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Cuartoscuro

Los cambios clave en la propuesta de Guardia Nacional que fue aprobada en comisiones

Informes periódicos, sanciones a estados que no desarrollen policías y la facultad para atender también delitos locales son algunos de los cambios aprobados por la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados.
Cuartoscuro
20 de diciembre, 2018
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Los diputados de Morena en la Cámara de Diputados decidieron hacer cambios de última hora al dictamen por el cual se busca reformar la Constitución para crear la Guardia Nacional, con el objetivo de que el mismo reciba el apoyo de otros grupos parlamentarios y que fue apenas aprobado en comisiones en lo general.

Las modificaciones buscan atajar las principales críticas que se han hecho a la creación de esta nueva fuerza, entre ellas, la falta de control y contrapeso para su despliegue de parte del Poder Legislativo, así como que su mando operativo sea castrense.

Leer: El presidente podrá desplegar la Guardia Nacional sin permiso del Congreso, según dictamen

A continuación se enumeran siete cambios que se han difundido hasta ahora:

Fuerza híbrida: mando civil pero adscrita al Ejército

El gobierno federal y Morena pretendían originalmente que la Guardia Nacional tuviera un mando único en el terreno y que este fuera militar. De hecho, actualmente, el despliegue militar que ya se hizo en 150 regiones del país está bajo un mando del Ejército o la Marina.

Pero lo que se propondrá ahora es que la reforma para crear la Guardia expresamente señale que el mando recaerá en la Secretaría de Seguridad Pública. No obstante se crearía un régimen transitorio (en los artículos transitorios) donde se establezca que en los primeros cinco años de su operación la Guardia queda adscrita a la Secretaría de la Defensa Nacional.

Leer: Diputados y ONG piden que no se apruebe dictamen sobre Guardia Nacional; Morena dice que es un tema urgente

“En el diseño constitucional, el mando de la Guardia Nacional, va a quedar bajo la Secretaría de Seguridad Pública; y todo el régimen interno, de ascensos, de disciplina y organización será a cargo dela Defensa Nacional. De tal manera que vamos a tener una institución híbrida, que va a tener disciplina y organización militar, pero una actuación 100 por ciento en el ámbito de lo civil y bajo el mando de la Secretaría de Seguridad Pública” dijo Delgado en entrevista.

Cabe señalar que algunos legisladores de oposición ha comentado con sus asesores que esta medida puede resultar ambigua y confusa, sobretodo porque se busca con un artículo transitorio contradecir lo que diría un artículo de la Constitución

Senado podría disolverla

Morena adelantó que va a proponer como parte de las modificaciones que el Senado pueda disolver a la Guardia Nacional si considera que sus objetivos se han cumplido o su permanencia es innecesaria.

Leer: Guardia Nacional: Puntos clave de la iniciativa de Morena que permite a militares vigilar las calles

“La Guardia Nacional es del carácter permanente, pero se pone un contrapeso político en el Senado de la República, donde podrá disolverla y también para el Congreso que reciba informes de evaluación; y se mantiene esta evaluación al tercer año que viene en la iniciativa original”, dijo Delgado.

La Guardia puede atender todos los delitos

Durante la discusión del dictamen se aprobó una reserva presentada por el diputado de Morena Sergio Carlos Gutiérrez, cual elimina de la redacción la limitante para que la Guardia Nacional solo se dedique a delitos federales, por lo que podrá atender también los locales.

La justificación para este cambio fue que la Guardia debe intervenir donde no haya policía municipal.

Sanción a estados que no desarrollen policías

Los cambios al dictamen también contemplan que el el artículo séptimo transitorio que dará un plazo de dos años para elaborar un diagnóstico del estado de fuerza con el que se cuente, así como explorar modificaciones si se necesitan.

También incluye una sanción para las entidades que incumplan en materia de seguridad pública. Esto es para que no dejen de desarrollar a sus policías.

“La Guardia no se va a usar de pretexto”, dijo el diputado Pablo Gómez, quien presentó esta reserva.

Uso de la fuerza regulado por ley

Entre las modificaciones se propondrá que expresamente la creación de una regulación para el uso de la fuerza al cual deberá sujetarse la Guardia Nacional. Cabe señalar que hasta ahora México carece de una legislación federal o general de uso homologado de la fuerza.

Rendir informes

En el nuevo dictamen se va a proponer que quede expresamente señalado que la Guardia Nacional tenga que reunir un informe anual de sus actividades que permita evaluar su actuación, resultados y permanencia.

Tendrá Ley Orgánica antes de que opere

Otro de las modificaciones que Morena prosuso, y que se aprobó, es que aun cuando la reforma constitucional avale la creación de la Guardia nacional, su operación formal dependerá de que se diseñe una Ley Orgánica que ponga reglas a su despliegue.

