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Carlo Echegoyen

Cómo ocurrió la explosión, antecedentes de ordeña y la actuación del Ejército: Lo que se sabe de la tragedia en Tlahuelilpan

El ducto en el que se dio la toma clandestina, que derivó en la explosión en Tlahuelilpan, es muy importante porque surte a la refinería de Tula.
Carlo Echegoyen
20 de enero, 2019
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La gente se acercó para tomar gasolina. La tarde del viernes 18 de enero, fue reportada una toma clandestina en el kilómetro 226 del ducto Tuxpan-Tula, en la localidad de San Primitivo del municipio de Tlahuelilpan, Hidalgo. Decenas de pobladores, al ver brotar el combustible, en un chorro que alcanzó hasta los seis metros de altura, se aproximaron para tratar de llevárselo en bidones.

Una escena que se ha vuelto recurrente, en diferentes estados del país, con los casos de ordeña de ductos, aunque esta vez los acontecimientos derivaron en una explosión que cobró la vida de más de 76 personas, y dejó decenas de heridos.

De acuerdo con el gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, tras el reporte de Pemex las Fuerzas Armadas acudieron “inmediatamente” y “después de las 17:00 horas” ya se encontraban en la zona donde se registró la toma clandestina, que está a unos 13 kilómetros de la refinería de Tula. También llegó personal de Seguridad Pública del municipio, la Agencia de Seguridad Estatal, personal de Protección Civil y Bomberos.

Ahí, según Fayad, la acción de autoridades locales y militares fue tratar de persuadir a la gente, para que se retirara del lugar, porque corría peligro al estar en contacto con el combustible. Pero la mayoría ignoró ese llamado.

El gobernador de Hidalgo en conferencia conjunta con autoridades federales, el 19 de enero, dijo que Pemex reportó a la Sedena la perforación ilegal a las 16:50 horas, aunque el diario El País citó el testimonio de un militar, mencionando que el ducto fue detectado por una patrulla del Ejército desde las 14:oo horas.

En un conferencia este domingo, el secretario de Seguridad federal, Alfonso Durazo, dio un dato que coincide con el del diario español, respecto a que la Sedena detectó la toma clandestina a las 14:30 horas, aunque según lo dicho por el funcionario en ese momento no era una “fuga relevante”, y fue hasta que se incrementó y se llegaron a ciertos parámetros, que se decidió cerrar la válvula.

A las 15:45 horas, dijo Durazo, se aglomeró la población y el personal militar conminó a la gente a retirarse; a las 17:00 horas, arribó personal de la Gendarmería, a las 17:30 llegaron refuerzos de Sedena, a las 18:20 se cerró la válvula y a las 18:52 horas ocurrió la explosión.

De acuerdo con lo dicho por el secretario, transcurrieron al menos cuatro horas entre que el Ejército detectó la toma clandestina (14:30 horas) y la explosión (18:52 horas); tiempo en que la gente estuvo recopilando gasolina en garrafas, algunos incluso haciendo uno o dos recorridos, para llevarse la mayor cantidad posible, de acuerdo con testimonios.

Foto: AFP

La actuación del Ejército

El secretario de Defensa, Luis Cresencio Sandoval, dijo en conferencia de prensa que el oficial del Ejército que se encontraba al mando de la base de operaciones, encargada de revisar esa zona de ductos de Pemex, tenía 25 elementos bajo su mando, y que detectaron la toma clandestina en Tlahuelilpan “todavía en un momento que no tenía mucha salida el combustible”.

Según el reporte que le dieron al titular de Sedena, “había algunas personas ahí, cercanas a la toma”, y “poco a poco fue incrementando la salida de combustible en el ducto en la toma clandestina hasta llegar a alcanzar seis o siete metros de altura.

Lee: El Ejército actuó oportunamente, pero fue rebasado; plan contra huachicoleo seguirá: AMLO

Cuando empieza a incrementarse esta salida del combustible del ducto también se reúne una mayor cantidad de personas; informa el oficial  que había entre 600 y 800 personas que empezaron a llegar ahí, al área de la toma”.

