El gobierno de AMLO pospone justicia transicional y atención a víctimas, denuncian activistas
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El gobierno de AMLO pospone justicia transicional y atención a víctimas, denuncian activistas

Activistas señalan que no se han podido reunir con el subsecretario de Derechos Humanos de Segob y tampoco han tenido respuesta a sus peticiones.
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8 de enero, 2019
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Con excepción de los padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, el presidente Andrés Manuel López Obrador no se ha reunido ni ha hecho anuncios para otras víctimas de la violencia, pese a la promesa hecha tras ganar las elecciones de crear un modelo de justicia transicional y de pedir una disculpa pública a nombre del Estado mexicano desde el primer día de su gobierno.

Las mesas de trabajo que el entonces presidente electo aceptó durante el Diálogo por la Paz realizado el 14 de septiembre en Tlatelolco se desarrollaron durante los meses de la transición sólo con la participación de organizaciones de derechos humanos, víctimas y especialistas.

Lee también: No apostaremos por la guerra ni por el uso de la fuerza, promete AMLO a víctimas

No ha habido respuesta a las propuestas entregadas en diciembre de 2018 e incluso los intentos de reuniones con la subsecretaría de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, a cargo de Alejandro Encinas, se pospusieron, sin fecha definida, para enero.

Un miembro del equipo de esta subsecretaría explicó a Animal Político que por procesos burocráticos y retrasos en los nombramientos dentro de la dependencia es que se ha tenido que posponer el trabajo con los colectivos, pero aseguró que aprovecharían el inicio de año para darle impulso al tema.

Sin embargo, entre los activistas hay inquietud por la falta de atención a las promesas hechas sobre la atención a las víctimas.

“Hay un retraso, por decir lo menos, en lo que está esperado que hicieran, y la preocupación crece porque parece que son otras las preocupaciones del gobierno hacia lo que ellos llaman transformación y que no está mirando a las víctimas, y por la continuidad de la política de seguridad, que es muy preocupante”, comentó en entrevista Michael Chamberlin, consultor de Open Society Justice Initiative (OSJI) y de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos (Fundem).

“Lo que vemos es que no ha sido prioridad para el gobierno, el tema no ha sido colocado en la agenda ni por Andrés Manuel, como esperaría que lo hubiera hecho, ni por la Secretaría de Gobernación, que es quien está a cargo de ella. Después de que los temas centrales en campaña fueron corrupción e impunidad y violencia, a los que yo sumaría el tema de víctimas, hoy desaparecieron de la discusión”, consideró también Jacobo Dayán, asesor independiente en temas de justicia transicional y derechos humanos.

Entre los Foros Escucha y los encuentros de sociedad civil

Luego de que durante la campaña presidencial y durante el periodo de transición,   López Obrador e integrantes de su equipo prometieron que elaborarían un plan de pacificación junto con las familias de las víctimas, expertos de la ONU y la intervención del Papa Francisco (lo que fue desmentido por el Vaticano), se anunció la organización de los Foros Escucha para Trazar la Ruta de Pacificación del País y la Reconciliación Nacional, a cargo de Loretta Ortiz.

Leer: Vaticano desmiente a equipo de AMLO: Papa Francisco no participará en consulta sobre Ley de Amnistía

Dichos foros tuvieron un accidentado camino, desde las protestas de víctimas contra el perdón ofrecido por López Obrador cuando iniciaron, hasta la cancelación de los últimos encuentros programados, y la crítica de que no estuvieran manejados por la Secretaría de Gobernación (Segob), sino por la de Seguridad.

Tras presentar las conclusiones y al arrancar el gobierno, Ortiz fue postulada para ser nueva ministra de la Suprema Corte de Justicia y confirmó a Animal Político que ella ya no estaba dando seguimiento a la implementación de los resultados de los foros, ya que todo el tema de víctimas había pasado, ahora sí, a la subsecretaría de derechos humanos de Segob.

A la par, activistas y expertos de derechos humanos empezaron a elaborar propuestas de justicia transicional, después de un segundo Diálogo por la Paz y la Justicia realizado en septiembre en Tlatelolco, con la presencia de Javier Sicilia, donde López Obrador aceptó seis mesas de trabajo conjuntas: para diseñar el modelo de justicia transicional, rediseñar el sistema nacional de búsqueda de personas desaparecidas, crear una gran comisión de la verdad, un mecanismo contra la impunidad, una vía para la reparación integral del daño y un sistema de protección a víctimas.

