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Cuartoscuro Archivo

Ataques contra migrantes se disparan en Tabasco: 292 casos en 2 meses

La organización civil La 72 de Tenosique registró, solo en enero pasado, 166 agresiones a migrantes; 186% más que en enero de 2018.
Cuartoscuro Archivo
26 de marzo, 2019
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El albergue La 72, organización civil defensora de migrantes, y la Red Todos los Derechos para Todas y Todos (Red TDT), denunciaron un boom de ataques en la frontera sur de México, específicamente en las zonas próximas a Tenosique, en Tabasco, donde solo en el mes de enero las agresiones a migrantes indocumentados se dispararon un 186%.

Ante este repunte de ataques, las organizaciones acusaron tanto al nuevo Gobierno Federal, como a las autoridades locales y estatales de Tabasco, de mostrar “una indolencia total” ante la problemática, y de carecer de políticas públicas para proteger a los migrantes.

Leer >> En México también separan menores migrantes de sus familias; los deportan sin proteger sus derechos: UNICEF

Hasta el momento, critican las organizaciones, la respuesta de las autoridades ha sido “burocracia, simulación, y la criminalización de las personas defensoras de derechos humanos”.

La Secretaría de Gobernación, por su parte, rechazó que haya simulación, y argumentó que los migrantes ya pueden acceder a múltiples programas, como el de visado por razones humanitarias, para adentrarse en el país de manera legal y sin tener que recurrir a las redes de tráfico de personas.

No obstante, las agresiones no se detienen. Por el contrario, señala La 72, en lo que va de 2019 se dispararon los casos como el de David; migrante guatemalteco que narra para Animal Político la agresión que sufrió él y sus compañeros, a partir de la cual denunció su caso ante la Fiscalía especializada de Tabasco.

“Si das un paso más, te mato”

En tres segundos, David salvó la vida tres veces. Las tres veces que, con los ojos cerrados, escuchó crack, crack, crack, pero ninguna bala salió de la boca del viejo revolver que le besaba la frente.

Eran alrededor de las 14.30 horas, de un día cualquiera del pasado mes de febrero, en una carretera solitaria y rodeada de vegetación salvaje del estado de Tabasco, en el sureste mexicano.

David, guatemalteco de 25 años y chofer de combis, llevaba apenas unas horas como migrante indocumentado en México, desde que la noche anterior cruzó ilegalmente por el lado de El Ceibo, junto a otros cuatro migrantes, entre ellos, un menor de 14 años.

Hasta ese momento, cuenta David, todo marchaba de maravilla. Cruzar Guatemala no había sido problema. Y en México, durante las primeras horas de caminata, solo vieron montes y una inmensa vegetación selvática.

-Más que migrantes -reflexiona David-, parecíamos un grupo de amigos. Íbamos todo el rato haciéndonos bromas.

Pero, paradójicamente, todo se torció en una curva.

El grupo, que salió a la carretera en busca de algún local que vendiera agua, se había estirado. Dos de los migrantes se adelantaron medio kilómetro, y David se quedó rezagado junto a Gerson y Miguel, el menor de 14, que lo esperaron mientras se cambiaba los tenis por otros que traía en la mochila.

En ese momento, ninguno lo sabía. Pero estaban cerca del municipio Emiliano Zapata, a tan solo 120 kilómetros de la frontera guatemalteca.

David caminaba por el lado opuesto al sentido de los pocos carros que transitaban por el lugar, cuando en el otro extremo, junto al monte, vio a un tipo agachado y escondido entre unos arbustos.

-¡Eh raza! -les gritó-. Tengan cuidado, que ahí está la migra. Jálense para acá.

David cuenta que dudó. Era su primera vez como migrante y confiensa que, inocente, pensó que aquel tipo de estatura baja -no pasaba del metro sesenta-, y que vestía una pantaleta, tenis, y una playera, era también un migrante que quería ayudarles para que no los capturara la migra mexicana.  

Por si las dudas, el guatemalteco miró a Gerson, y éste le hizo un gesto para que no se detuviera. Pero, al pasar la curva, el supuesto migrante se puso un gorro negro sobre la cabeza, se acercó a media carretera, y sacó un revolver.

-Si das un paso más, te mato.

