Hidalgo cerró 2018 como el estado con más tomas clandestinas; en 4 años aumentaron 1,352%
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Hidalgo cerró 2018 como el estado con más tomas clandestinas; en 4 años aumentaron 1,352%

Hidalgo tuvo uno de los aumentos más significativos de tomas clandestinas durante la última parte del gobierno de Francisco Olvera, y en los primeros dos años de Omar Fayad.
Cuartoscuro
22 de enero, 2019
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Hidalgo es el segundo estado con el mayor crecimiento de tomas clandestinas en el país en los últimos cuatro años. Pasó de tener 146 en 2014 a 2 mil 121 en 2018, lo que representa un aumento de 1,352% y lo pone en el último año como la entidad con más tomas, de acuerdo con datos de Petróleos Mexicanos (Pemex). Esta es la entidad donde se encuentra el municipio de Tlahuelilpan,  donde ocurrió una explosión de un ducto de combustible a raíz de una toma ilegal, que dejó al menos 91 fallecidos el pasado 18 de enero.

La entidad con el mayor aumento de tomas clandestinas en cuatro años es Tlaxcala. En 2014 tuvo 24 tomas clandestinas, y el año siguiente aumentó a 58. Para 2015 el número fue de 120; en 2017, hubo 122, pero el mayor incremento ocurrió en 2018 al sumar 446, lo que significa un aumento de 1,758%.

La tercera entidad con el mayor aumento es Querétaro, pues pasó de tener 37 tomas clandestinas en 2014 a 275 en 2018, es decir, un incremento de 643%, según las estadísticas de Pemex.

De hecho, el 18 de enero, minutos después de la explosión en el municipio de Tlahuelilpan, ocurrió otra explosión en Querétaro, en la colindancia con Hidalgo, también en una toma clandestina.

En esa ruta, entre Hidalgo y Querétaro se encuentra el ducto que conduce a la refinería de Tula, una de las principales en el país, y que abastece de combustible a la Ciudad de México.

En todo el país, las tomas clandestinas de combustible aumentaron 304% entre 2014 y 2018, parte del sexenio de Enrique Peña Nieto. En 2014, Pemex había detectado 3 mil 685 tomas. El mayor número ocurrió en 2017, cuando llegó a 10 mil 363 y el 2018 terminó con 14 mil 894, de acuerdo a respuestas a solicitudes de información y a la actualización de los últimos dos años informadas por el gobierno Federal este lunes 21 de enero.

Hidalgo tuvo uno de los aumentos más significativos de tomas clandestinas de combustible durante la última parte del gobierno del priista Francisco Olvera, y en los primeros dos años del priista Omar Fayad.

En 2014 tuvo 146; el año siguiente aumentó a 183; en 2016 hubo 344; en 2017 sumó mil 64 y en 2018 tuvo 2,121. Así, mientras era la sexta entidad con mayor presencia de este delito en 2014, pasó al segundo lugar en 2016, es decir, tuvo aumento de 1,352%.

Incluso, Hidalgo superó a entidades como Tamaulipas, que en 2014 encabezaba la lista con 685 tomas clandestinas. Aunque su crecimiento fue constante, en 2018 registró mil 301. En ese estado también se encuentra otra de las refinerías importantes del país: la Francisco I. Madero.

También superó a Veracruz, donde se encuentra la refinería Lázaro Cárdenas, que comenzó con 230 tomas clandestinas en 2014 y para 2018 sumó mil 539.

Justamente los estados con mayor crecimiento porcentual de tomas clandestinas son colindantes a Hidalgo: Querétaro (643%), Michoacán (607), Tlaxcala (1,352%). Este problema, ya cobró víctimas, toda vez que en el municipio de Tlahuelilpan, Hidalgo, donde existía una toma clandestina, se registró una fuga el pasado viernes, por lo que pobladores acudieron con bidones y garrafones para llevarse el combustible, pero horas después ocurrió una explosión que dejó 91 personas muertas hasta el último informe oficial de este lunes 21 de enero.

El combate

Puebla fue la entidad con un aumento creciente y tuvo un clímax en 2018, cuando se se enfrentaron huachicoleros de Palmarito, en el municipio de Quecholac, Puebla, con elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), que dejó como saldo siete personas muerta.

El presidente Enrique Peña Nieto, anunció una estrategia conjunta contra el robo de combustible entre la Marina, el Ejército, la PGR y Pemex y consistió en mayor vigilancia sólo en Puebla.

Sin embargo, el 2018 terminó con 2 mil 72 tomas clandestinas, incluso más que el año anterior, cuando tuvo mil 443 tomas. De ahí que entre 2014 y 2018, durante los periodos de gobierno de Rafael Moreno Valle y Antonio Gali, las tomas clandestinas en el estado creció 483%.

Además, si bien las denuncias por tomas clandestinas se incrementaron junto con el aumento en el robo de combustible, el número de detenidos y consignados fue a la baja, de acuerdo con respuestas a solicitudes de información disponibles en Infomex.