Según lo explicado por el secretario, cuando llegó la presencia militar a la zona de la toma clandestina, “había algunas personas”, y luego, al observar cómo brotaba el combustible, se congregó más y más gente, hasta ser unas 800. Entonces los elementos del Ejército buscaron persuadir a los habitantes, para que se alejaran, sin tener éxito.

Cresencio Sandoval aceptó que la cantidad de pobladores “obligó” a los 25 elementos del Ejército a hacerse a un costado. Eso dijo en una primera conferencia, que eran unos 25 elementos, aunque un día después, el 20 de enero, dio la versión de que ese primer grupo sí solicitó refuerzos, y que cerca de las 17:00 llegaron otras dos bases, de 30 militares cada una, además de elementos de la Gendarmería.

El presidente López Obrador también dijo que estuvieron en la zona elementos de la Policía Federal y la Marina, aunque no detalló cuántos elementos.

El titular de Sedena también detalló que no detectaron que los habitantes que acudieron por el combustible tuvieran algún tipo de arma.

En cuanto a corporaciones locales, el gobierno de Hidalgo solo indicó que había acudido personal de Seguridad Pública del municipio, la Agencia de Seguridad Estatal, personal de Protección Civil y Bomberos, aunque sin detallar la cifra de elementos, ni la hora en que llegaron.

Te puede interesar: Esta es la lista de heridos tras explosión en Hidalgo y los hospitales donde son atendidos

“Él (el oficial a cargo, del que no dio su nombre) busca evitar que las personas se acerquen al ducto por la peligrosidad que éste presentaba, trata de persuadirlos, a los pobladores, pero hacen caso omiso y se tornan algunos de ellos un poco agresivos, y al verse rebasado por la cantidad de gente que estaba llegando con sus recipientes para llenarlos de combustible, es  obligado a retirarse a un costado, busca no tener una confrontación”, relató el secretario de Defensa.

“No se retira del área, queda ahí a un costado, pendiente de lo que  estaba sucediendo. Y sigue incrementándose la gente, siguen llegando pobladores con los recipientes para llenarlos de combustible. Inclusive, informa que hay personas que se llenan de combustible en sus ropas por la misma presión que tenía la salida”, agregó.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, consideró que fue correcta la actuación del Ejército.

“La actitud, la acción del Ejército fue correcta, les diría yo que oportuna. No es fácil ante una multitud hacer prevalecer el orden, aun explicando sobre los riesgos”, mencionó el mandatario federal.

“En el caso de que se hubiese pedido auxilio, no se hubiese logrado  mucho, porque todo esto se da también de repente, llega muchísima gente y hay el antecedente que cuando se dan estos casos no se respeta  ni siquiera a los elementos del Ejército, se enfrenta la población. Hay otros casos sobre esto”.

El 13 de enero pasado, se reportó el caso de 10 militares que fueron retenidos durante varias horas por pobladores de la localidad de Santa Ana Ahuehuepan, en Tula, Hidalgo, al realizar un operativo contra el robo de combustible.

Los antecedentes de ordeña

El ducto Tuxpan-Tula, en el que se dio la toma clandestina que derivó en la explosión en Tlahuelilpan, “es muy importante porque surte a la refinería de Tula con gasolinas o con componentes para la gasolina”, dijo el titular de Pemex, Octavio Romero Oropeza.

Según el funcionario, el ducto Tuxpan-Tula estaba suspendido desde el 23 de diciembre, y hasta el 16 de enero había sido reactivado, para el “proceso de empaque” de gasolina Premium y el componente llamado MTB.

El titular de Pemex explicó que cuando detectaron actividad irregular en el ducto Tuxpan-Tula, se redujo la presión aplicando los protocolos correspondientes.

Según el secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, la válvula fue cerrada a las 18:20 horas, casi cuatro horas después de que la Sedena detectó la toma clandestina, y media hora antes de que ocurriera la explosión. De acuerdo con lo dicho por las autoridades federales, al estar la toma clandestina en una zona baja, y dada la carga de combustible (el ducto estaba lleno, según dijo la secretaria de Energía), es que siguió brotando el hidrocarburo.

“Se venía operando a 20 kilogramos de presión, y cuando ocurre esto, la suspensión y el cierre en la válvula, ya se queda en apróximadamente cinco o seis kilogramos de presión”, mencionó el director de Pemex.

