Nuevo récord de violencia en enero: 2 mil 928 homicidios y 164 víctimas de secuestro
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Nuevo récord de violencia en enero: 2 mil 928 homicidios y 164 víctimas de secuestro

Los asesinatos crecieron en 17 estados, ya en el segundo mes del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. La Ciudad de México y Nuevo León tuvieron los mayores incrementos.
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20 de febrero, 2019
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Enero de 2019 fue el enero más violento del que haya registro. Con un total de 2 mil 928 víctimas de homicidio y feminicidio, es el enero con más asesinatos desde que se registran oficialmente los casos. Pero además de ello, enero registró 140 casos de secuestro con 164 víctimas, que también es la cifra más alta en este delito para un primer mes de año.

Los datos oficiales de incidencia delictiva publicados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) muestran un alza en los registros de homicidios en 17 estados del país, siendo los casos más dramáticos el de la Ciudad de México y Nuevo León, con repuntes superiores a 100%.

La información arroja que en enero se registraron 2 mil 452 carpetas de investigación de homicidio doloso, con un saldo de 2 mil 853 víctimas. A ello se suman 70 carpetas de investigación por feminicidio, con 75 mujeres asesinadas. En total son 2 mil 928 víctimas.

Lo anterior significa que durante el mes de enero fueron asesinadas en promedio 94 personas al día, entre mujeres y hombres. O lo que es lo mismo: casi cuatro personas asesinadas por hora.

Las carpetas de investigación de homicidio doloso abiertas en enero representan una tasa de 1.94 casos por cada 100 mil habitantes. Esto equivale a un incremento en la tasa de homicidios del 11.5%, en comparación con la tasa de homicidios de enero de 2018, que fue de 1.74 casos.

Hasta antes de enero de 2019, el enero más violento en cuanto a homicidios había sido justamente enero de 2018. Y de ahí hay que remontarse a enero de 2011, en el contexto de la lucha contra el narcotráfico del sexenio de Felipe Calderón, cuando la tasa de homicidios de enero había sido de 1.58 casos. La tasa de homicidios de este enero, en comparación con la de aquel 2011, es 22.7% superior.

Los datos también muestran que el incremento de homicidios en enero de 2019 no es aislado. De hecho se trata del cuarto enero consecutivo en que los asesinatos se incrementan. En enero de 2015 el país registró un piso de 0.98 casos de homicidio por 100 mil habitantes. Para 2016 creció a 1.16, en enero de 2017 llegó a 1.54; en enero de 2018 a 1.74; y en enero de 2019 a los ya referidos 1.94 casos.

Lo anterior significa que, de enero de 2015 a enero de 2019, los asesinatos se han disparado 98%.

En el caso específico de los feminicidios, el número de víctimas registradas en enero (75) es el mayor desde enero de 2015, en que comenzó a registrarse este delito. En este periodo el número de víctimas de feminicidio en los meses de enero se ha duplicado. No obstante hay que recordar que varios estados comenzaron a tipificar homicidios apenas en los últimos dos años.

Más de la mitad de estados, al alza

En enero los homicidios dolosos crecieron en 17 de las 32 entidades federativas. El incremento más alto es el de Ciudad de México, donde se registraron 156 víctimas de este delito que, en comparación con las 71 de enero de 2018 representan un alza del 156%. Este incremento es todavía mayor que el que mostraban los nuevos datos abiertos del gobierno capitalino, donde se advertía un repunte de 80% de homicidios, como se publicó en esta nota.

El gobierno de la ciudad que ahora encabeza Claudia Sheinbaum ha reconocido que heredaron una tendencia creciente de índices delictivos. No obstante, la Procuraduría local también acusó que en años anteriores se manipularon dolosamente cifras delictivas para registrar menos ilícitos de los que realmente se cometían.

Leer: Gobierno anterior clasificó mal 29 mil delitos para simular baja criminalidad en CDMX, acusa Procuraduría

Los homicidios dolosos registrados en enero no solo se duplicaron en Ciudad de México, sino también en Nuevo León, donde la cifra fue de 93 víctimas que, comparadas con las 45 de enero de 2018, es un incremento de 106%.

