Estafa Maestra: Exsubsecretario de Sedatu firmó convenio con el que presuntamente se desviaron 185 mdp
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Estafa Maestra: Exsubsecretario de Sedatu firmó convenio con el que presuntamente se desviaron 185 mdp

Enrique González Tiburcio firmó el convenio general con la Universidad Politécnica de Francisco I. Madero en 2016, que dio origen a un presunto desvío de 185 millones de pesos; es uno de los involucrados de más alto rango en La Estafa Maestra.
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Por Nayeli Roldán y Manu Ureste
28 de enero, 2019
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Uno de los involucrados de más alto rango con presunta responsabilidad en La Estafa Maestra es el exsubsecretario de Ordenamiento Territorial de la Sedatu, Enrique González Tiburcio. Él firmó el convenio general con la Universidad Politécnica de Francisco I. Madero en 2016, que dio origen al presunto desvío de 185 millones de pesos.

Lo anterior, a través de “simulación de contrataciones y presentación de servicios”, comprobantes “apócrifos”, triangulación de recursos con empresas “de papel” involucradas con otras universidades y hasta pagos a funcionarios de 23 dependencias de gobierno.

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Estas irregularidades fueron detectadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en la auditoría forense 196-DS, por la cual interpuso una denuncia penal ante la entonces PGR el 29 de octubre de 2018.

Este sábado, el periódico Reforma reveló que la Fiscalía General de la República (FGR) presentó imputaciones antes jueces federales en contra del exsubsecretario González Tiburcio y el exdirector de Programación y Presupuesto de la Sedatu, Francisco Javier Báez Álvarez. Pero ambos interpusieron un amparo, previo a la fecha de sus comparecencias previstas para el 15 de enero de 2018.

De acuerdo con el fiscal Alejandro Gertz Manero, de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) 6 exfuncionarios fueron vinculados a proceso, y 64 más son investigados por su probable participación en el esquema de desvío de recursos públicos documentados en la investigación periodística La Estafa Maestra en ésta dependencia, y cuyo presunto fraude asciende a 839 millones de pesos.

El exsubsecretario González Tiburcio fue un funcionario cercano a Rosario Robles, la extitular de Sedesol y Sedatu, toda vez que sus nombramientos dependían directamente de ella, según el reglamento de ambas dependencias. En Desarrollo Social fue coordinador de asesores de la secretaria entre el 1 de enero de 2013 y agosto de 2015. Cuando ella fue reubicada en Desarrollo Agrario, él también se integró a su administración en un puesto aún más alto: subsecretario, hasta noviembre pasado.

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Él, junto con otros 11 funcionarios que firmaron convenios que terminaron en el presunto desvío de recursos públicos, trabajaron en ambas dependencias durante la administración de Rosario Robles, como reveló Animal Político en octubre pasado. 

El convenio

El convenio SEDATU-UPFIM/SOT/05/2016 entre la Sedatu y la universidad Francisco I. Madero firmado por González Tiburcio, obtenido por Animal Político vía transparencia, tiene fecha del 4 de enero de 2016, cuatro meses después de haber llegado al cargo en la dependencia.

Su objetivo fue “la difusión y aplicación de los conocimientos científicos y técnicos en la implementación de proyectos y acciones en materia de ordenamiento territorial, desarrollo regional, urbano y metropolitano, equidad de género y propiedad rural y desarrollo agrario, en cumplimiento de sus fines institucionales”.

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En el documento se explica que para cumplir el objetivo se firmarían convenios específicos de colaboración y anexos de ejecución. Y así fue, el primero de ellos fue el número SEDATU/DGAPADN-UPFIM/33901.03/2016, del 2 de febrero de 2016, firmado por Armando Saldaña Flores, exdirector general de Ordenamiento territorial y atención a zonas de riesgo, quien dependía directamente de González Tiburcio, de acuerdo al organigrama de la dependencia en ese año.

Además, Saldaña es otro de los funcionarios que repitió cargo en ambas dependencias. En Sedesol fue director general adjunto de Operación de programas, entre el 1 de enero de 2013 y septiembre de 2015, según su declaración patrimonial en Declaranet.

La Universidad supuestamente haría el “servicio profesional y tecnológico para el desarrollo y aplicación de mecanismo de operación para la ejecución de los programas y acciones para el ordenamiento territorial de los asentamientos humanos, en cumplimiento de sus fines institucionales”.