Romero Oropeza apuntó que en el municipio de Tlahuelilpan, Hidalgo, a lo largo del ducto Tuxpan-Tula, se habían detectado 10 tomas clandestinas de hidrocarburo en los últimos tres meses. 

El 18 de diciembre pasado, dijo, en el mismo municipio ya se había desatado un incendio, por una toma clandestina, y tardó 12 horas en apagarse.

En respuestas a solicitudes de información, Pemex indicó que en Tlahuelilpan, Hidalgo, han sido detectadas tomas clandestinas al menos desde 2011, cuando se registró un caso; luego fueron seis en 2013, ocho en 2014, dos en 2015, seis en 2016, y tres entre el uno de enero y el 16 de febrero de 2017.

Tlahuelilpan, a 70 kilómetros de la ciudad de Pachuca, tenía una población de 19,389 habitantes hasta el registro del Inegi de 2015. De acuerdo con los datos de Coneval, de ese año, la mitad de su población tenía condición de pobreza, y 7.1% pobreza extrema.

La agencia AFP relató que sus periodistas hicieron un recorrió por el poblado cercano al lugar de la explosión, y observaron calles pavimentadas, con servicios y comercios. Los pobladores les mencionaron que se dedican a la agricultura y el transporte.

Un vecino mencionó que, al ganar muy poco, algunos campesinos ven como una oportunidad el involucrarse en actividades como la extracción de combustible de tomas clandestinas, su compra y venta.

“Para muchos como yo, que no acabamos la secundaria, los huachicoleros también generan empleo para las familias pobres, y los políticos no sufren de las carencias que nosotros sufrimos, y además no vamos a comprar la gasolina a 20 pesos, porque no nos alcanza”, dijo a Notimex un habitante de la zona.

Testimonios

“Yo nada más llegué porque me dijeron que estaban regalando gasolina”, relató al diario Reforma un campesino de 37 años, Édgar, quien acudió a la toma clandestina en Tlahuelilpan el viernes. En su caso, alcanzó a llenar un garrafón con gasolina y luego se alejó, por lo que no sufrió heridas.

“Yo me salvé porque ya había sacado un garrafón y lo vine a dejar, y cuando yo regresé por el otro, fue cuando vimos la explosión. Yo vi cuando explotó y apenas iba a entrar otra vez.

“Cuando iba la mitad del camino, que se prende. Aventé el pinche garrafón y a correr. Todavía me jalé a un chavo que iba bien quemado. Lo aventé ahí a la zanja, ahí nos aventamos los dos adentro de la zanja, y ya de ahí otro chavo nos ayudó a salir, pero yo cuando salí ya mi gasolina ya no estaba, o sea no me llevé nada”.

Otro poblador, de acuerdo con testimonios recabados por Notimex, coincidió en el relato de que el viernes comenzó a extenderse el rumor de que “estaban regalando gasolina”, en Tlahuelilpan, aunque “la gente que llegó no sabía (extraer gasolina), venían hasta de Actopan y otros pueblos de por aquí”.

Los heridos

De las personas que fueron hospitalizadas, 49 tienen entre 15 y 34 años, la mayoría de ellos hombres, según dijo el secretario de Salud federal. El gobernador de Hidalgo habló de siete menores de edad lesionados, entre ellos un joven de 12 años. 

Algunos de los pacientes, dijo el gobernador, sobre todo los menores de edad, serían trasladados al hospital Shriners, en Galveston, Texas. En la página del gobierno de Hidalgo, las autoridades han publicado listas actualizadas de los nombres de los heridos, su ubicación y su estado de salud.

Lee: Harán pruebas genéticas para identificar a víctimas de explosión en Hidalgo; trasladan los primeros cuerpos

La investigación 

En cuanto a la investigación sobre la toma clandestina, qué originó el incendio y quiénes son los responsables, el fiscal General, Alejandro Gertz Manero, dijo que policías ministeriales acudieron a la zona, para recabar evidencia, y que ya cuentan, entre otros elementos, con videos de los momentos en que la gente acudía para llevarse gasolina de la toma clandestina.

Sin embargo, dijo, en la investigación hay una serie de limitantes, por lo que se hará lo que sea “humanamente posible” para esclarecer el caso.

