Gobierno de CDMX incumple con recomendación del caso Narvarte
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Gobierno de CDMX incumple con recomendación del caso Narvarte

La Procuraduría de la Ciudad debía cumplir con 16 puntos recomendatorios, pero a casi año y medio de distancia no ha completado uno solo.
Cuartoscuro Archivo
5 de diciembre, 2018
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En julio de 2017, el gobierno capitalino encabezado por Miguel Ángel Mancera aceptó en su totalidad la recomendación que la Comisión de Derechos Humanos de la ciudad (CDHDF) emitió por las graves irregularidades ocurridas en la investigación del multifeminicidio de cuatro mujeres y el homicidio de un periodista en un departamento de la colonia Narvarte en 2015. Pero hasta ahora, dicha recomendación no se ha cumplido.

Así lo señala un reporte oficial de la CDHDF sobre el seguimiento de esta recomendación, el cual muestra un avance promedio de apenas 31 por ciento en el cumplimiento global de la misma, sin que uno solo de los 16 puntos dirigidos a la Procuraduría de la ciudad –dependiente del gobierno capitalino- se haya cubierto al cien por ciento. Incluso, hay algunos donde el estatus de avance es del cero por ciento.

Los abogados de las víctimas confirmaron que al día de hoy ninguna de los puntos recomendatorios se ha cumplido. Entre esos puntos está elaborar un plan de investigación que permita agotar distintas líneas abiertas y esclarecer la verdad de lo ocurrido, así como reconocer públicamente la responsabilidad en las anomalías de la investigación y pedir perdón a las víctimas.

“La recomendación está absolutamente incumplida, no hay ni un punto que podamos establecer como resuelto o como cumplido de parte del gobierno de la ciudad lo que es lamentable. Ocurre lo de otras recomendaciones: la aceptan porque si no vendría un recurso de impugnación pero en la práctica no se ha hecho casi nada. El Caso Narvarte reveló problemas estructurales y que se tienen que corregir en la procuración de justicia, pero lamentablemente no se  ha hecho”, dijo Karla Michelle Salas, una de las abogadas.

Por su parte, la Procuraduría capitalina reconoció a Animal Político que no ha cumplido a cabalidad con toda la recomendación, aunque dijo que ha enviado pruebas de haber cumplido con seis puntos recomendatorio, sin que la CDHDF les haya dado respuesta. También señaló que son las víctimas las que no han aceptado hasta ahora las propuestas que se han planteado sobre indemnización y disculpa pública.

El multihomicidio en la colonia Narvarte (conocido como caso Narvarte) ocurrió el 31 de julio de 2015 en un departamento de la calle Luz Saviñón. Las víctimas (la defensora de derechos humanos Nadie Vera, la estudiante Yesenia Quiroz, la trabajadora Alejandra Negrete,  la modelo Mile Virginia y el fotoperiodista Rubén Espinosa) fueron asesinadas de disparos de armas de fuego en la cabeza. Algunos además padecieron tortura antes de ser asesinados.

Se trató de un crimen que afectó, en un solo hecho, a tres grupos vulnerables: los defensores de derechos humanos, los periodistas y las mujeres. Pese a ello, la CDHDF concluyó que la Procuraduría hizo una investigación plagada de ineficiencias, que no solo no esclareció lo ocurrido (pese a haber tres detenidos) sino que  su vez violó por lo menos cinco derechos fundamentales de las víctimas y sus familias.

“La administración de Miguel Ángel Mancera tuvo la oportunidad de  resolver con los más altos estándares este caso que afectó a tantos grupos vulnerables pero no lo hizo y queda como uno de los grandes fracasos. Pero a partir de este 5 de diciembre esa responsabilidad es ahora del gobierno de Claudia Sheinbaum que esperamos que cumpla con esto”, dijo la abogada Salas.

A continuación se mencionan algunos de los principales puntos de esta recomendación y el estatus de cumplimiento en el que se encuentran reportado por la CDHDF, así como el análisis de los abogados. También se detalla la posición oficial de la PGJDF en el caso.

