis planteada por la CNDH en el informe podría “seguir revictimizando a los padres con la historia del basurero de Cocula”.

Por su parte, el Centro Pro, organización que ha acompañado a las familias de los jóvenes desaparecidos, expresó este lunes, durante la firma del convenio para que se cree la Comisión para la Verdad del caso Ayotzinapa, su preocupación ante la posibilidad de que “la CNDH valide testimonios obtenidos bajo tortura y especulaciones”.

En el mismo acto, una de las madres de los jóvenes desaparecidos dijo que el informe presentado por la CNDH no tiene nada nuevo y retoma cosas ya descartadas.

“No nos aferramos a una visión, pero queremos todo demostrado científicamente”, exigió.

Con información de Aristegui Noticias.

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