El resto de los estados donde las víctimas de homicidio doloso crecieron en enero son Quintana Roo, con un alza de 77.5%; Jalisco con 73.1%; Sonora con 58.3%; Hidalgo con 40%; Morelos con 30.3%; Chiapas con 25%; Guanajuato con 23.6%; Oaxaca con 22.6%; Chihuahua con 20.4%; Zacatecas con 18.4%; estado de México con 16.9%; Michoacán con 16.2%; Tabasco con 14.2%; Baja California con 8.7%; y Coahuila con 3.4%.

En tanto las cinco entidades con las tasas más altas de homicidio en enero son Colima, con 7.65 casos por cien mil habitantes; Baja California con 6.33 casos; Chihuahua con 4.13; Guerrero con 3.90, y Guanajuato con 3.75.

Récord también en secuestros

Otro delito grave que llegó a niveles récord para un primer mes de año fue el secuestro. Las procuradurías y fiscalías del país reportaron en enero la apertura de 140 carpetas de investigación con 164 víctimas.

En números absolutos no hay un enero con mayor cantidad de secuestros por lo menos desde 1997. En comparación con enero de 2018, cuando se reportaron 76 carpetas de investigación por secuestro, se trata de un incremento de 84.2%. Y si la comparación se hace por tasas el incremento es de 83.3%.

Hasta antes de este año el enero con más secuestros registrados había sido enero de 2013, con 134 casos, lo que equivale a una tasa de 0.11 casos. Es una tasa similar a la de este año, dado que en 2013 la población en el país era menor.

Para encontrar un mes en general con más secuestros que enero de 2019 hay que remontarse hasta febrero de 2014, cuando se registraron 146 averiguaciones previas por este delito.

La entidad federativa con la mayor tasa de secuestro en enero de 2019 fue Veracruz con 0.49 casos por cien mil habitantes. Le sigue Morelos con 0.40 casos, y Colima con 0.26 casos.

Subregistro en datos de AMLO

Los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública confirman un subregistro en la nueva estadística de homicidios dolosos que reporta diariamente el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

De acuerdo con dicha estadística, el acumulado de víctimas de homicidio doloso en enero fue de 2 mil 326 casos, que equivalen a un promedio diario de 75 casos.

Pero los datos del SESNSP muestran que en enero la cifra de víctimas de homicidio doloso ascendió a 2 mil 853, un promedio diario de 92 casos. Son 527 víctimas de homicidio más que las reportadas por el gabinete de López Obrador.

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Los muertos vivientes de India: ‘Me miraron como si fuera un fantasma’

Una persona muerta lógicamente no puede poseer tierras. En India, podrías perderlo todo si te sacan un certificado de defunción.
2 de septiembre, 2021
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Si estás muerto, no es posible que puedas poseer tierras.

Esta es una simple lógica que ha generado innumerables casos de personas registradas como muertas y despojadas de sus propiedades en India. Y muchos han descubierto que es muy poco lo que pueden hacer al respecto, según escribe Chloe Hadjimatheou de la BBC.

Padesar Yadav está vivo y en forma, por eso fue una gran sorpresa para él descubrir que, según un papel, está muerto.

A finales de los años 1970, después de la muerte de su hija y de su yerno, inesperadamente tuvo que criar a sus dos nietos.

Para pagar su crianza y educación, vendió unas tierras que había heredado de su padre en el pueblo donde nació.

Pero unos meses después recibió una extraña llamada telefónica.

“El hombre al que le había vendido la tierra me llamó para decirme que había un caso legal en mi contra”, recuerda.

“Dijo que mi sobrino les había dicho a todos que yo había muerto y que un impostor había vendido la tierra”.

Yadav viajó inmediatamente desde Calcuta, donde vive ahora, a la aldea en el distrito de Azamgarh en Uttar Pradesh, en el centronorte de India. Cuando llegó, la gente se mostró sorprendida al verlo.

“Me miraron como si estuvieran viendo un fantasma y dijeron: ‘¡Tú estás muerto! ¡Ya te hemos hecho rituales de duelo!'”

Yadav dice que él y su sobrino tenían una relación cercana y que el joven solía ir a visitarlo cuando viajaba a la ciudad.

Pero las visitas cesaron cuando Yadav le informó que planeaba vender la tierra familiar.

Luego se enteró de que su sobrino estaba reclamando la tierra como su herencia y Yadav se enfrentó a él.

“Dijo: ‘Nunca he visto a este tipo en mi vida. Mi tío está muerto’. Yo estaba en shock'”, cuenta Yadav.

