Marinos torturaron y abusaron sexualmente de 15 personas en Villahermosa, Tabasco: CNDH
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Marinos torturaron y abusaron sexualmente de 15 personas en Villahermosa, Tabasco: CNDH

De acuerdo con la CNDH, elementos de la Marina retuvieron y torturaron por más de 30 horas a 15 personas en Tabasco, en agosto de 2011. Cuatro de ellas, mujeres, fueron víctimas de abuso sexual.
Cuartoscuro
20 de febrero, 2019
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El 27 de agosto de 2011, elementos de la Marina llevaron a cabo un operativo contra un grupo criminal en Villahermosa, Tabasco, en el que 15 personas fueron detenidas; sin embargo, no fueron puestas a disposición de la autoridad ministerial de inmediato, sino que fueron trasladados a las instalaciones navales, donde los golpearon, amenazaron y retuvieron por más de 30 horas, hasta que fueron trasladados a Veracruz.

Los hechos fueron documentados por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en la Recomendación 18VG, organismo que constató que, además de haber sido golpeados, una de las víctimas fue herida de bala en la pierna derecha por los marinos, y a pesar de ello permaneció bajo su custodia hasta que fue entregada a sus familiares.

Los elementos de la Marina informaron que las víctimas fueron detenidas por los delitos de delincuencia organizada, acopio de armas, contra la salud en la modalidad de producción de narcóticos, posesión de mariguana y cocaína y posesión de cartuchos de armas exclusivas de las fuerzas armadas.

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Cuatro detenidas, víctimas de abuso sexual

Una de las víctimas, una mujer que estaban en la zona donde los marinos realizaban el operativo debido a que se esperaba una entrevista de trabajo para un puesto de limpieza, fue detenida, golpeada y abusada sexualmente.

La mujer narró que los elementos navales la golpearon en diversas partes del cuerpo y comenzaron a cuestionarla por armas y drogas, sin que ella entendiera a lo que se referían.

En la Recomendación 18VG, la CNDH detalló que la mujer declaró que un hombre le tocó los senos por debajo de su blusa y brasier y le dio bofetadas. “Sintió cómo ese sujeto le metía los dedos a su vagina como cinco veces, ella le decía que la dejara y él le respondía ‘a callar’”.

Otro hombre le dio toques eléctricos mientras se encontraba desnuda con los ojos vendados y escuchó que le tomaron fotografías. Después la llevaron al baño, donde otra persona la amenazó “para que dijera que sí trabajaba con los malos”.

Durante las 30 horas en que la víctima estuvo detenida solo comió un taco que le ofrecieron los marinos junto con una toalla sanitaria, pues ella refirió que se encontraba en su periodo menstrual.

Una vez que le quitaron la venda de los ojos y la pusieron a disposición de la entonces Procuraduría General de la República, la mujer decidió no denunciar que había sido víctima de abuso sexual “por temor”.

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Una segunda mujer refirió haber sido víctima de abuso sexual: al ser detenida, le vendaron los ojos y le pusieron un arma en la cabeza para obligarla a firmar un documento. Un marino la amenazó y metió a su vagina un objeto que no pude identificar.

Después de esto, la golpearon y amenazaron para que no fuera a denunciar el abuso sexual.

Otra mujer, también detenida, narró que los marinos la insultaron y tocaron sus senos y nalgas, una vez en la camioneta donde la trasladaron, introdujeron una mano en su vagina, y entre los elementos se instaron a violarla. Cuando la bajaron del vehículo, le colocaron una bolsa en la cabeza, lo que la hizo desmayar.

En un segundo traslado nuevamente fue violada y golpeada, además de que le dieron choques eléctricos en sus pechos y vagina.

Una cuarta mujer detalló que fue detenida cuando estaba a bordo de un taxi, y que al ser subida a la camioneta de la Marina, los elementos navales le pegaron con un tubo, la metieron en agua, orinaron en su boca y le lastimaron los pezones.

