Procuraduría quiso pedir perdón por Caso Narvarte con funcionario menor y sin reconocer culpa: CDHDF
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Procuraduría quiso pedir perdón por Caso Narvarte con funcionario menor y sin reconocer culpa: CDHDF

La ombudsperson confirma que gobierno de Mancera cumplió con menos del 40% de la recomendación.
Cuartoscuro
4 de enero, 2019
Comparte

La Procuraduría General de Justicia de Ciudad de México pretendía que la disculpa pública que debe dar a las víctimas del Caso Narvarte por las graves anomalías en la investigación, como parte del cumplimiento de la recomendación de la Comisión de Derechos Humanos local (CDHDF), la encabezara un funcionario de grado inferior al exprocurador Edmundo Garrido, pese a que incluso él era el responsable de dicha indagatoria.

No solo eso. Propuso a las víctimas ofrecer esa “disculpa” sin reconocer su responsabilidad plena en las filtraciones de la investigación que la propia dependencia permitió, y que fueron el punto de partida del resto de irregularidades que provocan que hoy, a tres años del crimen, no se conozca la verdad de lo ocurrido ni haya reparación del daño.

Lee: Caso Narvarte: tres años después, no se sabe por qué los mataron; estos son los cabos sueltos del multihomicidio

Así lo revelaron en entrevista con Animal Político la presidenta de la CDHDF Nashieli Ramírez Hernández, y la Directora Ejecutiva de Seguimiento de dicho organismo, Carolina Pimentel González, quienes confirmaron que en la administración de Miguel Ángel Mancera – concluida el pasado 5 de diciembre – la Procuraduría local cumplió con menos del 40 por ciento del contenido de la recomendación en este caso grave.

“Y ese 40 por ciento de cumplimiento es siendo muy optimistas y viéndolo muy superficialmente porque lo reportado tampoco ha dejado satisfechas a las víctimas. En síntesis estamos ante un caso donde evidentemente no hay satisfacción de las personas afectadas y donde no existe aún hoy la reparación del daño” dijo Ramírez Hernández.

Lee: Gobierno espía: Los abogados del caso Narvarte también fueron objetivos del malware Pegasus

Animal Político tiene una copia de la propuesta de “perdón” que la Procuraduría presentó a las víctimas. En ella se confirma que el procurador Garrido no encabezaría ni participaría en el evento, y que la dependencia tampoco asumiría reflexión alguna sobre su actuación errónea, como reclamaban las víctimas.

En ese contexto, la ombudsperson de la ciudad dijo que buscarían tanto a la nueva procuradora de la Ciudad, Ernestina Godoy,  así como a la nueva Secretaria de Gobierno, Rosa Icela Rodríguez, para abordar específicamente el cumplimiento de la recomendación del Caso Narvarte.

Cabe recordar que este caso aborda el multifeminicidio de cuatro jóvenes y el asesinato de un periodista en un departamento de la colonia Narvarte en julio de 2015. Las víctimas pertenecían a tres grupos vulnerables: mujeres, defensores de derechos humanos y periodistas. Pese a que se detuvieron a tres personas al día de hoy se desconoce el móvil del asesinato, no se sabe si hay autores intelectuales y tampoco la mecánica precisa con que se cometió.

El falso perdón

La investigación de lo ocurrido en el departamento de la colonia Narvarte estuvo a cargo de la Fiscalía de Homicidios bajo las órdenes del entonces subprocurador Edmundo Garrido, quien a la postre se convirtió en titular de la Procuraduría General de Justicia, cargo que dejó el pasado 5 de diciembre con el cambio de gobierno.

Cuando en la Recomendación de CDHDF se estableció que la procuraduría tenía que reconocer públicamente su responsabilidad en favor de las víctimas, estas y la Comisión acordaron que quien tenía que hacerlo era el Procurador, no solo por la gravedad y dimensión del caso y de las violaciones a derechos humanas cometida, sino porque el propio Garrido era el jefe de la Fiscalía de Homicidios.

Y según las víctimas y la propia CDHDF, en un inicio la procuraduría había aceptado que Garrido fuera el funcionario que hiciera el reconocimiento y perdón, sin embargo, con el paso del tiempo eso fue cambiando.

“Empezamos con una disculpa que iba a dar el procurador y terminamos con un funcionario de bajo nivel que nada tenían que ver. Y si para las víctimas esto es un tema central y no le satisface, nosotros en la Comisión  no podemos avalar una propuesta de ese tipo de la Procuraduría” dijo la presidenta de la Comisión.