“Las personas que estaban más cerca de la explosión fallecieron y eran los que estaban realmente pegados al área donde ocurrió esta desgracia. Entonces, tenemos una serie de limitaciones, de investigación, pero eso no significa que no podamos llenar todo el espectro de investigación alrededor, con todos los peritajes que vamos a levantar de voces, de sonidos, de videos, de toda clase de pruebas y las testimoniales que nosotros ya estamos levantando en la población”, dijo Gertz Manero.

Foto: AFP

En una conferencia de prensa el sábado, el funcionario mencionó que las primeras diligencias ya han dado datos preliminares, respecto a la forma en que ocurrieron los hechos.

Una hipótesis, dijo, es que muchas de las personas que se acercaron por gasolina utilizaban ropa sintética, que tiene la posibilidad de “generar reacciones eléctricas”; esto, mientras el ducto afectado “estaba cargado con gasolina de muy alto octanaje”.

Ese es un principio de investigación, dijo Gertz, “no es una contundencia, ni un resultado final”, que el movimiento de tantas personas en un área cargada  de gases, además del combustible líquido brotando de la toma, “pudo haber generado esa explosión”. 

Gertz Manero, cuestionado por la prensa, mencionó que “evidentemente” alguien hizo de manera intencional una perforación en el ducto, para obtener hidrocarburo de manera ilegal, aunque definir con precisión quién lo hizo tiene las limitantes ya mencionadas.

El incendio por la toma clandestina en Tlahuelilpan, según los datos oficiales, duró unas cinco horas. A las 00:02 horas ya del sábado 19 de enero, Pemex informó que ya había sido sofocado.

El gobernador Fayad, sobre el tema de las indagatorias, dijo que “se cuenta ya con 59 carpetas de investigación iniciadas en las agencias del Ministerio Público, para asentar los datos de las  víctimas”.

La postura de AMLO

El presidente de México, tras la tragedia en Tlahuelilpan, dijo que su gobierno seguirá combatiendo el robo de hidrocarburos, aunque en los casos de perforaciones a ductos y habitantes que acudan a tratar de llevarse el combustible, no se buscará una confrontación.

“Nosotros vamos a seguir convenciendo, persuadiendo a la gente. Nosotros tenemos la convicción de que el pueblo es bueno, que es honesto”, mencionó López Obrador.

“Que, si se ha llegado a estos extremos, a estas prácticas es porque se le abandonó por completo, y esto significa que no han tenido posibilidad de satisfacer sus necesidades básicas, porque hay millones de pobres en el país, gente que no tiene ni siquiera para lo más indispensable. Por eso es que ha proliferado este tipo de actitudes”.

López Obrador ha acusado que en los gobiernos federales previos se permitió el robo de hidrocarburos y pérdidas millonarias para Pemex, el llamado huachicoleo, por lo que activó una estrategia de cerrar ductos en casos específicos y cambiar el sistema de distribución, optando por pipas, lo que ha provocado desabasto en diferentes entidades, entre ellas Hidalgo.

Mientras el mandatario federal ha pedido paciencia y apoyo de los ciudadanos, partidos de oposición critican la estrategia y la afectación a la gente, que no puede recargar con normalidad combustible.

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El asombroso caso del peor asesino confeso de la historia de Europa que era inocente y lo había inventado todo

El sueco Thomas Quick confesó ser el autor de 39 asesinatos y fue condenado a decenas de años de prisión. Pero sus confesiones eran inventadas. ¿Por qué se atribuyó crímenes espantosos que no había cometido?
18 de septiembre, 2019
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Esta es una historia asombrosa, absolutamente increíble.

Es la historia de un hombre que confesó haber cometido un total de 39 escalofriantes asesinatos: de hombres, de mujeres y de niños, con violaciones, con mutilaciones espantosas, con desmembración de cuerpos, incluso con episodios de canibalismo…

Ese hombre, considerado el asesino en serie más terrible de la historia de Europa, fue juzgado entre 1991 y 2003 por ocho de esos 39 crímenes y condenado a pasar decenas y decenas de años en prisión.

Su imagen y sus crímenes dieron la vuelta al mundo. Los periódicos y televisiones decían de él que era un monstruo, le comparaban con Hannibal Lecter, el sádico asesino en serie de la película “El silencio de los corderos”.

