PEF 2019: El recorte en la UNAM está en bachillerato, posgrado, ciencia, becas y prestaciones laborales
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

PEF 2019: El recorte en la UNAM está en bachillerato, posgrado, ciencia, becas y prestaciones laborales

Los mil 113 millones de pesos de recorte en el presupuesto de la Universidad impactan en la atención directa a estudiantes, dice la investigadora Alma Maldonado; la principal disminución está en en el Programa Nacional de Becas.
Cuartoscuro Archivo
18 de diciembre, 2018
Comparte

El recorte que tendrá el presupuesto de la UNAM para 2019 está en las áreas sustanciales de su labor, como la educación media superior, superior y posgrado, cultura, desarrollo científico y el sistema de becas para sus estudiantes. Mientras que el recorte en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del IPN (Cinvestav), también afectará a la investigación, según se establece en el Proyecto de Presupuesto de Egresos del Ejecutivo.  

En tanto, en el área administrativa, los trabajadores de la Universidad tendrían un aumento a percepciones, otras medidas de carácter laboral y obra pública, mientras que se recortaría en áreas como prestaciones por condiciones generales de trabajo, servicios generales, mantenimiento de inmuebles y materiales y suministros para planteles educativos, entre otros, de acuerdo con el análisis de Mariana Campos, investigadora de México Evalúa.

Este lunes en conferencia de prensa, el presidente Andrés Manuel López Obrador al ser cuestionado sobre el recorte de presupuesto a la UNAM señaló: “en general, es que se va a hacer más con menos. ¿Por qué? Se acaba la corrupción, se acaba el derroche. Va a rendir más el presupuesto. Eso es lo único que puedo decir”.

Leer: Aumentan recursos a la SEP, pero recortan al Conacyt, UNAM, IPN y educación indígena

Incluso, el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, dijo que el recorte en universidades era parte de la eliminación de gastos innecesarios. “Cuando usamos el gasto operativo comprando o rentando computadoras, coches, servicios de seguridad, la gran mayoría de las dependencias, incluidas las universidades, no lo están haciendo de manera adecuada”, ejemplificó.

Sin embargo, mil 113 millones de pesos menos que recibirá la Universidad son recortes en los rubros de atención directa a estudiantes, de acuerdo con el análisis de la investigadora del Cinvestav, Alma Maldonado, quien comparó el proyecto de presupuesto de egresos con el presupuesto de 2018 de ambas instituciones, considerando el cálculo de inflación.

De acuerdo con el proyecto de presupuesto para 2019 se prevé una asignación de 37 mil 277 millones de pesos para la UNAM, más de mil millones de pesos menos con respecto a 2018, cuando recibió 38 mil 300 millones de pesos.

La principal disminución está en en el Programa Nacional de Becas (Pronabes) para los alumnos de la UNAM, pues tendrá un recorte de 55.1% en términos reales. El presupuesto que tuvo en 2018 ascendió a 607 millones de pesos, mientras que la propuesta del Ejecutivo para 2019 es disminuirlo a 374.1 millones de pesos.

Los servicios de educación media superior, la partida E007, tendrá un recorte de 6.9% en términos reales, toda vez que el presupuesto de 2018 fue de 5 mil 775 millones de pesos, pero la propuesta para el próximo año disminuye a 5 mil 666 millones de pesos.

De acuerdo con la información del programa presupuestal, dicha partida existe para atender la problemática de insuficiencia de acceso a la educación media superior y “contribuye a asegurar una mayor cobertura, inclusión y equidad educativa entre todos los grupos de la población para la construcción de una sociedad más justa”.

También tendrá 2.4% menos presupuesto los servicios de Educación Superior y de Posgrado, al que se le propone un presupuesto de 18 mil 892 millones de pesos, mientras que en 2018 operó con 18 mil 901 millones de pesos.

Dichos rubros son fundamentales en la UNAM, pues atiende a 349 mil 515 alumnos, de los cuáles, 114 mil son de bachillerato; 204 mil 191 son de licenciatura y 30 mil de posgrado, según la estadística del ciclo escolar 2017-2018.

Otro punto afectado es el desarrollo cultural, que tendría 9.5% menos presupuesto. Al pasar de 3 mil 135 millones de pesos a 2 mil 985 millones de pesos para el próximo año. Esto pese a que la UNAM se encarga de 26 museos y 18 recintos históricos. Además, sólo en 2017 realizó 13 mil 278 actividades artísticas y culturales con una asistencia de más de dos millones de personas, según información estadística oficial. 

