Cuál es el libro más robado del mundo y otros 9 datos sorprendentes sobre las bibliotecas
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Cuál es el libro más robado del mundo y otros 9 datos sorprendentes sobre las bibliotecas

Algunas personas pueden pensar que en esta era digital han quedado obsoletas, pero las bibliotecas han fascinado a los humanos desde su nacimiento.
16 de febrero, 2019
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Trinity College en Dublín, Irlanda

Getty Images
“La sola existencia de las bibliotecas ofrece la mejor evidencia de que aún podemos tener esperanza sobre el futuro del hombre”, dijo el poeta T.S. Eliot, quien había sido feliz en la biblioteca del Trinity College de Dublín, Irlanda.

“Escarbo en las bibliotecas públicas y las encuentro llenas de tesoros escondidos”, dijo una vez Virginia Woolf.

El escritor Jorge Luis Borges estaba muy de acuerdo con la autora inglesa: “Siempre me he imaginado que el paraíso es una especie de biblioteca”.

Algunas personas pueden pensar que en esta era digital han quedado obsoletas, pero las bibliotecas han fascinado a los humanos desde su nacimiento.

Entramos en ellas, nos perdemos en sus pasillos y buscamos a escondidas libros que se supone que no deberíamos leer.

Brindan conocimiento infinito, están abiertas para todos, ofrecen refugio para el cuerpo y el alma, hay paz y tranquilidad, sabios consejos… y si tienes suerte, conexión Wi-Fi.

Sí, las bibliotecas pueden hacer muchas cosas por nosotros. Pero ¿qué sabemos de ellas?

1. Historia antigua

Tabla con escritura cuneiforme, del 2.200 o 2. 100 a.C.

Getty Images
Si puedes leer la escritura cuneiforme, seguro que las antiguas bibliotecas de Mesopotamia habrían sido un lugar de ensueño para ti.

Algunas de las primeras evidencias de la existencia de una biblioteca se descubrieron en Sumeria, en la región histórica de Mesopotamia.

En este lugar se desenterraron tabletas de arcilla organizadas que contenían la forma más antigua de escritura, la cuneiforme, con registros de ventas y transacciones comerciales.

2. Historia un poco menos antigua

La nueva Bibliotheca Alexandrina, en Egipto.

Getty Images
La nueva Bibliotheca Alexandrina, en Egipto, es un intento del siglo XXI de retomar y continuar el legado de la antigua biblioteca de Alejandría.

Un poco más emocionante fue la Gran Biblioteca de Alejandría, en Egipto, que intentó recopilar todo el conocimiento del mundo antiguo en un solo lugar.

Hasta que fue quemada por el gobernante romano Julio César en un error militar en el año 48 a.C.

Según los relatos de muchos escritores antiguos, desde Plutarco hasta Orosio, el incendio se salió de control y causó una devastación considerable en la ciudad y su famosa biblioteca.

3. El primer bibliotecario

Ilustración del siglo XIII, de monjes matemáticos.

Getty Images
Los monjes eran los guardianes de las bibliotecas. Ellos preservaron, clasificaron y copiaron manuscritos durante cientos de años.

Se cree que el primer bibliotecario fue un monje llamado Anastasias, que fue el principal archivero de la Iglesia de Roma en el siglo IX y que convenientemente tomó el título de bibliothecarius.

4. Mi biblioteca es más grande que la tuya

Biblioteca del Congreso de EE.UU.

Getty Images
Si alguna vez vas a Washington D.C., visita la biblioteca del Congreso de EE.UU.

La Biblioteca del Congreso es la biblioteca nacional de facto de Estados Unidos.

También es la más grande del planeta, con 164 millones de publicaciones en 450 idiomas.

Reúne literatura y textos importantes de todo el mundo, pero aunque está abierta a los turistas, solo funcionarios gubernamentales de alto perfil pueden consultar sus libros y materiales.

La Biblioteca Británica de Londres es la segunda más grande del mundo, con 150 millones de publicaciones que van desde libros hasta mapas, revistas, manuscritos y partituras.

A diferencia de su rival estadounidense, la mayor parte de la colección está abierta a la consulta del público.

5. El libro favorito de los ladrones

El libro más robado de las bibliotecas es el Libro de los Récord Guinness, lo que lo convierte en un récord en sí mismo. Irónico, ¿cierto?

