close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Por qué El Marro es uno de los hombres más buscados por el gobierno de AMLO

La búsqueda del líder del Cártel de Santa Rosa de Lima ha generado una respuesta violenta del grupo criminal. La confrontación entre su grupo y las fuerzas federales ha ido en aumento desde que inició la estrategia del gobierno de AMLO contra huachicoleo.
16 de marzo, 2019
Comparte

“El Marro” es uno de los hombres más buscados por el gobierno de México encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Desde hace un par de semanas, fuerzas militares y policiales han estado fortaleciendo un “cerco” para lograr su detención en el estado de Guanajuato.

Su nombre es José Antonio Yépez, “El Marro”, y es señalado como la cabeza del cartel de Santa Rosa de Lima, una de las más grandes organizaciones delincuenciales del robo de combustibles en México.

La confrontación entre su grupo y las fuerzas federales ha ido en aumento desde que inició la estrategia del gobierno de AMLO contra “huachicoleo”, como se le dice en el país al robo de gasolina y diésel.

Y en los últimos días los operativos de búsqueda y captura han generado violencia en los alrededores de la ciudad de Salamanca, donde “El Marro” y su grupo tienen una fuerte presencia.

José Antonio Yépez

Twitter
José Antonio Yépez fue detenido en 2008 por robo y delincuencia organizada, pero fue libertado posteriormente.

El fin de semana pasado un ataque en un bar en la ciudad de Salamanca (Guanajuato), dejó al menos 15 personas asesinadas y varias heridas, según informes oficiales.

En Salamanca se ubica una de las refinerías más importantes del país y, según datos de Petróleos Mexicanos (Pemex), allí se encuentra en una de las regiones con mayor índice de robo de combustible.

El bar donde ocurrió el ataque se encuentra a unos 50 kilómetros del sitio donde se realiza el operativo militar, el municipio de Santa Rosa de Lima.

Los uniformados han confiscado varias mansiones y casas de descanso de “El Marro”, y en una de ellas se localizó un artefacto explosivo controlado a distancia.

La quema de vehículos y bloqueos de carreteras ha sido la respuesta más frecuente del grupo a los operativos federales para detener a “El Marro”.

Pero el grupo también ha lanzado amenazas de usar explosivos en contra de “gente inocente” en el pasado.

Las fuerzas militares de México realizan en Guanajuato una intensa operación en contra del "huachicoleo".

Getty Images
Las fuerzas militares de México realizan en Guanajuato una intensa operación en contra del “huachicoleo”.

Amenazas de muerte

El pasado mes de febrero se conoció de un mensaje dirigido al presidente de México: “Ahí te dejo un regalito en mi refinería”.

Un artefacto explosivo fue colocado el 31 de enero en el interior de una vieja camioneta frente a la refinería de Petróleos Mexicanos (Pemex) en la ciudad de Salamanca, estado de Guanajuato, en el centro del país.

Cerca del vehículo, un mensaje del autodenominado “cartel de Santa Rosa de Lima” daba un ultimátum al presidente para que detuviera los operativos contra el “huachicoleo”.

“López Obrador, te exijo que saques a la Marina, Sedena (ejército) y fuerzas federales del estado (Guanajuato), si no te voy a empezar a matar gente inocente“, decía el mensaje en una manta.

“Atente a las consecuencias”, remataba, con un “atentamente” de su líder, Antonio Yépez, “El Marro”.

La amenaza del grupo, uno de los dos que se disputa el control del robo de combustibles en Guanajuato, fue la primera que recibió López Obrador desde que asumió la presidencia en diciembre.

Su gobierno sostiene un plan de combate al “huachicoleo” en el que participan elementos de la Marina, el Ejército y la Policía Federal.

Uno fue el de San Salvador Torrecillas el 29 de enero en el que la Marina decomisó cerca de 8.000 litros de gasolina robados y 40 camiones tanque que usaba el cartel de Santa Rosa de Lima.

Luego de eso vino la amenaza y el explosivo en la refinería de Salamanca a la que el grupo le dice “mi refinería”.

Refinería Antonio M. Amor

Reuters
La refinería Ing. Antonio M. Amor es la segunda de mayor producción actualmente en México.