Establece que la Ley de la Guardia Nacional deberá crearse en un lapso de 60 días, así como dos leyes más: una de Uso de la Fuerza y otra general sobre Registro de Detenciones.

“Uno de los cambios importantes también que se está introduciendo en el dictamen, es que la Guardia Nacional quedará formalmente constituida una vez que se apruebe esta reforma, pero que deberá esperar su entrada en operación hasta que se apruebe la Ley Orgánica, que esa es otra garantía que se está dando” dijo Delgado.

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AFP

Protestas en Chile: cómo funcionan los sistemas de pensiones en el país sudamericano y en otras naciones de América Latina

El reclamo de la gente porque sus pensiones no les alcanzan para cubrir las necesidades básicas es común en los países de la región y se ha convertido en una de las principales demandas del estallido social en Chile.
AFP
14 de noviembre, 2019
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“Queremos jubilaciones dignas” es una de las consignas que aparece una y otra vez en las protestas que comenzaron en Chile a mediados de octubre, cuando el alza de la tarifa del metro de Santiago detonó el mayor estallido social de las últimas tres décadas en ese país y puso en jaque al gobierno de Sebastián Piñera.

Aunque las demandas son muchas, uno de los principales reclamos de la población apunta directamente al sistema de pensiones, según una encuesta realizada por el Departamento de Economía de la Universidad de Chile, el centro de estudios Núcleo Milenio en Desarrollo Social (DESOC) y el Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES).

El sistema de pensiones chileno se basa en el ahorro individual de las personas durante su vida laboral. Es decir, si tuviste una buena situación económica y ahorraste una gran cantidad de dinero, tendrás una buena jubilación.

En el otro extremo, si no cotizaste lo suficiente -porque tu sueldo era bajo, estuviste desempleado o por cualquier otro motivo- tu pensión será ínfima.

Creado bajo el régimen de Augusto Pinochet, el sistema es administrado por empresas privadas (Administradoras de Fondos de Pensiones o AFPs) que invierten los ahorros de los trabajadores en el mercado de capitales.

Sin embargo, se agregó al sistema un“pilar solidario” en 2008 para que el Estado ayudara a las personas con menores ingresos que no pueden cubrir sus necesidades básicas.

Por eso los expertos lo clasifican técnicamente como un “sistema integrado” y no exclusivamente de ahorro individual.

A pesar del pilar solidario, cerca del 80% de los jubilados chilenos recibe una pensión inferior al salario mínimo (en la actualidad es de US$414), según las conclusiones del informe de la Comisión Asesora Presidencial sobre el Sistema de Pensiones de 2015.

¿Qué países se inspiraron en el modelo chileno de los años 80 y aún lo mantienen?

Adulta mayor

Getty Images
Brasil y Chile son dos casos paradigmáticos de los distintos sistemas de pensiones que hay en la región.

En los años 80 y 90, varios países de la región se inspiraron en el modelo chileno de ahorro individual creado por José Piñera en 1981.

“Hay cuatro países que, a pesar de haber implementado reformas, mantienen el modelo de capitalización individual”, le dice a BBC Mundo Alberto Arenas, asesor regional de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), exministro de Hacienda en el gobierno de Michelle Bachelet y autor del libro “Los sistemas de pensiones en la encrucijada: desafíos para la sostenibilidad en América Latina”, publicado en octubre de este año.

Se trata de México, El Salvador, República Dominicana y Bolivia.

“La reforma de Bolivia en el 2010 estatizó el sistema de pensiones pasando su administración del sector privado al público, pero no llegó a cambiar el modelo”, apunta el economista.

De todos modos, los países que emularon el sistema chileno “han incluido algunos mecanismo de solidaridad” con el paso del tiempo.

“En la última década la tendencia ha cambiado. A futuro creo que los países tenderán a incorporar aportes solidarios financiados por el Estado y administrados por el sector público, dice Arenas.

Uno de los mayores desafíos, agrega, es asegurar la sostenibilidad de los sistemas de pensiones en cuanto a su cobertura (el número de personas), suficiencia (el monto de las pensiones) y su viabilidad financiera.

Adultos mayores en Caracas

Getty Images
Bolivia, El Salvador, México y República Dominicana se inspiraron en el modelo chileno creado en 1981, aunque han incorporado reformas.

En su libro, el investigador argumenta que hay cinco tipos de sistemas de pensiones en la región. Aquí te los explicamos.

1-Reparto

Los que trabajan aportan al sistema y con esos fondos se financian las jubilaciones de los adultos mayores. Es una forma de ahorro colectivo.

