Qué pasó con el hombre que hace 10 años lanzó sus zapatos contra George W. Bush en Irak
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Qué pasó con el hombre que hace 10 años lanzó sus zapatos contra George W. Bush en Irak

El gesto del reportero, uno de los peores insultos en el mundo árabe, se convirtió en todo un símbolo del rechazo a Estados Unidos en la región.
15 de diciembre, 2018
Comparte

“Este es un beso de despedida del pueblo iraquí, perro”. Inmediatamente después de decir esas palabras, el periodista iraquí Muntazer al Zeidi lanzó su zapato contra el entonces presidente estadounidense George W. Bush, quien se encontraba de visita en Bagdad poco antes de terminar su mandato tras la polémica invasión del país en busca de supuestas armas de destrucción masiva.

Luego le lanzó el otro. Bush consiguió esquivar ambos zapatazos.

Era el 14 de diciembre de 2008 y el gesto del reportero, uno de los peores insultos en el mundo árabe, se convirtió en todo un símbolo del rechazo a Estados Unidos en la región.

Cuando se cumplen 10 años de esa imagen, en BBC Mundo te contamos qué pasó con Zeidi y todo lo que vino después de su controvertida acción.

¿Héroe?

El incidente ocurrió casi seis años después de que Estados Unidos invadiera Irak en busca de unas supuestas armas de destrucción masiva, que posteriormente se comprobó que no existían.

Bush visitaba el país por última vez antes de dejar la presidencia y ofrecía una rueda de prensa junto al primer ministro Nouri al-Maliki en Bagdad, en la que defendió las acciones de Washington.

Allí fue cuando el periodista iraquí, que trabajaba para el canal de televisión egipcio Al-Baghdadia y tenía 28 años entonces, se enfrentó a él con la única “arma” que podía haber entrado en el recinto: sus zapatos.

Bush en Bagdad en el momento del zapatazo.

Getty Images
Momento en el que Bush esquiva el “zapatazo”.

Bush consiguió esquivar los zapatos y minimizó la acción a preguntas de los periodistas. Su gesto fue alabado por los medios de su país.

Zeidi fue inmediatamente detenido y sometido a un juicio posterior por su acción.

“En el mundo árabe, si uno quiere subir el tono de una situación en particular, diciendo por ejemplo ‘te voy a dar un golpe’, sólo falta agregar ‘con un zapato’ para que la amenaza se convierta en un verdadero insulto”, contextualizaba entonces el periodista de la BBC Martin Asser.

Para los simpatizantes de Bush, el gesto fue interpretado “como una acción malvada contra un hombre cuyas políticas liberaron al país de un dictador implacable”, escribió el periodista de la BBC.

“Para ilustrar este punto, en otra época, quien hubiese perpetrado un acto semejante podría haber sido condenado a muerte, si se hubiese atrevido a confrontar de esta manera el régimen de Saddam Hussein”.

Saddam Hussein

Getty Images
“Quien hubiese perpetrado un acto semejante podría haber sido condenado a muerte, si se hubiese atrevido a confrontar de esta manera el régimen de Saddam Hussein”, escribió el periodista de la BBC entonces Martin Asser.

Para otros, no obstante, Zaidi fue un “héroe por llevar a cabo un golpe simbólico contra una persona a la que consideran responsable de las devastadoras guerras que azotaron al mundo musulmán y que han costado cientos de miles de vidas”, explicó.

De ahí que muchos iraquíes y árabes en general se lanzaran a las calles para pedir la liberación del reportero.

Elogios y regalos

Pero no solo hicieron eso. Mientras Zaidi fue condenado por “atacar a un funcionario extranjero” y pasó nueve meses en prisión, en el exterior los regalos y los elogios se le acumulaban.

Algunos le dieron medallas por su gesta; otros incluso le hicieron ofertas millonarias por sus zapatos, que también se volvieron una sensación.

Tienda de zapatos "Bush".

Getty Images
En una tienda de Irak, le llovieron tantos pedidos que el gerente aseguró que tenía que contratar a “100 personas”.