Punto recomendatorio:

Preparar un plan de investigación para esclarecer el caso

Grado de avance: 67%

La CDHDF había pedido a la Procuraduría de la ciudad que en un plazo no mayor a los 90 días elaborara un “plan integral de investigación” a través del cual se subsanaran las deficiencias registradas hasta ahora, y se exploraran todas las líneas de investigación abiertas que permitieran esclarecer el motivo del multihomicidio y la verdad de lo ocurrido.

Pero hasta la fecha ya pasaron cerca de 500 días sin que dicho plan se haya terminado de diseñar y menos de implementar.

Karla Salas explicó que el grado de avance que se reporta en el cumplimiento de este punto tampoco obedece a un trabajo que haya hecho por iniciativa propia la Procuraduría, sino a un documento con diligencias que los propios abogados que representan a las víctimas solicitaron y que incluso tuvieron que ampararse para que se lleven a cabo.

“Hay un primer borrador elaborado por la procuraduría local que se reduce a un listado de diligencias pendientes por realizar y es todo (…) Con un amparo ganamos que se hicieron algunas diligencias, y parte es lo que presenta ahora como un plan de investigación es eso. Pero ese documento dista mucho de ser un plan”, dijo la abogada.

Punto recomendatorio:

Agotar todas las líneas de investigación del caso, incluidas las relacionadas con la actividad de las víctimas

Grado de avance: 17%

La Comisión pidió a la Procuraduría que realice las acciones necesarias para verificar todas las posibles líneas de investigación y móviles del homicidio, entre ellas lo relacionado con el trabajo de activismo de Nadie Vera y de periodismo de Rubén Espinosa, quienes semanas antes del homicidio abandonaron Veracruz acusando persecución del gobierno de Javier Duarte.

El avance en el cumplimiento de este punto es mínimo. No llega ni a 20 por ciento. Salas subrayó que mientras no se desahoguen las líneas de investigación pendientes en el cado, no se puede cumplir el derecho a la verdad que marca la Constitución y por ende el caso está en la impunidad.

“Hay tres personas detenidas que la Procuraduría dice que fueron los asesinos pero es todo. No sabemos quién es el autor intelectual, no hay un móvil esclarecido. Hay cabos sueltos como las armas utilizadas y si se usaron silenciadores o no, lo que a su vez podría vincular el caso con delincuencia organizada. Pero nada de eso tiene respuesta a más de tres años del caso”, dijo Salas.

Punto recomendatorio:

Investigar y sancionar a funcionarios responsables de haber filtrado datos del caso, entre otras irregularidades

Grado de avance: 17%

La Comisión pidió a la Procuraduría investigar y sancionar administrativa y/o penalmente a los funcionarios ligados a la investigación que ilegalmente filtraron datos de la misma, situación que, entre otras cosas, contribuyó a revictimizar a las personas que fueron asesinadas, afectando además el sentido de la indagatoria. Esto entre otras irregularidades,

La Comisión había solicitado que en un plazo de 30 días se tuvieran avances al respecto pero, hasta el día de hoy, se reporta un cumplimiento mínimo.

La abogada Karla Michelle Salas dijo que sobre este tema las víctimas no tienen ningún tipo de claridad ya que la Procuraduría es omisa en dar detalles de la investigación interna que lleva a cabo. Dijo que solo supieron del caso de un policía de investigación que fue detenido pero que ya quedó libre.

“Aquí más bien parece lo contrario. Parece que la negligencia e ineptitud se premia, el propio subprocurador de averiguaciones previas centrales (Edmundo Garrido) que estuvo al frente del caso lo volvieron Procurador. Y luego había un encargado, un coordinador de agentes del MP que lo cambiaron y lo volvieron jefe antisecuestros. Ningún castigo para nada” dijo la abogada.