6. Bibliotecas de cuatro patas

Un caballo cargando libros, como parte de un concepto de biblioteca móvil llamado Kuda Pustaka, en Indonesia, en 2015.

Getty Images
El proyecto de biblioteca móvil llamado Kuda Pustaka encanta a grandes y pequeños en Indonesia.

En lugares de difícil acceso se suelen usar animales como caballos, burros y camellos a modo de bibliotecas móviles, cargando los libros en sus lomos.

Irónicamente, los animales generalmente tienen prohibido entrar en la mayoría de bibliotecas del mundo.

7. Las colecciones más diversas

Vista panorámica de la Biblioteca Nacional de Brasilia y otros edificios de la ciudad.

Getty Images
La Biblioteca Nacional de Brasil, en Brasilia, guarda mucho más que libros: también alberga parte de la herencia cultural del país.

Los que piensan que las bibliotecas almacenan solo libros, no podrían estar más equivocados.

Muchas bibliotecas cuentan con artículos tan dispares como juguetes, semillas, herramientas, música, audiolibros, arte e incluso seres humanos que actúan como “libros vivientes” y cuentan historias sobre sus vidas.

8. Bibliotecas de altura

Vista general de Shanghái, China, de noche.

Getty Images
La biblioteca de Shanghái tiene una gran vista de la ciudad.

La biblioteca más alta del mundo está ubicada en el piso 60 del hotel JW Marriott en Shanghái, China.

Nadie sabe exactamente por qué está localizada a semejante altura.

9. Usuario moroso

Retrato de George Washington sosteniendo un libro.

Getty Images
Disculpe, señor George Washington, ¿no nos debe usted un libro?

En 1789, el presidente de EE.UU., George Washington, tomó prestada “La Ley de las Naciones” de la Biblioteca de la Sociedad de Nueva York… que no fue devuelto durante los siguientes 221 años.

El libro regresó finalmente a la biblioteca en 2010.

10. Bibliotecarios famosos

Biblioteca Tianjin Binhai, en China

Getty Images
Las filas de libros sobre libros en la Biblioteca Tianjin Binhai en China son en realidad calcomanías.

A lo largo de la historia ha habido bibliotecarios famosos como Jacob Grimm (uno de los hermanos Grimm), el líder chino Mao Zedong, la ex primera ministra israelí Golda Meir, o los escritores Philip Larkin, Marcel Proust, Jorge Luis Borges, Wolfgang von Goethe y Lewis Carroll.

No solo disfrutaban de la escritura, si no que se regocijaban al estar rodeados de libros, tal vez estimulados por el orador y filósofo romano Cicerón, quien una vez afirmó que “una habitación sin libros es como un cuerpo sin alma”.

De manera menos literaria, el músico estadounidense Frank Zappa también defendió a las bibliotecas.

Si quieres tener sexo, ve a la universidad. Si quieres educación, ve a una biblioteca”, señaló.


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Cuartoscuro

Así se vive en un psiquiátrico en tiempos de COVID-19

Organizaciones han alertado sobre la falta de protocolos para dar a los pacientes de los hospitales psiquiátricos una atención adecuada en tiempos de pandemia.
Cuartoscuro
6 de junio, 2020
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Para Azul, diagnosticada con bipolaridad y delirio mesiánico, las cosas se pusieron lo doble de mal en esta pandemia de COVID-19. Las personas con las que trabajaba su madre hicieron un fraude. La señora se quedó sin trabajo y bajo las amenazas de muerte de aquellos a quienes sus jefes estafaron. 

En Guerrero, donde ellas viven, un estado dominado por los grupos de narcotráfico, esas amenazas hay que tomarlas en serio. 

Junto con su hija, la señora tuvo que ir a esconderse a la casa de un amigo. Azul, a quien llamaremos así para proteger su identidad, trató de aguantar el peso de la situación. Pero un día de mayo, su madre le pidió ir a recoger unas botellas de aceite de coco para hacer con él productos artesanales y después pasar por algo de dinero al banco. 

Lee: ‘La pesadilla no termina cuando muere tu ser querido’: las secuelas que deja COVID-19 en una familia

Con el efectivo en la bolsa y la euforia de haber conseguido el aceite, Azul quiso darse un gusto, en medio del encierro por la pandemia y la angustia de vivir escondida por las amenazas de muerte. Pasó a un súper a comprar un par de hula hulas. La joven, de 24 años, practica Hula Hoop (danza con aros). 