En la propuesta final de reconocimiento de responsabilidad que la Procuraduría envió a la CDHDF y a los representantes de las víctimas (a la que Animal Político tuvo acceso), fechada el 27 de octubre, se confirma la propuesta de que el panel estuviera compuesto por un subprocurador y la fiscal de Homicidios. No se contempla participación alguna del procurador.

La PGJDF además responde que aun cuando las víctimas también habían solicitado la presencia del Jefe de Gobierno y el Presidente del Tribunal de Justicia, la dependencia “estaba impedida para comprometerse respecto a la misma”.

Otro problema con la referida propuesta de disculpa de la Procuraduría, explica Nashieli Ramírez Hernández, es que en realidad no reconoce ni asume por voluntad propia los fallos cometidos y documentados por la CDHDF en la investigación del multihomicidio. Lo que hace es repetir constantemente que se cumple con un requisito establecido en la recomendación.

La revisión que este medio hizo de la redacción propuesta por la Procuraduría a las víctimas confirma lo anterior. La dependencia capitalina repite hasta en tres ocasiones que se realiza en cumplimiento de la recomendación y (solo en una ocasión) se dice que se comparte. No existe una reflexión propia de la institución sobre su actuación o un juicio autocrítica. En ninguna parte se menciona tampoco palabras como “perdón” o disculpa”.

La presidenta de la Comisión consideró particularmente grave que la Procuraduría no asuma proactivamente su responsabilidad en el tema de la filtración en que ocurrieron sus funcionarios sobre fotos y datos del homicidio, un hecho grave que provocó un daño sistemático a las víctimas y a sus familias que aún hoy persiste.

“La Procuraduría no quiere asumir que parte de la disculpa tiene que ver con las filtraciones, está en la recomendación y aceptado por la autoridad y esas filtraciones implican y afectan el proyecto de vida, el pasado, la memoria y la dignidad de las víctimas. Y mientras ellos (la procuraduría) no quieran  asumir eso no hay reparación del daño posible” dijo Ramírez Hernández.

Incumplimiento sin castigo

Animal Político publicó la semana pasada que ni uno solo de los 16 puntos recomendatorios que la CDHDF dirigió a la Procuraduría capitalina por el Caso Narvarte se ha cumplido a casi un año y medio de distancia de que se aceptó oficialmente esta recomendación.

En un posicionamiento enviado a este medio la Procuraduría confirmó que la recomendación no estaba cumplida aunque sostuvo que había enviado ya la documentación necesaria para dar por cubiertos 6 de los 16 puntos recomendatorios, y que era la Comisión de Derechos Humanos la que no había dado respuesta.

Sobre esto la Presidenta de la CDHDF explicó que si bien es cierto que la dependencia ha enviado documentos como prueba de cumplimiento, ello no basta para dar por satisfechos dichos puntos pues es necesario revisa, con las víctimas, lo que se reporta y luego tomar una determinación.

La  Directora Ejecutiva de Seguimiento de dicho organismo, Carolina Pimentel González precisó incluso que aun cuando se reporta un avance de 40 por ciento en el cumplimiento, este porcentaje puede disminuir si en la revisión de los documentos se detecta que no se cumple con lo que mandata la propia recomendación o lo que esperan las víctimas.

Pero pese a este incumplimiento de la recomendación no ha habido sanción para los funcionarios. De hecho el exprocurador Edmundo Garrido ya dejó el cargo sin haber cumplido nunca con la recomendación. Esto pese a que la CDHDF cuenta con facultades para que, por ejemplo, se citen ante el Congreso a funcionarios que no cumplan con las recomendaciones.

Cuestionada sobre este punto, Pimentel González dijo que no se han emprendido acciones ya que la dependencia sí entregó cierta información y propuestas que si bien, no satisfacen aún lo que  se ordena en los puntos recomendatorios, evidencia que hay una intención por cumplir en cierta medida.

“No se pueden activar mecanismos hasta en tanto no se acuerde el incumplimiento, y todavía no podemos declarar algún punto como incumplido porque se han llevado a cabo acciones aunque insuficientes. Consideramos y esperamos que con las nuevas autoridades (del Gobierno de la ciudad) podamos retomar el cumplimiento de la recomendación y poder cerrar y alcanzar esto” dijo Pimentel González.