Hasta un hombre egipcio le ofreció a su hija de 20 años en matrimonio.

“Es algo que me honraría. Me gustaría vivir en Irak, especialmente si estoy ligada a este héroe”, dijo la propia hija en una conversación con la agencia Reuters en el año 2008.

Fotografías de presidente estadounidense esquivando los zapatos del reportero se veían colgadas en paredes de Bagdad, en camisetas en Egipto e incluso en videojuegos en Turquía, informó el diario The Guardian en la época.

Incluso se erigió una estatua con forma de zapato en un orfanato de la ciudad norteña iraquí de Tikrit.

Zapato.

Getty Images
El monumento del zapato que celebraron en Tikrit.

“Aquellos huérfanos que ayudaron al escultor a crear este monumento fueron víctimas de la guerra de Bush”, explicó el director del orfanato a la cadena estadounidense CNN a principios de 2009.

Las autoridades iraquíes, por su parte, destruyeron los zapatos del periodista después de analizarlos por si tenían explosivos.

¿Torturas?

Pero, ¿qué pasó con el periodista?

Zaidi fue liberado a principios de septiembre de 2009 y, cuando salió, aseguró haber sido torturado.

Las autoridades iraquíes defendieron que le habían tratado de manera justa y de acuerdo a la ley durante su arresto y encarcelamiento.

Pero esa versión fue refutada por él mismo a su salida, apareciendo con un diente frontal menos.

Protesta contra Bush en Irak.

Getty Images
El “zapatazo” se volvió común en las manifestaciones contra Estados Unidos en el mundo árabe.

Zaidi aseguró que, justo después de ser detenido en la rueda de prensa, fue llevado a una parte trasera del edificio donde le pegaron con “cables de hierro”, le electrocutaron y le dejaron “mojado” en un lugar frío sin calefacción hasta el día siguiente, según informó el diario The Washington Post.

Pese a lo ocurrido, el reportero nunca se arrepintió de lo que hizo.

“No soy un héroe. Solo actué como un iraquí que ha presenciado el dolor y la masacre de demasiados inocentes”, escribió el periodista en un artículo en The Guardian el 17 de septiembre de 2009.

“En los últimos años, más de un millón de mártires han caído por las balas de la ocupación e Irak está llena ahora de más de cinco millones de huérfanos, un millón de viudas y cientos de miles de mutilados. Muchos millones se han quedado sin casa dentro y fuera del país”.

En la política

El periodista se alejó durante un tiempo de su país y se dedicó al activismo en Europa y Líbano.

También escribió un libro llamado “The Last Salute To President Bush” (El último homenaje al presidente Bush), que se llevó al teatro.

"The last salute".

Getty Images
El periodista se alejó durante un tiempo de su país y se dedicó al activismo en Europa y Líbano.

Tras haber saltado a la fama, el periodista decidió recientemente dar un salto más grande y adentrarse en la política en su país.

En mayo de este año, se presentó a la carrera electoral por conseguir un puesto en el Parlamento de su país.

Fueron las primeras elecciones después de que Irak declarara la victoria contra Estado Islámico.

Zaidi prometió en campaña que acabaría “con los ladrones y los corruptos“, perseguiría a aquellos que roban el dinero de Irak” y detendría el “derroche de dinero público”.

Muntazar al-Zeidi.

Getty Images
Zeidi se adentró en política.

Desgraciadamente para él, su gesta política no tuvo el mismo éxito popular que su “zapatazo” y se quedó sin un puesto en el legislativo.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívala para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=0purUYIfql8&t=48s

https://www.youtube.com/watch?v=NqngeECM8oA

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Cuartoscuro

Sin dinero para sobrevivir o buscar a sus hijos, familiares de desaparecidos piden apoyo por COVID-19

Colectivos realizan una campaña de recaudación de fondos, víveres y medicamentos en beneficio de familiares de desaparecidos en diferentes estados del país.
Cuartoscuro
Comparte

Para poder utilizar la mayor parte de su tiempo en la búsqueda de sus hijos en centros forenses y fosas clandestinas, las personas que integran colectivos de familiares de desaparecidos deben mantenerse con trabajos informales, y debido a la contingencia por COVID-19 muchos de ellos se encuentran desempleados.