Y, sin embargo, ese hombre en realidad no había matado a nadie. Sus confesiones eran todas mentira, inventadas. Era inocente.

Ese hombre es sueco y se llama Sture Ragnar Bergwall, aunque posteriormente adoptó el nombre de Thomas Quick.

Hoy tiene 70 años y está libre, después de que todas sus condenas por asesinato fueran revisadas y anuladas.

Vive en un lugar secreto, bajo una identidad secreta, y trata de comenzar de nuevo.

Hannes Råstam, de espaldas en la foto, con Thomas Quick

SVT/Lars Granstrand
Fue el periodista sueco Hannes Råstam (ya fallecido), de espaldas en la foto, con la ayuda de su colaboradora Jenny Küttim, quien logró destapar la verdad.

Pero no es fácil dejar el pasado atrás: el próximo día 20 de este mes se estrenará en Suecia y en Noruega “Quick”, una película dirigida por Mikael Håfström, que narra su historia, y que posteriormente está prevista que llegue a las pantallas internacionales.

Fue el periodista sueco Hannes Råstam (ya fallecido), con la ayuda de su colaboradora Jenny Küttim, quien logró destapar la verdad y sacar a la luz el que se considera como el mayor error judicial de toda la historia de Suecia.

Gracias a la minuciosa investigación que llevaron a cabo, Thomas Quick dejó de ser el inhumano y aberrante asesino en serie que hasta 2013 se pensaba que era.

Pero, ¿por qué mintió?, ¿por qué se atribuyó crímenes espantosos que no había cometido?

BBC Mundo habló con Jenny Küttim para tratar de entenderlo.


Empecemos por el principio. ¿Quién era Thomas Quick, qué tipo de persona era para ser capaz de confesar más de 30 asesinatos que en realidad no había cometido?

Quick había sido toda su vida un perdedor y la oveja negra de su familia. Consumía drogas y era alguien que llevaba mintiendo toda su vida.

Entre otras cosas era homosexual pero, al haber crecido en una familia profundamente cristiana que criminalizaba la homosexualidad, la reprimía, no aceptaba que era gay. Y comenzó a molestar a niños mientras estaba colocado de drogas o borracho.

Y entonces, en 1991, trató de robar un banco disfrazado de Papa Noel y armado con un cuchillo para conseguir dinero para drogas. Le detuvieron y fue a parar a la cárcel ¿verdad?

Sí. Quick cometió ese robo y, a causa de su testimonio, su mejor amigo acabó en la cárcel. Así que todos sus otros amigos le dieron la espalda. Se sentía muy solo.

Poco después de entrar en prisión pidió ingresar, por voluntad propia, en la clínica psiquiátrica de alta seguridad Säter, a unos 200 kilómetros de Estocolmo. ¿Por qué?

Quick tenía 40 años cuando ingresó en esa prisión psiquiátrica. Quería entenderse a sí mismo y entender su homosexualidad.

¿Cómo era la clínica Säter entonces? ¿Qué tipo de tratamiento recibió allí?

Cuando Quick llegó a Säter en los años 90 allí había un grupo de psiquiatras y psicoterapeutas liderado por Margit Norell, entonces una importante personalidad en Suecia (hoy fallecida).

Norell quería entender cómo funcionaba la mente de un criminal, y para ello empleaba una terapia basada en las primeras enseñanzas de Sigmund Freud, según el cual las mujeres con histeria tenían memorias reprimidas y por eso desarrollaban esa enfermedad nerviosa.

Así que trataron de sacar esas memorias de Quick. Pero Quick no tenía ninguna historia increíble que contar.

¿Quick empezó a mentir para complacer a los psiquiatras y psicoterapeutas?

Quick quería seguir recibiendo terapia, quería entenderse a sí mismo. Y además en la prisión psiquiátrica le daban drogas, le daban benzodiazepinas (medicamentos psicotrópicos que con frecuencia se prescriben a los drogadictos para ayudarles a calmarse).

"A las familias de las víctimas no les gusta Thomas Quick, nunca les gustó, consideran que destruyó sus vidas. ", Source: , Source description: , Image:

Y Quick era un adicto, quería drogas. Así que empezó a mentir para ganarse la atención de los psiquiatras.