“El acuerdo desde septiembre fue que la agenda pasaba de Secretaría de Seguridad Pública a Gobernación y que se abrían estas mesas de trabajo. Y el acuerdo era trabajarlo en conjunto, pero los tiempos a la Secretaría de Gobernación se le vinieron encima y no estuvieron.

Nosotros hemos terminado el proceso, e incluso se hicieron cosas solicitadas por ellos, como una consulta mucho más amplia: arrancamos algunos académicos, algunas organizaciones, algunos expertos, y ellos solicitaron hacerlo más amplio, echar a volar los documentos por todos lados, y que quien quisiera venir a sentarse a discutirlos fuera bienvenido”, explicó Dayán.

Lee: Puntos clave de la propuesta de amnistía de AMLO: con consulta a víctimas, así se planea la ley

Las últimas discusiones se realizaron con la participación de miembros de organizaciones como Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en varios estados, Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de Derechos Humanos, Servicios y Asesoría para la Paz (Serapaz); asesores internacionales de Open Society Justice Initiative (OSJI), del Centro Internacional de Justicia Transicional (ICTJ); académicos de la UNAM y el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE); e incluso expertos de talla mundial como Pablo de Greiff, exrelator de la ONU para el fomento de la verdad, la justicia, la reparación y no repetición, o Carlos Castresana, primer jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG).

Llamadas de atención y silencio institucional

A diferencia de las reuniones y actos que no se han concretado con víctimas y activistas de derechos humanos, con quien sí ha tenido varios encuentros el Presidente de México es con las Fuerzas Armadas: el acto de salutación el segundo día de su gobierno, en Campo Marte; los titulares de la Defensa y la Marina estuvieron en la presentación del decreto para investigar el caso Ayotzinapa.

Lee: La salutación de las Fuerzas Armadas, ¿por qué esta ceremonia es importante para el gobierno de AMLO?

El 17 de diciembre se reunió con militares de todo el país en un llamado “encuentro por la paz y la seguridad”, en el Colegio Militar; y el segundo día del nuevo año, cuando en la conferencia de prensa mañanera se lanzó junto a los mandos militares la convocatoria de reclutamiento de jóvenes para pertenecer a la Guardia Nacional.

El Plan Nacional de Paz y Seguridad sorprendió a los activistas con el anuncio de que se reformará la Constitución para que los militares se hagan cargo legalmente de la seguridad pública, lo que consideraron un cambio de opinión del nuevo gobierno y una contradicción con los planes de justicia transicional.

“Mete ruido, porque si parte de lo que hacen los procesos de justicia transicional es ayudar a las sociedades y a los Estados a transitar a Estados democráticos de derecho, rumbo a una normalidad democrática, pues la propuesta de militarización va en sentido contrario”, señaló Dayán.

Ante la falta de claridad sobre el tema de víctimas, la organización Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos (Fundem) lanzó a finales de año la primera llamada de atención pública con una carta en la que recriminó a López Obrador que el día de su toma de protesta no se haya referido a los más de 37 mil desaparecidos, sino sólo a los 43 de Ayotzinapa, le pidieron que no politice el asunto y que no se quede en resolver sólo ese caso, sino todos las del país.

Antes de acabar el 2018, también el poeta Javier Sicilia, fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, publicó un artículo en la revista Proceso titulado “Una pregunta a AMLO: ¿y las víctimas?”, en el que recordó que en Tlatelolco recibieron la promesa de un perdón a nombre del Estado y por primera vez creyeron que un presidente iba a tomar a fondo el tema.

“La omisión de las víctimas en su discurso de toma de protesta, la reducción de ellas, en su plan de gobierno, a Ayotzinapa, su insistencia en la seguridad armada, su fijación en una amnistía que ahora llama ‘punto y aparte’, y la inanidad de su discurso respecto a las víctimas durante la celebración del 70 Aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, preocupan mucho”, lamentó.

Agregó que el gobierno ya tiene en sus manos varios documentos como para haber tomado acciones: los documentos de las mesas de trabajo acordadas en Tlatelolco, un estudio que el equipo de transición pidió al CIDE y que se entregó a principios de diciembre, así como una propuesta que él mismo elaboró sobre cómo mejorar la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV).

“Son un material suficiente para haber diseñado ya una política de Estado en materia de justicia transicional que no vemos por ninguna parte”, reclamó.

