Nombran ministra a Yasmín Esquivel, pese a su rechazo al aborto y posible conflicto de interés
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Nombran ministra a Yasmín Esquivel, pese a su rechazo al aborto y posible conflicto de interés

Esquivel fue elegida como nueva ministra con 95 sufragios a favor en una segunda ronda de votación. Loretta Ortiz logró 6 votos y Celia Maya no obtuvo ninguno.
Senado México
12 de marzo, 2019
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Yasmín Esquivel Mossa fue elegida como nueva ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con 95 sufragios a favor en una segunda ronda de votación.

Loretta Ortiz Ahlf logró 6 votos, Celia Maya obtuvo cero votos, 19 senadores votaron en contra de la terna y hubo una abstención.

Lee: Candidatas a la Corte cuestionan si adopción de parejas del mismo sexo es lo mejor para los menores

El resultado se logró luego de que la Junta de Coordinación Política del Senado se reunió para lograr un acuerdo y que una de las candidatas lograra dos tercios de los votos de los legisladores presentes.

En una primera ronda de votación, con 122 senadores presentes, Yasmín Esquivel Mossa logró 66 votos; Loretta Ortiz Ahlf 14 sufragios mientras que Celia Maya obtuvo cero votos.

24 senadores votaron en contra de la terna enviada por el presidente Andrés Manuel López Obrador y hubo 18 votos nulos.

Esquivel Mossa, quien antes de contender por un puesto en la Corte presidía el Tribunal de lo Contencioso Administrativo de la Ciudad de México, declaró en su comparecencia ante senadores estar a favor de la vida, aunque aseguró que sus convicciones personales no interferirán en la aplicación de la ley.

La nueva ministra fue cuestionada en febrero pasado por la legisladora Indira Rosales sobre el aborto, a lo que respondió: “Evidentemente yo estoy a favor de la vida; sin embargo, no es un tema personal ni ético, es un tema donde tenemos que ajustarnos a lo que la legislación haya establecido”.

“Si éticamente o moralmente yo estoy a favor o en contra del aborto pasa a un segundo término… Sé que en algunos estados lo permiten, la interrupción legal del embarazo, sin embargo, nos tenemos que aplicar estrictamente a lo que mantiene la norma en el estado en que se esté dando este”, expresó.

“No podemos nosotros hacer interpretaciones personales, ni éticas, morales, religiosas tampoco, y tenemos que ajustarnos a lo que señale la ley en el caso concreto”, sentenció Esquivel.

Lee también: En México se abrieron más de 2 mil casos penales por aborto, desde 2015

Sobre la adopción de parejas homoparentales, Esquivel ha declarado que se deben consultar “con las autoridades competentes” si es algo “conveniente” para los niños llegar a una familia donde los dos (padres) son del mismo sexo.

“Habría que analizarlo y revisarlo con las instancias competentes si es conveniente o no para el menor, aquí siempre hay que privilegiar el interés superior del menor”, expresó en la misma comparecencia, pese a que en 2016 la Suprema Corte emitió la tesis de jurisprudencia P./J.9/2016 (10ª.), en la que estableció que, en adopción, el interés superior del menor se basa en la idoneidad de los adoptantes, dentro de la cual son irrelevantes su orientación sexual, estado civil y el tipo de familia al que el niño será integrado.

La ministra también ha sido cuestionada por organizaciones civiles ante un posible conflicto de interés, pues es esposa del contratista José María Rioboó, empresario cercano al presidente Andrés Manuel López Obrador. 

Ante estos señalamientos, Yasmín Esquivel ha respondido que ningún vínculo de amistad o parentesco le afecta como juzgadora y se comprometió a actuar con objetividad e imparcialidad, previo a ser electa por el Senado.

Cuando compareció ante la Comisión de Justicia, dijo que garantizará los derechos de los mexicanos y advirtió que la Corte debe dictar resoluciones apegadas bajo los principios de convencionalidad y progresividad.

Leer: Por falta de consenso, Senado pospone votación para elegir a la nueva ministra de la Corte

PAN y PRI anunciaron su voto en contra

Los grupos parlamentarios del PAN y del PRI anunciaron que votarían en contra del dictamen sobre la elegibilidad de las integrantes de la terna.