Punto recomendatorio:

Reconocimiento público de responsabilidad y perdón a las víctimas

Grado de avance: 26%

La CDHDF le pidió a la Procuraduría capitalina que en un plazo no mayor a 60 días hiciera un acto de reconocimiento público de las responsabilidades en que incurrió al desarrollar una investigación deficiente, y admitiera la afectación que esto ocasionó a las víctimas indirectas, es decir, a los hermanos, hijos y padres de las personas asesinadas en los hechos.

Dicho plazo ya se venció hace más de un año y hasta ahora el evento no se ha realizado. La CDHDF reporta un escaso avance en el cumplimiento de este punto recomendatorio.

De acuerdo con Karla Salas, uno de los elementos que ha atorado este tema es que el procurador en la gestión de Mancera, Edmundo Garrido, se negó a encabezar este acto, pese a que él estuvo a cargo inicialmente del caso y a que era el máximo funcionario de la dependencia.

A ello se suma, explica la abogada, que la redacción que se había propuesto hacía parecer a este reconocimiento como un trámite para cumplir con la recomendación y no como una aceptación honesta de responsabilidad.

Punto recomendatorio:

Indemnizar a las víctimas por daño material e inmaterial

Grado de avance: 22%

La recomendación dio un plazo de 120 días a la Procuraduría para que indemnizara integralmente a las víctimas, y estableció diversas circunstancias que tenían que tomarse en cuenta para el cálculo de las mismas, como la situación económica de los familiares cercanos a las personas asesinadas, el grado de vulnerabilidad, etcétera.

Hasta ahora dicha indemnización no se ha otorgado y el grado de avance es apenas de 22 por ciento. Karla Salas explicó parte de la situación que ha complicado que este apoyo se otorgue:

“Se hizo una presentación de una propuesta de la procuraduría que no cumplía con ningún tipo de estándares en derechos humanos. Una indemnización no es un enriquecimiento de las familias sino un reconocimiento, pero no quieren indemnizar a todas las personas que son las victimas indirectas, solo a determinados hermanos y no a todos”, sostuvo la abogada.

Punto recomendatorio:

Proporcionar tratamiento y acompañamiento sicológico

Grado de avance: 0%

Dado que la actuación y negligencias en la que incurrieron los funcionarios de la Procuraduría terminó revictimizando a los familiares de las personas asesinadas, causándoles afectaciones emocionales, entre otras la Comisión ordenó que se brindaran todos los apoyos para darles tratamiento sicológicos.

Pero nada de eso ha ocurrido y al día de hoy el avance es de cero por ciento. La abogada de las víctimas confirmó que dicho apoyo ha sido simplemente inexistente.

Punto recomendatorio:

Actualizar protocolo para indagar feminicidios y homicidios a periodistas

Grado de avance: 40%

La CDHDF pidió a la procuraduría hacer una extensa revisión de los protocolos que aplica para la investigación de los feminicidios y crímenes contra periodistas, y que evidentemente no funcionaron adecuadamente en el caso Narvarte. Dio 60 días para ello pero hasta la fecha, el indicador de avance en este tema no llega ni a la mitad.

“Si están realmente trabajando en este proceso lo están haciendo bajo sus propios criterios, sin buscar por ejemplo la asesoría de organizaciones especializadas. Y eso suponiendo que realmente se esté cumpliendo con este punto, cosa que nosotros desconocemos”, comentó Salas.

Punto recomendatorio:

Fortalecer mecanismos de seguridad de las investigaciones para evitar filtraciones

Grado de avance: 33%

Luego de que la Comisión confirmara que en la investigación del Caso Narvarte se filtraron ilegalmente fotografías y detalles de la indagatoria, aun cuando ni siquiera habían sido comunicados a los abogados de las víctimas a los familiares, se pidió a la Procuraduría elaborar un mecanismo de control para que ello no suceda en ningún caso.

Pero este punto recomendatorio tampoco se ha cumplido. La CDHDF reporta un escaso avance de 33 por ciento hasta la fecha y la filtración de datos de las indagatorias ha continuado sistemáticamente.

