Escasez de agua y alimentos: comunidades mayas muestran los efectos de la palma africana en Chiapas
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Rodrigo Soberanes

Escasez de agua y alimentos: comunidades mayas muestran los efectos de la palma africana en Chiapas

De acuerdo con una investigación de la Universidad Autónoma de Chiapas, “la expansión del cultivo de palma acentúa las desigualdades sociales, degrada los recursos naturales y debilita los sistemas locales de provisión de alimentos”.
Rodrigo Soberanes
Por Rodrigo Soberanes
2 de marzo, 2019
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Cuenta un comunero del pueblo Maya Chol que vio desaparecer la pequeña laguna que tanto atesoraba su familia. Quedaba junto a la casa de sus padres y para Federico Méndez era un paraíso protegido por la espesura de la Selva Lacandona en México. Recuerda el comunero que el problema comenzó el día que llegó la palma africana a su municipio, llamado Salto de Agua, entonces  los cultivos empezaron a cercar poco a poco ese rincón idílico de la familia Méndez y de pronto fueron testigos de cómo bajaba el nivel del agua mientras las palmeras ganaban altura.

“A 30 metros establecieron una plantación de cinco hectáreas de palma africana. A partir de los cinco años se acabó el agua”, narra el comunero Chol, Federico Méndez.

Hoy esas palmeras miden más de 15 metros y la laguna está seca. Federico se pregunta entonces si valió la pena, sobre todo cuando le cuentan que en los últimos cuatro años el precio del fruto de la palma ha caído.

Esta es una de las tantas historias que cuentan los habitantes de la comunidad La Concordia y que se repiten una y otra vez en la región indígena conocida como Tulijá, al norte de la Selva Lacandona, en el sureste de México. El agua hace falta y los beneficios económicos de la palma africana no son los que les prometieron, tampoco los que esperaban.

Lee: La palma africana, una de las principales amenazas para la selva Lacandona, advierten investigadores

Esto se ha traducido en una escasez de alimentos en muchas comunidades, incluso hay un investigador mexicano que ha utilizado el término “hambruna” para describir la situación de la población de Tulijá —que abarca siete municipios y alberga a 4800 habitantes— compuesta por etnias mayas Tseltal y Chol casi en su totalidad.

El inicio

La palma africana se instaló masivamente en el norte de la Selva Lacandona allá por 1994, cuando estalló la rebelión indígena zapatista. Esto hizo que muchos propietarios huyeran raudos de la zona abandonando sus tierras, que aparecieran nuevos actores para apropiarse de esos territorios y que producto de la repartición de los terrenos se formaran nuevos ejidos o tierras comunales.

“Del 94 para acá invadieron muchos ranchos la gente por esta región y otros rancheros comenzaron a vender sus tierras. El gobierno comenzó a comprar para darle a la gente vía fideicomiso y vía subsidio”, cuenta Feliciano Arcos, habitante de la comunidad de Las Vegas, en Salto de Agua.

El fruto de la palma de aceite es acopiado en un predio del municipio de Salto de Agua, en la orilla de una carretera.

El fruto de la palma de aceite es acopiado en un predio del municipio de Salto de Agua, en la orilla de una carretera.

Así es como recuerda Arcos el inicio de un cambio radical en la vida de su región. “Así se formaron los ejidos por toda esta carretera. Pasaron años y comenzó a llegar la Secretaría del Campo de Chiapas para decir que es bueno trabajar con la palma”, agregó el campesino.

A partir de 1995, el paisaje en aquella región selvática comenzó a transformarse. Federico Méndez lo vivió cuando vio desaparecer su pequeña laguna.

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Los cultivos de autoconsumo fueron disminuyendo y la agricultura industrial apareció en la zona como una promesa de cambio para las familias de las comunidades indígenas.

Para entender el nuevo escenario de Chiapas en los noventa, hay que mirar el contexto actual. En México existen hoy nueve plantas procesadoras del fruto de la palma africana: ocho de ellas están en Chiapas y, de este grupo, dos en la región norte de la Selva Lacandona.

Bárbara Linares, investigadora del Colegio de la Frontera Sur, un centro público de investigación científica mexicano, ha seguido de cerca el caso de Tulijá y explica así los efectos de la palma africana en las comunidades: “Es una región que históricamente ha vivido del autoconsumo y desde la llegada de la palma africana y la mecanización del cultivo, el medio ambiente, el uso del territorio y el tejido social han sufrido cambios drásticos”.

