Quitan candados a Guardia Nacional: suprimen 2 de 3 leyes que requería y le dan mando militar
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Quitan candados a Guardia Nacional: suprimen 2 de 3 leyes que requería y le dan mando militar

Nuevo proyecto de dictamen del Senado elimina obligación de actuar con perspectiva de género y colaboración con estados; mando operativo será militar.
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18 de febrero, 2019
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Las comisiones del Senado de la República que analizan la aprobación de la Guardia Nacional elaboraron un nuevo proyecto de dictamen que recorta varias disposiciones y condiciones que se habían contemplado en la minuta aprobada por los diputados en enero pasado, y además regresa la colaboración explícita de las fuerzas armadas como había pedido el presidente Andrés Manuel López Obrador.

El nuevo proyecto, que comenzará a discutirse hoy mismo en sesión de comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos y al que Animal Político tuvo acceso, elimina los plazos que se habían marcado para crear 2 de 3 leyes complementarias que los diputados habían incluido para garantizar su correcto funcionamiento. Incluso, una de estas leyes de plano desapareció del texto modificado.

Leer: Guardia Nacional de AMLO es obsoleta y propia de dictaduras, critican expertos y la ONU

A su vez se elimina la adscripción de la Guardia Nacional a la dependencia del ramo de Seguridad -es decir a la Secretaría de Seguridad – como habían contemplado en la Cámara Baja, así como la dirección explícitamente civil de la misma. También se suprimió el enunciado que los diputados habían incluido en el que se obligaba a la Guardia a actuar con perspectiva de género, y que tenía que colaborar con las entidades.

Se mantiene la creación de una junta de jefes de la Guardia compuesta por integrantes de los ramos de Defensa, Marina (es decir militares) y Seguridad (civil). Todo ello además del reclutamiento, formación y entrenamiento a cargo del Ejército;  y el fuero militar para el tema de faltas a la disciplina militar que cometan integrantes de la nueva fuerza.

En la justificación del proyecto de dictamen se aclara además que el mando operativo de la Guardia Nacional será militar, pero que el carácter de la misma es civil.

El documento sostiene que se tomaron en cuenta las críticas vertidas en las audiencias públicas realizadas la semana pasado así como el marco internacional que limita la participación de las fuerzas armadas. No obstante defiende que la creación de la Guardia nacional no viola esas disposiciones y, al contrario, contribuirá a la desmilitarización.

“El planteamiento de un mando militar en la parte operativa y con carácter civil, es sin duda, una transformación radical al esquema que se ha venido presentando en los últimos años (…)con la reforma aquí propuesta la participación de las fuerzas Armadas en la Guardia Nacional implica en estricto sentido una desmilitarización paulatina en el sistema de seguridad pública a medida que se vayan alcanzando los objetivos trazados, es decir; no implica una continuidad de la estrategia utilizada hasta estos días” señala el proyecto.

Por cierto, en el proyecto no se advierte ninguna de las modificaciones que organizaciones civiles del colectivo #SeguridadSinGuerra y legisladores de oposición habían presentado en una propuesta alterna.

Leer >> Fuerzas Armadas, principales responsables de violaciones a derechos en guerra contra las drogas: estudio

A continuación se detallan algunas de las principales modificaciones de este nuevo proyecto de dictamen que podría ser aprobado por mayoría simple en comisiones, pero que a nivel del pleno requiere de una mayoría calificada para ser aceptado, es decir, de al menos 2/3 partes de los legisladores.

*Se suprime adscripción y “dirección” civil (artículo 21 constitucional)

En la minuta aprobada por los diputados se establecía que la Guardia Nacional estaría adscrita a la dependencia del ramo de seguridad que actualmente es la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Literalmente se expresaba así: “La Ley determinará la estructura orgánica de la Guardia Nacional adscrita a la secretaría del ramo de seguridad”. En el nuevo proyecto se suprime el enunciado de esa adscripción.

De igual forma se elimina la frase “dirección civil” del enunciado “La Federación contará con una institución policial de carácter y dirección civil”. El proyecto justifica que con esto se fortalece el carácter civil de la nueva fuerza.

¿Y la dirección? De acuerdo con el proyecto  esta deberá definirse en una ley complementaria. Esta es la nueva redacción propuesta en el proyecto:

“La Ley determinará la estructura orgánica de dirección de la Guardia Nacional la que tendrá una Junta de Jefes de Estado Mayor compuesta por integrantes de los ramos de Seguridad, Defensa Nacional y Marina”.

