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Cuartoscuro

Sobornos, capacitación deficiente, e inseguridad, los fallos encontrados por el DIF en estancias infantiles

La Secretaría de Bienestar asegura que la supervisión del DIF a las estancias del país reveló que más de 7 mil no contaban con las condiciones de seguridad establecidas.
Cuartoscuro
18 de febrero, 2019
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El nuevo “Programa de apoyo para el bienestar de niñas y niños, hijos de madres trabajadoras”, mediante el cual redistribuirá el apoyo económico que recibían las estancias infantiles, garantizará la seguridad de los menores, reiteró la Secretaría de Bienestar.

En conferencia de prensa, la dependencia informó que la decisión de entregar el apoyo económico directamente a los padres, madres y/o tutores se debe, principalmente, a las irregularidades en materia de seguridad detectadas en las estancias a nivel nacional.

María Luisa Albores, secretaria de Bienestar, detalló que los padres y madres de familia, así como los tutores, recibirán un apoyo bimensual de 1600 pesos, lo equivalente a 800 pesos por mes.

Para hacer la entrega de esta ayuda, la actual administración realiza un censo para que todas las personas con hijos de 1 a 6 años puedan acceder al programa.

“Se hará el pago correspondiente a enero y febrero y en marzo se estaría entregando lo correspondiente a marzo y abril pero para ello verificaremos la existencia del número de menores que estaban registrados en las estancias”, agregó la secretaria. 

Se calcula que el número de niñas y niños inscritos a las 9 mil 582 estancias del país es de 330 mil. Igualmente la dependencia informó que se hará un ajuste en rangos de edad para que los menores puedan recibir desde los 3 años la educación preescolar y no necesariamente tengan que permanecer en una estancia infantil. 

Resaltó que el programa anterior no daba prioridad de atención a municipios y estados con rezago social, toda vez que se encontró que el Estado de México (número 22 en rezago social) era la entidad con más número de estancias, con un  total de mil 184; mientras que en Oaxaca, estado con mayor pobreza del país es uno de los que nmos estancias tiene. 

Falta de seguridad para los alumnos

Ariadna Montiel, subsecretaria de la Secretaría de Bienestar comentó que la supervisión que realizó el DIF a las estancias durante 2018 arrojó que casi 7 mil de éstas fueron catalogadas con foco rojo ante las condiciones de seguridad que se encontraron para los alumnos, por lo que deberían estar cerradas.

“Había listas de niños inexistentes y muchas no comprobaron lo requisitos de afiliación (…) además la cuota que se cobraba adicional a los padres no estaban regulada, se cobraba 800 pesos adicionales en promedio, pero había quien cobraba más (…) encontramos también redes de prestanombres, personas que desde 5 a 10 estancias, cuando por ley solo podían administrar una”, comentó.

La subsecretaria reveló que estas supervisiones también detectaron sobornos y capacitación deficiente para las auxiliares. 

“En muchas de ellas el apoyo de 70 mil pesos que entregaba Sedesol para la apertura de la estancia no se recuperaba, tenemos 150 estancias a las que se les entregaba el recurso y no se comprobaba la existencia de la estancia o no se recuperaban los recursos”, comentó.

El DIF también reportó que solo el 30% de las estancias cumplía con los requisitos de operación y seguridad, el 26% estaba situación de riesgo, y el 40% riesgo total, mientras que el y 4%  se encontraron cerradas, por lo cual “también podemos hablar de estancias fantasma”, destacó Montiel.

Aunado a estas irregularidades, la secretaria María Luisa Albores mencionó el caso de una menor que falleció hace unos días en la estancia de la comunidad de Sombrerete, en Zacatecas por un cuadro de neumonía.

“Esto comprueba la deficiencia que existe en los filtros de revisión de salud, que fue otra irregularidad que se encontró en muchas estancias, incluso la responsable de este lugar tenía otra estancia a su cargo lo cual también está prohibido”, acotó.

Ambas resaltaron que mientras las supervisiones del DIF mostraban estas irregularidades, las realizadas por la entonces Sedesol, dicen lo contrario pues solo se hablaba del 13% de estancias con problemas.

María Luisa Albores acepta que si bien había estancias que estaban haciendo bien las cosas, las irregularidades se daban desde las delegaciones, encargadas de distribuir el dinero entregado por la extinta Sedesol, “lo hacían de una forma atípica e irregular”.

A cada estancia se le entregaba un monto de 70 mil pesos para la apertura y posteriormente un promedio de 950 pesos por cada niño.

“Estamos haciendo toda la investigación para que en su caso se actúe en contra de los responsables de estas irregularidades, la gente nos ha hecho llegar audios y videos que demuestran casos de casos de corrupción, los cuales estamos documentando”, agregó.

Las funcionarias explicaron que la finalidad del nuevo programa es hacer bien las cosas y garantizar mejores condiciones de seguridad para los menores. Las zonas de prioridad serán las comunidades indígenas y de marginación y violencia. 

 

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'Quiero que las tiendas dejen de lucrar con mi foto que se convirtió en un meme'

A la brasileña Fabiana Santoro inicialmente le hizo gracia, pero al descubrir que algunas tiendas están vendiendo camisetas con su imagen, decidió emprender una batalla legal.
23 de agosto, 2019
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Cuando tenía 10 años, la brasileña Fabiana Santoro posó para una fotografía durante un viaje familiar a Disneyland, en Estados Unidos.