Al inicio, cuenta la experta, se establecieron viveros extensos y las empresas palmicultoras les dieron trabajo a las mujeres, niños y hombres. El panorama era novedoso y el futuro lucía prometedor para las comunidades del Valle de Tulijá. El éxito lo medían entonces por el flujo de dinero.

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Pero también se podía empezar a constatar el crecimiento del negocio de la palma con las miles de hectáreas de selva que iban desapareciendo año tras año. Feliciano Arcos da fe de ello.

Arcos recuerda que el comentario de una empresa de la zona era: si trabajas la palma, te va a mejorar la vida. Fue así como miles de familias entraron en una dinámica de industria y mercado, y comenzaron a depender del dinero para poder adquirir sus alimentos.

Pero cuentan los comuneros a los que Mongabay Latam entrevistó para este reportaje, que no entendían entonces el daño que le estaban causando a la tierra. Dicen que nadie se lo explicó. Estaban contentos porque tenían un buen trabajo. Ahora, como sus ingresos han disminuido, producto de la caída del precio de la palma, muchos han optado por migrar hacia Estados Unidos.

La entrevista a Federico Méndez —habitante del ejido Arroyo Encantado, del municipio Salto de Agua— se realizó en un paraje del ejido Santa María que antes de la siembra de palma africana conservaba superficies pantanosas en ambos lados de la famosa carretera de la Ruta Maya.

Ahora el suelo es duro, las mesas y sillas están cubiertas de una capa de polvo, y en los parajes aledaños se observa una intensa actividad de jornaleros que cosechan los racimos del fruto de la palma y lo acarrean a orillas de carretera. Allí se detienen los camiones para recoger la carga y llevarla a los centros de acopio.

Más sobre el tema: De la religión al territorio y a la política: la violencia que mina la vida en Los Altos de Chiapas

Mongabay Latam realizó varios intentos por contactar a las autoridades ambientales competentes —Secretaría del Medio Ambiente de Chiapas y Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales del gobierno nacional— pero hasta el cierre de esta edición no recibimos respuesta alguna. En esa búsqueda, una fuente de la dependencia de Chiapas señaló que por tratarse de administraciones que recién han asumido sus cargos, no tienen conocimiento suficiente ni “interés” por tratar este tema con los medios de comunicación.

Los problemas denunciados por algunas de las comunidades indígenas de Chiapas guardan relación con los resultados de algunas investigaciones. De acuerdo con una de la Universidad Autónoma de Chiapas, publicada en 2012, “la expansión de este cultivo acentúa las desigualdades sociales, degrada los recursos naturales, utiliza mucha energía fósil, impulsa la concentración de la tierra, debilita los sistemas locales de provisión de alimentos y reduce los márgenes del valor generado en la cadena agroalimentaria para los pequeños productores”.

Esta investigación se publicó inicialmente en Mongabay Latam y es retomada con autorización del autor y el medio. Para seguir leyendo y consultarla completa da click aquí

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'No podíamos ir ni sentados': cómo son los viajes de migrantes en camiones como el que volcó en México

Los migrantes emprenden rutas cada vez más peligrosas en su sueño por llegar a Estados Unidos. A menudo, soportando condiciones infrahumanas.
Getty Images
12 de diciembre, 2021
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La tragedia que esta semana se cobró la vida de más de 50 migrantes cuando volcó el camión en el que viajaban hacinados en el sur de México volvió a dejar al descubierto las condiciones cada vez más infrahumanas que soportan en sus intentos por llegar a Estados Unidos.

Aún conmocionado y con lesiones en el cuello por el golpe, Emerson Morales le relató a BBC Mundo cómo fue el viaje justo antes del accidente este jueves en Chiapas, del que logró sobrevivir junto a un centenar de personas.

“En el camión íbamos en filas. Yo estaba en la número 6, en el fondo. Éramos tantos que no podíamos ir ni sentados”, recuerda sobre el hacinamiento en el que viajaban más de 160 personas, la mayoría guatemaltecas.

El calor y humedad de esta región de México se multiplicaban entre la multitud en el interior del tráiler.

El gobierno reveló que los traficantes de migrantes le habían hecho ranuras en la parte alta del camión para que pudieran respirar.

“Pero esto pudo haber afectado su seguridad. Pudieron haber salido proyectados al ocurrir el siniestro“, declaró Ricardo Mejía Berdeja, subsecretario de Seguridad Pública.

