La Cosmopolitana tiene 34 sanciones por enfermar a 5 mil reos con alimentos contaminados
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

La Cosmopolitana tiene 34 sanciones por enfermar a 5 mil reos con alimentos contaminados

A la empresa le han impuesto sanciones económicas y compra de medicamentos, pero pese a ello siguió recibiendo dinero. De 17 contratos que ha obtenido en penales federales, 16 son por adjudicación directa.
Cuartoscuro
27 de febrero, 2019
Comparte

La Cosmopolitana, empresa que desde 2006 es la responsable de la alimentación de personas privadas de la libertad en penales federales gracias a los contratos que ha obtenido (en su mayoría por adjudicación directa), ha sido sancionada en al menos 34 ocasiones por enfermar a 5 mil 271 internos, al darles comida contaminada o en mal estado.

Una empresa monopoliza los servicios de alimentos de presos y enfermos en México

Pero no son todos los casos. A dicha cantidad se suman 5 mil 535 internos más que también han sido víctimas de brotes de enfermedades gastrointestinales en cárceles federales donde esta empresa es responsable de la comida, sin que en esos casos la compañía haya sido sancionada.

En total son 10 mil 806 internos que han enfermado de trastornos estomacales en siete distintos penales federales donde La Cosmopolitana es quien distribuye los alimentos. Hubo un caso, el del Centro Federal de Readaptación Social 5 Oriente, donde en un solo día se enfermó la mitad de la población, que es de 3 mil 300 internos.

Así lo revelan datos oficiales proporcionados a Animal Político por el Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social (OADPRS), los cuales confirman además que los 17 contratos por alimentos que dicha dependencia ha concedido en los últimos 12 años para alimentar a los internos federales, han sido, en su totalidad, para La Cosmopolitana.

El 20 de febrero, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que su gobierno ya había iniciado una investigación sobre las contrataciones de alimentos en los penales federales ante posibles hechos de corrupción, y que los resultados y cambios se darían a conocer en breve.

Quinto Elemento Lab y VICE publicaron el reportaje “El Cártel de la comida” en el que advierten que La Cosmopolitana ha monopolizado las contrataciones públicas sobre alimentos, a pesar de una trayectoria de problemas de calidad e higiene con los alimentos que provee, en específico, a su mayor cliente, las cárceles federales. El reportaje documentó que de 2002 a 2019 la empresa ha recibido 704 contratos por cerca de 29 mil millones de pesos, —la mitad de ellos proveniente de su negocio con las prisiones federales—.

El reportaje revela que la empresa ha obtenido una tercera parte de los contratos por adjudicación directa y que tiene negocios en múltiples dependencias. Es responsable de la comida en penales estatales, donde también se han reportado irregularidades, y además alimenta a los enfermos que duermen en el IMSS, a los niños en guarderías del DIF, a los atletas del alto rendimiento y a trabajadores que pasan semanas en las plataformas marinas de Pemex, damnificados y policías.

La información obtenida por Animal Político confirma que tan solo los 17 contratos relacionados con los penales federales ascienden a más de 14 mil millones de pesos, y que el último de ellos se le adjudicó directamente pese a las múltiples sanciones que ya había recibido y a los internos que se han enfermado.

Vejaciones y comida en descomposición: los motivos del motín en Islas Marías en 2013

Brotes de enfermedad en siete penales

Los datos de la OADPRS muestran que en 7 de los 10 Centros Federales de Readaptación Social (Ceferesos) donde La Cosmopolitana es la responsable directa de surtir los alimentos, se han presentado brotes de enfermedades.

El número total de internos afectados asciende a por lo menos 10 mil 806. En el complejo de Islas Marías no se proporcionó el número de afectados, aunque se reconoció que ha habido casos.

Un total de 5 mil 301 víctimas se concentran en dos Ceferesos: el número 4 Noroeste ubicado en Nayarit y el 5 Oriente ubicado en Veracruz. Es por estos casos donde La Cosmopolitana ha sido sancionada en 34 ocasiones. La información no detalla el monto de las sanciones pero se advierte que algunas son penalizaciones económicas y en otros casos la obligación de adquirir medicamentos.

