Cinco fallas por las que CNDH y ONU piden no aprobar el dictamen de Guardia Nacional
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Cinco fallas por las que CNDH y ONU piden no aprobar el dictamen de Guardia Nacional

El mando castrense y normalizar la intervención militar, cuando debería ser excepcional, son dos de los errores que señalan los organismos.
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11 de enero, 2019
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La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derecho Humanos (ONU-DH) concluyeron que el dictamen de Guardia Nacional, aprobado en comisiones por la Cámara de Diputados, contiene fallas que ponen en riesgo las garantías individuales y contravienen disposiciones internacionales, que México está obligado a respetar.

En el contexto de las audiencias públicas en las que se estudia este dictamen, ambos organismos entregaron a la Cámara de Diputados un análisis técnico en el que identifican, por separado, problemas en la reforma que pretende modificar la Constitución para habilitar la intervención de las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública.

Ayer, en sus intervenciones públicas en las audiencias, tanto el presidente de la CNDH, Luis González Pérez, así como el representante en México de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derecho Humanos, Jan Jarab, se expresaron por la no aprobación del dictamen como se encuentra y, por el contrario, llevar un proceso de revisión del mismo.

Animal Político presenta a continuación las cinco fallas en la que coincidieron los informes presentados por ambos organismos defensores en derechos humanos, respecto al dictamen de la Guardia Nacional.

Y después se hará mención de otras anomalías destacadas por estos organismos, y en las que también coincidieron especialistas y activistas ciudadanos que participaron el jueves en las audiencias públicas del tema.

  • El mando militar

Ambos organismos coincidieron en señalar que aun cuando el dictamen intenta establecer un mando mixto, bajo jurisdicción militar los primeros  cinco años y luego bajo jefatura de la Secretaría de Seguridad Pública, su aplicación es ambigua e impráctica, y en los hechos otorga a mandos militares la jefatura en tareas de seguridad ciudadana.

Naciones Unidas advierte que la jerarquía civil que debe prevalecer en seguridad pública – acorde con estándares internacionales – se encuentra trastocada en el dictamen. La CNDH subraya que esto se agrava ya que, aún transcurridos los cinco años del mando militar, la formación y reclutamiento continuarán a cargo de la Secretaría de la Defensa.

“Lo anterior contraviene una serie de recomendaciones, observaciones y criterios formulados por instancias internacionales, dirigidos al Estado mexicano, sobre la obligación de restringir las labores de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública, estas últimas deben quedar en manos de instituciones de carácter civil”, señala el informe técnico de la CNDH.

Leer: Falta de recursos, poca coordinación y hasta amenazas de muerte: las denuncias de alcaldes en foro de Guardia Nacional

  • Normaliza al Ejército en seguridad pública

Naciones Unidas y la CNDH advirtieron que el dictamen normaliza la intervención militar en tareas de seguridad pública, contrario al paradigma internacional moderno que establece que su intervención en estas tareas debe ser solo excepcional, situación que además se ha reiterado en sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) contra México por abuso a derechos humanos.

“Considerándose el carácter extraordinario de la participación de las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública, siguen sin establecerse criterios claros de temporalidad, toda vez que el Quinto Transitorio pese a que hace referencia a la naturaleza transitoria de la Guardia Nacional, que responde a una situación de emergencia nacional y excepcionalidad, no define una temporalidad real de dicha corporación, no se instituyen parámetros objetivos al respecto”, indica la CNDH.

“El modelo concebido en el dictamen no responde a los parámetros convencionales establecidos por la Corte Interamericana. En efecto, la participación de las fuerzas armadas en tareas de seguridad que se concibe no sería extraordinaria, pues normaliza lo que debe ser excepcional, hace permanente lo que debe ser temporal y amplía indebidamente una labor que debe estar circunscrita a criterios de estricta necesidad”, indica por su parte el informe de la ONU.

La CNDH añadió además que no hay datos que sustenten que entregar la seguridad pública a las fuerzas armadas de forma permanente sea suficiente garantía para revertir situaciones de impunidad, violencia e inseguridad.

“Además de que confiar en el uso de la fuerza como recurso principal, genera un gran riesgo de que se presenten o propicien violaciones a los derechos humanos”, añade la Comisión.