Al momento de emitir los posicionamientos por partido, el senador panista Damián Zepeda Vidales aseveró que los integrantes de su bancada rechazarían el dictamen para la elección de la nueva ministra, “con la convicción de proteger las instituciones de la República”.

Zepeda aseveró que “las integrantes de la terna presentada por el Ejecutivo federal tienen conflicto de intereses al ser militantes o colaboradoras del titular del Ejecutivo”.

En tanto que el grupo parlamentario del PRI denunció “algunos vicios que se observaron durante el proceso de discusión en la Comisión de Justicia, tal como el que hayan aparecido documentos firmados por legisladores ausentes de la reunión”.

En su turno, el grupo parlamentario de Morena, argumentó que después de analizar la terna, “se concluyó que las tres mujeres cumplen con los requisitos constitucionales y las capacidades personales que se requiere para ocupar el cargo de Ministra de la SCJN”, por lo que aceptarían el dictamen.

Leer: Candidatas a la Corte cuestionan si adopción de parejas del mismo sexo es lo mejor para los menores

Los grupos parlamentarios de Movimiento Ciudadano, Partido Verde Ecologista, PRD y Encuentro Social también fijaron su postura a favor del dictamen.

Después de los posicionamientos, con 83 votos a favor, 37 en contra y cero abstenciones, se aprobó el dictamen de la terna para la elección de la nueva ministra.

Antes de la votación las tres aspirantes comparecieron una última vez ante el Senado.

Organizaciones criticaron la terna

El pasado 6 de marzo, organizaciones sociales pidieron al Senado que rechazara la terna de ministras al considerar que las aspirantes han mostrado desconocimiento del marco de derechos humanos, nula independencia judicial e incluso homofobia.

“Yasmín Esquivel, quien, según diversas fuentes, tendría las más altas posibilidades de ser designada, enfrenta cuestionamientos por haber incurrido en conflictos de intereses, al participar en fallos a favor de grupos inmobiliarios y al demostrar influyentismo en su actuación”, señalaron las organizaciones.

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"El COVID no es una pandemia": científicos creen que es una sindemia (y qué significa)

El hecho de que la enfermedad se exacerba cuando interactúa con otras condiciones de salud que prevalecen en grupos desfavorecidos social y económicamente ha llevado a algunos científicos a pensar que estamos frente a una sindemia.
10 de octubre, 2020
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Con el correr de los meses, las medidas para evitar la propagación del covid-19 se han ido endureciendo o flexibilizando en distintas partes del mundo según el aumento o disminución de los casos.

Mientras que muchos países en Europa están volviendo a restringir actividades sociales y ordenando cuarentenas después de registrar un número récord de casos, Nueva Zelanda, por ejemplo, pasó a su nivel de alerta más bajo.

Sin embargo, esta estrategia para lidiar con el coronavirus es, en opinión de numerosos científicos, demasiado limitada para detener su avance.

“Todas nuestras intervenciones se han centrado en cortar las vías de transmisión viral, para controlar la propagación del patógeno”, escribió recientemente en un editorial Richard Horton, editor jefe de la prestigiosa revista científica The Lancet.

Pero la historia del covid-19 no es tan sencilla.

Por un lado, dice Horton, está el SARS-CoV-2 (el virus que provoca el covid-19) y por otro, una serie de enfermedades no transmisibles. Y estos dos elementos interactúan en un contexto social y ambiental caracterizado por una profunda inequidad social.

Bangladesh

Getty Images
El contagio es mucho mayor en comunidades empobrecidas que no pueden cumplir con las normas de higiene y distancia social.

Estas condiciones, argumenta Horton, exacerban el impacto de estas enfermedades y por ello debemos considerar al covid-19 no como una pandemia, sino como una sindemia.

No se trata de un simple cambio de terminología: entender la crisis de salud que estamos atravesando desde un marco conceptual más amplio abre el camino para buscar soluciones más adecuadas.

Uno más uno es más que dos

El término sindemia (un neologismo que combina sinergia y pandemia) no es nuevo.

Fue acuñado por el antropólogo médico estadounidense Merrill Singer en los años 90 para explicar una situación en la que “dos o más enfermedades interactúan de forma tal que causan un daño mayor que la mera suma de estas dos enfermedades”.

