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Cuartoscuro
Diputados cambian propuesta del Senado: eliminan prisión preventiva para 6 delitos
La minuta del Senado proponía incluir nueve delitos más al catálogo de prisión preventiva automática, dictamen de diputados propone dejarlo solo en tres. Colectivo ciudadano acusa que aún es insuficiente.
Cuartoscuro
9 de enero, 2019
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La Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados redujo la lista de delitos que ameritan prisión preventiva automática: de nueve aprobados previamente por el Senado a solo tres.

El proyecto elaborado por los diputados, del que tiene copia Animal Político y que será discutido en el periodo extraordinario que se ha convocado para el próximo 16 de enero, propone ampliar la prisión oficiosa a tres ilícitos: uso de programas sociales con fines electorales, corrupción por enriquecimiento ilícito, y delitos en materia de robo de hidrocarburos.

En tanto, se eliminan los otros seis delitos que venían incluidos en la minuta del Senado y son: abuso o violencia sexual contra menores, feminicidio, robo a casa habitación, robo a transporte de carga, desaparición forzada y delitos en materia de armas de fuego y explosivos (como transporte o portación de armas).

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El proyecto de dictamen, que primero tendrá que ser aprobado por la mayoría de diputados de la referida Comisión y luego por el pleno de la Cámara Baja, argumenta que la situación de “emergencia” que atraviesa el país amerita modificar el artículo 19 constitucional para fortalecer las herramientas que tiene el Estado en contra de algunos delitos.

No obstante, los diputados sostienen que son conscientes de las críticas que en los últimos días han vertido especialistas y activistas, los cuales argumentan que ampliar los delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa es violatorio de derechos humanos, pues se priva de la libertad a personas que no han sido sentenciadas de cometer delito alguno.

“Esta comisión dictaminadora, en relación a la Minuta de mérito (del Senado) ha considerado el mínimo posible de afectación a esa perspectiva respetable y legítima de los derechos humanos, debido que se pondera que la situación en México es de emergencia y se justifica (…) Por lo anterior, esta dictaminadora propone modificar la Minuta de mérito de la Cámara de Senadores”, indican el proyecto de dictamen.

Lee: Vigilar instalaciones de Pemex y cesar a servidores corruptos, el plan de AMLO contra el huachicoleo

Actualmente, la Constitución Política del país solo contempla seis delitos que ameritan prisión automática: homicidio doloso, delincuencia organizada, violación, secuestro, trata de personas, y aquellos que se cometan de forma violenta con armas de fuego.

Si la Cámara de Diputados aprueba el dictamen con modificaciones a lo que ya había avalado previamente el Senado, ésta tendrá que regresar nuevamente a la Cámara Alta para ser analizada y votada.

¿Por qué se avala prisión a tres delitos nuevos?

El proyecto de dictamen elaborado por la Comisión de Puntos Constituciones de la Cámara Baja avala que la medida de prisión preventiva oficiosa (automática) se aplique a tres delitos relacionados con temas electorales de hidrocarburos y corrupción.

En el caso de los delitos electorales, se propone que solo se avale la prisión oficiosa en los relacionados con el uso de programas sociales con fines electorales.

“Es ponderable incluir únicamente los delitos en materia de uso de programas sociales con fines electorales, para que sean estos los que amerite prisión preventiva oficiosa, dado que son los que más profundamente impactan en la sociedad, al utilizarse programas que tienen fines muy distintos a la materia electoral”, señala el proyecto.

En cuanto a hechos de corrupción, el dictamen plantea que la prisión oficiosa se aplique en las modalidades de enriquecimiento ilícito y abuso de confianza. En este caso se justifica la medida de prisión oficiosa no por el peligro que representa el posible involucrado, sino como un “mensaje” de rechazo a la corrupción.

“Ante la situación de emergencia en la que se encuentra en Estado mexicano, resulta ponderable mandar un mensaje claro sobre el trato que recibirán aquellos funcionarios públicos, como la pérdida de su libertad para enfrentar procesos penales, por prestarse a la comisión de actos de corrupción, en su modalidad de enriquecimiento ilícito y ejercicio abusivo de sus funciones”, se detalla en el proyecto.

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Y en el caso del robo de hidrocarburos los legisladores consideran que se trata de una actividad ilícita en crecimiento, que es peligrosa y en contra de la cual el Estado se ha encontrado limitado en su margen de actuación.

“Esto resulta atractivo para las bandas delincuenciales, que les generan grandes ingresos y en consecuencia se agrava el daño patrimonial para la industria petrolera, lo que representa un peligro para nuestro país, lo que se debe considerar grave si su medida aritmética es igual mayor a cinco años, o si son cometidos por servidores públicos, y como consecuencia, restringir la libertad del imputado”, expone el proyecto.