El adolescente de 14 años entró en pánico y se aferró a Gerson, que detuvo el paso en seco. Tembloroso, David cruzó la carretera y se acercó al asaltante para ofrecerle los cuatro mil pesos que había cambiado en El Ceibo, más otros dos mil quetzales que se guardó por si el viaje se torcía y lo deportaban de vuelta.

-Dame también la mochila -ordenó el agresor, inconforme con el botín, para acto seguido tomar con violencia a David del cuello, y ordenarle que se adentrara rápido en las profunidades del monte.

Asustado, el migrante dio tres pasos atrás, calculando la mejor ruta para echar a correr. Pero el asaltante le adivinó la idea y lo volvió a jalar, poniéndole esta vez la boca del revolver en la frente.

-El malandro tiró del gatillo -recuerda David-. Pero el revolver martilló tres veces y no disparó. No sé -reflexiona tras una leve pausa-. Tal vez fue un milagro. O quizá las balas ya eran muy viejas.

Ante el giro inesperado, el pánico cambió de bando.

Gerson, que desde el otro lado cruzó la carretera en tres zancadas, aprovechó la confusión del agresor y se avalanzó sobre él con su metro ochenta de estatura, para tirarlo al suelo y recuperar el dinero robado.

David hizo lo mismo: corrió hacia el tipo. Pero, antes de llegar, escuchó que tras el crack metálico del martillo salió disparada, ahora sí, una bala del revólver que estalló en el cuello de Gersón, que cayó fulminado en el suelo.  

A continuación, hubo un forcejeo.

David le acertó al asaltante un puñetazo en el rostro redondo.

Luego otro.

Y otro más.

Pero, cuando se disponía a atinarle el cuarto, sintió un golpe seco, como de hueso roto, y las luces se le apagaron en automático: un nuevo asaltante había salido de la nada, y le incrustó un machetazo en la cara.

¡Vámonos para Guatemala!

Cuando David, tirado sobre la cuneta de la carretera, abrió de nuevo los ojos, vio a Miguel, el muchacho de 14 años, que lloraba aterrado.

-¡Vámonos de vuelta para Guatemala! -gritaba fuera de sí-. ¡Vámonos!

David se incorporó. Tal vez por la adrenalina, no sentía dolor. Pero cuando se tocó la cara, notó que ahí estaba: un tajo largo, ancho, y profundo, que le cortó el hueso del pómulo y que, por milímetros, no le dejó seco el ojo.

Los maleantes habían desaparecido. David caminó hacia Gerson, se arrodilló, y se percató de la gravedad de la herida: su amigo yacía con ambas manos en el cuello, tratando de contener la hemorragia que se le escapaba entre los dedos.

-Yo lo miraba y le preguntaba: ¡qué hago! ¡qué hago! Pero él ya no podía hablar. Se estaba ahogando.

David le quitó la playera a su amigo y se la puso entre las manos para taponar la herida. Lo sentó para que respirara mejor. Y le dijo que aguantara; que iba a ir con Miguel en busca de ayuda a un rancho que no estaba muy retirado del lugar.

David asegura que solo pasaron diez minutos, tal vez un poco más. Los dos migrantes corrieron por la carretera en busca de ayuda, pero solo encontraron a los dos compañeros que se habían adelantado en el camino.

Los cuatro regresaron a por Gerson.

Pero éste ya no estaba sentado, sino tirado bocabajo.

Los maleantes habían regresado. Gerson tenía el cuerpo bombardeado de moretones, y la playera que taponaba la herida estaba tirada junto a su mochila, ya sin las pocas pertenencias que le robaron.

Martín, el mayor del grupo, de 37 años, se echó como pudo a su compañero al hombro, y caminaron de nuevo en busca de auxilio.

Pero todo fue en vano.

A sus 20 años, Gerson murió desangrado.

Con nuevo gobierno, la situación es todavía peor: La 72

Un mes después del suceso, David, cuyo nombre real se modificó por motivos de seguridad, como el del resto de migrantes mencionados, narra desde algún punto de Guatemala el asesinato de su amigo, por el que él y sus compañeros pusieron una denuncia en la Fiscalía Especial de Atención a Migrantes, con el acompañamiento del personal del albergue La 72, en Tenosique, Tabasco.