El Cefereso de Nayarit reporta el mayor número de incidentes con un total de 32. En 17 de estos eventos, La Cosmopolitana fue sancionada luego de que un total de 3 mil 347 internos presentaron cuadros de diarrea. El evento más grave por cantidad de afectados fue el del 26 de agosto de 2015 con un total 529 internos afectados en un solo día. En promedio, fue 1 de cada 6 internos enfermos solo en esas 24 horas.

Las otras 15 sanciones restantes a la empresa fueron por anomalías detectadas en los alimentos antes de que algún interno enfermara, como alimentos en mal estado o con contaminación física.

Por otro lado, en el Cefereso número 5 Oriente de Villa Aldama, Veracruz, las autoridades reportaron dos brotes diarreicos. Uno ocurrió el 5 de septiembre de  2014 con 124 internos enfermos. El segundo y más grave fue 8 de junio de 2015 con 1 mil 800 enfermos, casi la mitad de la población afectada en un solo día.

La sanción impuesta a La Cosmopolitana por estos eventos fue la adquisición de antibióticos y de suero para tratar a los enfermos.

En el Cefereso número 2 Occidente, localizado en Puente Grande, Jalisco, los datos muestran que en 2017 enfermaron 810 internos por trastornos digestivos, mientras que en 2018 la cifra fue de 787; en 2019  ya suman 30. En estos casos el proveedor de alimentos también es La Cosmopolitana, pero no se le ha impuesto alguna penalización.

Una situación similar es la del Cefereso número 9 Norte ubicado en Ciudad Juárez, Chihuahua, donde hubo 3 mil 300 internos afectados por trastornos estomacales entre 2013 y 2018, sin alguna sanción para la empresa. Tan solo en 2015, la cifra de reos afectados ascendió a 1 mil 155, el 100 % de la población de la cárcel en ese año.

En el Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial, donde La Cosmopolitana también es responsable de la alimentación, la cifra fue de 481 internos con padecimientos gastrointestinales entre 2012 y 2018. Aquí tampoco se aplicaron sanciones.

Y en el Cefereso número 7 Nor-Noroeste, localizado en Durango, se reportaron 132 casos de internos enfermos solo en enero de este año.

Finalmente, en el caso del complejo penitenciario federal ubicado en las Islas Marías, el reporte reconoce – sin presentar datos – que se han impuesto penas convencionales a La Cosmopolitana por casos relacionados con la entrega de alimentos con ingredientes incompletos o con productos de marcas que no habían sido las autorizadas. También reconoce casos de personas con afecciones estomacales derivados del consumo de los alimentos, sin precisar la cantidad.

En una segunda entrega, Quinto Elemento Lab y Vice documentaron el amotinamiento de reos federales ocurrido en el complejo de las Islas Marías el 1 de febrero de 2013, hecho que dejó 37 internos lesionados. Se trata del último motín oficialmente reconocido en un penal federal y una de las causas, según el informe revelado, fue el mal estado de los alimentos proporcionados por La Cosmopolitana.

Sin competencia pese a quejas

Animal Político solicitó al OADPRS la relación de contratos que desde 2006 se han expedido a proveedores particulares para la preparación y distribución de alimentos en centros penitenciarios federales.

La dependencia entregó una relación de 17 contratos. Todos ellos fueron adjudicados a la misma empresa: La Cosmopolitana, con excepción de un contrato, los otros 16 fueron entregados sin competencia alguna para la ganadora.

El monto de estos 17 contratos alcanza los 14,065 millones 967 mil 978 pesos. El monto se maneja como máximo, dado que la cantidad de alimentos dependen del tamaño de la población penitenciaria.

Aunque en los últimos años el número de internos federales ha decrecido tras la entrada en vigor del nuevo sistema penal, el titular del OADPRS, Francisco Garduño, dijo que se han pagado comidas para 41 mil personas, cuando el número de internos era significativamente menor.