Pero los refrigeradores llenos de refresco y la gente llevándolo en sus carritos fueron la chispa que acabó de encender en Azul un brote psicótico. 

“Yo he estado en voluntariados en Chiapas, vi allá como dejan a la gente sin agua para convertirla en refresco y el resto se la regresan contaminada a una población que muere de enfermedades como la tuberculosis”. 

Azul destapó envases y se empezó a bañar con el agua carbonatada. “Grité que me iba a bañar en la sangre del capitalismo. Me refería al refresco, solo que uno de los envases no era de plástico, no me di cuenta y lo arrojé al piso. Se llenó todo de vidrios y eso lo interpretaron ya como un acto de violencia. Llegaron siete soldados, pero como dije que iba a pagar todo, y lo pagué, me dejaron ir”. 

Su madre le propuso ingresar al Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez, en la CDMX, institución en la que Azul ya había estado internada dos veces antes, a los 18 años y a los 21. 

“Pensamos que estaría mejor en el hospital, pero no sabía lo que me iba a encontrar. Fue una pesadilla”. 

La joven ingresó al Fray Bernardino, el 9 de mayo. Salió este jueves 4 de junio al medio día. Apenas unas horas después, ya en su casa, Azul cuenta a Animal Político su experiencia en un psiquiátrico en tiempos de COVID.

“Por la contingencia hay menos personal, no sé si para que menos gente entre y salga, si porque no quieren arriesgarlos, no sé, pero psicólogos hay muy pocos, uno para cada 30 pacientes. Antes programaban terapias grupales y actividades, ahora solo te encierran y te medican. Sin los psicólogos se ha quitado toda la parte humano del tratamiento y ha quedado solo lo frío de la psiquiatría”. 

Entérate: Cuerpos en lista de espera, en México no hay suficientes crematorios para los miles de muertos por COVID-19

Azul dice que los 28 días que estuvo en el Fray Bernardino vivió una pesadilla, pero una de las peores partes fueron los primeros siete días: la fase de observación. 

“En ese tiempo no te dejan salir a las áreas verdes. No sales para nada del cuarto donde estás. Las veces anteriores cuando estuve hospitalizada, esos días de observación fueron llevaderos por los psicólogos que iban y hablaban conmigo, me ponían actividades lúdicas. No me dejaban ahí encerrada con mi catarsis y mis problemas”. 

Ahora, dice Azul, “era estar encerrada ahí, sin atención. Yo me ponía mal. Protestaba, gritaba consignas, como: liberen a las locas. Un día saqué por las rejas de la ventana una mano para sentir el aire y el sol. No la quería meter y un doctor muy joven me obligó a meterla usando un lubricante sexual para que resbalara entre los barrotes. Me amarraron después de eso”. 

Sobre medidas de seguridad para evitar un contagio, Azul dice que había mucha higiene en la institución, “limpiaban todo muy bien, eso sí. Todo el personal traía siempre cubrebocas pero las enfermas no, nosotras no. Y no había sana distancia. Las camas estaban muy cerca una de otra: yo creo que como a paso y medio. El metro y medio ese que dicen de separación, ese no había”.

Aún así, la joven dice que ella no supo de nadie enfermo ni vio a nadie con síntomas de infección respiratoria. “No, casos de Covid no, pero la salud no es sólo eso. Para procurar la salud de las personas hay que dar una buena atención y ahí no la dan. Además, la pandemia ha sido solo la gota que derramó el vaso, yo creo, se ve que la institución ha decaído. Tienen unas bocinas pequeñas para ponernos música, ni se oyen, la televisión ya no sirve. Te digo, nos encierran, nos medican y sin nada lúdico”. 

Diana Sheinbaum Lerner, coordinadora del área de Discapacidad y Justicia de Documenta AC, dice que durante una epidemia como la que se vive por la Covid-19, los espacios cerrados con personas en confinamiento son bombas de tiempo, donde una vez que entra el virus mitigar el contagio y responder de manera adecuada se torna mucho más difícil

Pero además, las personas internadas en psiquiátricos se encuentran en alta vulnerabilidad ante la pandemia también por la falta de acceso a derechos, como en el caso de Azul, y por el abandono social. 

Lee más: Solo 2 de los 125 municipios del Edomex están libres de COVID; ya son 15,720 casos positivos

“Pese a la gravedad de la emergencia sanitaria, las autoridades no han aplicado las medidas necesarias, ni para evitar contagios ni para garantizar la atención adecuada a las personas en centros de atención a la salud mental”, sostiene Sheinbaum Lerner. 