Una denuncia, que se suma a las documentadas por La 72 en su reporte estadístico, el cual, desde la llegada del nuevo Gobierno Federal, ha experimentado un aumento notable: solo entre enero y febrero pasado, contabilizaron 292 agresiones contra migrantes, un promedio de cinco por día, y 72 agresiones más que en el mismo periodo de 2018.

Particularmente llamativo fue el aumento de agresiones en enero, cuando La 72 registró 166, frente a las 58 de enero de 2018; un alza de 186%.

El principal tipo de agresión es el robo con violencia y el asalto a mano armada -203 entre enero y febrero pasado-; luego el fraude/estafa -42 casos-; la extorsión -30 casos-; la violación sexual, con 7 casos en tan solo dos meses; y el secuestro, tres casos también en solo dos meses.

“La situación con el nuevo Gobierno Federal es todavía peor”, critica en entrevista con Animal Político Fray Tomás González, director de La 72.

“La violencia contra el migrante en Tabasco ha repuntado de manera espectacular. Estamos recibiendo a mucha gente macheteada en asaltos, y lo más preocupante: hay un incremento de las violaciones sexuales”.

“Y lo que vemos de parte del nuevo Gobierno Federal, así como de los gobiernos estatales y locales, es una indolencia terrible”, añade el defensor de migrantes.

Alejandro Encinas, subsecretario de Migración de la Segob, rechazó por su parte que exista indolencia del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, y subrayó en entrevista que “la política pública de protección es muy clara”.

“Ahora, toda persona que quiera ingresar al país, lo puede hacer de manera regulada, ordenada y segura. Hemos abierto la frontera sur para que todas las personas puedan entrar a nuestro país, teniendo la posibilidad de acceder a visa humanitaria, a solicitud de refugio, visitante regional, visa de trabajo, y otras modalidades”, detalló Encinas.

“Todos pueden entrar libremente -recalcó-. Ya no tienen por qué hacerlo de manera irregular, y menos siendo presas de las bandas de tráfico de personas. Pueden entrar con plena libertad, aunque, por supuesto, tendrán que cumplir con las leyes de nuestro país, como todos los mexicanos”.

Ausencia del Estado, causante de la crisis de inseguridad

A pesar de las nuevas modalidades para regularizar la situación de los migrantes, la Red Todos los Derechos para Todas y Todos (Red TDT) expuso que apenas la semana pasada concluyeron una Misión Civil de Observación, que hizo recorridos por Tenosique y la frontera sur, en la que constataron “una ausencia del Estado mexicano” frente a los ataques a migrantes.

“Hay una evidente falta de política pública de seguridad que garantice los derechos de la población local, y de las personas migrantes”, recalcó la Red TDT.

“En la mayor parte de ese territorio -añadió la Red- no hay una presencia visible del Estado que defienda, proteja, y que garantice los derechos humanos, más allá de la dudosa acción de retenes militares y la esporádica presencia de la policía municipal”.

La Red TDT también denunció en un comunicado que, a pesar de haberse comprometido a ello, las autoridades locales de Tenosique no recibieron a la Misión Civil de Observación. Mientras que el secretario de Gobierno tabasqueño, el fiscal general, y el secretario de seguridad pública estatal, enviaron a funcionarios de nivel medio a una reunión pactada con la Misión, “por lo que ésta decidió levantarse de la mesa, ante un mensaje de desinterés y simulación”.

“Se convocan diálogos para articular estrategias de seguridad para los migrantes. Pero, finalmente, sabemos que son actividades que no llevan a nada. Es todo un proceso de simulación”, criticó Fernando Ríos, secretario ejecutivo de la Red TDT, quien dijo a Animal Político que están a la espera de la respuesta del subsecretario Alejandro Encinas, para reunirse con él y escuchar cuál es el plan para proteger a los migrantes indocumentados.

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Arabia Saudita: cómo afecta al precio del petróleo el ataque contra las instalaciones de Aramco

Los mercados de la energía reaccionaron violentamente en su apertura al ataque con drones contra dos instalaciones clave de refinamiento de crudo, pero el repunte de precios podría no trasladarse inmediatamente al precio de las gasolinas.
16 de septiembre, 2019
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Un ataque con drones perfectamente sincronizados ha conseguido poner en jaque al mercado mundial de la energía.