Los dos últimos contratos que La Cosmopolitana SA de CV obtuvo son, por mucho, los de mayor monto. Se trata de contratos multianuales.

El penúltimo lo firmó el gobierno de Felipe Calderón, en julio de 2012, por un monto máximo de 6 mil 493 millones de pesos. Su vigencia se extendió hasta el 30 de abril de 2016.

Y el último contrato, también multianual, se firmó ya en el gobierno de Enrique Peña Nieto el 1 de mayo de 2016 por un monto máximo de 5 mil 729 millones de pesos. Este contrato se mantiene vigente y concluye hasta el próximo 31 de agosto.

Esta última contratación se firmó pese a que el OADPRS ya había aplicado múltiples sanciones a la empresa por alimentos en mal estado y brotes de infecciones entre los internos.

El único contrato de los 17 que el OADPSR no reporta como adjudicación directa, sino como Licitación Pública Nacional, data de 2017 y fue por 161 millones de pesos para la donación de materia para elaborar alimentos en los centros penitenciarios federales.

Y en penales de CDMX también

El gobierno de Ciudad de México reconoció en una solicitud de información que La Cosmopolitana opera la entrega de alimentos en todos los centros penitenciarios de la ciudad desde 2006, y que el monto de los dos últimos contratos que se le han adjudicado alcanza los 3 mil 347 millones de pesos.

Aunque se pidió la relación completa de contratos, el gobierno capitalino solo proporcionó datos de dos de ellos. Uno firmado el 20 de diciembre de 2013 por 1,918 millones 933 mil 481 pesos, y el otro firmado el 20 de diciembre de 2016 por 1,428 millones 163 mil 269. La vigencia de este último contrato concluye el 30 de abril de 2019.

Respecto a internos que pudieran haber enfermado tras la ingesta de estos alimentos, la respuesta oficial es que no se contaba con esos datos pues compete a la Secretaría de Salud local el registro de los mismos.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Así fue la vida del príncipe Felipe de Edimburgo: murió a los 99 años

El duque de Edimburgo se ganó el respeto de muchos británicos por su constante apoyo a la reina. BBC Mundo recuerda los principales hitos de su extensa vida.
9 de abril, 2021
Comparte

El príncipe Felipe, esposo de la reina Isabel II y padre de sus cuatro hijos, estuvo casado con ella más de 73 años, y aunque como consorte de la soberana no tenía un rol constitucional, nadie fue tan importante como él en la vida de la monarca.

Felipe, que murió este viernes a los 99 años, asumió un rol extremadamente difícil para cualquiera, quizá más para un hombre acostumbrado al mando naval, que, además, tenía fuertes opiniones sobre una gran variedad de temas.

Pero tal vez fue esa misma fuerza de carácter lo que le permitió cumplir con sus responsabilidades y darle a la reina el apoyo que necesitaba.

Y, de paso, ganarse el afecto de buena parte del pueblo británico.

De Grecia a Inglaterra

Felipe de Grecia nació el 10 de junio de 1921 en la isla de Corfú, pero como el país no adaptaba todavía el calendario gregoriano su certificado de nacimiento dice que nació el 28 de mayo de ese mismo año.

La historia de su familia es bastante convulsionada.

Su padre fue el príncipe Andrés de Grecia y Dinamarca, hijo menor de Jorge I, rey de los Helenos, y su madre, la princesa Alicia, hija mayor del príncipe Luis de Battenberg y bisnieta de la reina Victoria.

Tras un golpe de Estado en 1922, su padre fue desterrado de Grecia por un tribunal revolucionario.

Su primo segundo, el rey británico Jorge V, envió un buque de guerra para rescatar a la familia, que se trasladó a Francia.

El pequeño Felipe hizo el viaje en una cuna hecha con una caja de naranjas.

El menor de la familia, y único hombre entre cinco hermanos, su primera infancia fue relativamente feliz. Pero venían tiempos difíciles.

