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Conanp
Senado exige al INAH rendir cuentas sobre daño a zona arqueológica de la Isla Espíritu Santo
El pleno del Senado pidió al INAH un informe sobre las medidas legales que ha emprendido por la destrucción de 52% de una zona arqueológica en BCS.
Conanp
4 de diciembre, 2018
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El pleno del Senado de la República solicitó al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que presente al Poder Legislativo un informe oficial sobre las medidas legales que ha emprendido por la destrucción de 52% de la zona arqueológica conocida como Ensenada El Gallo, ubicada en la Isla Espíritu Santo, Baja California Sur, una reserva natural catalogada como patrimonio de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas.

Tal como informó Animal Político en octubre pasado, la Ensenada El Gallo abarca un área de más de 7 mil metros cuadrados en la que se preservaban vestigios de actividad humana con 5 mil años de antigüedad, y poco más de la mitad de esta zona arqueológica resultó alterada de forma “irreversible” por los integrantes de una asociación civil denominada Grupo Ecología y Conservación de Islas que, a finales del año 2016, removieron el suelo y los vestigios del área para instalar ahí un campamento.

Los daños ocasionados a la Ensenada el Gallo fueron documentados en 2017 por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, pero nunca se emprendieron acciones de rescate y preservación del área, ni tampoco acciones legales contra los responsables del daño, tal como reconoció el mismo INAH en octubre pasado.

En la Ensenada El Gallo, detalla el punto de acuerdo aprobado este martes 4 de diciembre por el Senado de la República, existe “registro de presencia humana entre los años 3000 aC y 1700 dC, en donde se reunían para recolección de conchas de mar y preparación de alimentos (…) La superficie y el subsuelo presentaban vestigios de fogones y piedras labradas con miles de años de conservación”, y fue aquí, añade, donde “los miembros del Grupo Ecología y Conservación de Islas presuntamente removieron ‘sedimentos y materiales arqueológicos, con el fin de nivelar áreas’, así como para crear veredas por las cuales transitar, tal como consta en los reportes de daños arqueológicos causados en este sitio, elaborados por el INAH”.

Si bien la presencia de esta asociación civil en la isla había sido autorizada por el gobierno federal, con la misión de retirar fauna nociva, los reportes oficiales aclaran que el personal del Grupo Ecología y Conservación de Islas fue instalado por el INAH en un punto en el que no existían vestigios arqueológicos. Luego, sin embargo, los integrantes de esta asociación civil mudaron su campamento a la Ensenada El Gallo, por decisión propia y sin consultarlo con los expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Tal como establece la Ley Federal sobre Monumentos Arqueológicos, Artísticos e Históricos, el INAH está obligado a proceder legalmente en contra de los responsables de dañar zonas arqueológicas, y el castigo establecido en dicha ley por estos actos es de 3 a 10 años de cárcel, además de multa equivalente al valor del daño causado.

Sin embargo, luego de ser consultado por Animal Político en octubre pasado, el INAH reconoció que, a más de dos años de los hechos, no había iniciado ninguna acción legal por los daños ocasionados en en la Ensenada El Gallo.

En vez de eso, el INAH informó que propuso al Grupo Ecología y Conservación de Islas AC financiar voluntariamente un programa de rescate arqueológico, propuesta que fue rechazada por la asociación civil (según informó ésta misma a través de una misiva enviada a Animal Político).

Tal como se estableció en el punto de acuerdo senatorial aprobado ayer, promovido por la senadora Verónica Delgadillo y aprobado primero por la Comisión de Cultura y luego por el pleno, hasta la fecha “no se conocen las razones por las cuales no se ha llevado a cabo la denuncia por daño al sitio arqueológico, ni tampoco las razones por las que se cuenta con un plan de salvamento que, eventualmente, podría eximir de la responsabilidad legal a los integrantes de la asociación (civil) Grupo Ecología y Conservación de Islas AC, por lo que se considera de interés público conocer las razones y estado de avance del asunto en análisis”.

Por esa razón, el Senado exhortó al INAH a “informar sobre la procedencia de la denuncia a los integrantes de la asociación civil Grupo de Ecología y Conservación de Islas AC, por los daños irreversibles ocasionados a la zona arqueológica Ensenada El Gallo, identificada como J66 El Gallo II-3, localizada en la isla Espíritu Santo, Baja California Sur”.

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Getty Images
Apple: cómo dos estudiantes chinos usaron iPhones falsos para estafar 900 mil dólares
Un esquema fraudulento llevó a Apple a reemplazar 1,438 teléfonos iPhone con un costo para la empresa de casi un millón de dólares.
Getty Images
8 de abril, 2019
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Una debilidad en los procedimientos para hacer válidas las garantías casi costó a Apple un millón de dólares.

Dos estudiantes originarios de China están acusados de participar en un esquema de fraude contra la compañía de California a través de la solicitud masiva de cumplimiento de la garantía.

Enviaron miles de teléfonos iPhone falsificados y obtuvieron de la empresa dispositivos genuinos. Lo hicieron durante meses.