*Se suprime colaboración con entidades (artículo 21 constitucional)

En la minuta aprobada por los diputados se establecía otro cambio al artículo 21 para que quedara asentado la responsabilidad de la Guardia Nacional de colaborar con los estados en el cumplimiento de sus objetivos. Este enunciado fue eliminado en el nuevo proyecto.

*Fuera perspectiva de género (artículo 21 constitucional)

Los diputados habían aprobado en el artículo 21 esta condición: “(los elementos de la Guardia) se regirán por una doctrina policial fundada en la disciplina, el acatamiento de las órdenes superiores, el respeto a los derechos humanos y la perspectiva de género en el ejercicio de sus funciones”

En el proyecto se suprime la parte de perspectiva de género, por lo que el párrafo finaliza en el enunciado “el respeto a los derechos humanos”.

*Fuera 2 de 3 leyes complementarias (artículo 1ro transitorio y 73 constitucional)

El dictamen aprobado por los diputados establecía en el artículo Primero Transitorio la creación de tres leyes complementarias: la ley de la Guardia Nacional en un plazo de 90 días una vez aprobada la reforma; y las leyes de Uso Legítimo de la Fuerza y de Registro de Detenciones en un plazo de 120 días.

Pero en el proyecto del Senado se eliminan los plazos para crear las últimas dos leyes mencionadas y, de hecho, solo se hace referencia al plazo de 90 días para la Ley de la Guardia.

En tanto en el artículo 73 constitucional, donde se establecía textualmente la facultad del Congreso para expedir las tres leyes referidas, se modificó  para señalar que el Congreso tendrá facultades para expedir leyes sobre la nueva norma y sobre el uso legítimo de la fuerza, pero sin el plazo que incluía el transitorio.

Cabe señalar que la creación de la Ley de Registro de Detenidos era una de las principales innovaciones que habían apoyado legisladores de Morena en la Cámara de Diputados. Por ejemplo, la diputada Tatiana Clouthier la consideraba un paso importante para transparentar la información sobre personas detenidas y reducir el riesgo de desapariciones forzadas.

Por su parte, la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas había celebrado que por fin se fijara un plazo para expedir una ley de su legítimo de la fuerza, un pendiente que tiene México desde hace varios años.

*Vuelve apoyo militar pedido por AMLO (artículo 4to Transitorio)

Uno de los reclamos vertidos casi de forma inmediata sobre el dictamen de Guardia aprobado por los diputados vino del propio presidente Andrés Manuel López Obrador. El mandatario se quejó de que en el texto se había suprimido el aval al apoyo militar mientras se acababa de conformar a la Guardia.

El proyecto de dictamen recoge dicho reclamo y añade un cuarto artículo transitorio que textualmente señala:

“De manera excepcional, en tanto la Guardia Nacional desarrolla su estructura, capacidades e implantación territorial, la Fuerza Armada permanente seguirá prestando su colaboración para la seguridad pública”.

Cabe señalar que uno de los principales reclamos de especialistas y de las organizaciones civiles agrupadas en el colectivo #SeguridadSinGuerra durante las audiencias de la Guardia era el hecho de que no se establecían plazos claros para dicha colaboración militar. “Ese artículo transitorio es la Ley de Seguridad Interior 2.0 que La Corte ya dijo que no era constitucional” declaró Alfredo Lecona, representante del colectivo.

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Tokio: Por qué los Juegos Olímpicos dejarán ‘enormes’ pérdidas económicas para Japón

Las proyecciones iniciales sobre el costo de albergar el evento fueron ampliamente superadas. Varios economistas consideran que los Juegos se han convertido en un "mal negocio".
2 de agosto, 2021
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Protestas en Tokio

Getty Images
Dos tercios de la población japonesa se oponen a los Juegos Olímpicos en Tokio.

Estadios vacíos, hoteles y restaurantes sin turistas extranjeros y negocios con pocos clientes.

La decepción de quienes habían hecho grandes inversiones a la espera de un boom comercial gatillado por los Juegos Olímpicos ha sido brutal.

Es que el evento en Tokio, que fue pospuesto el año pasado por la pandemia de covid-19, se está desarrollando sin público y en una ciudad en estado de emergencia por la crisis sanitaria.

Pese a las persistentes protestas contra la celebración de los Juegos y a que de dos tercios de la población japonesa se oponen a ellos por temor a que se conviertan en un evento “superpropagador” de la pandemia, las competiciones siguen adelante.

