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Foto: Itxaro Arteta

México tiene una crisis forense, las morgues del país están sobrepasadas, dice la titular de la Comisión de Búsqueda

Karla Quintana mencionó en entrevista que es prioridad la búsqueda en vida, y no suponer que todos los desaparecidos están muertos, además de identificar todos los cuerpos que están en instituciones del Estado.
Foto: Itxaro Arteta
5 de marzo, 2019
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Karla Quintana se estrenó como titular de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) de personas desaparecidas con el hallazgo de 69 cuerpos en 49 fosas clandestinas en Colima. Apenas había sido designada, el 9 de febrero, cuando viajó a acompañar las labores de peritaje y a las familias que buscan pistas de dónde quedó el ser querido que no encuentran.

De vuelta en su nueva oficina, tuvo que empezar a lidiar con que a pesar de que la Comisión cumple un año de haber sido creada, sólo había 12 personas trabajando (de 43 plazas) y no tiene ni una página de internet para dar información, ni un teléfono al cual llamar para denunciar una desaparición.

Leer: En 2018, ningún estado usó recursos para buscar desaparecidos; Comisión Nacional gastó 1.4% de presupuesto

Por eso, menciona en entrevista con Animal Político que urge darle forma realmente a la institución, así como urge identificar los hasta 36 mil cuerpos que han pasado por morgues y forenses locales sin que se sepa quiénes son.

Búsqueda en vida, un enfoque pendiente

Ante la cifra de 40 mil desaparecidos reconocidos actualmente en México, la comisionada de búsqueda no tiene una respuesta única sobre por dónde empezar.

Uno de los puntos de arranque, desde el escritorio, es revisar la información que se tiene: si están actualizados los datos, si todos los estados reportaron igual a los desaparecidos o están contando cosas distintas, dónde están actualmente los cuerpos hallados por años.

Otro punto, ya en campo, es justamente ponerle nombre a esos cadáveres.

“La información que tenemos es lo que está en un papel, lo que está en una lista de lo que ha pasado por los diferentes institutos forenses o morgues. Eso no quiere decir necesariamente que esos cuerpos sigan ahí, pueden estar en fosas comunes. Y no sólo son cuerpos, también hay decenas de miles de restos óseos. Por eso hablamos de una crisis forense. Hemos escuchado lo que pasó en Jalisco, lo que pasa todos los días en las morgues del país, que están sobrepasadas.

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”Entonces creo que una de los varios pasos inmediatos es identificar, darles un nombre a todos estos cuerpos que ya están en posesión del Estado mexicano. No es posible que haya familiares caminando, todavía buscando a sus seres queridos, cuando muy probablemente estén ya en instalaciones estatales”, afirma.

Otra labor que Quintana asume como urgente es hacer búsqueda en vida, es decir, personas que no están localizadas, pero que se intuye que fueron víctimas de un delito, y que habría que hacer todo lo posible por encontrarlas antes de que terminen muertas.

“Tenemos que gestionar las búsquedas inmediatas en vida. No tenemos que presuponer que todo mundo está muerto o en una fosa clandestina, o en una fosa común”, señala. “Hay que cambiar el imaginario de que si está desaparecido, está muerto”.

Pone como ejemplo los casos que se han conocido de hombres reclutados por el crimen organizado con engaños, mediante una oferta de trabajo, para ser entrenados y obligados a trabajar para un cártel.

La comisionada subraya que un enfoque que no ha sido suficientemente explorado desde la institucionalidad es si una mujer desaparecida es víctima de trata de personas con fines sexuales.

“Sabiendo los contextos de cada región, sabemos la probabilidad de qué es lo que está pasando: no es lo mismo una desaparición de mujeres en el Estado de México o en Tlaxcala, que en Yucatán; no porque no se le vaya a buscar a la persona en Yucatán, pero el tipo de contexto sabemos más o menos a lo que nos estamos enfrentando, entonces si presumimos que es trata entonces revisar en autobuses, en carretera…”, explica.