Esos fondos son administrados públicamente y las principales características del sistema están definidas por ley, como por ejemplo, los requisitos de acceso, la fórmula para calcular el dinero que recibe el jubilado en relación a su salario y la reajustabilidad de la pensión.

Los aportes de las personas también están definidas por ley y pueden ser con cargo a los trabajadores, empleadores y el Estado.

Este modelo, con distintas variantes, se utiliza en Argentina, Brasil, Cuba, Ecuador, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua, Paraguay y Venezuela.

2-Ahorro individual

Es un esquema por el que los trabajadores ahorran en cuentas individuales y esos fondos son administrados por el sector privado.

La ley no fija las condiciones ni la forma de calcular las pensiones, porque estas dependen del ahorro de cada individuo y la rentabilidad de esos fondos invertidos por empresas privadas en los mercados bursátiles.

Adulto mayor

Getty Images
En el sistema de “capitalización individual” el monto de la pensión depende del ahorro que acumula cada persona durante su vida laboral.

Está presente en Bolivia, El Salvador, México y República Dominicana.

3-Mixto (complementario)

Bajo este modelo, el sistema público de reparto y el de ahorro individual se complementan, es decir, las personas pueden pertenecer a ambos sistemas.

En el caso de América Latina, las pensiones provienen principalmente del sistema público de reparto y a ellas se suman los fondos del sistema de capitalización individual, cuya administración puede ser pública o privada.

Está presente en Costa Rica, Panamá y Uruguay.

4-Paralelo (no se complementan)

En el sistema paralelo existe competencia entre el modelo público de reparto y el de ahorro individual. Los trabajadores deben elegir uno de los dos, razón por la cual son sistemas excluyentes. En algunos casos, existe la posibilidad de cambiarse de sistema.

Opera en Colombia y Perú.

5-Integrado

Es el sistema que utiliza actualmente Chile, donde la jubilación depende de los fondos individuales, pero en el caso de las personas más pobres, el Estado aporta fondos (pilar solidario).

Otros expertos consultados por BBC Mundo consideran que Chile ha mantenido el sistema de ahorro individual de los años 80, a pesar de la reforma que hizo en 2008.

Los casos paradigmáticos: Brasil y Chile

Según Mariano Bosch, especialista principal en la División de Mercados Laborales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y coautor del libro “Presente y Futuro de las Pensiones en América Latina y El Caribe”, cada sistema tiene sus falencias.

Adulto mayor y médico

Getty Images
“Yo no creo que sirva ahorrar un 10% del salario y esperar una pensión cercana al 60% de tu último sueldo, no es realista”, dice Mariano Bosch.

Bosch divide los modelos de la región en dos categorías: los tradicionales modelos públicos de pensiones (también llamados sistemas de beneficio definido o de reparto) y los de cotización individual.

En ese contexto, los casos más paradigmáticos, explica, son Brasil (con su modelo público) y Chile (con su modelo de ahorro personal).

“Son casos como de libro. Brasil es un sistema con grandes problemas de sostenibilidad fiscal y Chile es un país con grandes problemas de sostenibilidad social”.

“Estamos observando un replanteamiento de muchos sistemas”.

Brasil, por un lado, no tiene los recursos fiscales para financiar un sistema con altos niveles de subsidio y de redistribución.

“Este sistema beneficia a aquellas personas que contribuyen toda su vida laboral. Te llevas entre el 60% o el 70% de tu último salario”.

“Pero es un sistema regresivo porque le da muy poco al que contribuye pocos años. Es muy inequitativo“, agrega.

Manos de mujer

Getty Images
La población en América Latina está envejeciendo rápidamente.

Además le afecta el envejecimiento de la población. “Como el sistema se financia con las contribuciones de los trabajadores hacia los pensionistas, mientras más pensionistas existan, más difícil será financiar el sistema”.

Y en el caso de Chile, el problema es que “las pensiones están muy por debajo de las expectativas que se hizo la gente”.

“Si la gente esperaba recibir una pensión equivalente al 70% de su último salario y en Chile es del 20 o del 30%, hay un gran salto entre lo que las personas esperaban y lo que está resultando del sistema”.

Bosch argumenta que si una persona ahorró solamente 10 o 15 años -por las razones que sean- es muy difícil acumular el capital necesario para obtener una buena pensión.

Y además, los parámetros con los que se creó el sistema, dice, quedaron desactualizados.

“Yo no creo que sirva ahorrar un 10% del salario y esperar una pensión cercana al 60% de tu último sueldo. Eso no es realista“.

Actualmente Chile está discutiendo cómo cambiar su sistema de pensiones y, en paralelo, cómo reformar su sistema impositivo, con el objetivo de recaudar cerca de US$1,000 millones.

En medio del debate, las protestas continúan y la llamada “furia chilena” aún no da señales de aplacarse.


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