Modificaciones al dictamen son insuficientes: ONG

La organización no gubernamental Borde Político, que forma parte del colectivo #SeguridadSinGuerra, dijo que si bien el proyecto de dictamen de los diputados es una señal positiva en cuanto a que se limita el catálogo de delitos a los que se pretende extender la prisión oficiosa, este esfuerzo es aún insuficiente.

De acuerdo con la organización cualquier medida que implique ampliar la prisión oficiosa es un retroceso en materia de derechos humanos no solo porque se tipifiquen más delitos, sino porque se limita al juez a decretar en automática una medida cautelar de prisión sin que éste tenga libertad de jurisdicción para analizar si es necesaria o no.

“Es necesario que exista control judicial ya sea con puesta a disposición ante juez de control o sencillamente que los jueces puedan decidir en cada caso que amerita prisión preventiva. Básicamente que lo oficioso no sea igual a automático” indicó Ernesto Peralta, integrante de la organización.

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Cómo se frenó la hiperinflación en Venezuela (y por qué no es tan buena noticia)
Durante varias semanas entre febrero y marzo, la tasa de inflación en Venezuela redujo de forma notable su ritmo de crecimiento, según las estimaciones. Sin embargo, algunos economistas consideran que las causas de ese fenómeno son preocupantes.
19 de abril, 2019
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Es una buena noticia. Pero podría no durar mucho. La hiperinflación que sufre Venezuela desde finales del año 2017, la mayor actualmente en el mundo, registró una marcada desaceleración durante varias semanas entre los meses de febrero y marzo pasado, según las estimaciones de las firmas de análisis.

Desde el inicio de este proceso la inflación diaria registrada en ese país se ubicaba en un promedio de 2,9% diario pero durante esas semanas mencionadas anteriormente descendió hasta el 0,7% diario.

Venezuela no publica datos oficiales de inflación desde hace años.

En medio de esa desaceleración hubo productos cuyo precio llegaron a estancarse y, en algunos casos, como en el de los embutidos, los quesos y otros productos perecederos, incluso descendió al ser ofrecidos a la venta con fuertes descuentos.

Es un motivo de alivio y de pequeño respiro para los venezolanos, que encaran numerosos problemas de diversa índole por la crisis económica que sufre el país.

Algunos expertos, sin embargo, no creen que esto sea el inicio del fin de la hiperinflación.

“Eso es algo que puede considerarse como un síntoma bueno, pero se produjo por las causas equivocadas y es algo que no se puede prolongar en el tiempo”, advierte Tamara Herrera, directora de la consultora Síntesis Financiera, a BBC Mundo.

Pero, ¿exactamente qué ocurrió?

Medidas radicales

A finales de 2018, la inflación en Venezuela crecía a una tasa superior al 100% mensual. A partir de 50% es cuando pasa de inflación a hiperinflación.

Billetes de bolívares.

Getty Images
La inflación ha hecho perder valor al bolívar de forma acelerada.

En enero llegó a superar el 200% como consecuencia de una fuerte devaluación de la moneda aplicada por el gobierno: la tasa de cambio oficial se ubicó por encima de la registrada en el mercado paralelo, el más usado tradicionalmente por el control cambiario que impone el gobierno chavista.

Como consecuencia de ello, las ventas de los comercios de desplomaron en enero y siguieron cayendo aún más el mes siguiente.

“Ese proceso continuó en marzo, cuando se produjo la gran crisis eléctrica que acentuó la situación depresiva por las bajas ventas y es un factor adicional de parálisis”, afirma Herrera.

Señala que la caída del consumo llevó a la acumulación de inventarios y obligó a empresas y comercios a reducir precios para poder cobrar y seguir operando, en un momento en el cual la banca no estaba ofreciendo créditos.

Según Herrera y otros expertos, esta imposibilidad de acudir al sistema financiero fue un elemento fundamental en la desaceleración de la hiperinflación.

Desde septiembre pasado, el Banco Central de Venezuela decidió aumentar de forma progresiva el encaje o reserva legal (el porcentaje de los depósitos recibidos por las entidades financieras y que por ley estas no pueden utilizar).

La principal finalidad de esta reserva es contar con fondos que permitan evitar una crisis de liquidez. Sin embargo, en el contexto de la política monetaria también suele utilizarse para restringir el crédito y así reducir la inflación. Al final de cuentas, si las personas y las empresas disponen de menos dinero tienen que limitar sus gastos.

Una mujer ante un banco en Venezuela.

Getty Images
El aumento del encaje legal al 100% limitó severamente la capacidad de los bancos de otorgar créditos.

En el caso de Venezuela, la decisión de las autoridades fue llevar el encaje legal hasta el 100%, el máximo nivel posible y uno que -según Herrera- no tiene precedentes.

De esta forma, las entidades financieras vieron severamente restringida su capacidad para otorgar créditos.