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) informó a la prensa el 1 de febrero que el artefacto “fue destruido con todas las medidas de seguridad por personal militar”.

El grupo de Santa Rosa de Lima

Desde hace un par de años, el grupo de Santa Rosa de Lima mantiene una disputa con el cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) por el robo de combustibles en Guanajuato.

Por ese estado pasan ductos de transporte de combustibles procedentes de la refinería de Salamanca, la segunda con más producción de las seis que tiene México.

“Santa Rosa de Lima es una de las organizaciones más rentables de la extracción y robo de combustibles”, le explica el analista de seguridad Víctor Sánchez a BBC Mundo.

“No se trata de una organización gigantesca, pero sí en el plano de lo local es una organización poderosa, con control de la zona gracias a redes de corrupción y raigambre con las comunidades que los protegen”, señala el investigador.

A pesar de que se hace llamar “cartel”, no lo es propiamente, indica Sánchez, pues se trata de una sola banda criminal cuyo poder no se equipara a los grandes “huachicoleros” como el CJNG, Los Zetas o el cartel de Sinaloa.

Pero sí se trata de una de las dos bandas del robo de combustible más grandes del país, junto a la de Sangre Nueva Zeta que opera en el llamado “triángulo rojo” del estado de Puebla.

El nombre de Santa Rosa de Lima fue adoptado por una pequeña localidad del territorio que domina el grupo, el cual incluye los alrededores de las ciudades de Salamanca, Celaya, León y Guanajuato.

Patrullaje en Salamanca

Reuters
Luego de la amenaza, fuerzas federales se desplegaron en el perímetro de la refinería de Salamanca.

“Se lo está disputando con el CJNG. Y esa disputa entre esas dos organizaciones y el propio gobierno ha hecho que Guanajuato haya crecido los homicidios en 120% de 2017 a 2018”, apunta Vázquez.

¿Quién es “El Marro”?

José Antonio “El Marro” Yépez es el líder de la banda Santa Rosa de Lima.

Se sabe que perteneció al cartel de Los Zetas, el cual al haberse fragmentado por la captura de líderes en la última década se convirtió en una “célula” que optó por el robo de combustibles.

“La ventaja de esta célula es que encontró una fuente de ingresos estable y que le permitía financiar su expansión”, explica Vázquez, quien ha publicado diversos artículos sobre la situación de Guanajuato.

En 2008 fue detenido por los delitos de robo y delincuencia organizada, este último considerado delito federal, pero logró su libertad al poco tiempo por faltas al debido proceso.

Ahora es uno de los hombres más buscados por las autoridades.

Amenaza a López Obrador

Luego de conocerse el mensaje amenazante hacia López Obrador, el presidente de México descartó reforzar su seguridad personal, a pesar de las recomendaciones de sus partidarios y de la oposición.

Desde que asumió el gobierno, AMLO disolvió el cuerpo de guardias presidenciales y en sus actos públicos solo se auxilia por un grupo de civiles.

López Obrador en una conferencia de prensa

Getty Images
Legisladores de oposición han pedido a López Obrador que fortalezca su círculo de seguridad.

“Vamos a continuar de la misma manera. El que lucha por la justicia no tiene nada que temer”, dijo al ser preguntado por la prensa sobre el mensaje del grupo Santa Rosa de Lima.

“No vamos nosotros a caer en ninguna provocación. No vamos a hacer caso a ningún acto de intimidación. Tenemos nuestra conciencia tranquila”, se defendió.

Aunque los mensajes intimidantes por parte de grupos criminales -conocidos como “narcomantas”- han sido frecuentes en México, no se habían acompañado con explosivos.

Esta es una amenaza diferente y la primera contra López Obrador.

“Es un grupo que tiene una amplia capacidad operativa en este corredor. Puede hacer daño a la sociedad y a las autoridades y trabajadores de Pemex”, opina Víctor Sánchez.

“Que ello se pueda traducir en un ataque al presidente, lo dudo mucho“.


*Este artículo fue publicado originalmente el 2 de febrero y actualizado a propósito del operativo para detener a José Antonio Yépez.

Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívala para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=rUrDvYJtKPU&t=2s

https://www.youtube.com/watch?v=nEPT5vqGDic

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Especial

Estancias se volvieron muy caras para niños con menos recursos, tras recorte del gobierno

Al dejar de recibir el dinero directamente, por decisión del gobierno, estancias se han convertido en servicios privados que están funcionando sólo "con las mamás profesionistas que tienen un nivel económico más alto".
Especial
4 de diciembre, 2019
Comparte

A las 7 de la mañana en Zacatlán de las Manzanas, Puebla, los primeros niños comienzan a llegar a la estancia “Angelitos felices”, porque sus madres trabajan desde temprano. Serán 35 niños en las siguientes horas, aunque prácticamente son la mitad de los que asistían hasta enero, cuando el lugar operaba a su máxima capacidad, con 60 pequeños de 1 a 4 años de edad. 

Quienes dejaron de ir son los hijos de empleadas de tiendas departamentales, o de pequeños comercios como tortillerías, de venta de telas, quienes trabajaban en un restaurante, o en cooperativas donde ganaban 80 pesos por día. “Ellas fueron las primeras que desertaron porque los sueldos no son buenos”, esa era la población que atendía y ya no asisten, dijo Margarita Luna, encargada de la estancia. 

Esto porque a partir de febrero, cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que hubo actos de corrupción en las estancias infantiles que operó la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) durante los últimos 12 años, las reglas de operación cambiaron. 

Antes, el gobierno federal entregaba a las estancias 950 pesos por cada niño atendido durante al menos 15 días al mes, ahora entrega mil 600 bimestrales directamente a cada mamá y ésta puede decidir enviar a sus hijos a una estancia, o que lo cuide alguien más.  

En este caso, la mayoría de mamás optó por gastar el dinero en otra cosa y no pagar la estancia, o no le llegó el apoyo prometido. 

Es por ello que las estancias, al dejar de recibir el dinero directamente, rompieron vínculo con el gobierno y para subsistir se han convertido en servicios privados que están funcionando sólo “con las mamás profesionistas que tienen un nivel económico más alto”.

“Se oye feo, pero la verdad es que la gente que tiene el servicio de estancia es quien tiene para pagar, y los que no son los que tienen que dejar a los niños abandonados con la tía, con la vecina”, aseguró Margarita. 

Con el apoyo del gobierno a las estancias, las madres sólo pagaban una cuota de corresponsabilidad que, en este caso, era de 150 pesos semanales. Pero sin el subsidio, el servicio asciende a mil 100 pesos mensuales que debe ser absorbido por los padres completamente. 

Sin embargo, para recibir el apoyo del gobierno, las madres deben ser censadas por los “servidores de la nación”, quienes recorren los estados buscando a posibles beneficiarios de los programas sociales del gobierno federal, pero en algunos casos el apoyo no les llegó en los primeros meses, y les prometieron que se acumularía. 

Con esa promesa la estancia siguió prestando el servicio, pero cuando algunos padres recibieron el dinero de dos bimestres, o sea, 3 mil 200 pesos, “tuvimos problemas. Les decíamos que ‘lo justo es que pagues porque ya te dimos el servicio’, pero nos respondían que ‘las personas (los servidores de la nación) dicen que el dinero es de nosotros’. Muchos se salieron sin pagar”, y ya no llevaron a sus hijos, contó Margarita. 

Las estancias 

Hasta 2018, la Sedesol tenía 9 mil 126 estancias en todo el país registradas en un padrón público. En febrero pasado, el DIF informó que había realizado la supervisión de 7 mil 363 guarderías, según reportó el periódico El Universal. Esto significa que entre un número y otro hay mil 763 estancias menos. 

Animal Político solicitó a la Secretaría de Bienestar (antes Sedesol) el número de estancias que tienen registradas actualmente pero no hubo respuesta. En Zacatlán de las Manzanas, por ejemplo, había seis estancias registradas en el padrón, pero dos tuvieron que cerrar.   

La red de estancias mantenidas por el gobierno y que servían a las mujeres que no tenían seguridad social ni prestación de guardería, se desmanteló y ahora esos mismos inmuebles sólo funcionan de manera particular.

Se perdió también la inversión inicial pública. Aunque los inmuebles no son propiedad del gobierno, sí hubo un aporte inicial para que quienes quisieran atender una estancia adecuaran el espacio que podría ser incluso su propia casa. 