Para citar un ejemplo reciente, el INAI denunció públicamente y ante el Ministerio Público la filtración de la fotografías de la muerte de uno de los consejeros, Carlos Bonnin, tras caer del edificio de la institución.

“Esta es una práctica cotidiana que lamentablemente que continua realizando y que esta solapada desde el titular. Se tienen que fortalecer los mecanismos de investigación y de sanción. Aquí tiene que haber un cambio de política institucional. En otras recomendaciones se ha insistido en este tema pero sigue sucediendo lo mismo”, dijo Karla Salas.

Procuraduría: se ha cumplido con seis puntos; víctimas han rechazado ofrecimientos

La Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México reconoció que no se ha cumplido al cien por ciento con la recomendación 4/2017 relacionada con el Caso Narvarte, aunque precisó que ha enviado a la CDHDF pruebas de cumplimiento de seis de los 16 puntos recomendatorios, sin que hayan recibido respuesta del organismo autónomo.

“Del plan integral de investigación, la actualización del Protocolo de Investigación de Feminicidio, la actualización del Protocolo para Periodistas, el mecanismo de control y supervisión para evitar la filtración de datos en averiguaciones previas, el acto de disculpa público y la investigación administrativa por Visitaduría Ministerial se han enviado las pruebas de cumplimiento correspondientes, por lo cual, se ha solicitado a la Comisión su conclusión, sin que a la fecha se haya recibido respuesta alguna”, destacó la dependencia.

En cuanto al resto de los puntos recomendatorios la Procuraduría dijo que hay nueve que se encuentran en “trámite” sin dar mayores detalles de los mismos, y dijo que hay uno del que no fue notificada.

La dependencia finalmente detalló que en el caso específico de aspectos como la disculpa pública y las indemnizaciones son las víctimas las que se han inconformado con los ofrecimientos propuestos, lo que ha impedido que se pueda finiquitar estos temas.

“En lo relativo a la disculpa pública y la indemnización, éstas se han concretizado, realizándose las acciones para su cumplimiento, empero, no han sido aceptadas por los abogados representantes de 5 de las víctimas indirecta (…) la propuesta de indemnización de la Procuraduría, a favor de 5 víctimas indirectas fue aprobada por el Grupo de Trabajo GT11.PGJ.CDHDF. Posteriormente dos víctimas indirectas hijas de una víctima directa presentaron pretensiones con cantidades diferentes, las cuales están en análisis para formular una nueva propuesta de indemnización”, indicó la dependencia.

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El fenómeno que hace padecer los síntomas de COVID, aunque no sea, al hacer una prueba PCR

Algunas personas pueden empezar a sentirse mal con el simple hecho de hacerse una prueba para ver si tienen una enfermedad. La COVID-19 puede haber agudizado este efecto.
23 de febrero, 2022
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Hace alrededor de un año, mientras me duchaba, noté un pequeño bulto redondo en la axila. Era duro al tacto y cambiaba de posición cuando lo apretaba, como si fuera un pedazo de mantequilla fría bajo la piel de un pavo.

No pude evitar buscar en Google sobre la aparición de bultos y, debido a su ubicación, me obsesioné con la idea de que podría ser las primeras etapas de la leucemia.

Fue entonces cuando comencé a tener otros síntomas: descubrí me dolía todo el cuerpo y estaba cansado, y comencé a perder peso inexplicablemente.

Mi médico de cabecera me recomendó que me hiciera una ecografía y, una vez hecha, estaba seguro de que estaba a punto de recibir las peores noticias.

Así que pueden imaginar mi alivio cuando el técnico me dijo que era simplemente un lipoma, un tumor benigno, hecho de células grasas, que no representaba una amenaza grave para mi salud.

Casi tan pronto como me enteré, todos esos dolores y molestias desaparecieron y pronto comencé a volver a mi peso anterior.

Influencia de la pandemia

El episodio fue mi primera, y hasta ahora, única, experiencia de ansiedad por la enfermedad (o la salud).

