Emma Coronel ayudó al Chapo a escapar de prisión en 2015, revela el Licenciado durante juicio
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
AFP

Emma Coronel ayudó al Chapo a escapar de prisión en 2015, revela el Licenciado durante juicio

Dámaso López, conocido como "Licenciado", contó al jurado que se reunió varias veces con Emma Coronel para discutir detalles sobre el plan de fuga del Chapo por un túnel construido bajo el desagüe de su celda, en el penal del Altiplano.
AFP
Por AFP
23 de enero, 2019
Comparte

La joven esposa del Chapo Guzmán, Emma Coronel, que ha asistido casi cada día al juicio del famoso capo mexicano en Nueva York, le ayudó a escapar por segunda vez de prisión en julio de 2015, reveló el miércoles un testigo de la fiscalía.

Dámaso López Núñez, más conocido como “Licenciado” o “Lic”, exsubjefe de una prisión mexicana que luego trabajó años para el cartel de Sinaloa y ahora colabora con el gobierno estadounidense, contó al jurado que se reunió varias veces con la exreina de belleza de 29 años para discutir detalles sobre el plan de fuga del Chapo por un túnel de 1,5 km construido bajo el desagüe de su celda.

Lee: Amigo y operador: el Licenciado detalla en juicio cómo fue su relación con el Chapo

Coronel, una ciudadana estadounidense y mexicana que tuvo hijas mellizas con el Chapo en agosto de 2011 y nunca fue acusada de ningún crimen, escuchó seria y callada en la sala del tribunal.

López contó que Coronel le pasó varias veces recados del Chapo, que estaba preso en el penal del Altiplano tras su arresto en Mazatlán en febrero de 2014, cuando estaba en un hotel con Emma y las mellizas de ambos.

En una de esas reuniones, Coronel le dijo que el Chapo, de 61 años y acusado de traficar más de 155 toneladas de cocaína y otras drogas a Estados Unidos, “estaba planeando arriesgarse y fugarse del penal”. “Y quería saber si yo podía colaborar”, contó “Licenciado”.

A través de Coronel, el Chapo pidió al testigo que consiguiera una persona para enviar a Toluca, muy cerca de la cárcel. López envió a un cuñado, que comenzó a sobornar a guardias carcelarios.

Te puede interesar: Juicio del Chapo Guzmán: ¿por qué las revelaciones en su contra no escandalizan a los mexicanos?

A pedido del Chapo, a través de los recados entregados por Coronel, “Licenciado” consiguió también una bodega en un pueblo cercano a Altiplano, armas y una pick up blindada.

En otras reuniones, además de Coronel y “Licenciado” estuvieron presentes los hijos mayores del Chapo, que compraron un terreno cercano a la cárcel para empezar a construir el túnel.

Lee también: Las llamadas captadas por el FBI que revelan cómo dirigía a su cártel el “Chapo” Guzmán

Coronel, los hijos del Chapo y López hablaron también de cómo ingresar al penal un reloj con GPS que les transmitiera las coordenadas exactas del exjefe del cártel de Sinaloa.

Cuando los compinches del Chapo excavaban el túnel y se acercaban al piso de concreto de su celda, “eso ocasionaba molestias a los otros presos que se quejaban del ruido”, relató el testigo, recordando lo que el acusado le contó una semana tras su fuga.

El Chapo logró escaparse por segunda vez de prisión en julio de 2015. Huyó por el túnel en una motocicleta que era conducida por un empleado y jalada por unos rieles, contó “Licenciado”.

El Chapo fue nuevamente arrestado pocos meses después, en enero de 2016, y extraditado a Estados Unidos un año después.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

'Fuimos héroes pero ya nos olvidaron': Los médicos italianos que enfrentaron la pandemia

Ahora que Italia ha superado el auge de la pandemia, el personal médico de ese país dice que está sintiendo el trauma tras haber encarado la emergencia.
27 de mayo, 2020
Comparte

Los doctores y enfermeras en Italia han sido elogiados como héroes por haber atendido y tratado a pacientes extremadamente enfermos con coronavirus.

Pero ahora ellos están sufriendo.

Lombardía fue la región del mundo más afectada y el personal médico está teniendo dificultades tratando de mantener la cordura.

Paolo Miranda es un enfermero de cuidados intensivos en Cremona. “Estoy más irritable”, confiesa. “Me enojo fácilmente y busco pleitos”.

Hace unas semanas, Paolo decidió documentar la desoladora situación dentro de una unidad de cuidados intensivos tomando fotografías. “Nunca quisiera olvidar lo que nos ocurrió. Pronto estará consignado a la historia”, me cuenta.

Una enfermera con la cara cubierta con una máscara en un entorno oscuro

Paolo Miranda
“Teníamos que combatir un enemigo. Ahora que tengo tiempo para reflexionar, me siento tan perdida, sin dirección”.

En sus fotografías, quiere mostrar cómo sus colegas están lidiando con la “Fase 2”, a medida que la vida regresa a la normalidad en Italia.

“Aunque la emergencia se está calmando, nos sentimos rodeados de oscuridad“, señala. “Es como si estuviéramos llenos de heridas. Cargamos internamente todo lo que hemos visto”.

Pesadillas y sudores nocturnos

Es un sentimiento compartido por Monica Mariotti, también una enfermera de la unidad de cuidados intensivos. “Las cosas son mucho más difíciles ahora que durante la crisis”, afirma.

“Teníamos que combatir un enemigo. Ahora que tengo tiempo para reflexionar, me siento tan perdida, sin dirección”.

Durante la crisis, el personal estaba abrumado y no tenía tiempo para pensar. Pero, a medida que la presión de la pandemia se desvanece, igualmente lo hace la adrenalina.