Actos de tortura

De acuerdo con la CNDH, los marinos refirieron en el parte informativo de una de las averiguaciones previas de los detenidos que el motivo por el que tardaron 30 horas en presentarlos ante el ministerio público fue porque “en el trayecto por carretera de Villahermosa a Veracruz una de las tres unidades de transporte oficial sufrió una falla mecánica”.

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Los marinos negaron categóricamente haber herido y detenido a una de las víctimas, y también el haber llevado a las 15 a las instalaciones de la dependencia en Villahermosa y Veracruz “a torturarnos física y psicológicamente”.

Con respecto a la víctima que fue herida de bala, la CNDH determinó que este fue lesionado por los elementos navales al momento en que corrió para evitar ser detenido durante el operativo, y luego del disparo se la llevaron “con rumbo desconocido”.

La CNDH documentó que 12 de las víctimas “padecieron por parte de sus aprehensores de métodos de tortura y maltrato, consistentes entre otros en: posiciones forzadas, quemaduras, choques eléctricos, asfixia, heridas, negación de alimentos y agua, humillaciones, amenazas y negación de autorización para orinar o defecar.

Uno de los detenidos señaló que, luego de la detención, las víctimas fueron subidas a una camioneta, donde les ponían bolsas de plástico en la cabeza, y cuando perdían el conocimiento los reanimaban con bofetadas y golpes en el pecho.

Otro narró que una vez detenido fue llevado a unos sanitarios públicos, donde fue cuestionado por el “nombre de su comandante”, y al no responder lo golpearon en diversas partes del cuerpo, lo trasladaron a un segundo lugar donde no le dieron comida, agua ni le permitieron ir al baño y fue golpeado en la espalda y testículos.

A otra víctima le cubrieron el rostro con su playera, lo esposaron y tiraron boca abajo en la camioneta, le amarraron los pies y luego lo golpearon en las nalgas tan fuerte que se desmayó.

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Semar asegura que “les marcó el alto” y no respondieron

Sobre el caso, la Secretaría de Marina (Semar) dijo a la CNDH qu la detención se dio luego de que marcaron el alto a dos personas, y estos hicieron caso omiso. En ese hecho detuvieron a las 15 personas.

De acuerdo con la Semar, en el trayecto de traslado de los detenidos “las unidades oficiales sufrieron averías”, lo que retrasó el operativo, y señaló que las víctimas fueron presentadas ante el ministerio público “en las mismas condiciones físicas en que se les encontró”.

Por estos hechos, la CNDH recomendó al secretario de la Marina que se repare el daño a las 15 víctimas y que el Órgano de Control Interno de la Semar inicie carpetas de investigación contra los agentes navales que intervinieron en el operativo, así como sus cadenas de mando.

También recomendó que se incorporen copias de la Recomendación 18VG en los expedientes personales de cuatro funcionarios para dejar constancia de las violaciones a derechos humanos en que incurrieron, y que se capacite al personal de la Marina en esta materia, especialmente acerca de erradicación de la tortura, uso excesivo de la fuerza y perspectiva y equidad de género.

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Qué es el 'efecto Matilda' que invisibiliza a las mujeres en la ciencia

Existe un prejuicio sistemático en contra de reconocer sus logros y cuyo trabajo a menudo se atribuye a sus colegas masculinos. El "efecto Matilda" responde a este fenómeno y una campaña busca visibilizarlo y revertirlo.
8 de marzo, 2021
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Fotografía del libro de cuento de @NoMoreMatildas

@NoMoreMatildas
¿De qué se trata el “efecto Matilda”?

“¿Te imaginas qué hubiera pasado si Einstein habría nacido mujer? Probablemente hoy no sabríamos quién es Einstein”.

Con esta pregunta disparadora y una respuesta para la reflexión, comienza la campaña “No more Matildas” (No más Matildas), impulsada por la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT) de España.

La iniciativa -que empezó en el país europeo en enero y ya traspasa fronteras traducida a varios idiomas- busca concientizar a la sociedad sobre la poca visibilidad que tienen las mujeres en el ámbito científico.

También pretende recuperar los nombres de las mujeres de la ciencia que fueron silenciados y olvidados, llevándolos a los libros escolares con la idea de despertar ejemplos y la vocación científica de las niñas.