La investigación científica y desarrollo tecnológico tendrá 8.8% menos presupuesto, pues se prevé asignarle 8 mil 814 millones de pesos para 2019, pero en 2018 operó con 9 mil 172 millones de pesos.

Respecto a servicios administrativos, la investigadora Mariana Campos, integrante de México Evalúa publicó en su cuenta de Twitter un análisis de los aumentos y reducciones. Entre las áreas beneficiadas están los incrementos a las percepciones que recibiría 544 millones de pesos más en 2019. También “otras medidas de carácter laboral y económico” recibiría 342 millones de pesos adicionales.

Mientras que las prestaciones por condiciones generales de trabajo tendrían 722 millones de pesos de recorte, los subsidios para capacitación y becas disminuiría en 461 millones de pesos, otros servicios profesionales, obtendría 353 millones de pesos menos.

El mobiliario y equipo educacional y recreativo tendría 309 millones menos, servicios generales para planteles educativos, 304 millones de pesos menos; la prima quinquenal por años de servicios efectivos prestados, 261 millones menos; materiales y suministros para planteles educativos, 245 millones de pesos menos y bienes informáticos, 222 millones pesos menos, entre otros.

La UNAM, considerada como la máxima casa de estudios en el país, ocupa el lugar 113 en el QS World University Ranking 2019, que incluye a las mil mejores universidades del mundo.

Este lunes, la UNAM emitió un comunicado en el que consideró que la reducción de recursos es “sorpresiva e inusitada”, debido a que el recorte de 6% “no corresponde a la trascendente e importante labor de la institución de la enseñanza superior más grande de América Latina”.

Por lo tanto, la Universidad exhortó a los diputados para que analicen y hagan las modificaciones necesarias al proyecto de egresos, “a fin de hacerlo consecuente con el deseo de la población de contar cada vez con una educación de mejor educación”.   

En tanto, el Cinvestav también tendrá recortes. Fue creado en 1961, es uno de los centros de producción científica más importantes del país y que ofrece 65 programas de posgrados y realiza investigación en áreas como Ciencias Exactas y Naturales, Ciencias Biológicas y de la Salud, Tecnología y Ciencias de la Ingeniería, Ciencias Sociales y Humanidades y Programas Multidisciplinarios. 

El mayor recorte también estará en las becas con 40.7% menos. Tendrá 5 millones 99 mil pesos según el proyecto de presupuesto para 2019, mientras que el presupuesto de 2018 ascendió a 9 millones 962 mil pesos.

En tanto, el presupuesto para la investigación científica y desarrollo tecnológico bajará 7.8% en términos reales. Pasará de mil 338 millones de pesos a mil 233 millones de pesos.

Y el servicio de educación superior y posgrado tendrá 907 millones el próximo año, pero en 2018 operó con 957 millones de pesos, lo que significa 5.3% de recorte.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

¿Qué pasa si Trump se niega a abandonar la Casa Blanca pese al triunfo de Biden?

El anuncio del presidente Donald Trump de negarse a aceptar su derrota ante Joe Biden genera una situación tan nueva como desconcertante en la vida del país.
8 de noviembre, 2020
Comparte

En 244 años de historia de Estados Unidos, nunca ha habido un presidente que se rehúse a abandonar la Casa Blanca después de haber perdido una elección.

La transferencia ordenada, legal y pacífica del poder es uno de los sellos definitorios de la democracia estadounidense.

Por eso, el anuncio del presidente Donald Trump de negarse a aceptar su derrota ante Joe Biden, genera una situación tan nueva como desconcertante en la vida del país.

Y presenta para los analistas el reto de considerar escenarios antes impensables.

“Lejos de haber terminado”

Trump jugaba golf a las afueras de Washington cuando se confirmó el triunfo electoral de Biden este 7 de noviembre.

Poco después, la campaña del candidato derrotado emitió un comunicado asegurando que la “elección está lejos de haber terminado”.

Donald Trump jugando al golf.

Getty Images
Trump estaba jugando al golf cuando se conoció la victoria de Joe Biden.

“Todos sabemos por qué Joe Biden se está apresurando a presentarse falsamente como el ganador, y por qué sus aliados de los medios se están esforzando en intentar ayudarle: no quieren que se sepa la verdad”, señala el comunicado, en donde además indica que Trump seguiría oponiéndose mediante demandas judiciales al resultado anunciado, alegando la existencia de supuestos fraudes.