Fue tras solo hora y media de viaje en el camión que el conductor perdió el control por exceso de velocidad antes de llegar a la capital chiapaneca, Tuxtla Gutiérrez. Volcó y se chocó contra lo que algunos vecinos llaman “el puente de la muerte” por la cantidad de accidentes que se registran en esta pronunciada curva.

“Creo que éramos muchos. Éramos tantos que había que ir de pie, agarrados a donde podíamos, y creo que eso también causó el accidente. Como no se podían sentar, algunos se movieron, supongo que eso balanceó todo y volcó”, piensa Emerson.

Personas fallecidas en el accidente de Tuxtla.

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El accidente ocurrió en la localidad de Tluxtla Guerrero, en el sur de México.

Hacinados y sin poder sentarse

Alejandro Martínez, primer oficial de los bomberos de Tuxtla Gutiérrez, recuerda cómo durante el rescate tuvieron que retirar el amasijo de hierros que sobresalían de la caja del camión para tratar de salvar “a las personas que se seguían moviendo, atrapadas entre los muertos”.

“El remolque llevaba una caja completamente sellada, de lámina. Solo tenía esa mínima filtración de aire para que pudieran respirar con el mismo viento generado por la velocidad del camión”, le cuenta a BBC Mundo.

Cree que el peso que llevaba el vehículo también contribuyó a que se perdiera el control. Y que, antes del momento del impacto, ya las personas a bordo se venían aplastando y sufrieron lesiones. Fue en el choque contra el puente que muchos fallecieron al instante.

Reconoce que las secuelas psicológicas para los rescatistas están a la orden del día tras tener que asistir en sucesos tan dantescos como el de Chiapas. También para Eduardo Escobar, paramédico de Cruz Roja quien fue el primero de los servicios de emergencia en llegar al lugar.

Nunca había visto un incidente con tantos muertos. Me asombró ver tantas personas que gritaban y que pedían nuestro apoyo, mucha gente encima de otra en el tráiler… Es algo que no puedo decir con palabras”, cuenta.

A los heridos los clasifican por colores en función de su gravedad: verde, amarillo y rojo. El negro está reservado para los fallecidos.

“Lamentablemente, no pudimos hacer más por los fallecidos. Pero estamos satisfechos porque logramos salvar a mucha gente”, asegura a BBC Mundo.

""Estamos acostumbrados a los retenes. Suelen revisar el interior, desarman hasta partes por dentro… te preguntan si traes droga, todo eso"", Source: Orlando, Source description: Transportador, Image:

“Negocio multimillonario”

El uso de camiones para transportar grandes grupos de migrantes escondidos no es para nada nuevo.

Según comunicó este sábado el Instituto Nacional de Migración (INM) mexicano, en lo que va de año se identificaron a más de 35.000 migrantes en 446 “rescates masivos”, tal y como la entidad se suele referir a cuando intercepta a quienes viajan en grandes grupos por suelo mexicano.

“Se ha identificado que los traslados de manera habitual se llevan a cabo en vehículos no aptos para el transporte de pasajeros, por lo que al estar en condiciones de hacinamiento, carecer de alimentación, agua y ventilación, la integridad física de las personas se pone en riesgo”, se lee en el comunicado del INM.

Pero los grupos que son detenidos son mínimos en comparación de cuantos consiguen llegar a la frontera en lo que supone “un negocio millonario” no solo para los traficantes de migrantes sino también para autoridades implicadas, como denuncia la periodista Ángeles Mariscal, fundadora del portal Chiapas Paralelo.

“El pasar por los retenes en las carreteras se consigue gracias a autoridades corruptas. Cuando optan por el trayecto en la selva, quien recoge esa cuota es el Ejército. Es un negocio multimillonario de mucha corrupción entre todas las corporaciones, y eso hace que siga pasando”, asegura en entrevista con BBC Mundo.

Paso por retenes

Luis Rodríguez Burcio, comandante de la Guardia Nacional, negó tras la tragedia que el tráiler hubiera cruzado alguno de los puestos de migración en carretera.

Sin embargo, pocos kilómetros antes del lugar donde ocurrió el accidente, existe un retén de policía por el que tuvo que pasar el vehículo.

“Ese reten está ahí día y noche, de manera permanente. Usted me dirá cómo hicieron para pasar”, le dijo a BBC Mundo un taxista de Tuxtla Gutiérrez que pidió permanecer en el anonimato.

Mexico

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Hay varias personas que permanecen hospitalizadas debido a las heridas.

