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Cuartoscuro
Dos caravanas con más de 5 mil migrantes avanzan por México rumbo a EU; CDMX vuelve a preparar albergue
Dos grandes grupos de migrantes en México buscan llegar a la frontera con Estados Unidos, actualmente una está Chiapas y otra entre Coahuila y Nuevo León.
Cuartoscuro
Por Con información de AFP y Notimex
5 de febrero, 2019
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Dos caravanas migrantes, conformadas por cerca de 5,500 personas, recorren actualmente territorio mexicano, una en Chiapas y otra entre Coahuila y Nuevo León, con rumbo a Estados Unidos.

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Ambos contingentes marchan mientras el presidente Donald Trump prepara el discurso sobre el estado de la Unión que pronunciará este 5 de febrero ante el Congreso, donde se prevé que insista en su infructuosa batalla para financiar la construcción de un muro en los más de 3 mil km de frontera común con México.

“Una gran cantidad de personas están subiendo desde México con la esperanza de inundar nuestra frontera sur. Hemos enviado refuerzos militares. Construiremos un muro humano si es necesario. Si tuviéramos un verdadero muro, ¡esto no sucedería!”, escribió Trump este mismo día en su cuenta de Twitter.

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Cuántos y dónde

Unos 1,700 migrantes se ubican en Piedras Negras, Coahuila, ciudad fronteriza con Eagle Pass, Texas, tras entrar al país por la frontera sur  el 15 de enero pasado en un grupo originalmente conformado por 2,200 centroamericanos.

De acuerdo con la agencia Notimex, 51 migrantes centroamericanos reciben apoyo humanitario por parte de autoridades de Nuevo León, por lo que han recibido alojamiento, atención médica, sanitaria y de migración en un gimnasio habilitado como albergue por parte del gobierno estatal.

El secretario general de Gobierno en la entidad, Manuel González Flores, dijo que de los 51 migrantes que arribaron a Nuevo León, 35 cuentan con familiares en la entidad, siete se dirigirán a Nuevo Laredo, Tamaulipas, y otros nueve serán enviados a la Casa Nicolás, para de ahí seguir su camino hacia Estados Unidos, pero “la intención de la mayoría es sumarse a sus familiares aquí”.

La agencia AFP informó que la gran mayoría de ellos rechazó tramitar las visas humanitarias que el gobierno federal ha ofrecido a los migrantes, que les permiten trabajar y contar con seguridad social por un año, y optaron por seguir de largo hasta la frontera con Estados Unidos.

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Sin embargo, cerca de 500 personas reconsideraron tramitar la visa humanitaria en Ciudad de México, mientras que otros se fueron a Monterrey, según Rodrigo Abeja, representante de la organización de apoyo a migrantes Pueblo Sin Fronteras.

Otro grupo mayor, de unas 3,800 personas según sus organizadores, se aprestaba a agruparse este miércoles en Mapastepec, Chiapas, a unos 130 km de la frontera sur con Guatemala, e iniciar un trayecto de casi mil km hasta la capital del país.

El grueso de dicha caravana, que ingresó también el 15 de enero, lo conforman hondureños, junto a unos 500 guatemaltecos, 300 salvadoreños y 50 nicaragüenses, dijeron organizadores del grupo a AFP.

El grupo se dirige a Ciudad de México para alojarse en el albergue, que fue implementado el año pasado, en el estadio Jesús Martínez Palillo, ubicado en Magdalena Mixhuca, alcaldía de Iztacalco.

La Secretaría de Seguridad Ciudadana capitalina informó que planea implementar un dispositivo de seguridad y vialidad, conformado por elementos de la agentes de proximidad, y de las policías Metropolitana, Auxiliar y de la Subsecretaría de Control de Tránsito que realizan cortes de circulación para proteger a los extranjeros.

Se espera que la caravana arribe a esta zona de la ciudad a partir de las tres de la tarde por la calzada General Ignacio Zaragoza, provenientes de Puebla, para llegar al albergue donde pernoctarán.

Una vez en la capital, los migrantes decidirán si siguen con rumbo a Nuevo León, a Coahuila, o hacia Tijuana, en Baja California, aunque esta ruta es 1,500 km más larga.

El éxodo migratorio, el cual ha avanzado en caravanas desde octubre del 2018, ha sido calificado por Trump como una “invasión” y una amenaza contra la seguridad nacional, y es su argumento recurrente para exigir recursos para construir el muro fronterizo.