 El siguiente paso: exigir cumplimiento a los compromisos

Ante la falta de respuestas para sentarse a la mesa a trabajar políticas públicas, las organizaciones de víctimas y derechos humanos harán públicas la próxima semana las propuestas que elaboraron de justicia transicional, de las que Animal Político dio a conocer algunos adelantos, como la creación de una Comisión Nacional de la Verdad más amplia que la que investiga el caso Ayotzinapa y un Mecanismo Internacional contra la Impunidad, que aunque López Obrador se comprometió varias veces a pedir y aceptar ayuda de la ONU, ahora es uno de los temas que más recelo genera, según los activistas.

“Lo que esperamos para este año es que ya estén más acomodados en sus puestos en la Secretaría de Gobernación, porque nos decían que no tenían ni nombramientos, sólo del subsecretario (Encinas)”, señaló Chamberlin.

“Hemos insistido mucho en que fijemos la ruta: o sea, ya les entregamos los documentos generales, no sabemos dónde están las dudas, o qué está atorado, qué es lo que no nos permite avanzar. Por ejemplo, del mecanismo internacional contra la impunidad, si hay dudas sobre la viabilidad, de carácter jurídico o político, bueno, ¿con quién hay que hablar?, ¿traemos otros expertos internacionales, discutimos el tema? Si no hay dudas sobre Comisión de la Verdad, pues entonces el siguiente paso es hagamos un borrador de decreto para empezar a verlo con el Senado, qué sé yo”.

Algunas cosas, lamentaronn los entrevistados, ya se pasaron de tiempo, como pelear en el Presupuesto de Egresos que hubiera dinero para esa Comisión, o que se destinaran más recursos a la Comisión Nacional de Búsqueda, que tendrá en 2019 sólo 400 millones, menos de lo que se le asignó para arrancar en 2018.

“Andrés Manuel dijo públicamente en septiembre que éste era un diálogo permanente; pues el diálogo ha estado muy fragmentado, y con él nunca ha sido, ha sido con Encinas, ni siquiera con Olga Sánchez Cordero. Nosotros estamos sorprendidos porque los acuerdos que se habían tenido para el inicio de gobierno no se han cumplido hasta ahora. Pero él habla de cumplir sus palabras, y la palabra empezada en campaña fue esa”, recriminó Dayán.

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Cómo nuestro cerebro puede hacernos más pobres (y qué hacer para evitarlo)

Estudios han demostrado que con frecuencia tomamos decisiones irracionales que perjudican nuestra salud financiera. Aquí te contamos algunos de los errores más comunes y cómo evitarlos.
9 de octubre, 2021
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Estás navegando por una tienda en internet y tienes la tentación de comprar un producto.

Es un poco más caro de lo que permite tu cuenta bancaria, pero se convierte en lo más urgente del mundo en este momento. ¿Qué pasa si el precio sube y pierdes la oportunidad? ¿Y si te quedas sin él?

Siguiendo un impulso, haces los cálculos en tu cabeza y decides comprar. Ni siquiera necesitas ingresar el número de tarjeta, que ya está guardado en el navegador de la computadora.

Días después llega el arrepentimiento. O peor aún, la deuda.

En los últimos años, estudios en los campos de la economía del comportamiento y la neuroeconomía han demostrado que estas situaciones, en las que tomamos decisiones irracionales que dañan nuestra salud financiera ocurren con frecuencia.

Pero, ¿cuáles son nuestros errores económicos más comunes? ¿Y cómo no caer en las “trampas” de nuestro cerebro?

Una buena forma es comprender lo que han descubierto estas áreas de estudio y aplicar sus enseñanzas a nuestra vida diaria.

¿Eres racional?

“La economía tradicional ha considerado durante mucho tiempo al individuo como alguien racional, frío y objetivo y que querrá maximizar su bienestar, su beneficio económico y su propio interés”, dice la profesora Renata Taveiros, coordinadora del curso sobre neurociencia y neuroeconomía de la Fundación Instituto de Administración (FIA) de Brasil.

Mujer rodeada de ilustraciones de bombillos.

Getty Images
No haga nada de forma impulsiva sin antes evaluar si el sentimiento de culpa posterior le va a arruinar la alegría.

La toma de decisiones inconsciente, que escapa a la racionalidad, era considerada una anomalía. Y, por ello, no se convirtió en objeto de estudio.

Pero a fines de la década de 1970, un grupo de investigadores revolucionó la economía al observar precisamente estas anomalías.

Entonces, nació el campo de la economía del comportamiento, cuyo principal representante es el psicólogo -sí, un psicólogo- Daniel Kahneman, ganador del Premio Nobel en 2002.

“Ellos abren este espacio de conversación para que nos demos cuenta de que hay otras cosas que influyen en la toma de decisiones y no solo la idea de maximizar la utilidad, el bienestar y el beneficio. ¿Qué son estas cosas? Las emociones”, explica Taveiros.