En 2014 hubo 3 mil 553 denuncias por tomas clandestinas. El año siguiente aumentó a 5 mil 7 y en 2016 descendió a 3 mil 866. En tanto, hubo 654 detenidos en 2014; 480 en 2015 y bajó a 41 para 2016.

Además, del total de detenidos sólo hubo 69, 43 y 16 personas sentenciadas por el delito de robo de hidrocarburos en 2014, 2015 y 2016, respectivamente; es decir, 128 en tres años,  según datos de la entonces Procuraduría General de la República (PGR).

El gobierno Federal emprendió una estrategia de combate al robo de combustible, conocido como huachicoleo, por lo que desde el 1 de diciembre de 2018, hasta el 16 de enero de 2019, 435 personas fueron detenidas por robo de hidrocarburos, de las que 124 fueron vinculadas a proceso, 45 se encuentran en prisión preventiva y 11 ya fueron sentenciadas.

En los primeros días de este 2019, Hidalgo de nuevo encabeza el ranking de entidades con más tomas clandestinas: 164. En el listado le siguen Guanajuato con 72 y Veracruz con 67.

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Coronavirus: por qué incluso después de ponerte la vacuna contra la COVID-19 deberás seguir usando mascarilla

Según médicos y científicos, las personas vacunadas deberán esperar por lo menos un mes y medio hasta quedar protegidos del virus.
15 de diciembre, 2020
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Una de las vacunas que ya ha demostrado eficacia contra el COVID-19, la de Pfizer/BioNTech, se distribuye en Reino Unido desde el lunes pasado. Se espera que se aplique desde diciembre en México, y en los meses posteriores en otros países de América Latina.

¿Qué sería lo primero que harías después de recibir la vacuna?

Si crees que podrías abandonar la mascarilla de inmediato, viajar, y ver a todos los que no viste en casi un año de pandemia, médicos e infectólogos advierten que de hecho, la vida no volverá a la normalidad tan pronto.

“Después de ponerte la vacuna, es necesario regresar a casa, mantener el aislamiento social, esperar la segunda dosis y luego esperar al menos 15 días para que la vacuna alcance el nivel de efectividad esperado“, explica la bióloga Natalia Pasternak, presidenta del Instituto Questão de Ciência, de Brasil.

“Incluso después, es necesario esperar a que una buena parte de la población ya esté inmunizada para que la vida vuelva a la normalidad”, añade.

Hay tres razones para mantener las precauciones.

Tiempo para que el cuerpo reaccione

El mecanismo general de funcionamiento de una vacuna es siempre el mismo: introduce una partícula en el cuerpo llamada antígeno.

Este antígeno puede ser un virus desactivado (muerto), un virus debilitado (que no puede enfermar a nadie), una parte del virus, alguna proteína que se parezca al virus o incluso un ácido nucleico (como la vacuna de ARN).

Una mujer con mascarilla.

Getty Images
Los científicos recomiendan mantener las medidas de prevención después de ponerse la vacuna.

El antígeno provoca una respuesta inmune, es decir, prepara al organismo para enfrentar un intento de contaminación, para ser capaz de reconocer un virus y producir anticuerpos para combatirlo, explica el médico de enfermedades infecciosas Jorge Kalil, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sao Paulo (FMUSP).

La próxima vez que entre en contacto con ese virus, el cuerpo recordará cómo combatirlo y podrá enfrentar la amenaza de manera rápida y eficiente.

Esta respuesta se denomina respuesta inmune adaptativa y es específica para cada virus. “Es una respuesta que tarda al menos dos semanas”, explica Natália Pasternak.

La primera respuesta inmune del cuerpo después de la vacunación es la producción de anticuerpos, que se adhieren al virus y evitan que ingrese a las células del cuerpo y las use para producir más virus, explica Pasternak.

Es decir, en una persona inmunizada, desde el momento en que el patógeno ingresa al organismo, se liberan anticuerpos que evitan la contaminación de las células.

Pero existe un segundo tipo de respuesta inmune, llamada respuesta celular. “Son células, llamadas células T, que no se unen al virus, pero reconocen cuándo una célula está contaminada con el virus y la destruyen”, explica Pasternak.

Es decir, si un virus logra escapar de los anticuerpos y contaminar cualquier célula del cuerpo, las células T funcionan como “cazadoras” y destruyen las “células zombi”, evitando que se produzcan más virus.

Una persona recibiendo una vacuna.

Getty Images
La vida no regresará tan rápido a la normalidad después de que empiece la vacunación en tu país.

La respuesta celular tarda un poco más que la respuesta de los anticuerpos, otra razón por la que la inmunización solo se completa unas semanas después de recibir la vacuna, explica Jorge Kalil.

Es decir, después de recibir una vacuna, solo estás realmente protegido al cabo de unas pocas semanas, explican los científicos. Es como si el cuerpo necesitara tiempo para “procesar” la información y reaccionar de manera apropiada.

Dos dosis contra el coronavirus

En el caso específico del coronavirus, otra cuestión obliga a mantener las medidas de protección durante algún tiempo después de la vacunación: la mayoría de las vacunas que se están desarrollando contra la enfermedad requieren dos dosis para lograr la eficacia esperada.