Por ello, con apoyo de la iniciativa El Día Después, colectivos realizan la campaña de recaudación de fondos, víveres y medicamentos #YoApoyoParaEncontrarles, en beneficio de familiares de desaparecidos en diferentes estados del país.

“Las familias ya no viven, sobreviven”

Yahaira Guadalupe Baena López desapareció el 13 de abril de 2011 en Oaxaca, a donde se mudó con su esposo, un militar de fuerzas especiales que fue transferido a este estado desde Sinaloa, de donde la joven era originaria.

A raíz de su desaparición, su madre, Margarita López, dedicó su tiempo dar con el paradero de Yahaira, lo que la llevó a convertirse en defensora de derechos humanos, junto con otras madres que buscan a sus hijos desaparecidos en el colectivo Buscando Cuerpos.

Dos años, 4 meses y 19 días después de la desaparición de su hija, a Margarita le entregaron el cuerpo que, le aseguraron las autoridades y un grupo de peritos forenses argentinas, era de Yahaira.

Lee: #CorazonesEnMarcha: Convocan a movilización digital el 10 de mayo por desaparecidos

“Cuando ocurrió lo de mi hija yo era una mamá empresaria, hasta que desapareció y me tuve que enfocar de lleno en su búsqueda. Tuve que deshacerme de gran parte de patrimonio, y ahora con mis tres hijos sobrevivimos con lo poco que podemos hacer”, cuenta.

Aunque Margarita encontró a su hija, continúa dedicada a la búsqueda de personas desaparecidas, en apoyo a familias que no cuentan con recursos o condiciones para realizar esta labor.

“Conforme yo iba buscando a mi hija me iba dando cuenta que había cuerpos que recuperaba y yo le pedía a dios que regresaran con sus mamás. Entonces me di a la tarea de que todas esos restos fueran entregados a sus familias”, dice en entrevista con Animal Político.

De acuerdo con Margarita, el apoyo de los gobiernos estatales y el gobierno federal siempre ha sido escaso, por lo que desde antes de la contingencia por COVID-19 apoyan a algunas familias con los gastos funerarios luego de recuperar el cuerpo de sus familiares, principalmente en estados como Guerrero, Michoacán y Tamaulipas.

Sin embargo, ante la contingencia muchas familias se encuentran vulnerables, pues no pueden salir a trabajar en la calle, la mayoría de ellos son comerciantes y han tenido que dejar de tener ingresos económicos debido al confinamiento,

Por ello, explica, se han visto en la necesidad de juntar recursos para hacer despensas, llevar cubrebocas y gel antibacterial a algunas de las familias que integran el colectivo.

“Es algo vital para que ellas sigan sobreviviendo, porque ya no viven, sobreviven”, señala.

Para poder continuar apoyando a estas personas con despensas y medicamentos para aquellas que cuentan con enfermedades realizan una colecta en la Ciudad de México.

Lee: Seguir rastreando o aplazar la búsqueda: la disyuntiva de familias de desaparecidos ante el COVID-19

“No hay dinero que alcance”

Alma Rosa Preciado busca desde agosto de 2011 a su hija Ilse Janet Cervantes, su nieta Renata Janet Leal Cervantes, su yerno José Adalberto Leal Uribe y un primo de este, Ernesto Angulo Lugo. Los cuatro desaparecieron en Córdova, Veracruz, mientras viajaban con rumbo a Chiapas, desde Sinaloa, de donde son originarios.

Desde entonces, tuvo que dedicarse a empleos informales para tener tiempo suficiente de hacer de la búsqueda de sus familiares su principal actividad, “y pues debido a la contingencia nos quedamos sin trabajos, y lo más triste que nos pasa es que ni siquiera podemos salir a buscar”.

Desde hace dos años, Alma integra el colectivo Unidas por amor a nuestros desaparecidos, junto con 23 familias de los estados de Querétaro, Puebla, Veracruz y Sinaloa.