En el caso de Margarita, rentó un sitio que ocupa el lugar de dos casas para atender hasta a 60 niños. “El gobierno nos aportó 70 mil pesos para adecuar el inmueble, pagar el seguro de daños a terceros y la carpeta de protección civil. Iniciamos el 31 de septiembre de 2013”. 

Para recibir el apoyo, las madres hacían el trámite de inscripción de sus hijos a las estancias en las delegaciones de Sedesol de cada estado. Una vez inscrito, las madres debían firmar la entrada y salida de sus hijos que, al menos, debían tener 15 días de asistencias. 

Esas listas eran llevadas por la encargada de la guardería a la delegación estatal de Sedesol que, después de validar los datos, liberaba los recursos por cada niño y entregaba a través de un cheque a cada estancia. 

Con ese dinero la encargada de la estancia debía pagar salarios, renta de inmueble, servicios y alimentación de los niños. Por eso, “cuando el presidente dijo que nos hacíamos ricas a costillas de los niños sí me dio mucho coraje, porque estoy segura que él nunca visitó una estancia ni el trabajo que nosotras hacemos”, afirmó Margarita. 

Su trabajo, de hecho, era avalado por las usuarias a través del Índice de Satisfacción con la calidad en los servicios de cuidado infantil. De 2014 a 2017 se ubicó entre 92 y 97 puntos de 100 posibles, según reportó la ficha de monitoreo del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). 

El programa era el tercero con mayor presupuesto asignado en el ramo. Entre 2012 y 2017 tuvo alrededor de 3 mil millones de pesos para operar en mil 300 municipios y 2 mil 169 localidades, atendiendo a 310 mil 968 madres y padres solos, y 327 mil 854 niños y niñas en 9 mil 399 estancias hasta 2017. 

La corrupción, según informó la subsecretaria de Bienestar, antes Sedesol, Ariadna Montiel, fue no haber localizado a 97 mil niños porque los domicilios son inexistentes o las personas no son localizadas en el domicilio que está registrado.  

Por eso, dijo en conferencia de prensa del 3 de abril, al nuevo padrón sólo habían incorporado a 203 mil mamás y 213 mil niños. Sin embargo, hasta el momento no existe un informe público detallado sobre las supuestas irregularidades, ni un padrón público de las beneficiarias. 

Por esas acusaciones y supuesta depuración del padrón, el programa sufrió un recorte de casi la mitad. Mientras en 2018 tuvo 4 mil 70 millones de pesos para 2019 sólo le fue etiquetado 2 mil 41 millones de pesos. 

Para 2020, el programa que ahora se llamará “de apoyo para el Bienestar de las Niñas y Niños, Hijos de Madres Trabajadoras” volverá a tener poco más de 2 mil millones de pesos para atender a los 202 mil 310 niñas y niños y 193 mil 797 madres, padres o tutores, según informó la Secretaría de Bienestar a este medio. 

Y aunque prácticamente tendrán el mismo presupuesto, según la dependencia planea que el próximo año se atienda a 223 mil niñas y niños, es decir, 21 mil más que en 2019. 

Margarita aseguró que un niño puede tener todo el amor de su abuelita o tía que lo cuide, en el mejor de los casos, pero el que un niño esté en estancia “quiere decir que son totalmente independientes, tienen convivencia con otros niños, son más ordenados, aprenden a comer frutas, verduras y leguminosas. Es cuidado, atención, alimentación. Y también tiempo para los papás”. 

Quienes trabajan en la estancia tuvieron capacitaciones de DIF en el cuidado de los pequeños, de Sedesol para las medidas de seguridad, búsqueda y rescate, manejo de extintores y de protección civil, sobre primeros auxilios, por eso es que los niños eran cuidados por profesionales. 

“A partir de que el gobierno nos suspendió el apoyo hemos tenido reportes de accidentes de los niños o los encargan de un lado a otro, y no tienen estabilidad. Cuando los papás reciben el apoyo, los beneficiados son ellos pero no los niños”, dijo Margarita Luna. 

Animal Político también contactó a otras estancias infantiles en Chiapas, Ciudad de México y Estado de México, y en todos los casos los testimonios coinciden: las estancias que antes eran públicas ahora sólo funcionan de manera privada. 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.