En el anexo se explicaba que el monto máximo para ello era de 224 millones de pesos. Aunque la Auditoría Superior de la Federación detectó que sólo se gastaron 185 millones de pesos, que en su totalidad fueron considerados como “probable daño al erario”, porque los auditores detectaron una serie de irregularidades, y ni la Sedatu ni la Universidad pudieron demostrar que los servicios se hicieron.

Aunque en el anexo se advierte que la Sedatu tendría “las más amplias facultades para supervisar la correcta ejecución del servicio” durante la vigencia del convenio, es decir, del 2 de febrero al 31 de diciembre de 2018, y pese a las irregularidades detectadas por los auditores posteriormente, la Secretaría sí pagó a la universidad por los supuestos servicios.

El funcionario de Sedatu encargado de liberar los recursos fue Francisco Javier Báez Álvarez, entonces director general de Programación y presupuesto, dependiente del Oficial Mayor, es decir, de Emilio Zebadúa, quien también había sido su jefe, pues ambos tuvieron exactamente el mismo cargo tanto en Sedesol como en Sedatu.

De acuerdo con la información del periódico Reforma, Báez Álvarez es el otro funcionario por el que la FGR interpuso imputaciones ante jueces, y quien también se amparó previo a comparecer.

Las simulaciones para perder recursos públicos

La ASF comprobó que las empresas que recibieron recursos de este convenio también estuvieron involucradas en otros convenios con distintas universidades, mediante los cuáles también se desviaron recursos públicos de la Sedatu.

Ese es el caso de Asesores Contables Administrativos VICMA, S.A. de C.V., que fue subcontratada por la Universidad Politécnica Francisco I. Madero para cumplir con el convenio y recibió 139 millones 117 mil pesos. Si embargo, ésta transfirió recursos a compañías que también fueron subcontratadas por el Sistema Quintanarroense de Comunicación Social (SQCS) y Televisora de Hermosillo, S.A. de C.V. (TELEMAX), también para supuestos servicios a la Sedatu.

Además, entregó 63 millones de pesos a personas físicas que supuestamente hicieron los trabajos, pero en el análisis de las cuentas la Auditoría detectó que dichas personas, y otras empresas que también recibieron dinero, lo transfirieron a la compañía Bestil, S.A. de C.V. SOFOM ENR.

Bestil tiene la misma dirección fiscal que otras siete empresas, de las cuales tres recibieron recursos de este convenio: Asesores Contables Administrativos VICMA, S.A., “subcontratada” directamente por la Universidad y que cobró 139 millones 117 mil pesos. Y las empresas supuestamente subcontratadas por VICMA: Servicios Myla, S.A. de C.V., que recibió 33 millones de pesos, y Acabados Constrarq, S.A. de C.V., 21 millones.

Otra irregularidad es que la Universidad pagó 10 millones de pesos a 37 funcionarios en activo y 32 exfuncionarios públicos de distintas dependencias. Sin embargo, la Auditoría confirmó que dichos funcionarios en servicio no pudieron haber cumplido con el contrato, porque “hacía incompatible la prestación de los servicios por los periodos, ubicación y horarios de ejecución de los trabajos a desarrollar, entre los que se encuentran: directores y subdirectores de área, jefes de departamento, asesores, administradores, policía federal, agente de migración, auditor fiscal y verificador”.

Lee: Utilizan a empleados de Hacienda, Pemex, Segob y Sedena para triangular recursos de Sedatu: Auditoría

La empresa VICMA entregó como supuestos comprobantes el levantamiento de un padrón de usuarias de los servicios del Centro Ciudad de las Mujeres en Tlapa de Comonfort y municipios aledaños, supuestamente realizados del 3 de febrero al 10 de octubre de 2016. Sin embargo, estos datos tienen 98.6% de coincidencia con el entregable generado por el Instituto Tecnológico Superior de Comalcalco a la Sedatu.

En tanto, en el Manual de Sistema de Gestión y Operación de los Servicios del mismo centro de mujeres, “se observó que su contenido es semejante al entregable generado por la Universidad Intercultural de Sinaloa”.

Por ello, la Auditoría concluye que la aplicación de los recursos es irregular, pues la información y documentación proporcionada por la Universidad no sustenta ni acredita fehacientemente el ejercicio y aplicación de los recursos públicos federales.