A los 7 años, se mudó a Inglaterra para vivir con parientes.

Para entonces, su madre había sido diagnosticada con esquizofrenia y estaba un manicomio, por lo que tuvo poco contacto con ella.

Su formación estuvo marcada por el pionero educador judío Kurt Hahn, con quien estudió primero en Alemania y cuando este tuvo que huir de la persecución nazi. en Escocia.

Su método, con énfasis en la autoconfianza, resultó ideal para un adolescente que, separado de sus padres, pasaba mucho tiempo solo.

El primer encuentro

Al aproximarse la Segunda Guerra Mundial, Felipe decidió seguir una carrera militar.

Su primer deseo fue unirse a la Fuerza Aérea Real, pero terminó integrándose a la Marina por la tradición marinera de su familia materna.

El duque de Edimburgo y la reina

PA

En un recorrido por las instalaciones donde estudiaba que hacía el rey Jorge VI junto a su esposa y las princesas Isabel y Margarita, Felipe quedó a cargo de acompañar a las dos jóvenes.

Según testigos, el encuentro causó una profunda impresión en Isabel, de 13 años, cinco años menor que su futuro marido.

Muy pronto, el joven griego comenzó a mostrarse como un buen prospecto. y para fines de 1942 era uno de los más jóvenes primeros tenientes de la Marina.

“Rudo y maleducado”

El romance entre Isabel y Felipe se inició con un intercambio regular de cartas y continuó con invitaciones a compartir con la Familia Real.

Fue después de una de esas visitas que la heredera puso en su tocador una foto de Felipe vestido en su uniforme naval.

Isabel y Felipe el día de su boda

Getty Images
La boda entre Isabel y Felipe se celebró en noviembre de 1947.

Era toda una señal, y pese a que hubo oposición por parte de algunos cortesanos, uno de los cuales describió al futuro príncipe como “rudo y maleducado”, en el verano de 1946 Felipe le pidió oficialmente al rey la mano de Isabel.

Pero antes de que el compromiso pudiese ser anunciado, el novio necesitaba una nueva nacionalidad y un apellido. Fue entonces cuando renunció a su título griego, se hizo ciudadano británico y tomó el nombre de su familia materna, Mountbatten.

La boda se celebró en la Abadía de Westminster el 20 de noviembre de 1947. El entonces primer ministro Winston Churchill la describió como un “destello de color” en medio de la posguerra.

Desde ese día, Felipe fue reconocido como Su alteza real, duque de Edimburgo, conde de Merioneth y barón de Greenwich.

Felipe en 1953

Getty Images
El matrimonio eventualmente hizo que Felipe abandonara su carrera en la Marina.

El duque retomó su carrera naval y fue enviado a Malta, donde por un tiempo vivieron en relativa normalidad.

Un año después nació su hijo mayor, el príncipe Carlos, y en 1950 llegó la princesa Ana (los príncipes Andrés y Eduardo nacieron en 1960 y 1964, respectivamente).

La primera gran prueba que tuvo que enfrentar Felipe como marido de Isabel se produjo cuando la salud de Jorge VI comenzó a deteriorarse y ella debió asumir más responsabilidades reales.

Para poder estar a su lado, se tomó licencia de la Marina en julio de 1951. Nunca volvió a tener un papel activo.

Y pese a que no era un hombre de arrepentimientos, en una ocasión admitió que lamentaba no haber podido continuar su carrera naval.

La muerte del rey

La reina Isabel II y el príncipe Felipe, duque de Edimburgo, y dos de sus hijos.

Getty Images
La reina Isabel II y el príncipe Felipe, duque de Edimburgo, y dos de sus hijos.

En 1952, la pareja emprendió un viaje por África que originalmente harían el rey y la reina.

Estando en Kenia, llegó desde Inglaterra la noticia del fallecimiento de VI había por una trombosis coronaria.

Felipe fue el encargado de decirle a Isabel que su padre había muerto y ella era la nueva monarca.