El Banco Central de Venezuela presentó esta medida como parte de la política de intervención en el mercado cambiario que prevé ejecutar en coordinación con el Poder Ejecutivo, dentro del “Programa de Recuperación Económica, Crecimiento y Prosperidad” anunciado por el gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Así, con la restricción de la liquidez se estaría apuntando a reducir la cantidad de bolívares circulantes y disponibles para comprar dólares.

De esta manera, se intentaría evitar que la moneda venezolana se siguiera devaluando, lo que también es una fuente importante de inflación en un país en el que gran parte de los productos que se consumen son importados.

Algunos economistas, sin embargo, no consideran esta política como la más apropiada.

El gobierno entendió que la hiperinflación es un problema monetario pero, en lugar de asumir el costo y dejar de emitir dinero inorgánico (que es la raíz principal de la hiperinflación), sigue emitiendo dinero por su cuenta pero obliga a la banca a que deje de prestar”, señala a BBC Mundo Guillermo Arcay, economista de Ecoanalítica y profesor de Macroeconomía de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas.

Arcay afirma que el BCV aumenta la masa monetaria en promedio en 18% mensual.

Nicolás Maduro.

Getty Images
Maduro atribuye la hiperinflación a la supuesta guerra económica.

Aunque el fenómeno de la hiperinflación es relativamente reciente en Venezuela, ese país registra altas tasas de inflación desde hace varios años, algo que muchos economistas atribuyen al hecho de que el elevado gasto público se financia por la vía de la emisión de dinero inorgánico, esto es, que no tiene su correspondiente respaldo.

Esa visión, sin embargo, ha sido rechazada de forma reiterada por el oficialismo.

“La causa determinante de la hiperinflación en Venezuela no es el aumento de la cantidad de dinero, es la manipulación política y criminal del tipo de cambio“, escribió en un análisis en noviembre pasado la economista Pascualina Curcio, quien fue viceministra del gobierno de Maduro y es profesora de la Universidad Simón Bolívar de Caracas.

El gobierno venezolano acusa de los problemas de escasez e hiperinflación a una guerra económica desatada en su contra por parte de la oposición y de Estados Unidos, quienes a su vez, achacan estos problemas a las malas políticas y a la supuesta corrupción del Ejecutivo venezolano.

El gobierno de Estados Unidos impone sanciones a Venezuela, incluidas al sector petrolero, clave de la economía del país.


El bolívar no aguantó mucho

Por Guillermo Olmo, corresponsal del BBC News Mundo en Venezuela

En un país como Venezuela, en el que las autoridades no difunden datos sobre el comportamiento de la economía, la cotización del bolívar frente al dólar en el mercado paralelo se ha convertido en uno de los pocos indicadores fiables para la mayoría.

Durante los meses de febrero y marzo, al contrario de lo que había sido la tónica de los últimos años, la cotización del “bolo”, como conocen los venezolanos a su moneda, se mantuvo relativamente estable.

Un dólar se cambiaba aproximadamente por 3.500 bolívares, y así fue durante varias semanas, como resultado, según los expertos, de las medidas drásticas de contracción de la liquidez aplicadas por el gobierno de Nicolás Maduro.

Pero, como temían los especialistas, su efecto ha sido efímero.

Esta semana el dólar ya se estaba cambiando por más de 5.000 bolívares. Todo parece indicar que, de nuevo, el bolívar cae sin freno.


Graves consecuencias

Aunque las estimaciones de los analistas indican que la hiperinflación registró una desaceleración y que, incluso, hubo productos que llegaron a bajar de precio, Arcay asegura que se trató de un fenómeno efímero y que la gente no lo pudo apreciar en su vida cotidiana.

“En este proceso, el ingreso de las personas se mantuvo igual en términos nominales, por lo que -en realidad- su calidad de vida siguió deteriorándose a un paso rápido“, apunta.

Dos mujeres saliendo de un supermercado.

Getty Images
La hiperinflación reduce la capacidad adquisitiva de los venezolanos.

Destaca que otra de las herramientas que usó el gobierno de Maduro fue rezagar el gasto fiscal, evitando desde enero decretar aumentos de salarios en el sector público, pese a que en lo que va de año la inflación acumulada ya debe superar el 500%.

El gobierno de Maduro volvió a devaluar el tipo de cambio oficial esta semana, lo que usualmente anticipa un aumento de la inflación.

Tamara Herrera apunta a un pronóstico sombrío.

“Esto es algo que no se puede repetir de forma reiterada porque vas a llevar al quiebre a las empresas y a los comercios. Entonces, vas a llegar al fin de la hiperinflación por la vía de la liquidación de la actividad económica. Le bajaste la fiebre al enfermo pero lo hiciste a costa de llevarlo a un estado precomatoso“, concluye.


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