Cerca de 6 mil migrantes que partieron en las caravanas de octubre, en su mayoría familias con niños, llegaron a hacinarse por más de dos semanas entre noviembre y diciembre en improvisados albergues en Tijuana.

De ellos, hoy solo queda una décima parte, estima Irineo Mujica, activista de Pueblo Sin Fronteras.

“La gran mayoría se fue, son pocos los que siguen por acá, menos de 600 y están dispersos”, dice Mujica a AFP desde la ciudad fronteriza. “O cruzaron (a Estados Unidos) o se fueron”, agrega.

Con información de AFP y Notimex

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El éxito de las 'barras sobrias', los bares para millennials donde no se sirve alcohol
Aunque la idea de un pub o un bar va estrechamente ligada a beber alcohol, cada vez son más los establecimientos que, en ciudades como Londres o Nueva York, apuestan por no servirlo. ¿Quiénes son sus clientes? Y ¿cuál es la clave de su éxito?
Getty Images
3 de junio, 2019
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Cuando entras a Getaway, un elegante bar en una avenida principal en Brooklyn, Nueva York, puede que te sientas como en uno de los tantos sitios bonitos de cócteles que aparecen en innumerables cuentas de Instagram.

Pero este bar cuenta con una diferencia crucial: es totalmente libre de alcohol.

Una barra sin alcohol suena como un oxímoron, como un acuario sin pescado o una panadería que no sirve pan.

Pero en ciudades como Nueva York y Londres, una opción de vida nocturna sin alcohol puede atraer a las personas que, por cualquier motivo, prefieren no beber.

Sam Thonis, quien es dueño del bar junto a Regina Dellea, tuvo la idea de Getaway hace tres años, cuando él y su hermano, que no bebe, intentaban encontrar un lugar para salir juntos por la noche.

“No había muchas opciones de vida nocturna en Nueva York que no giraran en torno al alcohol o que no trataran de presionarte de alguna manera”, dice Thonis.

Así que Thonis y Dellea hicieron de su bar un espacio libre de alcohol, lo que significa que ni siquiera venden cervezas sin alcohol porque tienen una cantidad mínima de esa sustancia.

En EE.UU. el término “sin alcohol” se puede aplicar a las bebidas hasta con un 0,5% de alcohol o menos, lo que significa que muchas cervezas populares sin alcohol no lo son en realidad.

“Si eres abstemio y el alcohol es un problema para ti, o si ni siquiera quieres el olor a alcohol a tu alrededor, este es tu lugar”, dice Thonis.

Getaway, que se inauguró en abril, es parte de una creciente ola mundial de locales nocturnos que atienden a personas que evitan el alcohol, pero que aún quieren salir y socializar en espacios que tradicionalmente han estado dominados por la bebida.

Existen otros sitios como Vena’s Fizz House en Portland, Maine y The Other Side en Crystal Lake, un suburbio de Illinois.

En Londres, el bar Redemption ahora tiene tres ubicaciones y en enero, The Virgin Mary, un pub sin alcohol, abrió en Dublín.

Zonas de templanza

Las barras sin alcohol no son un concepto nuevo.

A finales del siglo XIX, una serie de bares sin alcohol conocidos como barras de templanza se establecieron en Reino Unido a raíz del movimiento por la templanza o temperancia, que abogaba por no consumir alcohol.

El Bar Temperance de Fitzpatrick, fundado en 1890 en Rawtenstall, en el norte de Manchester, todavía hoy vende cerveza de raíz (una cerveza fermentada elaborada con una combinación de vainilla y varias raíces, entre otros ingredientes) y vasos de diente de león y bardana (dandelion and burdock, en inglés), un refresco británico elaborado con raíces fermentadas de esas plantas.

Pero lo que es diferente de esta ola actual de bares sin alcohol es que no son promotores de la idea de la abstinencia total del consumo.

En Getaway, por ejemplo, los clientes no son solo no bebedores, sino cualquier persona que busque un ambiente divertido sin la amenaza de una resaca al día siguiente.

“Nada en nuestro espacio dice que debes estar sobrio, o no debes ir a otro bar y tomarte un shot de tequila”, opina Thonis.

Getaway se acerca así a un movimiento que hace que los millennials urbanos reconsideren el lugar que ocupa el alcohol en sus vidas.