Sobre este tema se buscó la opinión de la abogada Karla Michel Salas, una de las representantes de las víctimas, quien consideró que la Comisión sí podría haber hecho más hasta ahora para presionar a la Procuraduría en el cumplimiento de la recomendación, pues cuenta con los mecanismos legales para ello.

“El trabajo de la Comisión no concluye con la emisión de recomendaciones, si no ejerce los mecanismos para que estas se cumplan, las recomendaciones se convierten en un listado de buenas intenciones. Que las autoridades únicamente dirán que cumplirán pero echarán al cajón del olvido” dijo la abogada.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Qué es el kafala, el controvertido sistema de empleo por patrocinio que 'esclaviza' a los trabajadores

Miles de trabajadores viajan a los países del Golfo, Jordania y Líbano con el sueño de ahorrar dinero para ayudar a sus familias, pero acaban en un ciclo interminable de abuso.
6 de octubre, 2021
Comparte

Pensó que había encontrado el empleo de su vida, pero terminó cautivo y obligado a trabajar gratis.

Athenkosi Dyonta, un barista de 30 años, trabajaba en un café en la ciudad de George, un popular sitio de vacaciones en su país natal, Sudáfrica.

El joven solía compartir su “arte en latte“, los diseños que se hacen con leche sobre el café, con baristas de todo el mundo en un grupo de Facebook.

Fue allí donde una mujer lo contactó con una oferta de trabajo en Omán.

Además de un salario decente, le ofrecían alojamiento, comida y transporte gratuitos.

La mujer dijo que se ocuparía de su visa. Todo lo que Athenkosi tendría que hacer era pagar un boleto de avión, un chequeo médico y una prueba de covid-19.

Taza de latte con diseños hechos con el café sobre la leche

Getty Images
Athenkozi fue contactado en un grupo de Facebook donde compartía su “arte en latte”.

“Pensé que cuando él regresara después de un año más o menos nos compraríamos una casa y podríamos enviar a nuestros niños a mejores escuelas”, recordó su novia Pheliswa Feni, de 28 años, con quien tiene dos hijos.

La pareja pidió prestado dinero para el pasaje aéreo de Athenkosi, quien poco después viajó a Omán.

Al llegar al país árabe, el barista fue conducido desde la capital, Muscat, a una ciudad llamada Ibra, donde lo trasladaron a su nuevo hogar.

“Era un lugar sucio, una habitación pequeña, con apenas un colchón y cajas”, le dijo Athenkosi al podcast The Comb de la BBC.

La sorpresa fue solo el inicio de un período de enorme angustia para el joven, quien se enteró poco después de que el “empleo de sus sueños” no existía.

Athenkosi Dyonta lavando tazas en Omán

Athenkosi Dyonta
En Omán, cuando Athenkosi no estaba trabajando debía permanecer encerrado en su habitación.

Athenkozi pasó a trabajar de 12 a 14 horas al día en tareas de limpieza en cafés.

Cuando no tenía que trabajar lo obligaban a permanecer encerrado en su habitación. La comida era terrible y no le pagaban.

“Comía solo pan y leche, a veces un panecillo con un huevo. No recibía ningún salario, solo trabajaba”.

Lo que el joven no sabía era que había firmado un acuerdo de patrocinio utilizado en partes del Medio Oriente llamado “kafala”, que otorga a ciudadanos y empresas privadas un control casi absoluto sobre el empleo y el estatus migratorio de los trabajadores extranjeros.

A la merced del empleador

“El sistema de kafala o patrocinio ata a los trabajadores migrantes a sus empleadores”, le señaló a BBC Mundo May Romanos, investigadora de Amnistía Internacional (AI) sobre derechos de migrantes en la región del Golfo .

Romanos es una de las autoras de un informe de AI de 2019 sobre el sistema de kafala en Líbano.

La palabra árabe kafala significa garantizar.

En este sistema “los trabajadores no pueden entrar al país u obtener una visa a menos que tengan ese patrocinio”.

“Y el empleador puede en cualquier momento cancelar el permiso de residencia y dejar al trabajador como un ilegal en riesgo de ser deportado”, explicó Romanos.

“El trabajador no puede cambiar de trabajo ni abandonar el país sin permiso de su empleador, así que acaba atrapado en un ciclo de abuso”.