No sin polémica. Uno de los grandes auspiciadores del evento, la automotriz Toyota, anunció hace unos días que no utilizará avisos comerciales conectados con los Olímpicos de Tokio por la preocupación que existe en el país en relación con la pandemia.

Y algunos líderes empresariales en Japón como Takeshi Niinami, director ejecutivo de la empresa Suntory, declaró que los Juegos Olímpicos están perdiendo su valor comercial y que su firma decidió no ser parte de los patrocinadores por considerarlos “demasiado caros”.

Algo que ya habían advertido expertos del mundo financiero como Takahide Kiuchi, economista del Instituto de Investigación Nomura, quien escribió en un informe que “gran parte del beneficio económico esperado de los Juegos de Tokio desapareció en marzo, cuando se decidió prohibir a los espectadores extranjeros viajar a Japón”.

“Hubiera sido mejor no tenerlos”, declaró Suehiro Toru del banco de inversión Daiwa Securities, pese a los costos que habría supuesto suspenderlos.

La perspectiva comercial es sombría, aunque no solo por los estragos que ha causado la pandemia.

Un “mal negocio”

Desde hace años varios economistas han publicado investigaciones para demostrar que los Olímpicos son un “mal negocio” para la ciudad -y el país- que los alberga.

Los argumentos que más se repiten son que, en lugar de consumo, turismo y prestigio, el evento deja una millonaria deuda y obras de infraestructura que terminan convertidas en “elefantes blancos” completamente inútiles.

Negocio callejero en Tokio

Getty Images
Desde pequeños negocios hasta las grandes cadenas de hoteles han sufrido el impacto de unos Juegos sin público.

“Las pérdidas serán enormes”, le dice a BBC Mundo Robert Baade, profesor de Economía de la Universidad Lake Forest en Estados Unidos y expresidente de la Asociación Internacional de Economistas del Deporte.

Aunque es difícil poner en cifras la verdadera magnitud de las pérdidas económicas para Japón, porque los cálculos operan sobre la base de valores estimados en relación a lo que habrían sido las “ganancias” generadas por el evento en otras circunstancias, el economista dice que, de todos modos, es posible hacer una proyección.

Desde su perspectiva, las pérdidas pueden ser de unos US$15.000 millones.

Lo que se sabe a ciencia cierta es que se han esfumado unos US$800 millones por la venta de entradas. Pero el asunto se torna más complejo cuando hay que estimar cuánto ha perdido el sector turístico y todos los negocios asociados a él, además de otros sectores que confiaban en un renacer económico gracias a los Juegos.

Qué dice el gobierno

El evento se ha convertido en todo un desafío para la nación del sol naciente, que “cuando ganó esta oportunidad esperaba que le sirviera para demostrar su renacer tras la triple crisis de 2011 y su vuelta a la primera línea mundial, con un ojo puesto en Pekín, que acogerá los siguientes, los de invierno en 2022”, explica Tamara Gil, enviada especial de BBC Mundo a Tokio.

En medio de la vorágine, el gobierno de Japón ha salido a tratar de calmar las aguas.

El primer ministro Yoshihide Suga

Getty Images
El primer ministro de Japón, Yoshihide Suga, declaró el estado de emergencia por la pandemia de covid-19.

El primer ministro Yoshihide Suga ha dicho que está seguro de que las medidas para mantener al público alejado del evento evitarán una escalada de la pandemia y que el país aún se beneficiará de una enorme audiencia televisiva mundial.

“Decidí que los Juegos Olímpicos pueden seguir adelante sin comprometer la seguridad del pueblo japonés”, dijo Suga en una entrevista.

“Lo más simple y lo más fácil es detenerlos”, agregó. Pero “el trabajo del gobierno es abordar los desafíos”.

Suga no está en una posición cómoda, considerando que su nivel de aprobación ha bajado y que enfrentará elecciones hacia fines de este año.

Por otro lado, la apuesta por convertirse en país sede del evento fue hecha hace casi una década por su predecesor, Shinzo Abe, un aliado político de Suga, que heredó este gran desafío.

El problema es que cada vez hay menos interés por parte de los gobiernos para albergar el evento, precisamente porque se han puesto en duda los beneficios que genera.

Los únicos interesados en responder al último llamado para organizar los Juegos posteriores a Tokio fueron Pekín y Almaty (Kazajastán). La apuesta la ganó China.

¿Qué tan costosos han resultado estos Olímpicos?

Como suele ocurrir con los Juegos Olímpicos, el presupuesto previsto para el evento terminó escalando más allá de las previsiones iniciales.