“Ya iba siendo hora que se recuperen tantas figuras perdidas, no solo porque es de justicia histórica, sino porque pueden ser modelos que cambien para siempre la percepción que tienen las niñas acera de la ciencia y lo adecuadas que son para ellas”, le dice a BBC Mundo Carmen Fenoll, presidenta de AMIT.

Pero ¿por qué les dicen Matildas a las mujeres de diferentes ámbitos de la ciencia que fueron silenciadas? ¿Quién empezó a llamarlas así?

“Efecto Matilda”

Este fenómeno de suprimir la contribución de las mujeres en el desarrollo de inventos o en la investigación, y también el reconocimiento frecuente de su trabajo a sus colegas masculinos no es nuevo. Ha pasado durante siglos.

Una de las primeras mujeres en denunciarlo públicamente fue Matilda Joslyn Gage, una sufragista y abolicionista de finales del siglo XIX en Estados Unidos que luchó por los derechos de las mujeres y de las minorías.

Matilda Joslyn Gage

Getty Images
Matilda Joslyn Gage fue una de las primeras que denunció la invisibilidad de las mujeres en la ciencia.

Ella escribió un ensayo publicado en 1883 con el nombre Woman as an inventor (“Mujeres inventoras”) en el que describe este fenómeno pero no le pone un nombre.

“Aunque la educación científica a la mujer le fue negada enormemente, algunos de los inventos más importantes del mundo se deben a ella”, escribió enumerando varios ejemplos.

Sin embargo, “la proporción de inventores femeninos (con patentes) es mucho menor que la de masculinos, lo que se debe al hecho de que la mujer no posee la misma de libertad que el hombre“, analizó Gage en el artículo publicado en la revista The North American Review.

Ella fue víctima de ese mismo efecto que denunciaba. No porque fuera una inventora opacada por un hombre que le robara crédito sino porque fue silenciada por sus colegas y no reconocida debidamente por la historia, opinan investigadores.

Gage era una ferviente luchadora del derecho al voto de las mujeres y, sin embargo, fue apartada por sus propias compañeras feministas Susan B. Anthony o Elizabeth Cady Stanton (con quién escribió History of Woman Suffrage) y escasamente recordada en la historia del movimiento.

“Se pelearon y luego, cuando se escribió la historia, se eliminó a Matilda (…) Ella no recibió crédito”, dice Margaret W. Rossiter, la historiadora científica estadounidense que acuñó la expresión “efecto Matilda”.

Ilustración de una científica con una brújula.

@NoMoreMatildas
Aún existen muchos estereotipos que alejan a las mujeres de la ciencia.

Rossiter, quien es profesora retirada de la Universidad Cornell, de Estados Unidos, dedicó toda su vida a buscar nombres perdidos de mujeres científicas no documentadas en los libros. Y escribió tres. “Mientras más buscaba, más encontraba”, asegura.

En su investigación, observó que este patrón de invisibilidad femenina se repetía una y otra vez en la ciencia.

Desde el hecho de que los hombres toman el crédito del trabajo de las mujeres, que las mujeres no ganan tantos premios como ellos, que no consiguen empleo en campos científicos o que son recluidas.

Claro que hay nombres conocidos como la doble Premio Nobel Marie Curie. “Ella era notable, pero era la excepción”, advierte Rossiter.

Así en 1993 la historiadora decidió que este efecto de invisibilizar a las mujeres debería tener el nombre de Matilda Gage y lo escribió en un artículo académico.

“Fue más como una broma, pero llamó la atención de todo el mundo, lo cual es sorprendente”, cuenta en una conversación telefónica con BBC Mundo.

“Microdesigualdades”

La desigualdad de género no es una novedad. Hasta hace no mucho tiempo, las mujeres en países occidentales no tenían derecho a estudiar en una universidad, por ejemplo.

Y pese a que esto ya no es así, hay muchas inequidades y prejuicios que siguen vigentes en la sociedad.

Marie Curie.