Todo el estrés acumulado durante las últimas semanas empieza a subir a la superficie.

Un enfermero con la cara cubierta con una máscara en un entorno oscuro

Paolo Miranda
“Es como si estuviéramos llenos de heridas. Cargamos internamente todo lo que hemos visto”.

“Tengo insomnio y pesadillas”, dice Monica. “Me despierto 10 veces todas las noches con el corazón acelerado y sin aliento”.

Su colega Elisa Pizzera recalca que se sintió fuerte durante la emergencia pero que ahora está exhausta.

No tiene energía para cocinar ni encargarse de los quehaceres en la casa y, cuando tiene un día libre, se pasa la mayor parte del tiempo sentada en el sofá.

No es el “nuevo normal”

Martina Benedetti, una enfermera de cuidados intensivos en Toscana, todavía rehúsa ver a la familia y amigos por temor de infectarlos.

“Inclusive mantengo la distancia social con mi esposo”, confiesa. “Dormimos en cuartos separados”.

Una joven enfermera con la cara irritada por el uso de una máscara

BBC
“No estoy segura de que quiera seguir siendo una enfermera”.

Hasta las cosas más sencillas se han vuelto demasiado. “Cada vez que salgo a caminar, me siento ansiosa y tengo que regresar a casa inmediatamente”, reconoce Martina.

Ahora que finalmente tiene tiempo para reflexionar, está llena de inseguridades.

“No estoy segura de que quiera seguir siendo una enfermera”, me cuenta. “He visto más gente morir en los últimos dos meses que durante seis años”.

Alrededor de 70% de trabajadores de la salud que se ocupaban de covid-19 en las regiones peor afectadas de Italia están sufriendo de agotamiento, según un estudio reciente.

“En realidad, este es el momento más difícil para médicos y enfermeras”, explica Serena Barello, autora del estudio.

Cuando enfrentamos una crisis, nuestro cuerpo produce hormonas que nos ayudan a manejar el estrés.

“Pero, cuando finalmente tienes tiempo de reflexionar sobre lo sucedido, y la sociedad sigue hacia adelante, todo se te puede derrumbar y te sientes más cansancio y angustia emocional”, dice la doctora Barello.

Un enfermero con lesiones en su nariz y pómulos causadas por equipo de protección

Paolo Miranda
“De repente nos convertimos en héroes, pero ya nos han olvidado”

Se preocupa que muchos médicos y enfermeras sufrirán síntomas de trastorno por estrés postraumático (TEPT) mucho después de la pandemia.

Esto es cuando el impacto de una experiencia traumática afecta la vida de una persona, meses y hasta años después.

Para los trabajadores de la salud, esto podría dificultar sus habilidades de continuar trabajando con la intensidad y concentración que sus trabajos requieren.

Héroes olvidados

Alrededor del mundo, los médicos y enfermeras en las primeras líneas están siendo elogiados como héroes por arriesgar sus vidas para tratar a los pacientes. Pero en Italia, ese aprecio se está desvaneciendo.

“Cuando estaban temiendo la muerte, de repente todos nos volvimos héroes, pero ya nos han olvidado”, dice Monica.

“Volveremos a ser vistas como personas que limpian culos, perezosas e inútiles”.

Una enfermera con la cara cubierta con una máscara en un entorno oscuro

Paolo Miranda

En Turín, unas enfermeras recientemente se encadenaron y se pusieron bolsas plásticas, en referencia a cómo tuvieron que improvisar en los hospitales por escasez de equipos de protección personal.

Realizaron la manifestación para exigir reconocimiento por su labor.

“En marzo fuimos héroes, ahora ya nos han olvidado“, gritó una enfermera a través de un megáfono.

Les habían prometido un bono por su trabajo pero todavía no se ha materializado.

Sin escape

Por lo menos 163 médicos y 40 enfermeras han muerto de covid-19 en Italia. Cuatro de estas muertes fueron suicidios.

No obstante, muchos trabajadores de la salud ahora sienten como si la pandemia nunca hubiera sucedido. “Me siento abrumada por la ira“, indica Elisa Nanino, una médico que atendió casos de covid-19 en hogares de cuidado

Desde que se levantó el confinamiento, constantemente ve a personas bebiendo y comiendo juntas sin máscaras protectoras y sin mantener el distanciamiento social.

Me gustaría acercarme a ellos y gritarles en la cara, decirles que están poniendo a todos en peligro”, dice. “Es una gran falta de respeto hacia mí y todos mis colegas”.

Pero una cosa en la que todos los trabajadores de la salud coinciden es el apoyo del público les ayudó a sobrellevar la crisis.

Una enfermera con equipo de protección personal

Paolo Miranda

“No soy ningún héroe, pero me hizo sentir importante”, señala Paolo.

El reconocimiento público es la manera más poderosa que tenemos para ayudar a los trabajadores de la salud que enfrentan TEPT, según el estudio de la doctora Barello.

“Todos nosotros tenemos un papel crucial que jugar en este momento”, señala. “Debemos asegurarnos de no olvidar lo que médicos y enfermeras hicieron por nosotros”.

Los soldados pueden abandonar el campo de batalla y lidiar con su trauma en casa. Pero para estos médicos y enfermeras, el próximo turno de 12 horas siempre está a la vuelta de la esquina.

Tienen que lidiar con todo esto en el mismo lugar donde han sufrido tanto.

“Me siento como un soldado que acaba de regresar de la guerra”, explica Paolo. “Obviamente no vi armas ni cadáveres en la calle, pero de muchas maneras, siento como si hubiera estado en las trincheras”.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=QZ9JbrioTiw

https://www.youtube.com/watch?v=XBfltfjAEZk

https://youtu.be/QBv7nudMSpc

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.