Por eso, esta organización que trabaja en temas de privación de la libertad en diversos contextos y conoce las carencias de los centros de atención a la salud mental interpuso un amparo.

“Decidimos interponerlo para garantizar que las autoridades de salud tomen las medidas de protección necesarias y que se transparente la información de lo que está sucediendo en estos psiquiátricos,  porque no se ha hablado del tema y hay una necesidad de saber qué está pasando y qué medidas se están tomando”, dice Sheinbaum Lerner.

Documenta interpuso el amparo el 24 de abril, con ocho puntos, y designó como autoridades responsables de llevarlos a la práctica a la Secretaría de Salud federal y al Consejo de Salubridad General.

La respuesta fue que ellos no eran la autoridad responsable, si no que existía una corresponsabilidad de los gobiernos estatales, dado un proceso de descentralización que se dio hace tiempo. La organización civil interpuso entonces un segundo amparo, en el que ahora sí designó como responsables a las secretarías estatales de salud.

Cuando esta organización metió el primer recurso legal no había, al menos documentados, brotes de COVID-19 en hospitales psiquiátricos. Pero en el proceso de la AC por lograr las respuestas de las autoridades de salud respecto a implementar medidas para proteger a los pacientes de un posible contagio, los casos se presentaron.

La organización Yo También, en especifico una de sus integrantes, la periodista Katia D´artigues, documentó un brote en el Hospital Psiquiátrico Dr. Samuel Ramírez Moreno, donde se han registrado 19 contagios y cuatro muertes.

En Hidalgo, Octavio Ibarra, director del Psiquiátrico Villa Ocaranza dio a conocer un brote de COVID-19 que afectó a cuatro pacientes y cuatro empleados.

Documenta ha recabado información, a través de notas en medios locales, de casos de Covid-19 en Chihuahua, en el Psiquiátrico Civil Libertad, donde dos empleados estaban infectados. Y en el Psiquiátrico de Yucatán, donde se reportaron los casos de tres pacientes. 

Todos estos casos se registraron entre el 29 de abril y el 25 de mayo. 

Lee: COVID-19: ¿Por qué primero estimó 6 mil muertes y después hasta 35 mil? Esto dice López-Gatell

Obligados a la respuesta

Fue el 19 de mayo cuando el Juez Segundo de Distrito en Materia Administrativa en la Ciudad de México, Germán Cruz Silva, hizo extensiva la suspensión de plano (ante el amparo de Documenta) para que el Gobierno Federal y los estatales informen e implemente acciones para proteger la vida, la salud y los derechos de personas internadas en hospitales psiquiátricos. 

El juez ordenó que las autoridades protejan el derecho humano a la salud de las personas internadas en hospitales psiquiátricos al garantizar:

1) El suministro básico de higiene personal y de limpieza de espacios, así como medidas de sana distancia.

2) La realización de pruebas de COVID-19 bajo consentimiento expreso de pacientes y personal para detección de posibles casos a efectos de evitar el contagio.

3) La aplicación de los protocolos de prevención sanitaria del virus SARS-CoV2 (COVID-19), conforme a lo establecido por la Secretaría de Salud.

4) La implementación de medidas generales sanitarias eficaces y proporcionales para la prevención y evitabilidad de contagio.

5) Garantizar el apoyo psicoemocional profesional para las personas Internadas. 

6) Realizar las acciones necesarias para que las personas usuarias de los servicios de salud mental, que cuenten con redes de apoyo familiar o social, no sean ingresados a hospitales psiquiátricos de forma involuntaria, frente al posible riesgo para su salud. 

7) Garantizar el contacto de las personas internadas con el exterior, a través de llamadas telefónicas, videollamadas u otras tecnologías de la información y la comunicación.

8) Acceso a la información de pacientes y familiares sobre las medidas implementadas durante la emergencia por COVID-19, en un lenguaje claro y sencillo.

Estas medidas, señaló el juez, deberán aplicarse en los 39 hospitales psiquiátricos del Sistema Nacional de Salud que brindan atención intrahospitalaria y que se encuentran en 25 estados del país.

Con base en documentos emitidas por las autoridades para documentar el grado de cumplimiento al mandato del juez Cruz Silva, la organización Documenta elaboró un semáforo, que hace público este viernes 5 de junio. 