La segunda empresa subcontratada por la Universidad fue Contabilidad y Soluciones INNER, S. A. de C. V. Recibió 42 millones 841 mil pesos, pero ésta entregó el dinero a otras siete empresas, que también son supuestas proveedoras de otro convenio irregular, el de la Sedatu con la Universidad Politécnica de Chiapas.

Al comprobar la realización de los servicios, la Auditoría aseguró que “aunado a la subcontratación, se detectaron irregularidades que evidencian simulación y elaboración de información y documentación presumiblemente apócrifa, con la que se pretendió acreditar los servicios prestados”.

Además, aunque la empresa Contabilidad y Soluciones INNER está legalmente constituida, cuando los auditores acudieron a la dirección fiscal señalada ante el SAT y en las facturas, las personas entrevistadas “desconocen su existencia, por lo que se presume que únicamente existen en papel, sin estructura ni personal”.

La auditoría pudo ubicar a Noemí T., quien aparece como accionista mayoritaria y administradora única de la empresa referida, y firmante del contrato con la UPFIM, pero “manifestó no fungir como representante legal ni administradora única de Contabilidad y Soluciones INNER, S.A. de C.V.; negó haber tenido contacto con servidores públicos de la universidad y, por tanto, no reconoció como suyas las firmas consignadas en el contrato de prestación de servicios”. Por ello, interpuso una denuncia de hechos en septiembre de 2017 ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, contra quien resulte responsable por haber utilizado su nombre para estos documentos.

La Estafa Maestra reveló un sistema de corrupción en el que dependencias de gobierno hicieron convenios con universidades públicas por 7 mil millones de pesos, para evadir la obligación de hacer licitaciones para contratar servicios. Sin embargo, las instituciones de educación subcontrataban a empresas que resultaron ser fantasma y, por lo tanto, los servicios no se cumplieron y el dinero desapareció.

El esquema fue repetido durante todo el sexenio, y aunque la investigación periodística sólo se centró en los convenios firmados entre 2013 y 2014 -entre 11 dependencias federales- se tiene evidencia que este esquema inició desde 2011, por convenios que suman más de 30 mil millones de pesos.

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Por qué Rusia no ha logrado controlar los cielos de Ucrania en 3 semanas de guerra

Cuando las tropas del Kremlin se aglomeraban alrededor de Ucrania en los meses pasados, la inteligencia occidental y expertos de todos lados coincidían en que sería cuestión de dos o tres días hasta que los aviones de guerra ruso impusieran su supremacía sobre el espacio aéreo del país vecino.
19 de marzo, 2022
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Más de tres semanas después del inicio de la invasión el 24 de febrero, Rusia no ha sido capaz de controlar los cielos del país vecino, pese a tener una de las fuerzas aéreas más grandes del mundo.

Ha ido contra todos los pronósticos: cuando las tropas del Kremlin se aglomeraban alrededor de Ucrania en los meses pasados, la inteligencia occidental y expertos de todos lados coincidían en que sería cuestión de dos o tres días hasta que los aviones de guerra ruso impusieran su supremacía sobre el espacio aéreo del país vecino.

“Es un hecho desconcertante desde el punto de vista de la estrategia militar”, le dice a BBC Mundo Walter Dorn, profesor de Estudios de Defensa del Royal Military College of Canada (RMC).

“Pese a tener una fuerza aérea en números de equipos y potencia de fuego notablemente inferior a la rusa, los ucranianos todavía están volando y sus defensas aéreas todavía se consideran viables”, agrega.

Y es que, de acuerdo con el experto, el control de los aires es una de las bases fundamentales de toda guerra moderna, dado que garantiza el avance de las tropas por tierra y limita fuertemente el movimiento de las fuerzas enemigas.

En un informe publicado la pasada semana, el Royal United Services Institute (RUSI), el principal grupo de expertos en defensa y seguridad de Reino Unido, señalaba que, tras el inicio de la invasión, destruir las defensas aéreas ucranianas era “el próximo paso lógico y ampliamente anticipado, como se ha visto en casi todos los conflictos militares desde 1938”.

Sin embargo, esto no ha ocurrido y el ejército ucraniano, aunque ha sufrido también numerosas pérdidas, ha anunciado que ha derribado numerosos aviones rusos a lo largo de los combates.

Vladimir Putin

Reuters
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, conmemoró el viernes 18 de marzo el aniversario de la anexión de Crimea a su país.

De hecho, multitud de videos en redes sociales, cuya legitimidad ha sido confirmada por expertos militares, muestran cómo aviones de combate y helicópteros rusos caen a la deriva, envueltos en llamas.