La constitución estadounidense es clara, más allá de cualquier duda, en establecer que el actual período presidencial termina “al mediodía del día 20 de enero”.

Joe Biden ha conseguido ganar en una cantidad de estados que le aseguran más de 270 votos en el Colegio Electoral. Por lo que tiene el derecho a ocupar la presidencia por los siguientes cuatro años.

Donald Trump tiene recursos legales y legítimos que todavía puede emplear para disputar el resultado de la votación.

Pero a no ser que ocurra de aquí a allá un giro dramático en las cortes y que pueda probar en los juzgados la existencia de las irregularidades en la elección que él reclama, todavía sin presentar evidencia, el 20 de enero es la fecha en que el actual presidente debe abandonar el poder.

Trump con su equipo en la oficina oval de la Casa Blanca.

Getty Images
¿Qué pasa si Trump se niega a abandonar la Casa Blanca?

Posición anunciada

Trump fue claro a lo largo de la actual campaña en advertir que no aceptaría una derrota.

Dijo en repetidas ocasiones que estaba decidido a seguir al mando, sin importar lo que dijeran las autoridades electorales, indicando que la única posibilidad de que perdiera era si le robaban las elecciones.

Por lo que el país empezó a discutir qué pasaría en el caso de que Trump cumpliera su amenaza e intentara aferrarse al poder a la fuerza.

Una hipótesis incluso comentada por el propio Joe Biden cuando era candidato.

En una entrevista televisada el pasado 11 de junio, el humorista Trevor Noah le preguntó a Biden si había pensado en la posibilidad de que un Trump perdedor se negara a desocupar la residencia presidencial.

“Sí, lo he pensado”, respondió Biden, agregando que estaba convencido de que en una situación semejante, las fuerzas militares se encargarían de impedir que se quedase en el cargo y lo desalojarían sin más de la Casa Blanca.

También se ha dicho que podría ser el Servicio Secreto el que podría cumplir la eventual tarea de escoltar a Trump fuera de la residencia presidencial.

Ese cuerpo civil, encargado de la seguridad del mandatario, tiene por ley también la obligación de proteger a todos los ex presidentes, y seguirá escoltando al ya expresidente a partir del 20 de enero.

Donald Trump con un miembro del Servicio Secreto en la Casa Blanca

Getty Images
El Servicio Secreto es el que podría cumplir la eventual tarea de escoltar a Trump fuera de la residencia presidencial.

Desde que se hizo evidente la ventaja electoral de Biden y parecía inminente el anuncio de su victoria, el Servicio Secreto extremó las medidas de protección sobre el presidente-electo, empezando a darle efectivamente un nivel de seguridad “presidencial”, pese a que Trump insistía en que el demócrata había sido derrotado.

¿El escenario impensable?

Pero en ese punto habría que entrar a evaluar la lealtad a este presidente de las fuerzas de seguridad, tal como lo hacen los analistas que buscan entender la situación de cualquier país en un momento de inestabilidad institucional.

BBC Mundo le preguntó a expertos si era factible que Trump intentase utilizar a las fuerzas de seguridad del estado para quedarse ilegalmente en el poder.

“Que un presidente llegara a abusar de los poderes de la presidencia para quedarse en el cargo después de aparentemente perder la elección, sería duro y destruiría normas vitales. Pero no es inconcebible“, le dice a BBC Mundo el profesor Dakota Rudesill, experto en legislación y política de seguridad nacional, afiliado a la Universidad Ohio State en Estados Unidos.

Causaría un gran daño al país, a principios importantes de las relaciones entre civiles y militares, y a los prospectos globales para la democracia”, advierte.

Sin embargo, aclara que, en su opinión, el escenario en que Trump pudiera aferrarse a la presidencia apoyado en las fuerzas de seguridad es difícil de realizarse.

“El personal militar jura lealtad a la Constitución, no al político que actualmente ocupe la presidencia. Y el que es en este momento el militar de mayor rango en el país, el General Mark Milley, Jefe del Estado Mayor Conjunto, ha dicho repetidamente que los militares no tendrán rol alguno en esta elección”.

Gráfico de quién podría involucrarse si se impugnan los resultados

BBC

Rudesill no es el único que se hace estas preguntas. Keisha Blaine es catedrática de la Universidad de Pittsburgh y experta en el estudio de movimientos de protesta social.