Una estimación del monto de las pérdidas para Apple alcanzan los US$895,400 luego de conseguir que, del total que enviaron, casi 1,500 aparatos fueran reemplazados sin que fuera detectado el fraude.

La investigación del caso inició en 2017, pero hasta este mes se supo de la denuncia judicial -reportada primero por el diario The Oregonian– en contra de los dos jóvenes chinos en el estado de Oregón.

¿Cómo lo hacían?

Tanto Yangyang Zhou como Quan Jiang, quienes se declaran no culpables, estaban en Estados Unidos con visa de estudiante cuando se desarrolló el fraude.

Un socio en Hong Kong les enviaba paquetes con entre 20 y 30 teléfonos con las características físicas de los iPhone de Apple, dijo Jiang en su declaración.

Tim Cook y varios iPhone

Getty Images
La empresa que dirige Tim Cook (der) ya había perdido teléfonos con valor de casi US$900,000 hasta que se detectó este caso.

Luego los estudiantes solicitaban a Apple personalmente o a través de nombres y direcciones de contactos en Estados Unidos, la revisión de los teléfonos bajo los términos de garantía.

En casi todos los casos la falla reportada era que los teléfonos no encendían.

La compañía determinaba si el smartphone era elegible para una reposición por otro nuevo, un beneficio que generalmente Apple aplica para ese tipo de problemas.

Cuando los remitentes recibían el teléfono genuino, lo enviaban de nuevo a China para ser revendido y después obtenían una parte de las ganancias, según la denuncia.

¿Cómo se descubrió?

Agentes federales de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) confiscaron en abril de 2017 cinco paquetes enviados desde Hong Kong, pues sospechaban que contenían teléfonos falsificados.

Fotos de cajas encontradas en un móvil de Zhou

USDC/Distrito de Oregón
Los fiscales encontraron fotos de los envíos que presuntamente recibió Zhou.

Los importadores eran tanto Yangyang Zhou como Quan Jiang.

El agente Thomas Duffy entrevistó a finales de 2017 a Jiang en la ciudad de Portland para saber del origen y destino de los móviles.

El joven describió su participación en las peticiones de revisión a Apple, pero rechazó que supiera que los móviles que enviaba eran falsificados.

“Jiang estimó que durante 2017 envió 2.000 teléfonos a Apple para reparaciones en garantía“, dice la denuncia judicial.

Sin embargo, su nombre está relacionado con 3,069 solicitudes de reparación en las que la causa en el 100% de los casos era “no enciende/problemas de carga por cable”.

Una inspección el año pasado al domicilio de Jiang encontró unos 300 iPhone falsos, así como documentos de las solicitudes de garantía enviadas a Apple.

Ahí también se hallaron cajas con el nombre Zhou, quien estaba relacionado con tres envíos con origen en China en los que había 95 teléfonos similares a los iPhone.

Cajas encontradas por el agente Duffy

USCT/Distrito de Oregón
El agente Duffy encontró cajas con teléfonos devueltos por Apple que fueron detectados como falsificaciones.

Unas 200 peticiones de garantía fueron realizadas a su nombre o con “derivaciones similares” de correos electrónicos con el nombre de Zhou, además de que fue el destinatario de teléfonos enviados por Apple.

¿Apple no pudo detectarlos?

El representante de Apple Adrian Punderson, entrevistado por el agente Duffy, explicó que un técnico de la compañía se encarga de revisar si un teléfono enviado a revisión es genuino o no.

Si se determina que es falsificado, se rechaza la solicitud de garantía y se informa al remitente a través del medio de contacto que proporcionó.

En el caso de Jiang, un total de 1,576 solicitudes fueron “rechazadas por manipulación”.

Sin embargo, el hecho de que casi el 100% de los casos la falla reportada era que el teléfono “no enciende” jugó a favor de este esquema fraudulento, pues en esos casos Apple procede con un reemplazo de la unidad.

Teléfonos Apple siendo revisados

Getty Images
Reportar que el teléfono no enciende fue clave en este esquema fraudulento.

“La presentación de un iPhone que no se enciende es fundamental para perpetuar el fraude en la garantía del iPhone, ya que el teléfono no podrá ser examinado o reparado inmediatamente por los técnicos de Apple, lo que provocará el proceso de reemplazo de teléfonos de Apple como parte de su política de garantía del producto”, dijo Punderson.

Apple reemplazó 1,493 teléfonos, que a un costo de US$600 por unidad representan una pérdida de US$895,800 para el gigante tecnológico dirigido por Tim Cook.

BBC Mundo solicitó una entrevista a Apple sobre este caso pero no hubo una respuesta inmediata.

La denuncia judicial presenta cargos contra Jiang por tráfico de productos falsificados y fraude electrónico, mientras que Zhou enfrenta cargos por presentar usar documentos falsos de exportación.

Ambos, sin embargo, aseguran que no tenían conocimiento de que los teléfonos eran falsos.


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