La resistencia aérea de los ucranianos ha sido tan sorpresiva que ha llevado incluso a la creación de leyendas urbanas, como el llamado “fantasma de Kiev”, un supuesto piloto que ha derribado numerosas aeronaves rusas.

Pero ¿cómo se explica esta situación?

Superioridad aérea

De acuerdo con Dorn, la supremacía aérea “significa el control total de los cielos”, incluida la capacidad de volar en cualquier lugar, en cualquier momento, con poco o ningún riesgo de ser derribado.

“La supremacía del aire brinda el beneficio de una tercera dimensión del espacio. Y también niega ese beneficio al enemigo”, explica.

Los expertos militares coinciden en que Rusia tenía la capacidad militar de controlar rápidamente los cielos de Ucrania dado su poderío militar.

De acuerdo con datos de Global Firepower, la VKS -la fuerza aérea de Rusia- es la tercera más grande del mundo, solo superada por las de EE.UU. y China.

Al inicio del conflicto, Moscú contaba con 1.391 aviones de guerra (frente a 132 de Ucrania) y 948 helicópteros (los ucranianos solo tenían 55).

Mientras, el presupuesto general de defensa de Rusia, de US$45.800 millones, es casi 10 veces mayor que el del país vecino.

aviones

AFP

Según le explica a BBC Mundo Jennifer Cafarella, jefa de gabinete del Instituto para el Estudio de la Guerra, los rusos también han utilizado y entrenado sus fuerzas aéreas con anterioridad para el combate, como lo hicieron durante la guerra de Siria.

“La contribución central que hicieron los rusos al comienzo de la intervención en Siria fue la introducción de su poderío aéreo, que fue decisivo para habilitar un grupo de milicianos pro-Asad, incluidas las milicias sirias y los grupos de combatientes extranjeros proporcionados por Irán”, dice.

“El poder aéreo ruso fue suficiente para permitir que estos grupos lograran una gran victoria en el campo de batalla”, agrega.

Sin embargo, analistas militares y reportes de inteligencia sugieren que el Kremlin, por motivos que no están claros, decidió no desplegar una gran avanzada de su fuerza aérea en Ucrania.

“Parece bastante obvio ahora que Rusia creyó que podría tomar Ucrania mucho más fácilmente, que no iban a encontrar la resistencia que ha tenido”, señala Dorn.

“Esta suposición, al parecer, los llevó a no tener las fuerzas aéreas listas para ser desplegadas, aunque también hay reportes que indican que hay cierto temor entre los generales rusos de causar grandes pérdidas a su costosos aviones”, agrega.

Volodymyr Zelensky, presidente de Ucrania

EPA
El presidente ucraniano ha insistido en pedir a Occidente que declare una zona de exclusión aérea sobre Ucrania.

Falta de claridad

De acuerdo con Dorn, otro posible factor es que existe evidencia de que las tropas rusas no tenían claro el tipo de misión al que se enfrentaban.

“Todo indica que los rusos les dijeron a sus efectivos que iban a realizar ejercicios y luego se han visto por sorpresa en el fuego real. Esto tiene un impacto tanto psicológico como táctico, porque las fuerzas no estaban totalmente preparadas para hacer este tipo de cosas”, indica.

En ese sentido, Cafarella cree que el factor moral, un elemento decisivo en el campo de batalla, también puede estar jugando de forma diferente en los dos bandos.

“Parte de lo que estamos viendo en Ucrania es simplemente el factor desconocido de lo que sucede cuando dos países, dos fuerzas militares, van a la guerra”, considera.

“Al parecer, los rusos tienen un problema moral muy serio porque sus fuerzas no esperaban pelear esta guerra y no estaban mentalmente preparadas para la escala del combate que iban a enfrentar. Los ucranianos, en cambio, están luchando por su patria, por lo que la moral ucraniana es muy alta, dado que tienen una claridad de propósito”, agrega.

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Getty Images

El informe de RUSI indica que puede haber otra causa mayor, pese a la experiencia que ganó parte de la fuerza aérea rusa durante su incursión en la guerra en Siria.

“Si bien el fracaso temprano de la VKS para establecer la superioridad aérea podría explicarse por la falta de alerta temprana, capacidad de coordinación y suficiente tiempo de planificación, el patrón continuo de actividad sugiere una conclusión más significativa: que la VKS carece de la capacidad institucional para planificar, informar y volar operaciones aéreas complejas a gran escala“, indica.