Leer: Gobernadores piden una Guardia Nacional y con mando civil en el inicio de audiencias públicas

  • Facultad de la Guardia para investigar 

Ambos organismos se mostraron en contra de la facultad que el dictamen da a los integrantes de la Guardia Nacional para ser auxiliares del Ministerio Público en la investigación de los delitos. Advirtieron que esto también atenta con el uso excepcional que debe darse a las fuerzas armadas en el terreno de la seguridad pública.

“Es particularmente preocupante la modificación que propone el dictamen al primer párrafo del artículo 21 constitucional, para establecer que la Guardia Nacional tendrá competencia para investigar delitos. Esta modificación debe leerse de manera conjunta con el artículo segundo transitorio. Los estándares internacionales restringen la competencia de la jurisdicción militar no sólo al juzgamiento sino también a la investigación de los delitos”, indica Naciones Unidas.

  • Sin fortalecimiento de policías

La CNDH  y Naciones Unidas concluyeron que el dictamen, aun cuando hace mención del fortalecimiento de las instituciones de seguridad pública en artículos transitorios, realmente no prioriza este tema.

Naciones Unidas advierte que los plazos que se establecen en la propuesta son “laxos” y los objetivos son “imprecisos”.

“La redacción del referido transitorio es ambigua e imprecisa, por un lado deja abierta la interpretación, respecto a que el referido programa que es realizado por el Ejecutivo prevé la reestructuración orgánica y funcional de las instituciones de seguridad pública de los estados y municipios, vulnerando las competencias entre los estados y la Federación y, por el otro, genera confusión entre los plazos que se plantean para la elaboración del programa y para la evaluación del mismo”, señaló la CNDH.

  • Jurisdicción militar

Los dos organismos también condenaron que el dictamen no impone una jurisdicción civil clara sobre los posibles hechos irregulares o ilícitos en que pudieran incurrir elementos de la Guardia Nacional, pese a que dicha fuerza contaría con civiles en sus filas, y a que se supone que dentro de cinco años el mando de dicha fuerza estará adscrito a una dependencia de seguridad pública, y no a la Defensa Nacional.

“En todo caso, sería preferible señalar que los delitos cometidos por cualquier autoridad militar en perjuicio de civiles o entre militares que violen los derechos humanos, serán conocidos por las autoridades ordinarias, según lo ha establecido la jurisprudencia de la Corte-IDH, la SCJN y el Código de Justicia Militar”, indicó CNDH.

Otras fallas y riesgos

En su análisis en el contexto de las audiencias públicas, la CNDH y Naciones Unidas, así como diversos especialistas, señalaron otras deficiencias del dictamen de Guardia Nacional  además de las señaladas anteriormente. Entre ellas destacan:

*El dictamen presentado excluyó el reconocimiento tácito que debe hacer el Gobierno de México de la jurisdicción de la Corte Penal Internacional.

*El dictamen no contempla suficientes mecanismos de rendición de cuentas de la Guardia Nacional ni tampoco de control político por parte del Senado o del Poder Legislativo en general.

*No se proporciona de forma clara y suficiente las facultades al Congreso Federal para emitir leyes en materia de uso de la fuerza y de registro de detenciones con carácter nacional y vinculatorio.

*De forma innecesaria se pretende regular el uso de fuerzas auxiliares estatales, y el uso de los centros de control y Comando C4 y C5, dándole acceso al Ejecutivo Federal a ello, lo que invade facultades y autonomía de gobiernos locales. Ello, junto con la apropiación de la tarea de seguridad pública, afecta además al federalismo.

*No se ha regulado – pese a que debió hacerse desde 2012 – la facultad que el artículo 29 Constitucional da al Ejecutivo para decretar estados de excepción y desplegar fuerzas armadas en situaciones de emergencia.

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Atentados del 11S: la icónica foto de la "dust lady" cubierta de polvo tras los ataques a las Torres Gemelas

Marcy Border fue fotografiada cuando logró refugiarse en un edificio cercano a las torres. Te contamos su historia.
11 de septiembre, 2021
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En agosto de 2015 fallecía a consecuencia de un cáncer Marcy Borders, recordada como la “dust lady” (dama del polvo) y cuya fotografía se convirtió en una de las más icónicas de los ataques contra las Torres Gemelas de Nueva York del 11 de septiembre de 2001.