Para eso, una de las obligaciones de la Comisión que no se cumplió el año pasado y se quedó sólo en borrador, fue la creación de un Protocolo Homologado de Búsqueda. Según Quintana, por ahora las autoridades sólo van reaccionando ante cada caso, en lugar de que en todos los niveles esté claro qué hacer ante una denuncia de desaparición.

—¿Cómo se busca si se cree que alguien quizá fue levantado por el crimen organizado, a diferencia de si se fue de su casa, o un mayor que se extravió? —, se le pregunta.

“La ley en materia de desaparición es clara en decir que lo que le corresponde a la Comisión es aquello que se puede presumir que es un delito, pero si estamos entre que si es un delito o no, hay que presumir que lo es y después descartar, ¿no?

”Muchas veces la búsqueda es en instituciones del propio Estado, y no se ha hecho. Necesitamos tener la capacidad de tener datos tanto de hospitales, instituciones de salud mental, penales, y no sólo acceso a los nombres sino a los rostros, y en caso de que se alegue una desaparición forzada y se señale directamente a una autoridad, buscarlo en las instalaciones de las autoridades señaladas.

”En desaparición de mujeres, hay muchas, no es la mayoría, pero hay muchos reportes de desaparición que también ellas salen de su casa por violencia. Entonces ahí también tenemos que generar un protocolo de qué pasa cuando la persona desaparecida no quiere regresar. Eso también es algo que no se ha tocado. Pero ante el alto número, índice, de feminicidios, yo como comisionada Nacional de Búsqueda voy a presumir que una mujer está desaparecida de manera involuntaria, para buscarla inmediatamente y evitar un feminicidio”.

La primera meta

Quintana sabe que las familias de desaparecidos esperan resultados, pero advierte que no puede fijar metas en números, como encontrar a una cantidad de personas en un cierto tiempo.

“Mi meta personal como comisionada es crear esta institución. Ojalá dando los resultados más rápidos posibles, pero el reto es titánico y lo ideal es que esta Comisión de Búsqueda sea una comisión que tome todas las medidas necesarias para el fin para el que fue creada, que es encontrarles, y darle certeza a los familiares de que se está haciendo todo para responder a esta tragedia humanitaria”, considera.

Pero a la CNB le sigue faltando de todo. Su sede está en la colonia Narvarte de la Ciudad de México, en el edificio del Consejo Nacional de Población (Conapo), otro organismo adscrito a la Sercretaría de Gobernación (Segob), aunque sin relación. Tienen un piso completo para que trabajen 43 personas, un equipo que apenas se está completando. Afuera no hay señalamientos de que ahí es la Comisión Nacional de Búsqueda y si se rastrea en internet, no hay teléfono ni página.

“La ley prevé que la Comisión puede recibir una denuncia sin que haya una denuncia (ante MP). Y eso es importante en términos de miedo también. Porque mucha gente no denuncia por miedo, y piensa: en este momento no me interesa la persecución penal, me interesa encontrar. Y la ley también nos ordena a tener un número de emergencia, a tener una página, tener espacio para dar este tipo de información en medios como radio, televisión. Eso ya lo estamos trabajando, porque más allá de que se pase de voz en voz o de que esté en la ley, se tiene que socializar”, detalla.

Después, enfatiza, hace falta la coordinación interinstitucional. A la Comisión no le corresponde ir sólo a buscar fosas, sino coordinar un Sistema Nacional de Búsqueda, que integran Segob, las Fiscalías General y locales, el Sistema de Seguridad Pública y otras Comisiones de Búsqueda locales, entre otros.

Sólo en 10 estados hay Comisiones instaladas hasta ahora, y alrededor de cuatro en proceso; unas con una estructura hasta más grande que la nacional, como en el Estado de México, que hay 90 plazas, pero otras en las que sólo está el comisionado, como Jalisco. Quintana se ha estado reuniendo con los titulares y otra de sus metas a corto plazo es lograr que en cada estado haya una institución de búsqueda y un trabajo coordinado.

Además, una vez que haya despegado el mecanismo, planea para la propia CNB una reingeniería.