La respuesta de Ucrania

Los expertos militares coinciden en que más allá de los errores estratégicos que han cometido las fuerzas rusas, un factor fundamental que ha permitido a los ucranianos mantener el control sobre su espacio aéreo es la implementación de una táctica creativa, que se adapta a las limitaciones y circunstancias.

Al tener una fuerza aérea más pequeña, se han concentrado en ataques puntuales y no en grandes despliegues, lo que les ha servido para encauzar sus recursos.

“Aunque es mucho más pequeño, el ejército ucraniano es profesional y tiene muy buenas armas. También han recibido entrenamiento de las fuerzas de la OTAN, incluidos Canadá y Estados Unidos”, señala Dorn.

El analista militar apunta que otro factor fundamental es que, desde antes de que empezara el conflicto, países aliados comenzaron a enviar ayuda militar a Ucrania, incluidos misiles tierra-aire, que han ayudado a impedir que Rusia logre esta supremacía aérea.

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Getty Images

El inicio de la invasión a Ucrania llevó también a que numerosos países de Occidente le enviaran apoyo militar a Kiev, incluso naciones que por años habían mantenido un estatus neutral, como Alemania.

Análisis militares muestran que los ucranianos han hecho un uso estratégico de los drones turcos TB-2 y de drones de reconocimiento Raven, que han servido no solo para ataques contra naves enemigas, sino también para fuerzas en tierra.

El miércoles pasado, el presidente de EE.UU., Joe Biden, anunció que su país destinará US$800 millones en ayuda militar a Ucrania, incluidos armamentos como drones que pueden convertirse en bombas voladoras y armas antiaéreas que pueden disparar a helicópteros desde el cielo.

Sin embargo, el control del espacio aéreo ha sido también un punto de tensiones entre Ucrania y Occidente.

Desde que comenzó la invasión, la demanda más frecuente del presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, a sus aliados occidentales ha sido la del establecimiento de una zona de exclusión área sobre su país, lo que implicaría que la OTAN tendría que derribar los aviones rusos que cruzaran su espacio aéreo.

La tentativa de Polonia de entregar aviones MIG-29 a Ucrania también generó roces entre Estados Unidos y la Unión Europea, ante el temor de que Rusia considerara que Occidente había ido muy lejos al donarle aviones a Kiev.

Joe Biden firmando el decreto de ayuda militar para Ucrania el 16 de marzo de 2022

Getty Images
Biden firmó un paquete de ayuda militar para Ucrania por US$800 millones el miércoles 16 de marzo.

Futuro incierto

Los analistas coinciden en que el hecho de que Rusia no haya logrado aún la supremacía aérea contra Ucrania no implica que no lo pueda conseguir en los próximos días o semanas.

“La VKS puede comenzar repentinamente a montar operaciones aéreas complejas a gran escala comparables a las que realizan rutinariamente los estados de la OTAN y otras fuerzas aéreas modernas, como Israel”, advierte el informe de RUSI.

Sin embargo, analistas como Dorn están más preocupados de que la falta de avances en el campo de batalla pueda llevar a Putin a tomar decisiones más desesperadas, incluido el uso de armamentos hasta ahora nunca utilizados.

https://twitter.com/RALee85/status/1502550038731497474

“Al comienzo de la campaña Rusia usó muchas bombas inteligentes (misiles guiados con precisión), pero ahora usa principalmente ´bombas tontas´, que son menos precisas y por tanto aumentan severamente las muertes de civiles (los llamados ‘daños colaterales’)”, dice.

“También vuela desde más alto en el aire, para protegerse contra el fuego terrestre, lo que significa que sus misiles y bombas son menos precisos”, agrega.

Pero, para el académico, uno de los mayores riesgos no está solo en estos elementos, sino en informes militares y videos y fotos que muestran lo que parece ser el uso de drones rusos con capacidades autónomas (es decir, que están diseñados para decidir por sí mismos sus objetivos de ataque).

“El mundo nunca antes había visto usar sistemas de armas autónomos en el campo de batalla. Esto es un avance tecnológico, pero un retroceso moral“, opina.

“Dar a las máquinas (drones) la capacidad de seleccionar objetivos significa la introducción de robots asesinos en el aire, algo que debe detenerse. Si permitimos que las computadoras y los robots tomen decisiones sobre la vida y la muerte, entonces la humanidad en su conjunto está dando un paso atrás”, lamenta.


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