A finales de la década de 1980, otro campo de estudio fue incluso más allá.

Reuniendo los descubrimientos de la economía del comportamiento y las técnicas de la neurociencia, la neuroeconomía intenta desentrañar lo que sucede en el cerebro de los individuos cuando deciden realizar una compra innecesaria, por ejemplo.

“Ahora tenemos la posibilidad de abrir la caja negra, que es como los economistas se refieren a la mente de las personas. De hecho, se puede mirar y comprender lo que está sucediendo en el cerebro cuando el individuo va a tomar una decisión“, dice Taveiros.

“Cuando estudias neuroeconomía, la idea de que podemos controlar el comportamiento, la toma de decisiones, todo lo que hacemos se desvanece. Porque el motivador de la toma de decisiones no es el aspecto racional, cortical, lógico y analítico. La decisión está mucho más conectada con la emocionalidad”, agrega.

Aprende a decirte ‘no’

En primer lugar, es bueno dejar claro que los afectos y las emociones no son necesariamente malos. Al contrario, son de suma importancia para nuestra supervivencia.

“La selección natural nos trajo la combinación de afecto y razón. Y no fue en vano. Esto maximiza nuestro compromiso con el mundo. Cuando te deshaces de las emociones, quitas la empatía por el otro. Nuestras decisiones se vuelven más egoístas y la sociedad como un todo se derrumba “, dice el neurocientífico Álvaro Machado Dias, profesor de la Universidad Federal de Sao Paulo y socio del Instituto Locomotiva.

Ilustración que muestra un dólar deshaciendose.

Getty Images

Pero es un hecho que las emociones también pueden llevarnos a cometer errores graves, que derivan en sentimientos de culpa y en nuevas deudas.

Es en este sentido que las enseñanzas de la economía conductual y la neuroeconomía pueden sernos útiles: hacer predecible nuestra irracionalidad y evitar malas decisiones.

El primer consejo parece simple, pero en la práctica es bastante difícil. Debes aprender a decirte que no a ti mismo.

No hagas nada por impulso sin antes evaluar si la culpa no arruinará la fiesta. Comprende mejor tu ‘yo futuro’, con tus horarios y demandas. Decirse que no a uno mismo es como decirle que no a un niño: es difícil, pero puede ser positivo”, advierte Álvaro.

Según Renata Taveiros, una de las razones que dificultan esta negación de los propios impulsos es la creciente facilidad para realizar los pagos. Códigos QR, Pix, tarjetas de crédito que se guardan en sitios web de compras son algunos ejemplos.

Además, el neurotransmisor llamado dopamina, que activa el llamado “sistema de recompensa” del cerebro, también puede interferir.

Cuando la dopamina funciona, estimula el comportamiento impulsivo. ¿Cómo funciona? Tienes la expectativa de ganar algo. Puede ser dinero, bienestar, placer, una buena imagen frente a los demás, etc. Y este comportamiento impulsivo hace que inmediatamente quieras esa recompensa “, explica.

Un ejemplo de cómo se explota actualmente este sistema de recompensas es la adopción de mecanismos propios de los juegos al proceso de consumo. Es decir, la transformación del acto de comprar en un juego.

Las aplicaciones de los supermercados y de las tiendas online prometen recompensas (descuentos, productos gratis, etc.) por alcanzar una determinada cantidad de puntos, por ejemplo.

Taveiros señala que en Brasil este tipo de mala decisión se puede identificar en los altos niveles de endeudamiento de los ciudadanos.

Un estudio de la Confederación Nacional de Comercio de Bienes, Servicios y Turismo de agosto de 2021, muestra que uno de cada cuatro brasileños (25,6%) no pudo saldar sus deudas dentro de ese mes.

“Tenemos problemas muy graves en Brasil y todo este estímulo al consumo que fomenta el comportamiento impulsivo empeora aún más estas condiciones”, dice la neuroeconomista.

Por eso, un consejo de oro para evitar este tipo de decisiones impulsivas es siempre “dar una vuelta más” antes de decidir hacer la compra.

“Por lo general, pongo una pegatina en las tarjetas de crédito de los clientes que dice ‘da un paseo más, espera un poco más, respira’. Cuando alguien va a hacer otra cosa y regresa, la dopamina baja, ya que es una sustancia química que tiene efecto por un tiempo determinado. Pronto, la sensación de ‘lo quiero, lo quiero’ pasará y la persona llegará a la conclusión de que puede usar este dinero en otra cosa. Pero tiene que ser más tarde, no es posible en ese instante”, explica.