Para él fue fácil, estaba acostumbrado a mentir, llevaba toda su vida haciéndolo. Empezó a confesar crímenes.

Siempre había sido un lector voraz, siempre leía los periódicos. Así que conocía los principales casos de asesinato que habían sacudido a Suecia y que no habían sido resueltos y se atribuyó esos crímenes.

¿Cómo reaccionaron los psiquiatras de Säter ante las confesiones de Quick?

A los terapeutas les provocó una enorme excitación la confesión por parte de Quick de esos crímenes, crímenes de los que no recordaban nada hasta su llegada a la clínica Säter.

Para ayudarle a ‘recordar’ los terapeutas le pasaban libros de asesinos en serie, como “American Psycho”, artículos de periódicos… Además, en los primeros años Quick tenía permiso para salir de Säter y acudía a las bibliotecas públicas de Estocolmo y allí leía en los periódicos noticias sobre asesinatos.

Y supongo que los terapeutas de Säter comunicaron a la policía las confesiones de Quick…

Quick nunca creyó que fuera a ser juzgado ni mucho menos condenado por esos asesinatos que había confesado para ganarse la atención de los terapeutas.

Pero los psicoterapeutas estaban convencidos de que sus confesiones eran creíbles, que realmente las cosas podían haber ocurrido como Thomas Quick decía que habían sucedido. Así que convencieron a la policía que investigaba el caso para que creyera en sus memorias reprimidas.

Hannes Råstam junto a Thomas Quick

SVT/Lars Granstrand
Hannes Råstam (izq) junto a Thomas Quick. Råstam era un periodista obsesivo con los detalles, en cuanto veía algo que no encajaba, no paraba hasta entender lo que ocurría.

Todos estaban fascinados con Quick: los psiquiatras, los policías… Le creyeron y buscaron por toda Suecia los restos de los cadáveres que Quick decía haber matado.

Cuando Quick decía que había enterrado los restos de una de sus víctimas aquí o allá, la policía se dirigía al lugar a toda velocidad y se ponía a buscar.

Quick tenía un enorme poder, cualquier cosa que decía movilizaba a la policía y los psiquiatras.

Seis tribunales suecos distintos condenaron a Quick como culpable de ocho asesinatos. Sin embargo jamás encontraron ningún cadáver, no lograron nunca encontrar ninguna prueba material contra él, ¿verdad?

Si se observaban las pruebas, realmente no había nada contra Quick. Los veredictos contra él se basaban en sus propias confesiones y en sus supuestas memorias reprimidas.

Sólo en el juicio por el asesinato de Therese Johannesen (una niña de 9 años asesinada en 1988 en Drammen, en Noruega, a la que Quick aseguraba haber matado rompiéndole el cráneo contra una piedra) había una prueba más allá de la confesión de Quick: la policía había encontrado un trozo de hueso que según un experto pertenecía a un menor de 14 años.

Esa prueba encajaba perfectamente con el relato del asesinato que había realizado Quick.

¿Cuándo comenzaron el periodista Hannes Råstam y usted a investigar el caso de Thomas Quick?

En 2007, 2008. Yo tenía 24 años. Habíamos hecho un documental antes sobre Thomas Quick y cuatro de los asesinatos que había confesado.

Después de hacer ese documental, nos preguntamos cuánta gente podría haber en prisión por haber confesado crímenes que en realidad no había cometido.

Y una de esas personas era Thomas Quick, que además era famoso. Suecia estaba entonces dividida: había una parte de la sociedad que estaba encantada de que él fuera el culpable de esas muertes. Pero también había gente que no creía que hubiera cometido los crímenes que se atribuía.

Así que estudiamos todo el material que había sobre él para tratar de entender qué había ocurrido realmente y por qué había gente que estaba absolutamente convencida de su culpabilidad. Y así empezó todo.

Poster de la película Quick

Nordisk film
Este mes se estrena en Suecia y en Noruega una película dirigida por Mikael Håfström que narra la historia de Thomas Quick.

¿Qué método siguieron?

Revisamos todo, todo, incluido su historial médico completo que, según la investigación policial, dejaba absolutamente clara su culpabilidad. Pero, obviamente, no era así.