El sistema fue creado para asegurar una oferta abundante de mano de obra barata durante una era de boom económico.

Sus defensores aseguran que beneficia a las empresas locales y es un factor que impulsa el desarrollo, aunque el sistema se ha vuelto cada vez más polémico por las denuncias de casos de abuso.

A pesar de la posible explotación, los trabajadores muchas veces aceptan trabajos en el sistema de kafala porque la paga que se ofrece es mejor que la que obtendrían en sus propios países, señala el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés), un think tank con sede en Nueva York.

Muchos trabajadores envían remesas a sus hogares, que según el Banco Mundial pueden ayudar a aliviar la pobreza en países de medianos y bajos ingresos. En 2019, Kuwait, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos estuvieron entre los 10 países desde donde se enviaron más remesas.

Los valedores del sistema argumentan que facilitar la entrada legal de trabajadores a la región hace que éstos sean menos vulnerables al tráfico de personas.

Quienes se oponen, sin embargo, señalan que se requieren mayores garantías legales para proteger a los trabajadores, agrega el análisis de CFR.

Mujeres protestando en Líbano con un cartel que dice "abajo el kafala". 2019

Getty Images
“Abajo el kafala”. Trabajadores migrantes protestaron contra este sistema en Líbano.

El sistema de kafala se aplica con variaciones en todos los países del Golfo, además de en Jordania y Líbano.

“En Líbano, por ejemplo, los trabajadores migrantes no pueden cambiar de empleo sin el permiso del empleador pero sí pueden salir del país”, afirmó Romanos.

“Aunque en la práctica es muy difícil hacerlo si el empleador se niega a pagar el pasaje aéreo, ya que estos trabajadores ganan muy poco. En muchos casos además los empleadores confiscan sus pasaportes“.

“Historias desgarradoras”

El informe de 2019 de Amnistía Internacional se centra en el caso de las trabajadoras domésticas.

Uno de los testimonios que recoge el reporte es el de Mary, una trabajadora de Etiopía que viajó a Líbano, donde aseguró haber sufrido abuso físico y verbal.

“Estuve en la casa de mis empleadores sin salir durante un año, trabajaba 18 horas al día. Lloraba todos los días y traté de acabar con mi vida en tres ocasiones. Su casa era mi prisión”, relató Mary.

“La historia de las trabajadoras domésticas es tristemente muy similar en toda la región”, señaló Romanos.

Manos con guantes de limpieza

Getty Images
Algunas de las trabajadoras domésticas entrevistadas por Amnistía Internacional trabajaban hasta 18 horas al día.

“Como viven en la casa de sus empleadores tienden a estar aisladas, a muchas se les prohíbe salir de la casa. Creo que algunas de las historias más desgarradoras que escuchamos eran especialmente de trabajadoras domésticas”.

La mayoría de las trabajadoras domésticas atrapadas en el sistema de kafala son mujeres y provienen de Filipinas, Sri Lanka, India, Bangladesh, y en muchos casos de África.

Muchas de ellas son madres que dejaron a sus hijos en sus países y viajaron con la idea de ganar dinero para la educación y alimentación de sus niños”.

Romano señaló que muchas trabajadoras domésticas migrantes trabajan, como Mary, hasta 18 horas al día sin ningún día libre a la semana.

La carga de trabajo es atroz y muchas relatan casos de abusos físicos por parte no solo de sus empleadores sino de los menores a su cargo”.

“Hemos hablando con muchas de estas mujeres que estaban en refugios en Líbano y Qatar. Estaban atrapadas, porque los empleadores aún tenían sus pasaportes y además no tenían dinero para regresar a su país y reunirse con sus hijos”.

Muchas de ellas ni siquiera habían recibido sus salarios así que trabajaron por nada”.

Un estudio de 2008 de Human Rights Watch denunció que las trabajadoras domésticas migrantes estaban muriendo en Líbano a una tasa de más de una por semana, debido a suicidios o intentos de escapes fallidos.

Bahréin, Qatar y Arabia Saudita

Bahréin anunció en 2009 que desmantelaría el sistema de kafala y estableció un organismo público, la Autoridad Reguladora del Mercado de Trabajo, con el fin de regular el estatus de los trabajadores migrantes en lugar de los empleadores.

Sin embargo, la Organización Internacional del Trabajo, OIT, señaló que esa Autoridad actúa luego del reclutamiento y “no ha asumido el rol de patrocinio, por lo que el sistema de kafala permaneció con algunas restricciones”.