“Yo sí quiero revisar esa estructura en el año siguiente. Porque no necesariamente tiene la estructura o la visión que yo tengo de una Comisión Nacional de Búsqueda, donde debería de haber más forenses, más cientistas de datos, y menos personal de otros perfiles, como abogados o administradores. Creo que el perfil de una comisión de búsqueda tiene que ser más cargado del otro lado, y tanto en el terreno como en el laboratorio como en las bases de datos”, explica.

Encontrar patrones para tratar de prevenir las desapariciones

—¿Cree que los desaparecidos son el mayor problema de México en estos momentos? —, se le pregunta.

“Como defensora de derechos humanos yo te diría que sí. Es la mayor crisis en materia de derechos humanos, que es grandísima, porque no podemos olvidar feminicidios, trata, tortura. Pero la dimensión de la desaparición en México es el mayor reto en  materia de derechos humanos que está recibiendo este gobierno”, reconoce.

Además de acciones como calendarizar acompañamiento a las familias para buscar fosas, para la comisionada es fundamental trabajar con la información: desde coordinar que todos los estados reporten las desapariciones de una misma manera, hasta contar con los datos de los cuerpos encontrados.

“Y una vez que todas estas bases de datos estén bien alimentadas podamos también tener análisis de contexto, y esto permitirá crear una política pública en materia de desaparición. Digamos, todos quienes nos dedicamos a esto sabemos, por la práctica, más o menos cuáles son los modus operandi en los diferentes estados, quiénes son los sujetos, los perpetradores, incluso las personas desaparecidas qué rango de edad, qué sexo. Una buena base de datos nos va a arrojar mayor precisión en a quiénes estamos buscando y también qué patrones existen, que nos permita no solo seguir buscando y encontrar a las personas, sino también generar política pública de prevención”.

—¿Por qué no se ha logrado hasta tener estas bases de datos y coordinar forenses, ministerios públicos?, ¿ha sido cuestión de recursos o de voluntad?

“Yo creo que faltaba mucha voluntad política. Un paso importante que hay que reconocer, yo llevo muchos años trabajando en diferentes ámbitos como defensora, y era clarísimo que el gobierno mexicano siempre negaba los hechos. ¿La desaparición?, eso no existe en México, seguro fue alguien que salió a comprar tortillas y no regresó… Y creo que ya por lo menos en la narrativa, en los hechos públicos, se haya aceptado que existe esta pandemia, es un punto importante en términos de voluntad política”.

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Getty Images

Cómo debes sentarte correctamente para ir al baño y evitar complicaciones para tu salud

El inodoro o retrete de asiento convencional ha sido considerado como una señal de "civilización" occidental, pero estar sentado en ese "trono" no es lo más eficiente ni saludable.
Getty Images
15 de septiembre, 2019
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Si estás sentada o sentado en el inodoro leyendo esto y estás teniendo dificultades para evacuar tal vez sería recomendable que consideres si la posición que has adoptado es la mejor para ir al baño.

¿Cómo? Te preguntarás. ¿Hay algo que pueda superar la comodidad de un baño moderno?

Este no es un asunto trivial. Una persona promedio invierte seis meses de su vida sentada en el inodoro o retrete.

En ese proceso produce 145 kilos de materia fecal al año. Más o menos lo que pesa un gorila adulto.

Teniendo en cuenta la relevancia de esto en nuestras vidas, vale la pena evaluar si la posición que adoptamos al ir al baño es la correcta.

¿Cuánto tiempo gastas yendo al baño?

A mediados del siglo XX, un grupo de médicos europeos que trabajaban en zonas rurales de África quedaron sorprendidos ante la baja incidencia de problemas intestinales y digestivos entre la población local.

Esa tendencia se pudo constatar en varios otros países en desarrollo a través del mundo.

El fenómeno no se debía solamente a la dieta. Tenía que ver con el tiempo en que pasaban evacuando los intestinos y la posición que adoptaban al hacerlo.

Baños públicos en África

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En África, los escusados generalmente obligan a la persona a acuclillarse.

El tiempo promedio que una persona de Occidente pasa cada vez que se sienta en el inodoro para realizar esta actividad vital es entre 114 y 130 segundos.