¿Cómo era Hannes Råstam como periodista?

Era un periodista obsesivo con los detalles, y la clave casi siempre está en los detalles. Era un gran periodista de investigación, un periodista de raza.

En cuanto veía algo que no encajaba, no paraba hasta entender lo que ocurría. Y también era alguien que creía en las personas, que creía en las segundas oportunidades.

Y en el caso de Thomas Quick se dio cuenta de que podía ser una víctima. Pero, sobre todo, se empeñó en entender lo que ocurría ahí.

El caso de Thomas Quick fue la cumbre de su trabajo, pero fue producto de todas las investigaciones periodísticas que había realizado antes.

¿Quick colaboró con ustedes?

Sí. Después de seis meses trabajando con él Quick se retractó de sus confesiones. Un día nos dijo “¿Qué puedo hacer si yo no he cometido esos asesinatos? ¿Estoy atrapado?”.

Y Hannes Råstam le dijo: “Ahora tienes tu gran oportunidad: dime la verdad”.

Lo único que sabíamos entonces era que Quick era un mentiroso, un gran mentiroso, un mentiroso magistral. Pero cuando se retractó de sus confesiones nos convencimos de que no mentía.

Pero estaba todavía ese resto óseo que según un experto perteneció a un menor de 14 años y fue hallado junto al lago en el que Quick aseguraba haber tirado el cadáver de la niña Therese Johannesen…

Sí. Ese hueso era una prueba contundente contra Quick y durante varios meses nos confundió mucho. Pero en 2010 se desveló que ese supuesto hueso era en realidad un trozo de plástico.

A partir de ahí se revisaron todas las condenas contra Quick y fueron cayendo una tras otra… ¿Cómo es posible que se cometieran tantos errores por parte de los terapeutas, de la policía, de los tribunales?

Los terapeutas que trataron a Quick, los policías que se hicieron cargo de la investigación, eran como una secta, como un culto.

Si alguien aireaba algún tipo de objeción, era expulsado del grupo. Hubo por ejemplo agentes que cuestionaron cómo era posible que Quick hubiera empleado 13 formas de asesinar diferentes, algo insólito en un asesino en serie, y fueron apartados de la investigación.

Y no sólo eso: todas las evidencias que ponían en cuestión que Quick fuese el verdadero autor de esos asesinatos las ocultaron, no las presentaron ante los tribunales con el argumento de que podían confundirles, de que podrían hacer que no vieran a Thomas Quick como el asesino en serie que ellos estaban seguros que era.

"Hubo agentes que cuestionaron cómo era posible que Quick hubiera empleado 13 formas de asesinar diferentes, y fueron apartados de la investigación.", Source: , Source description: , Image:

Estaban convencidos de que era un asesino en serie, lo tenían decidido, y no querían que nada se lo estropease.

Además, en gran medida creo que lo ocurrido fue fruto del momento en el que se vivía entonces. Era principios de los años 90, estábamos todos muy impactados por el personaje de Hannibal Lecter en “El silencio de los corderos” y cuando saltó a la luz el caso de Quick muchos se precipitaron a compararle con él, hubo una gran presión mediática.

La psicoterapia también vivía un gran momento, así que se juntaron todas esas cosas. A eso se añade que los medios de comunicación no hicieron su trabajo: confiaron en que la investigación policial había sido correcta, estaban encantados de que hubiera un asesino en serie.

Hubieran podido fácilmente hacer su trabajo, haber hecho periodismo y haber revisado todo el material de Thomas Quick.

Pero no lo hicieron, no estaban interesados en ello, estaban más interesados en el morbo de que hubiera un terrible asesino en serie. Y Quick, por otra parte, era el paciente perfecto, el asesino perfecto. Todos esos mecanismos se juntaron.

¿Ha sido alguien condenado por toda la cadena de errores que se cometieron en el caso de Thomas Quick, algún terapeuta, algún policía?

No. Ningún terapeuta, ningún policía, nadie ha sido llevado a juicio por el caso de Thomas Quick ni ha recibido ningún tipo de castigo por la forma en la que actuó.

Hubo una comisión que investigó lo ocurrido, pero concluyó que ninguna persona en concreto fue declarada responsable de lo sucedido.