En 2013, el costo del evento fue calculado oficialmente en US$7.300 millones. A fines de 2019 subió a US$12.600 millones y más tarde a US$15.400 millones.

Posteriormente, la Junta Nacional de Auditoría de Japón informó que el costo final se acerca a los US$22.000 millones.

Y luego los medios locales Nikkei y Asahai hicieron sus propias investigaciones situando la cifra en US$28.000 millones.

El costo de los Juegos Olímpicos de Tokio. [ US$22.000 millones Costo estimado del evento según la Junta Nacional de Auditoría de Japón. ] [ US$7.300 millones Estimación oficial del costo del evento en 2013 ], Source: Fuente: BBC Mundo, Image:

A final de cuentas, sea cual sea el cálculo que se considere más preciso, no cabe duda de que las proyecciones iniciales quedaron ampliamente superadas, algo que ha sido una constante durante los últimos años.

“La historia muestra que los Juegos Olímpicos terminan generando pérdidas para los países que se convierten en sede”, explica Baade. “Lo que está ocurriendo en Japón venía desde mucho antes de la pandemia”.

Las firmas patrocinadoras japonesas que aportaron unos US$3.300 millones están preocupadas por la manera en que ha evolucionado esta saga.

Y las pérdidas, dicen expertos, podrían aumentar si finalmente los Juegos terminan siendo el “evento superpropagador” que algunos temen.

“Eso sería un desastre que se sumaría a las pérdidas actuales”, apunta Baade. “Crucemos los dedos para que eso no ocurra”.

¿Quién pierde más?

Según Victor Matheson, profesor de Economía de la Universidad de la Santa Cruz en Massachusetts, Estados Unidos, el costo -no oficial- de los Juegos Olímpicos podría haber llegado a los US$25.000 millones, incluso antes de los gastos adicionales que ha provocado la contención de la pandemia.

Como contraparte, los millonarios ingresos por concepto de entradas, patrocinadores o turismo para Japón, han caído dramáticamente, le dice Matheson a BBC Mundo.

Pero los que no han sufrido un gran impacto financiero, argumenta, son los organizadores del Comité Olímpico Internacional (COI).

“Los ingresos del COI permanecen intactos mientras los juegos continúen siendo televisados”, señala.

“Todavía hay una oportunidad importante”

Varias de las más de 60 empresas que invirtieron en el evento han mostrado su preocupación por la rentabilidad de sus fondos.

“Esta no es una situación ideal”, reconoció Michael Payne, exjefe de marketing del Comité Olímpico Internacional en una entrevista.

El Estadio Internacional de Yokohama

Getty Images
El Estadio Internacional de Yokohama será la sede de la final del fútbol olímpico.

Sin embargo, su pronóstico aún mantiene un cierto nivel de esperanza.

Las empresas aún podrían quedar “gratamente sorprendidas por el potencial beneficio que dejará el legado de estos juegos tan difíciles”.

“Todavía hay una oportunidad importante”, agregó.

Una solución radical

Andrew Zimbalist, quien ha publicado tres libros sobre la economía de los Juegos Olímpicos, ha criticado los beneficios que deja el evento en las ciudades que lo albergan.

Y en el caso de Tokio, sostiene que el gobierno ha gastado unos US$35.000 millones, la cifra más alta que se ha puesto sobre la mesa.

GHF

Getty Images
Andrew Zimbalist propone que la misma ciudad sea sede de los Juegos cada dos años

Su postura es que las gigantescas inversiones en infraestructura que se hacen para acoger el evento -como construcción de estadios, villas olímpicas o renovación de las instalaciones existentes- suelen terminar beneficiando a las empresas constructoras, más que a la economía local.

En una entrevista con el diario The New York Times, Zimbalist propuso que si viviéramos en un mundo racional, “tendríamos la misma ciudad sede de los Juegos cada dos años”. No hay razón para reconstruir obras cada cuatro años, apuntó. “No tiene sentido para las ciudades”.

“Cuando se crearon los Juegos Olímpicos modernos en 1896, no teníamos telecomunicaciones internacionales ni viajes internacionales en aviones. Entonces, para que el mundo participara y disfrutara de los Juegos Olímpicos, tenía que moverse. Ya no tenemos que hacer eso”, propuso el investigador.

Una propuesta que hasta ahora no parece haber ganado adeptos, al menos en el debate público, pero que después de los Juegos de Tokio y con los efectos que ha causado la pandemia de covid-19 en el mundo, quizás podría comenzar a debatirse.


#BBCMundoenTokio

BBC

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