“Le dije: ‘Estoy parado aquí, vivo, justo frente a ti, ¿cómo no puedes reconocerme?‘”.

La Asociación de Muertos Vivientes

Yadav dice que lloró durante días, pero luego se recompuso y llamó a la Asociación de Muertos Vivientes de India.

Lal Bihari Mritak envuelto en una pancarta de la Asociación de Muertos Vivientes

BBC
Lal Bihari Mritak envuelto en una pancarta de la Asociación de Muertos Vivientes.

La organización es dirigida por Lal Bihari Mritak, un hombre de unos 60 años que algo sabe acerca de ser declarado muerto: vivió un tercio de su vida como alguien que supuestamente había fallecido.

Bihari proviene de una familia extremadamente pobre.

Nunca aprendió a leer ni a escribir porque lo enviaron a trabajara los 7 años a una fábrica de vestidos saris. Cuando tenía 20 abrió su propio taller textil en una ciudad vecina, pero necesitaba un préstamo para poner en marcha el negocio y el banco le pedía una garantía.

Fue a la oficina del gobierno local en su aldea, Khalilabad, también en el distrito de Azamgarh, con la esperanza de obtener las escrituras de la tierra que había heredado de su padre.

El contador del pueblo buscó su nombre y encontró los documentos, pero también halló un certificado de defunción que decía que Lal Bihari estaba muerto.

De nada sirvió el reclamo de Bihari, quien alegaba que no podía estar muerto porque estaba parado allí.

“Aquí en estos documentos, en blanco y negro, dice que estás muerto“, le dijeron.

Cuando se registró la muerte de Bihari ante la autoridad local, la tierra y las propiedades que había heredado de su padre habían pasado de él a la familia de su tío.

Hasta el día de hoy, Bihari asegura que no tiene claro si fue un error administrativo o si su tío lo estafó.

En cualquier caso, Bihari estaba arruinado. Tuvo que cerrar su taller y su familia quedó desamparada.

Pobres, analfabetos y de castas bajas

Pero Bihari no estaba dispuesto a rendirse y aceptar su supuesta muerte sin luchar, y pronto se dio cuenta de que no estaba solo. Personas en todo el país estaban siendo estafadas por familiares que las declaraban muertas para apoderarse de sus tierras.

Fue así que Bihari creó la Asociación de Muertos Vivientes para unir a todas estas personas y comenzó una campaña para llamar la atención sobre su difícil situación.

Según una estimación, hay 40.000 muertos vivientes solo en el estado de Uttar Pradesh, la mayoría de ellos pobres, analfabetos y de castas bajas.

Bihari le agregó el sufijo mritak a su nombre, que significa “el difunto”, y pasó a llamarse “el difunto Lal Bihari”.

Junto a otros en su situación, organizó protestas para llamar la atención de los medios. Pero nada de esto fue suficiente para hacer que su estatus cambiara.

Lal Bihari Mritak (derecha) en 2015, con un granjero declarado muerto por su hermano.

Getty Images
Lal Bihari Mritak (derecha) en 2015, con un granjero declarado muerto por su hermano.

Luego decidió presentarse a las elecciones nacionales y logró que el nombre de un muerto apareciera en la boleta electoral.

Cuando eso no fue suficiente para convencer a las autoridades de que estaba vivo, casi se suicida tras hacer tres huelgas de hambre.

Finalmente, desesperado, decidió violar la ley secuestrando al hijo de su tío. Esperaba que la policía lo arrestara y, al hacerlo, se viera obligado a aceptar que estaba vivo; después de todo, no se puede arrestar a un hombre muerto.

Pero la policía se dio cuenta de lo que estaba intentando hacer y se negó a involucrarse.

Al final, Bihari encontró justicia no como resultado de sus propios esfuerzos, sino gracias al mismo sistema que le había cambiado la vida.

Un nuevo magistrado de distrito en Azamgarh examinó su caso nuevamente y decidió que, 18 años después de que lo declararan muerto, Lal Bihari estaba vivo.

Ver su propiedad a través de una cerca

Bihari señala que a través de su Asociación de Muertos Vivientes ha apoyado a miles de personas en toda India que han enfrentado situaciones similares.

Muchos de ellos, cuenta, no han tenido tanta suerte como él. Algunos se han suicidado después de perder la esperanza y pasar años luchando por su caso, mientras que otros murieron de verdad antes de que lograran probar que no estaban muertos.