Según las últimas investigaciones, al menos el 6% de las personas experimentarán la afección en algún momento de su vida.

Aunque todavía no tenemos estadísticas actualizadas, ese porcentaje puede haber aumentado rápidamente durante la pandemia. Con un ciclo continuo de noticias que enfatizan los síntomas y peligros del virus, es natural sentir cierto nivel de preocupación por una posible infección.

Prueba de flujo lateral

Getty Images
Independientemente del resultado de la prueba, muchos sienten antes de hacerla síntomas congruentes con la covid-19.

Pero para algunas personas, el miedo al virus habrá sido abrumador, alcanzando su punto máximo mientras esperan los resultados de una prueba de flujo lateral o PCR.

La pandemia también podría haber exacerbado las ansiedades sobre otras condiciones. “Sospecho que la ansiedad por la salud ha aumentado considerablemente durante la pandemia, sobre todo porque la gente ha tenido más tiempo para rumiar y reflexionar sobre sus síntomas”, dice Peter Tyrer, profesor de psiquiatría comunitaria en el Imperial College de Londres.

Puede que no sea una coincidencia que mi propio episodio haya ocurrido durante un confinamiento, cuando no pude visitar a amigos que podrían haberme distraído y cuando sabía que tendría acceso restringido al tratamiento médico, en caso de ser necesario.

Los últimos dos años han demostrado que nunca ha habido una mayor necesidad de concienciación sobre la ansiedad por enfermedad y su manejo.

Hipocondría

Nuestra comprensión del trastorno de ansiedad por la salud marca un gran alejamiento de la visión histórica de la condición, que alguna vez se conoció como “hipocondriasis o hipocondría”.

A las personas que padecían este trastorno se las llamaba hipocondríacos y, a menudo, se les menospreciaba y ridiculizaba como una pérdida de tiempo.

Mujer

Getty Images
El trastorno era conocido anteriormente como hipondría.

Muchos comentaristas argumentaban que simplemente querían agregar un poco de drama a sus vidas. “Se consideraban una broma”, dice Tyrer. “La suposición era que a estas personas les encantaba hablar sobre sus quejas”.

No fue hasta 2013 que la Asociación Estadounidense de Psiquiatría adoptó formalmente el término “trastorno de ansiedad por la enfermedad” para describir a las personas con preocupaciones desproporcionadas y debilitantes sobre su salud. (En la literatura médica, la “ansiedad por la salud” se usa a menudo como un nombre alternativo).

Aunque se carece de datos concretos, la mayor disponibilidad de información por internet puede haber aumentado la prevalencia de la ansiedad por la enfermedad en las últimas tres décadas, en comparación con la época anterior a internet.

Factores desencadenantes

Contrariamente a la idea de que los “hipocondríacos” simplemente buscan atención, los orígenes de la ansiedad por la enfermedad en una persona suelen ser muy específicos.

“A menudo hay un factor desencadenante“, dice Helen Tyrer, investigadora clínica del Imperial College London y autora del libro Tackling Health Anxiety. (Helen y Peter Tyrer son un matrimonio que investiga la ansiedad por la enfermedad).

“Podría ser que alguien en la familia haya estado enfermo. O que hayan oído hablar de alguien de su misma edad que muere a causa de una enfermedad”.

En otros casos, los pacientes pueden desarrollar preocupaciones excesivas y continuas sobre el regreso de una enfermedad anterior, como el cáncer o un ataque al corazón, o el empeoramiento de una condición actual, como la diabetes.

Mujer consultando internet en su teléfono

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Muchos de los afectados pasan horas todos los días investigando posibles enfermedades en internet.

La condición se caracteriza por un control obsesivo de los síntomas. Muchos de los afectados pasan horas todos los días investigando posibles enfermedades en internet.

“Cada minuto del día verifican si tienen esta enfermedad o no”, dice Helen Tyrer. “Realmente está en una escala completamente diferente a las preocupaciones de la mayoría de las personas sobre su salud”.