No haga los cálculos en su cabeza

Pero estas malas decisiones se pueden evitar incluso antes de la compra.

Iustración de un cerebro formado con billetes.

Getty Images
No haga cálculos mentales, lo mejor es sumar sus gastos con lápiz y papel.

Renata Taveiros explica que cuando tienes una idea exacta de cómo va tu vida financiera, es más difícil endeudarte.

“Es muy importante para una persona tener coraje y saber que va a ser genial acercarse a la vida financiera y mirar las cuentas. Mucha gente dice que es difícil, pero después de hacer eso, hay una sensación de alivio. Si tiene miedo de mirar, caerá en todo tipo de trampas mentales”, dice.

Una de estas trampas es la “contabilidad mental”, esa manía de hacer cálculos, la mayoría de las veces incorrectos, sobre nuestra situación financiera.

“Hacemos los cálculos. ‘Gano 100, así que puedo gastar 50 en el supermercado, 20 en el bar, solo 10 en el almuerzo, también puedo tener una cuota mensual de 15 …’. Compara 15 con 100, 10 con 100, pero no cuadra. Entonces se asusta y ve que está en números rojos “, advierte el neuroeconomista.

Lo que debe hacer es escribir sus gastos con un lápiz. Sume todas sus ganancias y sus costos de vida. Solo entonces tendrá una idea real de cuánto dinero puede gastar.

Cuida tu ‘yo futuro’

Una de las decisiones más importantes que debemos tomar, pensando en nuestro futuro, es ahorrar dinero.

Una persona pone dinero en una alcancía.

Getty Images
Ahorrar es una de las decisiones más importantes que podemos tomar.

Está claro que el contexto de muchas economías que tienen desempleo, informalidad y alta inflación, hace que esto sea cuesta arriba para muchas personas.

Pero, ¿por qué es tan difícil hacer esto incluso cuando hay condiciones favorables?

Un efecto conocido como “descuento intertemporal” en la economía del comportamiento puede explicarlo.

“Imagina que coges unos prismáticos y les das la vuelta. ¿Qué pasa? Lo que está lejos es diminuto. Y lo que está cerca obtiene un valor, un tamaño gigante”, explica Renata Taveiros.

Queremos la recompensa inmediata, ahora mismo, porque parece ser mucho más grande que una recompensa que es muy misteriosa, que no sabes qué va a pasar en el futuro”, agrega.

Los estudios neuroeconómicos muestran que algunas áreas del cerebro que se activan cuando piensas en ahorrar dinero para tu futuro son las mismas que lo hacen cuando piensas en darle dinero a un extraño.

Lo que puede significar que, para nuestro cerebro, ahorrar dinero para el Yo futuro y dar la misma cantidad a otra persona es casi lo mismo.

Según Renata Taveiros, una solución puede ser crear un “empujón”, es decir, un pequeño estímulo para que pienses más detenidamente en tu futuro.

“Una idea que suelo aplicar es usar una de esas aplicaciones que te hacen ver mayor en una foto. Te hace conectar con esa imagen. Luego, debes hacer el ejercicio de pensar en lo que quieres para la vida de esa otra persona. Entonces, se va a crear un circuito neuronal que conecta su yo futuro con su yo de hoy “, dice.

También aprende a decirte ‘sí’

El neurocientífico Álvaro Machado Dias advierte que si bien es importante ahorrar dinero, también debe saber darse permisos.

Una persona hace con la mano una señal de aprobación.

Getty Images

“No asumas que siempre es malo permitirse (gastar) y no caigas en la falacia de que debemos posponer continuamente el placer para que un día podamos disfrutarlo en mayores intensidades. Hoy lo que vemos es un mar de gente sin ganas para vivir. Sal de este mar”, dice.

Según Álvaro, no todas las decisiones que tomamos en la vida, sean económicas o no, se pueden tomar de forma puramente racional, y ni siquiera es deseable que eso suceda.

“A veces somos dominados por componentes emocionales y, de hecho, esto puede conducir a malos resultados, incluido el arrepentimiento”, dice.

“Pero la entrada en juego de estos componentes que no son formales, lógicos, es lo que finalmente hace que nuestras decisiones sean mejores para el grupo, la especie y la cultura en su conjunto”, agrega.

Por tanto, el consejo es saber distribuir mejor tus energías e inquietudes.

No hay tiempo -ni tiene sentido- para tratar de optimizar cada decisión. Elija sus batallas. Concéntrese en las opciones que más importan; son las que finalmente definirán quién es usted”, afirma el experto.


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