¿Y Thomas Quick ha sido recompensado de algún modo por haber sido condenado siendo inocente?

No. No ha recibido absolutamente ninguna compensación económica. La comisión que revisó su caso dictaminó que él mismo era en gran medida responsable de lo que le había sucedido, así que no le dieron nada.

Quick salió de Sätar en julio de 2013 como hombre libre, después de que la última de las ocho condenas por asesinato dictadas contra él fuera anulada. ¿Qué ha sido de él?

Quick lleva ahora 16 años limpio de drogas y es realmente una persona normal.

Se ve a sí mismo como una víctima, y en cierto sentido tiene razón, es obviamente una víctima, pero también lo es por su propia culpa.

Si no nos hubiera confesado la verdad, si no nos hubiera dicho que nunca había matado a nadie, probablemente nunca hubiéramos sabido lo que había ocurrido en realidad.

Pero, por otra parte, fue él mismo el que destrozó las investigaciones sobre varios crímenes que llevaba a cabo la policía, porque al confesarse él culpable de esos asesinatos la policía dejo de buscar a los auténticos autores de los mismos.

Y para cuando se desveló que Quick era inocente ya era tarde, había pasado mucho tiempo.

¿Dónde está? ¿De qué vive?

Quick tiene ahora 69 años, van a ser 70 en breve. Vive en un lugar secreto, no quiere que se sepa dónde está. Yo sé obviamente dónde se encuentra, pero no se lo puedo decir.

No vive en Suecia, eso sí, y está tratando de comenzar de nuevo. No quiere hablar con nadie. A veces le paso algunas solicitudes para entrevistarle por email o por teléfono, pero las rechaza todas.

Vive de manera muy sencilla y pobre de la pequeña pensión que recibe. Está libre y es feliz. Y quiere dejar atrás todo lo que ha vivido.

¿Muestra arrepentimiento?

Quick es la persona que es. Por un lado es capaz, a su manera, de mirar atrás y de darse cuenta de todo el daño que ha hecho a mucha gente, a todas las familias de las víctimas.

Hannes Råstam junto a Thomas Quick

SVT/Lars Granstrand
Quick (der) vive ahora en un lugar secreto fuera de Suecia y no quiere hablar con nadie.

Carga en ese sentido con un sentimiento de culpa tremendo. Y, para ser capaz de convivir con ese peso enorme, lo que hace es presentarse a sí mismo como una víctima.

Y sí, en cierta medida es una víctima, por supuesto que lo es, pero también es responsable. A las familias de las víctimas no les gusta Thomas Quick, nunca les gustó, consideran que destruyó sus vidas.

De hecho, ninguno de los asesinatos por los que fue condenado y luego exonerado ha sido resuelto.

Después del caso de Thomas Quick, ¿han cambiado las cosas en Suecia para evitar que se pueda repetir algo similar?

Ha habido cambios, sí, pero no suficientes. Creo que son necesarias muchas más regulaciones sobre cómo debe de ser el trabajo de los policías y de los terapeutas.

Después del caso de Thomas Quick en Suecia ha habido otros cuatro casos en los que sentencias de culpabilidad han sido revocadas, y en todos los años anteriores a Thomas Quick sólo hubo dos.

Así que algo ha pasado, nos dimos cuenta de que nuestro sistema judicial no era tan robusto como creíamos. Ahora, por ejemplo, en cada caso hay dos fiscales. Pero el caso de Thomas Quick ha tenido menos impacto en el mundo terapéutico.

¿Puede haber otros Thomas Quick en Suecia o en otros lugares del mundo?

Sí, por supuesto, y lo vemos en casos tremendos. Es verdad que la de Thomas Quick es una historia absolutamente extraordinaria, con todos los ingredientes imaginables.

Pero las confesiones falsas son algo bastante común dentro de las investigaciones policiales. Lo que no es tan común es confesar tantos asesinatos como confesó Thomas Quick y durante un periodo de tiempo tan prolongado.

Además las memorias reprimidas ahora están ganando de nuevo terreno a causa también del movimiento Metoo.

Creo que historias extraordinarias como la de Thomas Quick seguirán saliendo a la luz de vez en cuando porque esos componentes que las hacen posibles siguen estando en nuestras sociedades.


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