Tilak Chand Dhakad está apenas empezando su lucha. Actualmente, el hombre tiene 70 años y cuando visita la tierra de cultivo en Madhya Pradesh donde creció, tiene que mirarla a través de una cerca.

El anciano tiene muchos problemas de salud y sabe que es posible que no viva lo suficiente como para volver a caminar por esos campos.

Más joven, Dhakad se mudó a la ciudad con la esperanza de obtener una mejor vida para sus hijos y mayores ingresos. Mientras estaba fuera, le alquiló sus tierras a una pareja.

Tilak Chand Dhakad

BBC
Tilak Chand Dhakad.

Fue cuando regresó al pueblo para firmar unos documentos que descubrió que ya no era el dueño de las tierras porque supuestamente había fallecido.

“El funcionario de la oficina de la autoridad local me dijo que estaba muerto. Pensé: ‘¿Cómo pudo pasar eso?’. Estaba muy asustado”, recuerda.

Dhakad afirma que pronto descubrió que la pareja casada a la que le había estado alquilando la tierra lo había registrado como muerto. La esposa había ido a la corte haciéndose pasar por su viuda y asegurando que estaba feliz de ceder la tierra.

Cuando la BBC se puso en contacto con la pareja a la que Dhakad acusa de adueñarse de su propiedad, la respuesta fue que no deseaban responder a ninguna pregunta.

Anil Kumar, un abogado que ha peleado varios casos de muertos vivientes, estima que en Azamgarh, la provincia donde vive Lal Bihari, debe haber al menos 100 personas que han sido declaradas muertas prematuramente.

Cada caso es complejo, afirma. A veces hay errores administrativos, otras veces se soborna a los funcionarios públicos para que redacten certificados de defunción falsos.

Shaina NC, portavoz del gobernante Partido Popular Indio (BJP), le dijo a la BBC que el gobierno actual ha sido muy diligente en hacer cumplir la legislación para combatir la corrupción.

“En un país tan grande y diverso como India, podría haber algunos casos sueltos que surgen una y otra vez, pero la mayoría (de la gente) está protegida por el buen gobierno del primer ministro, Narendra Modi”, agregó.

“Si hay un caso de corrupción, hay suficientes disposiciones en el Parlamento para asegurarse de que los perpetradores sean puestos a prueba”.

Pero Anil Kumar dice que cuando estos casos son el resultado de una estafa, la justicia puede ser difícil de lograr.

En un caso que defendió, le tomó seis años probar que su cliente estaba vivo, y más de 25 años después, todavía está esperando un veredicto contra el hombre que supuestamente había declarado muerto a su cliente.

“Si este tipo de casos se aceleraran para que el criminal sea castigado, infundiría miedo en la gente y evitaría este tipo de delitos”, señala Kumar.

El pastel de cumpleaños falso

Han pasado más de 45 años desde que Lal Bihari Mritak fue declarado muerto y más de dos décadas desde que logró demostrar que estaba vivo.

Pero todavía organiza, todos los años, una fiesta de cumpleaños, con invitados sentados alrededor de un gran pastel. A medida que el cuchillo corta el glaseado, a sus invitados les queda claro que es solo una caja de cartón decorada, un truco.

Lal Bihari Mritak y su pastel de cumpleaños.

BBC
Lal Bihari Mritak y su pastel de cumpleaños.

“Por dentro está totalmente vacío. Así también son algunos funcionarios del gobierno: vacíos e injustos“, denuncia.

“No corté este pastel para celebrarlo. Es un resumen de la sociedad en la que vivimos”.

Bihari indica que todavía recibe llamadas de personas de todo el país que quieren su consejo y su ayuda para demostrar que están vivos, pero con 66 años está perdiendo fuerzas y ​​ahora está contemplando retirarse de la lucha.

“Ya no tengo el dinero ni la energía para dirigir la Asociación de Muertos Vivientes”, agrega, “y no hay nadie que se haga cargo de ella”.

Él siempre ha esperado que los medios nacionales defiendan a los desposeídos y que el gobierno tome medidas drásticas contra los que aceptaban sobornos, pero esto no ha sucedido.

El hombre que pasó 18 años de su vida tratando de demostrar que está vivo algún día realmente estará muerto, sin haber logrado los cambios por los que luchó por mucho tiempo.

Piyush Nagpal, Ajit Sarathi y Praveen Mudholkar reportaron desde el terreno.


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