PA Media
La científica Marie Curie es la excepción al “efecto Matilda”.

“En muchas disciplinas científicas no es fácil entrar, tampoco hay modelos para las propias universitarias y las aguerridas interesadas que se animan a hacerlo pueden encontrarse con entornos que son bastante hostiles, muchas veces de un modo subconsciente o no explícito”, describe Fenoll.

“Los estereotipos que hay acerca del papel que juegan las mujeres en la ciencia siguen estando: ‘las mujeres son menos brillantes’, ‘las mujeres se esfuerzan menos’; ‘está bien que las mujeres estén en los equipos de investigación, pero los que son brillantes normalmente son ellos'”, enumera.

A nivel global, las mujeres son menos de un tercio de los investigadores y solo el 3% de Nobel en ciencia han sido otorgados a mujeres, señala la Organización de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres en un estudio de septiembre de 2020.

“Para la región de América Latina y el Caribe, en 2017, del total de investigadores en ingeniería y tecnología, solo el 36% eran mujeres en Uruguay; el 26%, en Colombia; el 24%, en Costa Rica; el 17%, en El Salvador; en Honduras el 21,5%; y en Bolivia y Perú alrededor del 19%”, añade el reporte.

Según la presidenta de la AMIT, en el mundo científico español hay solo entre un 20 y 25% de mujeres.

Y con la pandemia este número se agravó. “El 40% de las científicas tuvo que dedicar bastante tiempo a los cuidados de los hijos y a veces al de sus padres, contra solo el 15% de los hombres”, añade Fenoll, citando fuentes del Ministerio de Ciencia e Innovación de España.

Entre las disciplinas donde hay menos mujeres están las ciencias más duras y las tecnologías, como matemática, física, informática y el desarrollo de la inteligencia artificial.

Fenoll ve una probable explicación de este escaso número es el perjuicio.

Una parte importantísima del problema es la percepción que tiene la sociedad de que las niñas son peores en matemáticas, que no tienen visión espacial, que son incapaces… Y si son capaces, se piensa que no les va a ir bien. Si eso te lo están diciendo en tu casa o en el colegio continuamente terminas creyéndotelo”, opina.

Ilustración de una científica con hombres detrás.

@NoMoreMatildas
Si hay menos mujeres en la ciencia, también hay pocas mujeres en la toma de decisiones.

“Hay menos mujeres tomando las decisiones. Claro que no todo el mundo quiere estar en la cúspide, pero no me creo que de entrada las mujeres prefieran no llegar a ser catedráticas”, afirma.

“Hay muchas microdesigualdades, por sí solas ninguna de ellas es suficiente para explicar lo que pasa pero cuando todas se suman terminan siendo determinantes”.

“No encajaba”

El movimiento #NoMoreMatildas no solo está respaldado por científicas, sino por escritoras, instituciones y medios de comunicación.

La iniciativa incluye la publicación gratuita de cuentos sobre Einstein, Fleming y Schödinger, como si hubiesen sido mujeres, y biografías de científicas reales como la geóloga danesa Inge Lehmann, la bióloga estadounidense Bárbara Mcclintock y la química británica Rosalind Franklin, por nombrar algunas.

Ilustración científica.

@NoMoreMatildas
“Hay muchas microdesigualdades” en la ciencia, dice Carmen Fenoll, presidenta de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT) de España.

La campaña busca visibilizar e inspira a las niñas a que persigan carreras científicas.

“No se dejen intimidar por las científicas famosísimas. La mayoría de las científicas no somos famosas, somos personas normales que hacemos un trabajo que nos gusta mucho”, dice Fenoll.

La historiadora científica Margaret Rossiter también alienta a las niñas a que sigan sus pasiones científicas.

“Siempre me dijeron que no encajaba. Y pensé. Entonces eso es algo bueno. Yo no quiero encajar. No es mi objetivo en la vida”, afirma.

“¡Sigue adelante, no sabes lo que depara el futuro! Y si los niños aún dicen que las niñas no pueden estudiar matemáticas. Deberías responder: ‘¡Oye, lo hacemos igual de bien!'”.


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