Los criterios para elaborar el semáforo fueron Rojo: no respondió, dijo que no es competente o reportó acciones relacionadas con cuatro o menos de las ocho medidas cautelares. Amarillo: reportó haber implementado acciones relacionadas con al menos cinco o seis medidas cautelares. Verde: reportó haber implementado acciones relacionadas con las siete u ocho de estas medidas.

De los estados en donde hay hospitales psiquiátricos y que debían cumplir con las medidas, 18 están en rojo, 5 en amarillo y solo 3 están en verde: Estado de México, San Luis Potosí y Yucatán.

También están en rojo, por no cumplir las medidas dictadas por el juez o cumplirlas de manera muy parcial, la Secretaría de Salud federal, el IMSS, Cofepris y el Consejo General de Salubridad.

“Salud federal nos dio otra vez la respuesta de que las responsables son las autoridades estatales,  a pesar de que Salud federal administra seis instituciones que brindan atención psiquiátrica:  los hospitales psiquiátricos Juan N Navarro, el Samuel Ramírez, y el Fray Bernardino, además de tres centros comunitarios de salud mental”, explica Sheinbaum Lerner.

En un segundo momento, la Secretaría de Salud sí envió información, pero muy general, señala Documenta, que no sirve para sacarla del rojo.

La repuesta fue que destinó insumos, limitó accesos y actividades no escenciales para evitar contagios, estableció un “comité” para establecer acciones (no precisa cuáles) y que “envió información a hospitales sobre la pandemia”.

El IMSS, por su parte, respondió que es Documenta la responsable de establecer las medidas de prevención para evitar los contagios de Covid en los hospitales psiquiátricos.

En el caso de las secretarías estatales de Salud, la mayoría de las respuestas mencionan acciones generales para la atención ante la emergencia pero no acciones específicas en los hospitales psiquiátricos.

La Secretaría de Salud de Aguascalientes, por ejemplo, envió información referente a que el personal de salud es esencial, por lo tanto debe permanecer en sus puestos de trabajo, pero que se protegerá a los de 60 años y con comorbilidades. Habla además de la implementación de  filtros en cada puerta de acceso y señala que todo servidor público tiene que valorarse medicamente e irse a su casa si tiene síntomas.

“Pero las respuestas están más en función del personal sanitario y no hay información de lo que sucede en específico en los hospitales psiquiátricos ni sobre las medidas especificas de prevención y atención en estos lugares”.

Y en muchos otros casos lo que hacen es pasarse la bolita. “La Secretaría de Salud de Durango dice que la autoridad señalada como responsable –cuenta Sheinbaum Lerner– debería de ser el Consejo de Salubridad General. Se están pasando la bolita, nadie se quiere hacer responsable de la situación”.

Entérate: ‘Pueden ser víctimas invisibles’: así impactan la epidemia y el aislamiento a niñas y niños

Más aún, agrega, “Durango dice que en la etapa 1 de la pandemia, las medidas higiénicas eran responsabilidad de cada una de las personas que querían evitar el contagio de ese nuevo virus y que entonces es irresponsable decir que es la secretaria de salud la responsable u omisa por no  emitir medidas de acciones sanitarias; cuando las personas internas en hospitales psiquiátricos están bajo la tutela del estado”. 

Entre los que ni siquiera se molestaron en entregar información están: Baja California Sur, Chihuahua, Zacatecas, Nuevo León, Michoacán, Hidalgo, Veracruz y Chiapas. 

Respecto a los Lineamientos generales para la mitigación y la prevención de Covid-19 en los hospitales psiquiátricos, emitidos por la Secretaría de Salud, el pasado 26 de mayo, Sheinbaum Lerner dice que son todavía muy generales. “Son un cumplamos con esto ahora que se está visibilizando, y ya, pero es algo muy general y no es suficiente”.

Lo que se necesita para avanzar, sostiene, es un informe, una radiografía muy concreta de la situación, “en términos de contagios y fallecimientos, y medidas que se están tomando en los hospitales psiquiátricos, qué está pasando con las personas que están ahí internadas, se están moviendo, se les está trasladando a espacios, cuántos duermen en un mismo cuarto, si comparten baños, si hay espacios de convivencia, si hay visitas o no, el personal de salud con qué recursos de protección cuenta, si ese personal se redujo, si hay ingresos o no y bajo qué mecanismos se están haciendo. De todo eso no se sabe casi nada”, denuncia Sheinbaum Lerner.

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