“El impacto de esta interacción está además facilitado por condiciones sociales y ambientales que juntan de alguna manera a estas dos enfermedades o hacen que la población sea más vulnerable a su impacto”, le explica Singer a BBC Mundo.

La interacción con el aspecto social es lo que hace que no se trate sencillamente de una comorbilidad.

Merrill Singer

Merrill Singer
Singer acuñó el término “sindemia” en los años 90.

El concepto surgió cuando el científico y sus colegas investigaban el uso de drogas en comunidades de bajos ingresos en EE.UU., hace más de dos décadas.

Descubrieron que muchos de quienes se inyectaban drogas sufrían de una cantidad de otras enfermedades (tuberculosis, enfermedades de transmisión sexual, entre otras), y los investigadores se empezaron a preguntar cómo éstas coexistían en el cuerpo, y concluyeron que, en algunos casos, la combinación amplificaba el daño.

En el caso del covid-19, “vemos cómo interactúa con una variedad de condiciones preexistentes (diabetes, cáncer, problemas cardíacos y muchos otros factores), y vemos un índice desproporcionado de resultados adversos en comunidades empobrecidas, de bajos ingresos y minorías étnicas“, explica Singer.

Y enfermedades como la diabetes o la obesidad —que son factores de riesgo para el covid-19— son más comunes en individuos de bajos recursos, añade en conversación con BBC Mundo Tiff-Annie Kenny, investigadora de la Universidad Laval, en Canadá, y quien trabaja en el Ártico con poblaciones afectadas por la inseguridad alimentaria, el cambio climático y condiciones de vivienda que dificultan cumplir con las recomendaciones sanitarias como lavarse las manos o mantener la distancia social.

¿Pero no es el este el caso de la mayoría de enfermedades? ¿No tienen la mayoría de las veces un impacto mayor en los grupos con menos acceso a salud, alimentación, educación e higiene? ¿No se potencian casi siempre cuando se combinan con otra o con una condición médica de base?

En cuanto a la interacción biológica, no es necesariamente siempre así, destaca el científico.

Cementerio en La Paz, Bolivia

Getty Images
La pandemia de covid-19 no se resuelve únicamente por la vía médica, creen los científicos que analizan la situación actual desde el marco conceptual de la sindemia.

“Hay evidencia creciente de que la influenza y el resfriado común son contrasindémicos. Es decir: la situación no empeora. Si una persona está infectada con los dos (virus), una (de las enfermedades) no se desarrolla”.

Y en cuanto al aspecto social, el elemento clave en el caso de una sindemia es que añade la interacción de las enfermedades.

Cambio de estrategia

Analizar la situación a través de la lente de la sindemia, dice Kenny, nos permite pasar de la aproximación de la epidemiología clásica sobre el riesgo de transmisión, a una visión de la persona en su contexto social.

Es una postura compartida por muchos científicos que creen que para frenar el avance y el impacto del coronavirus es crucial poner atención a las condiciones sociales que hacen que ciertos grupos sean más vulnerables a la enfermedad.

“Si realmente queremos acabar con esta pandemia cuyos efectos han sido devastadores en la gente, en la salud, en la economía, o con futuras pandemias de enfermedades infecciosas (hemos visto venir una detrás detrás de otra con cada vez mayor frecuencia: sida, ébola, SARS, zika y ahora covid-19), la lección es que tenemos que abordar las condiciones subyacentes que hacen posible una sindemia”, opina Singer.

“Tenemos que abordar los factores estructurales que hacen que a los pobres les resulte más difícil acceder a la salud o a una dieta adecuada”, agrega.

“El riesgo de no hacerlo es enfrentarnos con otra pandemia como la de covid-19 en el tiempo que tome que una enfermedad existente se escape del mundo animal y pase a los humanos, como ha sido el caso del ébola y el zika, y que continuará ocurriendo a medida que sigamos invadiendo el espacio de las especies salvajes, o a raíz del cambio climático y la deforestación”.

El editor de The Lancet Richard Horton es concluyente: “No importa cuán efectivo sea un tratamiento o cuán protectora una vacuna, la búsqueda de una solución para el covid-19 puramente biomédica fracasará”.

Y concluye: “A menos que los gobiernos diseñen políticas y programas para revertir disparidades profundas, nuestras sociedades nunca estarán verdaderamente seguras frente al covid-19”.


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