“Los pensamientos repetitivos son persistentes y generan mucha angustia“, coincide Sophie Lebel, psicóloga clínica de la Universidad de Ottawa, Canadá, que se especializa en las formas en que las personas enfrentan los diagnósticos de cáncer.

Como es de esperar, la preocupación continua da como resultado muchas más visitas a consultorios médicos y hospitales.

Un estudio de pacientes daneses encontró que las personas con ansiedad grave por enfermedad utilizaron entre un 41% y un 78% más de atención médica, durante un período de cinco años, que aquellas con baja ansiedad por la salud.

Claramente, esto tiene un costo financiero y las visitas médicas repetidas pueden no traer mucho beneficio al paciente, ya que se convencen de que los análisis fueron defectuosos.

“El paciente podría pensar que era demasiado pronto para presentarse a una prueba o que los resultados se confundieron en el laboratorio”, dice Helen Tyrer.

Del mismo modo, si tu sufres de gran ansiedad por la COVID-19, un resultado negativo de un test de flujo lateral una PCR puede no ser suficiente para convencerte de que no estás infectado.

(Por supuesto, esto está justificado hasta cierto punto, aunque los resultados positivos de las pruebas laterales tienen una precisión del 99,97%, la tasa de falsos negativos es del 28% en promedio para las personas sintomáticas).

El efecto nocebo

En muchas situaciones, las ansiedades sobre nuestra salud pueden adquirir la apariencia de síntomas, una profecía autocumplida que parece confirmar nuestros temores.

Sala de espera en un hospital

Getty Images
La preocupación continua da como resultado muchas más visitas a consultorios médicos y hospitales.

Este fenómeno es evidente en los casos del “síndrome de la bata blanca”, en los que el estrés de visitar a un médico puede elevar la presión arterial de las personas, de modo que parezca que están experimentando hipertensión.

Por esta razón, algunos médicos pueden proporcionarte un monitor de presión arterial para que te tomes la presión en tu casa, cuando estés relajado.

Pero hay muchas otras formas en que nuestros miedos pueden tomar la forma de una enfermedad. Nuestras expectativas pueden dar forma a nuestra atención y procesamiento sensorial, por ejemplo.

Si sospechas que puedes haberte infectado con covid-19, por ejemplo, puedes estar más consciente de un cosquilleo en la garganta, un dolor en el pecho o una sensación de dificultad para respirar, y cuanto más lo piensas peor te parecerá.

Esto es especialmente probable si alguien cercano a ti ha tenido la enfermedad, por lo que sabes exactamente qué síntomas esperar, y una prueba lateral o una PCR negativa pueden no ser suficientes para calmar tus temores.

Nuestras expectativas pueden incluso provocar cambios fisiológicos, como la liberación de moléculas vasodilatadoras que causan dolores de cabeza. Los científicos llaman a estas reacciones “efectos nocebo” (un contraste directo con los “efectos placebo” beneficiosos).

Y el malestar puede ser tan desagradable como un síntoma con una causa puramente biológica. Esto solo aumentará la ansiedad, creando un círculo vicioso.

Mujer tomándose la presión

Getty Images
A veces es mejor tomarse la presión en la casa y no en el consultorio médico para que la ansiedad no influya en los resultados.

Si no se trata, la ansiedad por enfermedad crónica puede pasar factura al cuerpo.

Peter Tyrer señala un estudio de 12 años con siete mil participantes en Noruega sobre el tema. Después de tener en cuenta otros factores de riesgo potenciales, los investigadores encontraron que los altos niveles de ansiedad por enfermedad aumentaban el riesgo de enfermedad coronaria en un 70%.

Esto es particularmente problemático para las personas que tienen una enfermedad cardíaca preexistente, dice Tyrer, con cierta evidencia de que la ansiedad por la salud tiene un efecto en la tasa de mortalidad general.

“Si te preocupas demasiado después de haber tenido un evento cardíaco, puedes morir antes que si no te preocupas”, dice Peter Tyrer.