Lorelei Bandrovschi, de 32 años, se identifica con esa categoría.

El año pasado, comenzó a organizar eventos sin alcohol con el nombre de Listen Bar para personas que querían divertirse sin que el alcohol estuviese presente.

Solía trabajar como consultora para marcas como YouTube y el Museo de Arte Moderno de Nueva York, pero ahora Listen Bar es su ocupación a tiempo completo.

“Los bares son un espacio de relajación y se nos hizo creer que el alcohol tiene que ser parte de eso”, dice Bandrovschi.

“Es realmente liberador crear espacios donde una fiesta alborotada no significa resaca y recuerdos borrosos”.

Bandrovschi, sin embargo, no es abstemia, pero después de dejar de tomar por un mes notó la falta de opciones para las personas que querían salir con sus amigos y no tomar alcohol.

“Creo que la cultura de la barra, desde el menú hasta el personal y los clientes, tiende a hacer que quienes no tomen se sientan fuera de lugar”, opina.

“Mi filosofía personal es que beber sea una opción. Debe tener espacio tanto el que quiere beber como el que no en lugares divertidos y que a los que deseen ir”.

¿Sobriedad?

Es posible que esta idea de “bebida opcional” aún no sea común, pero hay indicios de que los jóvenes ya no beben tanto como antes.

En 2016, entre los adultos mayores de 16 años encuestados por la Oficina Británica de Estadísticas Nacionales, solo el 56.9% había tomado una copa en la semana anterior del estudio. Se trata del porcentaje más bajo registrado desde que se comenzó a formular la pregunta en 2005.

En febrero, el Registro Internacional de Vinos y Licores afirmó que el 52% de los adultos estadounidenses que encuestaron intentaban o habían intentado reducir su consumo de alcohol.

Mientras que una serie de artículos sobre tendencias recientes indican que los millennials están reconsiderando cuándo y cómo beben.

Las ventas de cerveza están en declive en EE.UU. y, aunque eso puede significar que los consumidores están recurriendo a otro tipo de bebidas, la industria del alcohol respondió introduciendo más opciones de bajo contenido y sin alcohol.

Las bebidas sin alcohol pueden convertirse en un gran negocio, incluso en espacios que no son libres de alcohol.

Cada vez más, los restaurantes de alta gama incluyen un maridaje sin alcohol para sus menús de degustación, así como uno tradicional o un cóctel.

“Tantos invitados pedían opciones sin alcohol y no querían simplemente beber agua”, dice Chelsea Carrier, directora de bebidas de los restaurantes Covina y The Roof Top en Nueva York.

Ella estima que en la actualidad las bebidas sin alcohol representan aproximadamente el 20% de los pedidos en el restaurante y que los cócteles sin alcohol hacen que los clientes que no beben se sientan incluidos.

“Puedes estar sentada junto a alguien que esté bebiendo una botella de vino de un par de miles de dólares y estar tomando un cóctel sin alcohol y sentir que es tu lugar”, dice.

Beber en la barra seca

En Existing Conditions, un bar en Greenwich Village de Nueva York, conocido por sus creativos cócteles, como incluir jarabe de arce con waffles, los tragos sin alcohol son importantes en el menú y, según su director de bebidas, Bobby Murphy, están entre los más caros que producen, tanto en términos de ingredientes como de mano de obra.

Una bebida, el Stingless, lleva miel de melipona, hecha por pequeñas abejas en México que puede costar US$100 el kilo.

“Servir una soda ya no es suficiente”, dice Murphy. “Cuando hacemos bebidas no alcohólicas, queremos que sean algo que no se puede conseguir en ningún otro lugar”. Estima que entre el 20% y 30% del total de las bebidas que venden no son alcohólicas.

Pese a esto, aún está por verse si esta oleada de bares sobrios prosperará.

En cuanto a Getaway, el negocio ha estado estable en el último mes. “Todos los días me preocupa que nadie vaya a entrar, y 20 minutos después está lleno”, dice Dellea.

Sus clientes incluyen vecinos curiosos, mujeres embarazadas y estudiosos sobrios. “Hay un millón de opciones. Si a la gente no le gustamos está bien. Estamos para aquellos que quieren estar aquí”, dice Thonis.

Si quieres leer este artículo en inglés puedes hacerlo aquí.


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