Un amigo contó que para el príncipe fue un gran golpe. Parecía como si la mitad del mundo le hubiese caído encima, recordó.

Fuera de la Marina, se veía obligado a crearse un nuevo rol. La pregunta era cuál.

A medida que la Coronación se acercaba, se comunicó que si bien Felipe tendría prioridad después de la reina en todas las ocasiones, nunca ostentaría una posición constitucional.

El duque estaba lleno de ideas sobre cómo modernizar la monarquía, pero terminó desilusionado por la férrea oposición de parte de la vieja guardia de palacio.

Las fiestas y la familia

Durante los primeros años del reinado de Isabel, Felipe canalizó parte de sus energías manteniendo una intensa vida social.

El duque en un evento con amigos en la década de 1950

BBC
En los 50, el príncipe participaba con frecuencia en eventos sociales

Todas las semanas se reunía con un grupo de amigos en cuartos privados de un restaurante de Soho, en barrio bohemio del centro de Londres.

Compartían opíparos almuerzos y visitaban clubes nocturnos, y solía ser fotografiado con glomorosos acompañantes.

Una de las pocas áreas en que el príncipe tenía libertad para ejercer su autoridad era la familia, aunque perdió la batalla por imponer qué apellido llevarían sus hijos.

Él quería que fuese Mountbatten, pero la reina eligió Windsor.

“Soy el único hombre en este país que no puede darle a sus hijos su nombre”, se quejó con sus amigos”. “No soy más que una ameba”.

Proyectos propios

Con el paso del tiempo, Felipe fue encontrando su camino en proyectos ligados al bienestar de los jóvenes, uno de los problemas sociales que más le interesaban.

En 1956 lanzó el exitoso Premio del Duque de Edimburgo, que permitió que alrededor de 6 millones de jóvenes de todo el mundo se retaran física, mental y emocionalmente en una variedad de actividades al aire libre diseñadas para promover el trabajo en equipo, el ingenio y el respeto por la naturaleza.

Felipe sentado en un elefante en un viaje con la reina a India

PA
El duque trabajó intensamente en proyectos de conservación de la naturaleza.

“Si puedes lograr que los jóvenes tengan éxito en cualquier actividad, esa sensación de éxito se extenderá a muchos otros”, le dijo el príncipe a la BBC.

También fue un gran defensor de la naturaleza y el medio ambiente, aunque estuvo envuelto en algunas controversias por su afición a la caza. Su decisión de dispararle a a un tigre durante un viaje a India en 1961 es una de las más recordadas.

Eso no le impidió, sin embargo, dedicar energías y usar su influencia para respaldar la fundación del Fondo Mundial para la Naturaleza.

Fue además un gran deportista. Practicó vela, cricket y polo y fue presidente de la Federación Ecuestre Internacional.

La relación con Carlos

Como padre, tuvo altibajos, como todos.

De acuerdo al biógrafo del príncipe Carlos, Jonathan Dimbleby, la relación entre ambos era especialmente compleja.

Cuando el heredero era adolescente, Felipe insistió en que asistiera a la misma escuela en la que él se había educado, motivado por la creencia de que su filosofía podía ayudar a contrarrestar la naturaleza más bien retraída de su hijo.

Pero Carlos odió el lugar, extrañaba su casa y fue víctima constante de bullying.

Carlos llegando a Gordonstoun con su padre

Getty Images
Su insistencia en que el príncipe Carlos asistiera a la escuela de Gordonstoun provocó tensiones entre padre e hijo.

A su padre le costaba entenderlo, y más de una vez redujo al joven a lágrimas con sus reprimendas públicas.

Probablemente, su actitud reflejaba las dificultades de su, a veces solitaria, propia niñez.

Tuvo que desarrollar su independencia a muy temprana edad y podía costarle entender que no todo el mundo compartía su fuerte carácter.

En la biografía de Dimbleby también se dice que el duque de Edimburgo empujó más tarde a su hijo a casarse con Lady Diana Spencer.

Sin embargo, Felipe fue más especialmente diligente con sus hijos durante los difíciles años de sus crisis matrimoniales.