Fue fotografiada cuando logró refugiarse en un edificio cercano a las torres.

Tenía su rostro y todo su cuerpo cubierto por el polvo que envolvió la Zona Cero después de que los edificios se vinieron abajo.

Dieciocho años después de los atentados, recordamos la historia detrás de esta emblemática imagen.

La fotografía

El 11 de septiembre de 2001, Borders recién cumplía su primer mes de trabajo en el Bank of America, cuyas oficinas se encontraban en el piso 81 de la Torre Norte del World Trade Center.

Lady Dust

Getty Images
En 2002 Marcy Borders posó con el fotógrafo que tomó su imagen cubierta por el polvo en la Zona Cero.

“El edificio comenzó a temblar y balancearse. Yo perdí todo el control. Luché a mi manera por salir de ese lugar”, dijo Borders al diario Daily Mail en 2011.

Desafiando las instrucciones de su jefe de que no debían salir, huyó por las escaleras y se refugió en el vestíbulo de un edificio cercano. Allí su imagen fue capturada por el fotógrafo Stan Honda.

El autor de la instantánea recordó aquel momento en una publicación de Facebook en el décimo aniversario de los ataques.

“Una mujer entró completamente cubierta de polvo gris. Se notaba que estaba muy bien vestida para el trabajo y por un segundo se detuvo en el lobby. Pude hacer una toma de ella antes de que un agente de policía comenzara a dirigir a la gente hacia las escaleras”, escribió Honda en 2011.

Borders, nacida en Nueva Jersey, no se dio cuenta que había sido fotografiada hasta que su madre vio la imagen al día siguiente y se puso en contacto con Stan Honda.

Complicaciones

Ataques del 11 de septiembre de 2001

Getty Images
Miles de personas que se encontraban en la Zona Cero el 11-S fueron diagnosticadas con cáncer en años posteriores,

En los años posteriores a los ataques, Borders sufrió cuadros de depresión severa y adicción a las drogas. Incluso perdió la custodia de sus dos hijos.

“No trabajé en casi 10 años y en 2011 era un completo desastre”, le dijo a The New York Post en ese entonces. “Cada vez que veía un avión me entraba el pánico”.

Sin embargo, después de una temporada en rehabilitación, logró desintoxicarse y recuperó la custodia de sus hijos.

En noviembre de 2014 se conoció que padecía de cáncer de estómago.

Borders afirmó que su mal fue el resultado de lo que vivió en 2001. “Definitivamente lo creo porque no tenía ninguna enfermedad”, dijo al diario estadounidense New Jersey Journal.

“Yo no tengo la presión arterial alta, ni el colesterol alto, ni diabetes”.

Miles de personas que se encontraban en la Zona Cero el 11-S fueron diagnosticadas con cáncer en años posteriores, particularmente los rescatistas que trabajaron en los escombros de los edificios en los días y semanas posteriores a los atentados.

Eso llevó a la creación de un fondo compensatorio durante el gobierno de Barack Obama.

Smoke from the burning World Trade Center towers fills up the downtown Manhattan skyline

Getty Images
Muchas personas sufrieron las consecuencias físicas y psicológicas de los ataques del 11S.

Fallecimiento

En entrevistas en los años que siguieron al ataque, Borders culpó de su cáncer al polvo y las sustancias contaminantes que aspiró mientras escapaba del World Trade Center.

Tras su fallecimiento en 2015, Juan Borders, primo de Marcy, la llamó “heroína” y aseguró que “sucumbió a las enfermedades que cargó en su cuerpo desde el 11-S”.

“Además de la pérdida de tantos amigos, compañeros de trabajo y colegas durante y después de ese trágico día, los dolores del pasado han encontrado una manera de resurgir”, dijo.

Noelle, hija de Marcy Borders, le dijo al diario estadounidense New York Post que su madre “peleó una batalla increíble”.

“Ella no sólo es la ‘dust lady’, es mi heroína y vivirá para siempre a través de mí”, concluyó.

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