La empresa estatal de Arabia Saudita, Aramco, atacada el sábado, es el mayor productor de petróleo del mundo.

Aporta a los mercados internacionales el 10% de crudo y es un negocio extremadamente rentable.

El ataque, que el grupo de los hutíes en Yemen se atribuyó horas después, causó numerosos daños a dos instalaciones claves de Aramco, afectando a la mitad de su producción y al 5% de la producción a nivel mundial.

De acuerdo al gobierno saudí, los ataques en Abqaiq, la mayor planta de refinamiento de crudo del mundo, y en el campo petrolero de Khurais obligarán a reducir la producción de crudo en en 5.7 millones de barriles diarios, casi un 50%.

Para los expertos, aunque Arabia Saudita y Estados Unidos pueden utilizar sus reservas para reemplazar los barriles que los sauditas no podrán colocar en los mercados internacionales, el ataque dice mucho de la vulnerabilidad de sus plantas y, a su vez, de la vulnerabilidad de una parte vital de la infraestructura energética global, explica Katie Prescott, periodista de Negocios de la BBC.

Campos atacados

BBC

El campo petrolero Khurais produce alrededor del 1% del petróleo mundial, y Abqaiq es la instalación más grande de la compañía, con capacidad para procesar el 7% del suministro global.

Así que muchos se preguntan por qué una compañía con tantos recursos no pudo evitar este ataque y los enormes daños causados y si esto podría volver a ocurrir.

Reacción del mercado

El barril de Brent, de referencia en Europa, cotizaba el viernes al cierre de los mercados a US$60 y a media sesión de este lunes registra una subida cercana al 10%, lo que sitúa el precio en torno a los US$66.

Algunos analistas creen que la tensión creada en el mercado, por el menor suministro de Arabia Saudita, podría llevar el precio del barril hasta los US$80 o más como respuesta del mercado a los ataques y a las muchas incógnitas que aún rodean la pregunta clave: cuál es la magnitud real de los daños.

La subida del precio del petróleo podría beneficiar a varios países como Rusia o Venezuela.

En el caso de Venezuela, la venta de crudo en los mercados internacionales tiene un gran impacto en sus cuentas, pues en torno al 96% de los ingresos del país dependen de esto.

Edificio de PDVSA en Caracas

Getty Images
La dependencia del petróleo de Venezuela es total, pues supone en torno al 96% de los ingresos que tiene el país.

Sin embargo, pese a este repunte, no es seguro que la subida se vaya a trasladar a la misma velocidad a los precios en las gasolineras.

Eventos de naturaleza similar en los últimos tiempos no han tenido un efecto a largo plazo en el precio del petróleo.

Como explica el profesor de política energética internacional del King’s College de Londres, Nick Butler, “el impacto directo de los ataques podría ser de corta duración. El mercado se ha ajustado sin parpadear en los últimos dos años a la pérdida por razones políticas de más de dos millones de barriles al día de la producción Venezuela e Irán”.

Aramco

Getty Images
La planta de la estatal Aramco en Abqaiq fue una de las principales afectadas por los ataques.

Riesgo regional

Pero lo que preocupa de verdad es que si los ataques avivan las tensiones políticas en la región, el aumento de precios podría tener un efecto más duradero a largo plazo.

El profesor Butler cree que si Arabia Saudí, Estados Unidos o sus aliados emprenden medidas de represalia “cualquier aumento podría ser mantenerse en el tiempo alimentando el riesgo de una recesión económica“.

Para Helima Croft, directora global de estrategia de materias primas de Royal Bank of Canada, estos ataques con drones son “un cambio de juego en el creciente enfrentamiento regional con Irán”.

Imagen satelital

NASA
Esta imagen satelital de la NASA muestra el lugar de los ataques en Arabia Saudita.

Las instalaciones de producción, las rutas comerciales y las tuberías que atraviesan la región podrían ser vulnerables a futuros ataques.

Impacto en los consumidores

Es demasiado pronto para saber si los consumidores sufrirán algún impacto del aumento del precio del petróleo.

A corto plazo, depende mucho de cuánto dura el repunte de los precios internacionales porque el traslado al precio de las gasolinas suele llevar un tiempo.

Por ahora, los inversores están atentos a más declaraciones de Aramco y a cualquier reacción política ante los acontecimientos.


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