Al menos podrías esperar que las preocupaciones excesivas por la salud animen a alguien a cuidar mejor su cuerpo, como hacer ejercicio o comer bien.

Sin embargo, Lebel dice que las personas con ansiedad por enfermedad grave pueden sentirse tan paralizadas por el estrés que tienen dificultad para tomar medidas positivas.

Perspectiva

A medida que el interés por la ansiedad por la enfermedad fue aumentado, también lo hizo la investigación sobre posibles intervenciones. Una de las intervenciones mejor probadas es una forma adaptada de terapia cognitiva conductual (TCC), que ayuda a romper los ciclos de pensamiento negativos.

Según Peter y Helen Tyrer, uno de los mayores desafíos es lograr que el paciente reconozca que su ansiedad es un problema, en lugar de una evaluación racional del riesgo percibido.

Durante cada sesión, el terapeuta trabaja con el paciente para identificar los desencadenantes de sus preocupaciones y cuestionar los pensamientos que vienen automáticamente a la mente, para que pueda ver su situación un poco más objetivamente y poner los riesgos en perspectiva.

Esto podría implicar una mirada más analítica a los supuestos síntomas y los momentos en que aparecen.

El terapeuta también alentará al paciente a que rompa el hábito de examinarse incesantemente los síntomas.

Si su miedo es a tener cáncer, puede pedirle al paciente que pase un día entero o una semana sin buscar bultos, por ejemplo, y luego observe si sus pensamientos recurrentes sobre la enfermedad han disminuido como resultado.

El paciente también aprenderá estrategias como mindfulness (o conciencia plena) y técnicas de relajación para hacer frente proactivamente a los miedos cuando se presenten.

Claramente, estos pasos deberán adaptarse a la situación particular de los pacientes.

Alguien que tenga una mayor ansiedad por una recaída de una enfermedad anterior deberá controlar su salud, por ejemplo, pero se le puede enseñar qué signos son significativos y cuáles pueden ignorarse, en lugar de entrar en pánico por cada cambio potencial. “Muchas personas simplemente no saben qué síntomas buscar”, dice Lebel.

La evidencia hasta la fecha sugiere que la terapia cognitiva conductual puede ser efectiva. En un estudio de 444 sujetos, los Tyrers encontraron que la TCC personalizada redujo significativamente la ansiedad por la enfermedad de los pacientes en el transcurso de tres meses.

Es importante destacar que los beneficios aun podían verse cinco años después.

Y vale la pena señalar que el programa solo involucró seis sesiones con un terapeuta, lo que lo hace muy rentable. “No estamos hablando de un montón de tiempo”, dice Lebel.

Hay incluso sesiones online, con un ensayo reciente de un equipo de la Universidad de Nueva Gales del Sur, Australia, que reveló mejoras significativas en la ansiedad por enfermedad de los pacientes durante las primeras etapas de la pandemia de covid-19.

“En general, el contacto cara a cara es un poco mejor”, reconoce Peter Tyrer. “Porque puedes captar los cambios más sutiles, pero en general el tratamiento en internet es bastante bueno”.

Impacto físico

En última instancia, a los investigadores contactados les gustaría ver una conciencia mucho mayor sobre la ansiedad por enfermedad y las formas de tratarla.

Mujer mirando a frascos de medicamentos

Getty Images

Peter Tyrer ve algunos signos de cambio positivo, pero le gustaría que más personas comprendieran las consecuencias a largo plazo de este comportamiento.

“Es importante enfatizar que la ansiedad por la salud no tratada no solo es mala para la salud mental, sino también para la salud física”, dice. “Cada vez hay más pruebas de que va a acortar su vida”.

Es posible que hayamos recorrido un largo camino desde que descartamos al “hipocondríaco” como un triste simulador, pero muchos todavía enfrentan sus ansiedades solos sin recibir la ayuda que realmente necesitan.

*Este artículo fue publicado en BBC Future. Haz clic aquí para leer la versión original en inglés.


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