El mando de la Guardia Nacional estará a cargo de Ejército y Marina, no de civiles, dice AMLO
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El mando de la Guardia Nacional estará a cargo de Ejército y Marina, no de civiles, dice AMLO

La Policía Federal, Ministerial, así como las corporaciones estatales y municipales quedarán bajo el mando de las fuerzas armadas para una mayor coordinación, argumentó el presidente.
Cuartoscuro
18 de diciembre, 2018
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Durante el Encuentro Nacional para la Construcción de Paz y Seguridad, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, afirmó que serán los mandos del Ejército y la Marina, y no fuerzas civiles, quienes asuman todas las responsabilidades y facultades de la Guardia Nacional en cada una de la coordinaciones regionales del país.

Leer: En los primeros 180 días de gobierno se verán resultados en seguridad, promete Durazo

“El oficial del Ejército, que es el que ejerce el mando único, si se trata de tierra; si se trata de la costa es el mando de un oficial de la Marina, también eso es algo que vamos a regularizar (…) vamos a poner orden”, explicó el presidente.

López Obrador argumentó la determinación de otorgar tales facultades al Ejército y la Marina se debe a que, en año anteriores, cada una de las corporaciones federales, estatales y municipales de seguridad, hacían el trabajo que les correspondía pero no era suficiente para combatir la inseguridad.

“No había coordinación (entre el Ejército, Marina, Policía Federal, policías estatales y municipales) a veces, al contrario, había enfrentamientos entre las mismas corporaciones (…) no se trabajaba de manera coordinada”, agregó.

Por ello confía en que con un trabajo coordinado y encabezado por las fuerzas militares y de la Marina garantizará la paz para México.

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De esta forma serán estos mandos,los que coordinen a la Policía Federal y a la Ministerial, así como al resto de las fuerzas de seguridad civiles que participen en las coordinaciones territoriales del Gobierno federal.

“Nada de que mandan todos, porque, entonces, no sirve”, será un mando único y éste va a tener el mando y asumirá todas las responsabilidades, “porque si no, no vamos a saber a quién pedirle cuentas”, añadió.

Recordó que su gobierno organizará al país en coordinaciones territoriales para que la estrategia de seguridad tenga mejores resultados.

“Originalmente se pensó en 266 coordinaciones territoriales, pero actualmente podemos operar en 150, porque no tenemos todos los elementos que se necesitan”.

Con relación al número de efectivos señaló que actualmente, según la Constitución, solo la Policía Federal puede actuar en tareas de seguridad pública, pero esta corporación  solo cuenta con 20 mil elementos efectivos los cuales resultan insuficientes “para atender el problema de la inseguridad y la violencia en el país”.

Para ello su administración contratará y reclutará a nuevos elementos, además de solicitar “al Congreso una modificación a la Constitución, al artículo 21 y a otros artículos, para poder crear la Guardia Nacional, con elementos del Ejército, de la Marina, de la Policía Federal, y que dependa de la Secretaría de la Defensa”.

En este encuentro, el presidente estuvo acompañado de Alfonso Durazo, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana; Luis Cresencio Sandoval, titular de la Sedena, y Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobierno.

Alfonso Durazo comentó que los primeros resultados positivos en seguridad se notarán en los primeros 180 días de la nueva administración.

Por su parte, Luis Cresencio Sandoval, secretario de la Defensa Nacional, indicó que su dependencia atiende la convocatoria del presidente para lograr una mejor coordinación en materia de seguridad, y reiteró que aunque han avanzado en el respeto de los derechos humanos, continuarán capacitando a su personal en el uso de la fuerza.

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India: los desesperados mensajes para salvar a pacientes con COVID

Avani Singh es una de las miles de personas en India que ha tenido que recurrir a las redes sociales para obtener ayuda para su familia.
1 de mayo, 2021
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Mientras una segunda ola de coronavirus causa estragos en India, con más de 350 mil  casos reportados a diario, las familias de los enfermos de covid-19 buscan desesperadamente ayuda en las redes sociales.

Desde la mañana hasta la noche, rastrean cuentas en Instagram, dejan mensajes en grupos de WhatsApp y revisan sus guías telefónicas. Buscan camas en un hospital, oxígeno, el fármaco remdesivir y donaciones de sangre.

Es caótico y abrumador. Un mensaje de WhatsApp comienza a circular: “Dos camas de UCI libres. Minutos después, ya no lo están. Pasaron a ser ocupadas por quien llegó primero.

Otro mensaje: “Se necesita con urgencia concentrador de oxígeno. Por favor, ayuda”.

A medida que el sistema de salud se debilita, es la comunidad, el esfuerzo personal y la suerte lo que decide entre la vida y la muerte.

La demanda supera a la oferta. Y los enfermos no pueden darse el lujo de perder tiempo.

“Buscamos en 200 lugares una cama de hospital”

Cuando comencé a redactar este artículo el viernes, hablé con un hombre que buscaba oxígeno en WhatsApp para su primo de 30 años en Uttar Pradesh, un estado en el norte de India. Cuando terminé de escribir el domingo, había muerto.

Otros están agotados y traumatizados, después de días cargando en sus hombros el peso de encontrar un tratamiento que salve la vida a sus seres queridos.

“Son las 6 de la mañana, la hora a la que comenzamos las llamadas. Nos informamos de cuáles son las necesidades de mi abuelo para el día -oxígeno e inyecciones- lo compartimos en WhatsApp y llamamos a todas las personas que conocemos”, explica Avani Singh.