Tomó la iniciativa para intentar comprender los problemas, impulsado quizás por sus propios recuerdos de las dificultades de casarse con un miembro de la familia real.

Y aunque la ruptura de los matrimonios de tres de sus cuatro hijos -la princesa Ana y los príncipes Andrés y Carlos- le causaron una gran tristeza, siempre se negó a hablar de problemas personales.

Comentarios inoportunos

Si bien a lo largo de los años fue criticado en algunos sectores por comentarios que realizó que algunos consideraban inoportunos, muchos vieron sus gafes como un intento de aligerar el ambiente.

Príncipe Felipe, duque de Edimburgo

Getty Images
Su franqueza puso en aprietos a la familia real en numerosas ocasiones.

Hizo uno de sus comentarios más recordados mientras acompañaba a la reina en una visita de Estado a China en 1986, al hacer una mención en privado sobre los “ojos rasgados”.

Y en un viaje a Australia en 2002 le preguntó a un aborigen si “todavía se arrojaban lanzas los unos a los otros”.

Esa brusquedad que se le atribuía se suavizó un poco en los últimos años, en parte por la actitud a veces hostil del público hacia la familia real tras la muerte de Diana, la princesa de Gales, en 1997.

Una década después, en 2007, se publicaron cartas entre el duque y Diana, en un intento por refutar las afirmaciones de que Felipe había sido hostil con su nuera.

Mostraban que de hecho había sido una fuente de gran apoyo para la princesa, un hecho subrayado por el tono cálido en el que ella le escribía.

“Hice lo que creo que fue lo mejor que pude”

Felipe fue un hombre con un temperamento combativo que con frecuencia se sentía incómodo con el tacto que requería su posición.

No puedo cambiar de repente mi manera de hacer las cosas, no puedo cambiar mis intereses o la forma en que reacciono a las cosas. Ese es solo mi estilo”, le dijo una vez a la BBC.

La reina Isabel II, el príncipe Felipe, duque de Edimburgo; y Kate Middleton, la duquesa de Cambridge, y el príncipe Guillermo, con los hijos de ambos.

Getty Images
A Felipe se le atribuye haber encontrado discretas maneras de actualizar a la monarquía con los nuevos tiempos (aquí aparece con Kate Middleton, la duquesa de Cambridge, el príncipe William, y los hijos de ambos).

Esto fue reconocido por el entonces primer ministro David Cameron cuando rindió homenaje a Felipe por su 90º cumpleaños en 2011: “Siempre ha hecho las cosas a su manera inimitable, con un enfoque realista y sensato que los británicos, creo, encuentran entrañable”.

Retiro de la vida pública

Después de décadas viajando junto con la reina en visitas de Estado al extranjero o para atender a eventos de las organizaciones que presidía, el duque de Edimburgo se retiró de la vida pública en agosto de 2017.

En enero de 2019, sobrevivió a un accidente de coche mientras conducía cerca de Sandringham, en el que dos mujeres que iban en el otro vehículo implicado resultaron heridas. Tras el incidente, entregó voluntariamente su licencia de conducir.

Buckingham Palace calculó que, desde 1952, el príncipe atendió 22.219 compromisos en solitario.

Felipe jugó un rol importante ayudando a la monarquía a aceptar los cambios en las actitudes sociales a lo largo de los años.

Felipe e Isabel II en 2007

PA

Pero su mayor logro fue, sin duda, la constancia de su apoyo a la reina.

Él creía que su trabajo era, como le dijo a su biógrafo, “asegurar que la reina pudiera reinar”.

En un discurso pronunciado en una celebración para conmemorar el aniversario de bodas de oro de la pareja, Isabel II le rindió homenaje.

“Es alguien que no se toma fácilmente los cumplidos, pero simplemente ha sido mi fortaleza y se ha quedado todos estos años. Yo, su familia y este y muchos otros países le debemos muchos de lo que él admitiría y de lo que nunca sabremos”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.