A todos, cuenta, la pandemia les está “pegando emocionalmente, porque no podemos salir a buscar a nuestros hijos, y de lo poco que generalmente hacen las autoridades por encontrarlos no se está haciendo nada. Todo quedó paralizado”.

Además, dice, aunque el gobierno les brinda apoyos, “no hay dinero que alcance, por esto estamos pidiendo apoyo económico. Pedimos a la sociedad que sea sensible con el problema que estamos teniendo y se solidaricen con el colectivo”.

“Las desapariciones no entraron en cuarentena”

Diana, integrante del colectivo Buscándote con Amor, dice que muchas de las integrantes se quedaron sin trabajo por la crisis del COVID-19, por lo que hay familias afectadas.

“Algunas tienen que pagar renta y hay compañeras que están enfermas y no tienen para su medicamento para padecimientos como hipertensión, ansiedad e incluso cáncer”, cuenta.

Algunas tienen familiares con COVID-19 y se encuentran en una crisis no solo económica, por las carencias que tienen para sobrevivir y que “desgraciadamente las desapariciones no entraron en cuarentena”.

Desde que su madre fue secuestrada, en septiembre de 2016, Diana se integró a Buscándote con Amor, y hasta ahora sigue sin conocer de su paradero, aunque no ha dejado de buscarla con sus propios medios.

Para apoyar a familias con seres queridos desaparecidos en el Estado de México, el colectivo se encuentra solicitando apoyo económico, de productos de la canasta básica para distribuir entre las familias y ayuda psicológica, pues muchas de las personas se encuentran pasando momentos difíciles de frustración.

“Llamamos a la gente a solidarizarse con nosotros. Todo mundo la está pasando mal, pero hay gente que la está pasando mucho peor. Es muy complicado tener a un familiar desaparecido y sobrellevar la pandemia, el encierro y la frustración pga mucho en el alma y el corazón”.

“Tenemos que salir adelante por amor a nuestros hijos”

Las seis familias que integran el colectivo Con fe te busco, en Tamaulipas, tienen necesidad de despensas porque perdieron sus empleos a causa de la pandemia y tienen que pagar renta, además de que, como jefas de familia, muchas de sus integrantes deben mantener a sus hijos y nietos.

María, madre de un joven que hace 9 años fue desaparecido en Ciudad Victoria, es una de ellas.

“Yo no trabajo, porque o trabajo o busco a mi hijo. Normalmente me dedico a arreglar ropa, pero ahorita la situación está muy difícil”, lamenta.

Ella, al igual que otras integrantes del colectivo, son personas que viven con enfermedades como diabetes, asma e hipertensión, sin embargo, dice que tienen claro que “tenemos que salir adelante por el amor que le tenemos a nuestros hijos”.

Por ello, se encuentran pidiendo víveres para ser distribuidos entre las seis familias, residentes de Ciudad Victoria, Tamaulipas.

Computadoras para conectar familias

Además de los víveres y apoyos económicos que solicitan las familias, se encuentran en búsqueda de donativos de computadoras, mismas que necesitan para poder continuar en comunicación o asesoría psicológica y legal, o para enviar oficios a las oficinas de gobierno que atienden sus casos.

Jérémy Renaux, subdirector de la asociación civil IDHEAS, explica que la necesidad de que las familias tengan equipo de cómputo es anterior a la pandemia, sin embargo en este momento en particular lo requieren para no detener sus acciones de búsqueda.

“La idea es recibir computadoras y también impresoras, todo lo que es papelería para que los colectivos puedan trabajar pese a la cuarentena, que puedan desde su casa continuar sus labores y no se sientan frustrados por estar encerrados”, señala.

Quienes quieran donar una computadora pueden dirigirse directamente con Jèrèmy o ponerse en contacto con IDHEAS, quienes pueden recibir los equipos o brindar información para que los donantes puedan enviar directamente los apoyos a colectivos que se encuentren en su estado.

Para consultar todas las convocatorias de colectivos de familiares de personas desaparecidas consulta la página de El Día Después.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.