Avani Singh con su abuelo, de 94 años, enfermo de covid en Delhi.

Avani Singh
Avani Singh con su abuelo, de 94 años, enfermo de covid en Delhi.

Su abuelo de 94 años está muy enfermo de covid en Delhi.

Desde su casa en Estados Unidos, Avani y su madre, Amrita, describen una extensa red de familiares, amigos, parientes y contactos profesionales, muchas veces lejanos, que les ayudaron cuando el abuelo cayó enfermo y su salud se deterioró rápidamente.

“Usamos todos los contactos que tenemos. Yo buscaba en las redes sociales. Algunas páginas que sigo dicen ‘tal lugar confirmado, tiene cama de UCI’ o ‘este sitio tiene oxígeno’. Entre todos probamos unos 200 lugares“, explica Avani.

Finalmente, a través de un amigo de la escuela, encontraron un hospital con camas, pero descubrieron que no tenía oxígeno. En esos momentos, el padre de Avani estaba inconsciente.

“Entonces publiqué una súplica en Facebook y un amigo sabía de una sala de emergencia con oxígeno. Gracias a ese amigo, mi padre sobrevivió aquella noche“, dice Amrita.

Cuando hablamos el sábado, su perspectiva había mejorado, pero la tarea que tenían por delante Avani y Amrita era conseguir inyecciones de remdesivir. Hicieron algunas llamadas, y el hermano de Amrita en Delhi viajó en auto hasta esos lugares, haciendo unos 160 km en un solo día.

“Mi abuelo es mi mejor amigo. No puedo agradecer lo suficiente a las personas que manejan esas páginas de Instagram por todo lo que están haciendo”, dice Avani.

Pero la información pronto se desactualiza. También les preocupan las informaciones falsas.

“Nos enteramos de que una farmacia tenía los medicamentos pero cuando mi primo llegó allí ya no quedaba ninguno. Abría a las 8:30 de la mañana y la gente llevaba haciendo cola desde medianoche. Solo los 100 primeros recibieron las inyecciones”.

“Ahora venden los medicamentos en el mercado negro. Deberían costar unas 1.200 rupias (US$16) y los venden por 100.000 rupias (US$1.334), y nadie te puede garantizar su autenticidad”, explica Amrita.

Como cualquier sistema que confía en conexiones personales, no todo el mundo recibe una oportunidad justa. El dinero, los contactos familiares y un alto estatus social brindan mayores posibilidades de éxito, así como el acceso a internet y los celulares.

Situaciones desesperadas

En medio del caos, algunas personas tratan de poner algo de orden, centralizando la información, creando grupos comunitarios y usando cuentas de Instagram para hacer circular los contactos.

Arpita Chowdhury, de 20 años, y un grupo de estudiantes en su universidad para mujeres en la capital gestionan una base de datos que ellas mismas recaban y verifican.

Arpita Chowdhury

Arpita Chowdhury
Arpita Chowdhury y otras estudiantes del Lady Shri Ram College, una Universidad en Nueva Delhi, crearon un grupo para coordinar la información en las redes sociales.

“Cambia hora a hora, minuto a minuto. Hace cinco minutos me dijeron que había un hospital con diez camas disponibles, pero cuando llamo ya no hay”, explica.

Con sus compañeras, llama a los números de contacto anunciados en las redes sociales que ofrecen oxígeno, camas, plasma o medicamentos, y publica la información verificada en internet.

Luego responde a las solicitudes de familiares de pacientes con covid que solicitan ayuda.

Es algo que podemos hacer para ayudar, a nivel más básico, dice.

Arpita Chowdhury comparte información verificada en WhatsApp

BBC
“Necesitamos dos camas de hospital para mis abuelos, ¿saben de algo?”, preguntan en un mensaje. “El Colegio Médico Doon tiene camas de UCI”, responden.
Arpita Chowdhury comparte información verificada en WhatsApp

BBC
-“SOS, oxígeno en Agra”. -“De acuerdo, averiguo”. “OXÍGENO. Ubicación: Agra, Uttar Pradesh. Disponible el 23 de abril a las 12 del mediodía. Verificado”.

El viernes, Aditya Gupta me dijo que estaba buscando un concentrador de oxígeno para su primo Saurabh Gupta, gravemente enfermo en Gorakhpur, una ciudad en el estado norteño de Uttar Pradesh en donde hubo un gran aumento de casos y muertes.

Saurabh, un ingeniero de 30 años, era el orgullo y la alegría de su familia. Su padre tenía una pequeña tienda y ahorró para que pudiera tener una educación.

“Visitamos casi todos los hospitales en Gorakhpur. Los hospitales más grandes estaban llenos y el resto nos dijeron: ‘Si logran obtener el oxígeno por su cuenta, podremos aceptar al paciente“, explicó Aditya.

A través de WhatsApp, la familia consiguió un cilindro de oxígeno, pero necesitaban un concentrador para hacerlo funcionar. Estaban agotados el viernes, aunque recibieron garantías de un proveedor de que podrían obtener uno.

Pero el dispositivo que tan desesperadamente necesitaban nunca llegó y Saurabh no puso ser ingresado en el hospital.

El domingo, Aditya me dijo: “Lo perdimos ayer por la mañana, murió delante de sus padres”.

Saurabh Gupta

Aditya Gupta
Saurabh tenía 30 años.

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