Se necesitarán dos dosis para las cuatro vacunas que ya han demostrado su eficacia: las de Pfizer, Moderna, Oxford/AstraZeneca y la Sputnik V. Esto también es válido para la Coronavac, que está siendo desarrollada por el Instituto Butantan en colaboración con la farmacéutica Sinovac.

“Probablemente la indicación será recibir la primera dosis, esperar un mes, tomar la segunda dosis y mantener todos los cuidados pandémicos, como el aislamiento social y el uso de mascarillas, durante al menos 15 días. Solo así estarás protegido, según la efectividad de cada vacuna”, explica Jorge Kalil.

La primera dosis, explica Natália Pasternak, es lo que los científicos llaman el refuerzo principal. “Es como si (…) le diera un ‘impulso inicial’ al sistema inmunológico. La segunda dosis genera una mejor respuesta inmunológica”, explica.

Mujer con mascarilla.

EPA
La OMS estima que se necesita que un 80% de la población esté vacunada para contener la pandemia.

Combinando el tiempo necesario entre una dosis y otra y el tiempo que el cuerpo necesita para producir una respuesta inmunitaria, se necesitará al menos un mes y medio para que alguien que haya sido vacunado sea considerado inmunizado.

Pero, incluso después de eso, tomará tiempo para que la vida vuelva a la normalidad, y hasta que la mayoría de la población esté vacunada, la recomendación es que incluso las personas inmunizadas mantengan las medidas de prevención.

¿Es cierto que la vacuna puede no prevenir la contaminación por coronavirus?

No, explican los científicos, porque si hay una buena cobertura de vacunación, una vacuna puede reducir en gran medida la circulación del virus a través de la llamada inmunidad colectiva.

Es cierto que individualmente ninguna vacuna es 100% efectiva, y esto también es cierto para el covid-19. La vacuna de Pfizer, por ejemplo, tiene un 95% de efectividad, según los resultados de la tercera fase de prueba.

Esto significa que existe un 5% de probabilidad de que esa vacuna específica no produzca una respuesta inmune en el cuerpo de la persona vacunada.

Pero, entonces, ¿cómo evitan las vacunas que el virus se propague si hay algunas personas que pueden infectarse?

Vacuna

Getty Images
Ninguna vacuna es 100% efectiva a nivel individual.

“La vacuna funciona a través de la inmunidad colectiva”, dice Jorge Kalil.

“La vacuna reduce el número de personas susceptibles (a la enfermedad) de manera tan significativa que el virus no puede circular más y queda contenido. Así fue como erradicamos la viruela”, explica el médico.

La inmunidad colectiva es importante no solo porque las vacunas no son 100% efectivas, sino porque hay muchas personas que ni siquiera pueden aplicársela.

“Hay personas que no pueden recibirla porque no son mayores o porque no forman parte del programa de vacunación. Las vacunas contra el coronavirus aún no se han probado en niños o en mujeres embarazadas”, explica Kalil.

Las personas con alguna enfermedad que comprometa su sistema inmunológico tampoco pueden vacunarse.

“Cuando haya una cobertura mínima de vacunación para la población, estas personas vulnerables estarán protegidas por la inmunidad colectiva”, explica Kalil.

En el caso del coronavirus, la OMS estima que la cobertura de vacunación necesaria para estabilizar y contener la pandemia es del 80% de la población, idealmente el 90%.

Por eso es importante que, incluso quienes ya se han vacunado y esperaron mes y medio, no abandonen las medidas contra la pandemia.

En el caso de la vacunación contra el coronavirus, pasará algún tiempo antes de que la vacuna llegue a la mayoría de la población.

La producción de millones de dosis no es algo que ocurra de la noche a la mañana. También hay cuestiones como los acuerdos gubernamentales con las empresas farmacéuticas, la lista de espera de varios países, la dificultad de distribución y almacenamiento (algunas vacunas deben almacenarse a temperaturas muy por debajo de cero), etc.

“Es importante que quien reciba la vacuna primero mantenga las medidas para combatir la pandemia porque, incluso después de un mes y medio, aunque esté inmunizado, no hay garantía de que no pueda ser vector de la enfermedad hasta que no haya inmunidad colectiva”, dice Pasternak.

La científica explica que las vacunas probadas hasta ahora evitan que el virus se reproduzca en el cuerpo y enferme a la persona. Pero no hay pruebas, por ahora, que demuestren que la persona vacunada no transmitirá el virus a otras personas.

El resumen de todo esto es que, aunque te pongas las dos dosis de la vacuna, hay que esperar a que la mayoría de la población esté vacunada para que la vida vuelva a la normalidad, aconseja Jorge Kalil.

Es decir, hay que esperar hasta que la inmunidad colectiva generada por la amplia cobertura de vacunación permita contener la pandemia definitivamente.

* Este artículo apareció originalmente en portugués BBC Brasil y puedes leerlo aquí.


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