“El solo hecho que tengamos que preguntarnos si las fuerzas armadas intervendrán en la elección revela mucho acerca del triste estado de las cosas en nuestro país“, le dice a BBC Mundo.

Agrega Blaine que “hace cuatro años la mayoría de los estadounidenses no se preguntaban esto. Pero después de haber visto a Trump desplegar agentes federales en Portland y Washington en los últimos meses, es una preocupación seria. No creo que esto sea un escenario probable, pero no podemos descartarlo como una posibilidad seria, teniendo en cuenta todo lo que pasó este año”.

Efectivamente, durante las protestas sociales que surgieron con el movimiento anti-racismo de mediados de año, Trump consideró movilizar a las fuerzas armadas para disolver las manifestaciones.

El pasado 5 de junio, el diario New York Times aseguraba que el general Milley “convenció a Trump de no invocar la Ley de Insurrección de 1807 para movilizar tropas regulares en todo el país para reprimir las protestas, una línea que varios oficiales del ejército estadounidense han dicho que no cruzarán, ni siquiera si el presidente se los ordena”.

Al final, ante la negativa del ejército regular a verse involucrado, Trump ordenó para contener las protestas el uso de efectivos de la Guardia Nacional, que dependen de los gobernadores de cada estado.

Trump con Mark Milley, jefe del Estado Mayor Conjunto

Getty Images
El 1 de junio, Mark Milley, jefe del Estado Mayor Conjunto, acompañó a Trump a tomarse una foto con una biblia a metros de la Casa Blanca y en medio de las protestas por la muerte de George Floyd. A los días, Milley se arrepintió.

También estuvieron involucrados en la contención de las protestas en Washington, Portland y otras ciudades, miembros de las fuerzas de seguridad no militares que dependen del Ministerio de Seguridad Interior (Homeland Security).

Por lo que algunos contemplan que en una crisis surgida a raíz de las elecciones, Trump potencialmente tendría acceso a ordenar el despliegue de cierto número de personal armado no militar.

Sin embargo, asumiendo que las fuerzas armadas no se pondrían a disposición de la supervivencia política del presidente, es difícil imaginar una maniobra exitosa de Trump para quedarse en el poder en esas condiciones.

¿Violencia en la espera?

Rudesill dice que le produce preocupación escenarios relacionados.

“He escrito acerca de la posibilidad de que el presidente Trump intente usar un decreto ejecutivo, o que el Departamento de Justicia controlado por sus aliados políticos intente emitir una ‘directriz’, indicando que la Rama Ejecutiva debe considerar a Trump como el ganador de una elección disputada”, el experto le dice a BBC Mundo, pero advierte que eso sería “totalmente inapropiado e impermisible”.

“Ordenar al ejército continuar rindiendo saludo al presidente mas allá del final de su período al mediodía del 20 de enero pondría a los militares en una situación imposible”, señala.

Un seguidor de Trump armado en Minesota este 7 de noviembre.

Getty Images
Los analistas dicen que una situación en la que el candidato perdedor de la elección presidencial se niega a aceptar el resultado puede llevar a “la posibilidad de desorden civil serio”.

“La mitad del país y mucha gente alrededor del mundo pensaría que las fuerzas armadas apolíticas estadounidenses habían tomado una posición partidista. Los militares nunca, nunca deben recibir esa orden“, puntualiza Rudesill.

Y sin llegar al caso extremo de una situación en la que se ponga en juego la autonomía de las fuerzas armadas ante las disputas partidistas, otros advierten que una extensión de la actual coyuntura política puede generar violencia en otros campos.

Una situación en la que el candidato perdedor de la elección presidencial se niega a aceptar el resultado ciertamente lleva a “la posibilidad de desorden civil serio”, le dice a BBC Mundo Keisha Blaine.

La retórica presidencial “ha incrementado la posibilidad de protestas e incluso de violencia”, argumenta.

La situación presenciada en distintas ciudades estadounidenses en los últimos meses, de manifestantes armados hasta los dientes expresando su apoyo por el presidente, así como la aparición en las calles de esas mismas urbes de grupos radicales de oposición, son un recordatorio del potencial de violencia que conlleva la actual tensión política en Estados Unidos.

raya separatoria

BBC

Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=vf1r4VaGwwE

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.