Los trabajadores migrantes en Bahréin ahora tienen “un grado de mobilidad ya que pueden cambiar de empleo sin el consentimiento escrito de su empleador”.

Pero la OIT advirtió que esta libertad fue luego restringida por otra ley en 2011 “que impide a los trabajadores cambiar de empleo antes de un año”.

Qatar también introdujo reformas recientemente al sistema de kafala “ante la presión internacional y por ser foco de atención antes del Mundial de fútbol de 2022”, señaló Romanos.

El país tiene cerca de dos millones de trabajadores migrantes, que representan el 95% de su fuerza laboral, según AI.

“Qatar permite ahora que los trabajadores migrantes cambien de trabajo y salgan del país sin permiso de sus empleadores, pero en la práctica esto sigue siendo difícil”.

“Y además el empleador aún tiene el poder de cancelar en cualquier momento el permiso de residencia. Si el trabajador abandona el empleo por abuso puede ser acusado de huir y enfrentar un posible arresto y deportación”.

La OIT, por su parte, describió la reforma al sistema de kafala en Qatar como “un cambio histórico”.

“Qatar ha introducido grandes modificaciones a su sistema laboral, poniendo fin al requisito de que los trabajadores migrantes obtengan el permiso de su empleador para cambiar de trabajo. El país convirtió al mismo tiempo en el primero de la región en adoptar un salario mínimo no discriminatorio”, señaló la OIT.

“Tras la adopción de la ley 19 de 2020, el 30 de agosto de ese año, los trabjaadores migrantes pueden cambiar de empleo antes del fin de su contrato sin obtener primero un Certificado de No Objeción de su empleador.

Esta nueva ley, unida a la eliminación previa del requisito de un permiso del empleador para abandonar el país, efectivamente desmantela el sistema de patrocinio de kafala y marca el comienzo de una era en el mercado laboral de Qatar”.

“Mediante legislación adicional se estableció un salario mínimo de 1.000 riyales de Qatar (unos US$275) que se aplica a todos los trabajadores, de todos los sectores, incluyendo las empleadas domésticas”, agregó la OIT.

Trabajadores migrantes en Doha, Qatar, haciendo fila para usar un cajero automático

Getty Images
Qatar tiene cerca de dos millones de trabajadores migrantes, que conforman el 95% de la fuerza laboral del país.

Arabia Saudita, por su parte, “tiene más de 10 millones de trabajadores migrantes“, afirmó Romanos.

Este país también introdujo algunas reformas, “pero son más en papel que en la práctica”, según la investigadora de AI.

“Por otra parte, es un país cerrado a las organizaciones de derechos humanos por lo que es muy difícil documentar los abusos y ofrecer apoyo a los trabajadores”.

“Una forma de esclavitud moderna”

Al igual que Mary, la trabajadora doméstica en Líbano, Athenkosi intentó quitarse la vida.

El joven barista logró finalmente volver a Sudáfrica, luego de que su novia organizara una campaña para recaudar fondos. El empleador sólo lo dejó ir tras recibir unos US$1.500 por “incumplimiento de contrato y gastos de comida y alojamiento”.

Otras personas atrapadas en el sistema de kafala no han sido tan afortunadas y siguen a la merced de sus empleadores.

Protesta de trabajadores migrantes en Líbano en 2019

Getty Images
Estos trabajadores migrantes en Líbano piden a sus empleadores: “Entreguen nuestros pasaportes, concédannos un día libre, paguen salarios, hablen en forma amable”.

Para Romanos, el kafala es un sistema complejo que no se cambia solo aboliendo un par de leyes.

“Debe haber un cambio de cultura en estos países, y debe acabarse con la cultura de impunidad”.

Los empleadores no enfrentan ninguna consecuencia por sus abusos, ni en Qatar ni en el resto de la región”.

Romanos asegura que los gobiernos deben no solo reformar las leyes sino implementar esos cambios y castigar a los abusadores.

“Definitivamente el sistema de kafala es una forma de esclavitud moderna y creemos que debe ser abolido“.

“Ése es el llamado que hicimos ya hace más de diez años cuando comenzamos a informar sobre el kafala”.

“Es un sistema que debe ser reemplazado por otro que proteja a los trabajadores migrantes de los abusos y garantice sus derechos humanos”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=Lgs15k6lN2s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo.
Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.