Muy cerca de ese retén, varios conductores de camiones descansaban este sábado de su trabajo frente a un pequeño restaurante en la carretera. Algunos vecinos aseguran que a veces se ve a algunos migrantes bajar de camiones estacionados en este punto.

Orlando es un joven que transporta cemento hasta Veracruz desde Comitán, el municipio fronterizo con Guatemala desde el que salió el camión accidentado el jueves en la mañana.

Sin embargo, asegura que jamás ha recibido una propuesta para llevar migrantes ni conoce a nadie que lo haya hecho. Ni mucho menos cuánto pueden ganar.

“Estamos acostumbrados a los retenes. Suelen revisar el interior, desarman hasta partes por dentro… te preguntan si traes droga, todo eso”, le cuenta a BBC Mundo.

“¡Esos retenes son para extorsionarte!”, interrumpe otro camionero que escucha la conversación.

Control de carteles

A estos pagos se suman las cuotas habituales que los migrantes pagan a los coyotes o polleros que les van guiando en las distintas etapas del viaje.

En esta región del sur de México hay una ruta de migrantes muy conocida que circula por la costa tras cruzar el río Suchiate, en la frontera con Guatemala. Quienes pasan por Tuxtla Gutiérrez, sin embargo, acceden a México por La Mesilla, una zona montañosa muy concurrida por el tráfico ilegal.

Desde allí, el grupo de migrantes del camión accidentado se trasladó hasta Comitán. Según Ángeles Mariscal, con amplio conocimiento de los flujos migratorios en Chiapas, este trayecto por el que pasaron se ha convertido en una de las zonas más calientes del estado.

""Nunca había visto un incidente con tantos muertos. Me asombró ver tantas personas que gritaban y que pedían nuestro apoyo, mucha gente encima de otra en el tráiler"", Source: Eduardo Escobar, Source description: Paramédico, Image:

“Era zona controlada por el cartel de Sinaloa y ahora le está disputando el Jalisco Nueva Generación. Por esta disputa que se detonó este año hay toques de queda y ‘narcobloqueos’ en esta zona”, afirma.

En la mañana del jueves, el tráiler comenzó su viaje desde Comitán. Su objetivo era llegar a Puebla y después seguir rumbo a la frontera con EE.UU. Al pasar cada región, en cada etapa, tienen que ir pagando a los distintos grupos delincuenciales que las controlan a través del traficante de personas.

“Ha habido asesinatos de migrantes porque el pollero que los traía no quiso pagar a los carteles de una zona”, recuerda Mariscal para describir la máxima vulnerabilidad de estas personas.

Más dinero y más riesgo

Algunos, los menos, se atreven a viajar por cuenta propia sin el apoyo de los traficantes, principalmente hondureños y salvadoreños que suelen conocer mejor la zona.

“Pero en este caso, la mayoría eran de zonas rurales de Guatemala que no conocen esta geografía y son más vulnerables al venir de zonas pobres o porque a veces no hablan bien español”, opina Mariscal.

Todos estos pagos durante la ruta hacen que los migrantes tengan que comprometerse a desembolsar cifras astronómicas que a veces ni siquiera tienen. Según Emerson Morales, uno de los sobrevivientes del accidente, el coste total por cruzar la frontera oscila entre US$10.300 y US$13.000.

"El remolque llevaba una caja completamente sellada. Solo tenía una mínima filtración de aire para que pudieran respirar con el mismo viento generado por la velocidad del camión"", Source: Alejandro Martínez, Source description: Bombero, Image:

Su motivo para no dudar en hipotecarse económicamente de por vida y arriesgarse a hacer un viaje tan peligroso es el de casi todos sus compatriotas: huir de la pobreza que acecha a sus comunidades en Centroamérica y tratar de encontrar trabajo en EE.UU. para mandar dinero a sus familias y darles una vida más digna.

Grupos humanitarios criticaron que la militarización fomentada por México para tratar de frenarles el paso por su territorio está llevando a los migrantes a buscar rutas aún más peligrosas que incrementan su vulnerabilidad y por las que tienen que pagar aún más dinero.

El gobierno mexicano no respondió ante esta posibilidad sino que se limitó a señalar la responsabilidad en el problema de los traficantes de personas. Por ello, anunció la creación de un grupo de acción junto a otros países latinoamericanos contra las redes que operan en el continente.


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https://www.youtube.com/watch?v=iTN15a4nWBw

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