Resulta que, en varios países en desarrollo, hace sus necesidades en el campo, la calle, o en baños rudimentarios donde no hay inodoros de asiento como los conocemos, sino básicamente huecos en el suelo que obligan a la persona a acuclillarse.

Parecerá indecoroso, pero los que adoptan una posición en cuclillas gastan sólo 51 segundos yendo al baño y eso, señalan los expertos, es más saludable.

Lo que sucede es que la posición sentada en el retrete coloca nuestro canal anal a un ángulo de 90 grados.

Eso hace que un músculo en el suelo pélvico constriña el colon, lo que nos obliga a esforzarnos para evacuar.

Ilustración de los intestinos y colon

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La posición sentada constriñe el colon y nos obliga a esforzarnos para evacuar.

¿Por qué seguimos usando inodoros de asiento en muchas partes del mundo?

Se estima que los primeros retretes básicos se remontan a unos 6,000 años, en la antigua Mesopotamia.

Para el año 315 d. C., en Roma había 144 escusados públicos e ir al baño se había convertido en un evento social.

Ilustración de un baño romano

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En la antigua Roma, ir al baño era un evento social.

Un baño público de 2,000 años de antigüedad, excavado en el monte Palatino en Roma, estaba compuesto de más 50 huecos, uno al lado del otro. Eso sí es estar en íntima compañía.

La creencia popular es que Thomas Crapper, un plomero inglés, fue el inventor del retrete clásico de asiento. Sin embargo, su diseño apenas fue patentado en 1861.

En realidad, el primer retrete con descarga fue inventado en 1592 por John Harrington, un cortesano isabelino, que llamó su creación el Ajax.

Lo que Crapper sí desarrolló fue la tubería en U, que creaba un tapón de agua para evitar el regreso de gases y olores producidos por el desperdicio.

Retretes diseñados por Thomas Crapper

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El diseño de Crapper, con la tubería en U, obligó a que los retretes fueran elevados en forma de silla.

Ese invento fue lo que hizo que los retretes fueran construidos elevados del piso porque facilitaba su instalación.

Ese modelo de retrete de asiento ha llegado a ser considerado como un gran logro y señal de la “civilización” en Occidente.

Los riesgos a la salud

Todos hemos pasado por la angustia de apretar los dientes y empujar hasta que se nos hinchan las venas y el corazón se acelera.

Eso puede deberse al estreñimiento. mala digestión y otros problemas intestinales.

Pero muchos expertos culpan la posición sentada que hay que asumir en los retretes de asiento convencionales.

Esa ha sido vinculada a los problemas de hemorroides, desmayos e, inclusive, derrames cerebrales.

Hombre esforzándose por ir al baño

Getty Images
Hacer mucho esfuerzo al ir al baño puede causar hemorroides, desmayos y hasta derrames cerebrales.

A mediados de los 1960, el profesor Alexander Kira, de la Universidad de Cornell, describió el retrete de asiento como el más inadecuado elemento jamás diseñado”.

El médico personal de Elvis Presley especuló que el ataque cardíaco que mató al rey del Rock fue causado por el esfuerzo que hizo yendo al baño.

Sencilla solución

No se trata ahora de deshacernos de los inodoros que tenemos instalados en casa y acuclillarnos en un hueco en el baño.

Hay una opción más sencilla.

Elevar las rodillas al ir al baño para cambiar el ángulo pélvico de 90 a 35 grados podría ayudar a relajar tus intestinos.

Ilustración de cómo mejorar la posición de 90 grados a 35 grados para ir al baño.

Getty Images

Eso reduciría el constreñimiento en la curva donde el colon se une con el recto.

Eso lo podrías lograr fácilmente colocando tus pies sobre un taburete o, si no lo tienes y es una emergencia, usando un par de directorios telefónicos.

Así que no los tires a la basura. Esos gruesos libros todavía tienen uso práctico después de todo.


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https://www.youtube.com/watch?v=xhM2rTMB9I4&t=69s

https://www.youtube.com/watch?v=iKOxDhRdnj4&t=44s

https://www.youtube.com/watch?v=pXpSgVrh0_0

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