La tomó su padre en 2010 y la niña se muestra un tanto altiva, con una copa de champán en la mano izquierda.

Pero lo que era una inocente foto familiar llegó a hacerse popular en muchos países de manera inesperada: se convirtió en un meme.

“Mi padre había alquilado una limusina para llevarnos al hotel y me pidió que posara para las fotografías. Siempre fui una niña alegre y juguetona, así que hice muchas poses”, dice ahora, a sus 19 años, a BBC Brasil.

La adolescente publicó la foto en 2015 sin saber lo que ocurriría cuando se hizo viral rápidamente.

“Muchas personas publicaban fotos de la infancia, esto me pareció divertido. De repente, varios lugares compartían la imagen”, dice Santoro.

Fabiana Santoro en una foto de redes sociales

Reprodução
“Yo después de conseguir sitio junto a la ventana del bus”, dice esta publicación que utilizó la foto de Fabiana.

“Pensé que era divertido que la gente publicara mi foto. Vi algunos comentarios desagradables sobre mi apariencia, pero los ignoré. Convertirse en un meme no me hizo daño porque no me ridiculizaron por eso”, explica.

El uso comercial

La situación se hizo preocupante cuatro años después, cuando Santoro descubrió que tiendas de internet, sobre todo en Estados Unidos, vendían camisetas con su foto.

Usar la imagen de alguien sin permiso se considera un acto ilegal bajo el Código Civil brasileño.

“Todo el mundo tienen derecho a su propia imagen. Nadie puede usar la imagen de otros sin permiso”, explica el abogado Marcelo Crespo, de la Universidad de Sao Paulo (USP) y experto en derecho digital.

“Estar en internet no hace que la imagen sea de dominio público y de ninguna manera disminuye la protección legal. Ni una tienda ni nadie pueden tomar la imagen de alguien, incluso si es un meme, y convertirla en un producto y aprovecharlo económicamente”, agrega Curly.

Camiseta vendida en tiendas de EE.UU.

Reproducción
“Además de molestarme por sacar provecho de mi imagen, no me gustó la frase que pusieron”, dice Fabiana sobre las camisetas.

Disgustada con la situación, Fabiana Santoro decidió demandar a las empresas que comercializaban las camisetas.

“Nunca me importó que la gente usara mi foto como meme. Pero cuando vi que estaban ganando dinero con ella, me molestó mucho”, dice.

La fotografía

Santoro dice que tras publicar la foto, en octubre de 2015, la reconocían incluso en la calle. Aclara que no estaba bebiendo champán, sino que la copa “era de uno de los adultos que estaban cerca. Solo fue para posar”.

Le sorprendió descubrir que la foto también se había vuelto viral en otros países.

“Estaba asustada cuando vi a extranjeros usando el meme. Tomó una proporción que nunca creí que tendría, pero pensé que era genial“, dice.

En general, la foto se usa en las publicaciones como sinónimo de ostentación: “Es como cuando subes al autobús y puedes sentarte junto a la ventana. Es como un momento de gloria”, lo define.

Las ventas

Pero lo que molestó a la joven fue descubrir que tiendas vendían camisetas con su foto.

En ellas, la imagen de la niña está acompañada de frases en inglés que sugieren que la copa contiene stupid bitch juice (algo como “jugo de perra estúpida”).

Fabiana Santoro

Archivo personal
Ahora con 19 años, Fabiana Santoro ha emprendido acciones legales contra las tiendas que se lucran con su imagen.

“Además de molestarme que se estén lucrando con mi imagen, no me gustó la frase que pusieron porque es irrespetuosa”, dice Santoro.

La joven incluso buscó cuál fue la primera tienda que vendió las prendas.

“Es una empresa estadounidense. Les envié un mensaje de texto para que quitaran la ropa con mi foto, pero no me respondieron”, explica.

Luego se enteró de que una tienda brasileña y otras tiendas estadounidenses también las estaban vendiendo. Entonces decidió acudir a los tribunales.

“Cuando vi que varias tiendas estaban vendiendo la camiseta, me di cuenta de que debía defender mis derechos lo antes posible”, dice.

Hasta la fecha, Santoro ha identificado cinco tiendas que usaban su imagen. En Brasil descubrió solo una, la cual retiró la camiseta y se disculpó por lo ocurrido.

Medidas judiciales

Hace una semana, Santoro inició los procedimientos para demandar a las empresas en Estados Unidos.

Fabiana Santoro

Archivo personal
La joven dice que buscará vender sus propias camisetas y usar parte del dinero para obras benéficas.

Según el Código Civil brasileño, una persona de la que hayan usado y comercializado su imagen sin permiso puede ir al tribunal para cobrar una indemnización y evitar que se continúe usando su fotografía.

Los derechos de imagen también están asegurados en otros países.

El abogado João Victor Priess, quien representa a Santoro, está analizando cómo proceder.

Nadie puede usar la imagen de esa persona, incluso si se ha viralizado. Se están aprovechando de una foto sin permiso. Por lo tanto, hay una alta probabilidad de éxito en la causa”, dice.

Mientras espera ver qué pasa, Santoro no descarta la idea de comercializar sus propias camisetas con la famosa foto que se convirtió en un meme.

“Mucha gente me preguntó eso, así que pienso venderlas”, dice.

Considera ayudar a causas benéficas con parte de los ingresos de las ventas y la cantidad que pueda recibir si gana la demanda.


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