Legalización de la tala en el Nevado de Toluca coincide con la reducción de la mariposa monarca
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Legalización de la tala en el Nevado de Toluca coincide con la reducción de la mariposa monarca

Luego de que entre 2013 y 2014 se autorizara la tala comercial en una zona del Nevado de Toluca, se registró el nivel más bajo de mariposas monarca que llegaron a hibernar al lugar.
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El pasado 31 de enero de 2019, el gobierno federal encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador informó que en diciembre de 2018 se registró un aumento de 144% en las colonias de esta variedad de mariposa que hibernan en los bosques de México y a través de un boletín de prensa se subrayó que, derivado de este incremento, “¡la mariposa monarca llega por primera vez al Nevado de Toluca!” (así, con signos de admiración incluidos).

Este incremento de las mariposas monarca que llegan a México fue calificado (según el boletín oficial) como “una noticia muy positiva” por el titular de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, Andrew Rhodes, “ya que es el mayor número de hectáreas ocupadas por esta especie desde el periodo 2006-2007”.

Lee: La pobreza que mata a la mariposa monarca

Lo que no informaron las nuevas autoridades federales, sin embargo, fue que entre 2014 y 2018, en el Nevado de Toluca se registró el más grave descenso en las colonias de mariposa que hibernan en sus bosques.

Además, el gobierno federal omitió informar que este descenso en las colonias de mariposa monarca que llegan al Nevado de Toluca coincide con el inicio de operaciones de tala comercial en esta reserva natural, luego de que el expresidente Enrique Peña Nieto eliminara las disposiciones legales que la protegían desde 1936.

Tal como revelan informes oficiales elaborados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, y por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (órgano desconcentrado denominado de la primera), para el año 2012 se tenían identificados dos puntos de hibernación de mariposas monarca dentro de la reserva natural Nevado de Toluca, denominados “Cerro del Amparo” y “Palomas”.

Eso revela, de entrada, que es falso que en 2018 la mariposa monarca llegara “por primera vez” al Nevado de Toluca, tal como informó el gobierno federal en enero pasado, ya que desde 2004 se tienen detectadas dos colonias en dicha reserva natural.

Según estos reportes oficiales, en 2012, las colonias de monarca en el Nevado de Toluca abarcaban en conjunto mil 300 metros cuadrados de bosque.

Lee: Las mariposas monarca que ayudan a prisioneros en su encierro

Sin embargo, para el periodo diciembre 2013-enero 2014, cuando se autorizó la tala comercial de los primeros 12 mil 428 metros cúbicos de madera en el Nevado de Toluca, el área de hibernación de mariposas monarca dentro de esta reserva natural disminuyó hasta llegar a 200 metros cuadrados (una reducción de 85% de un periodo para otro).

Según los registros oficiales, ese fue el nivel más bajo de mariposas monarca del que se tenga registro en los bosques del Nevado de Toluca, desde que comenzó su medición.

La relación entre la tala y la amplitud de las colonias de monarca en el Nevado de Toluca, de hecho, puede verse también en los años siguientes.

Para 2015, por ejemplo, el volumen de tala comercial autorizada por el gobierno federal se redujo notablemente respecto del año anterior, al disminuir a sólo 1,908 metros cúbicos de madera extraída.

Ese año en que la tala en el Nevado de Toluca se redujo, las colonias de mariposa monarca mostraron signos de recuperación, al pasar de 200 metros cuadadros ocupados, a 900 metros cuadrados, un aumento de 77%.

Lee: El muro de Trump amenaza la supervivencia de la mariposa monarca

Para 2016, sin embargo, la Semarnat (con Rafael Pacchiano como su titular) autorizó elevar la tala comercial hasta 154 mil 897 metros cúbicos de madera en el Nevado de Toluca, y nuevamente las colonias de mariposa monarca en los bosques de esta reserva natural cayeron a 440 metros cuadrados ocupados (una reducción de las mariposas de 48% de un año para otro).

Efecto mariposa

En el año 2017, el volumen de tala en el Nevado de Toluca aumentó nuevamente, hasta llegar a 181 mil 631 metros cúbicos de madera extraída.

No obstante, en ese año, los registros oficiales indican que el área ocupada por las mariposas monarca en esta reserva natural aumentó también y, de hecho, alcanzó su nivel más alto desde que comenzaron los registros, hasta ocupar una hectárea completa.

¿Qué pasó en ese año? ¿Se recuperaron las colonias de mariposas?

En 2017, en la Reserva de la Biósfera Mariposa Monarca se puso en marcha un operativo policiaco contra la tala clandestina, lo que implicó la presencia permanente de elementos de la Gendarmería en estos bosques.

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Sin embargo, los puntos de hibernación que se ubican dentro del Nevado de Toluca no forman parte de la Reserva de la Biósfera Mariposa Monarca, sino que son adyacentes y, por ello mismo, los únicos puntos de hibernación que ese año no enfrentaron la presencia permanente de la policía fueron los del Nevado de Toluca.

De hecho, aunque en 2017 la concentración de monarcas fue mayor en el Nevado de Toluca, los registros oficiales indican que la población total de mariposas (que incluye las colonias de la Reserva de la Biósfera, y las del Nevado) en realidad disminuyó 14.7%.

Cabe destacar que llas autoridades atribuyeron esta reducción a tormentas y nevadas en Estados Unidos y Canadá, no al operativo permanente de la policía en el principal santuario de estos insectos.

Para la temporada diciembre 2018-enero 2019, efectivamente, la población total de mariposas monarcas mostró una recuperación de 144%, al pasar de 2.4 hectareas a 6 hectáreas, en un sólo año. Ese aumento coincide con la declaratoria de erradicación de la tala clandestina en la Reserva de la Biósfera Mariposa Monarca, y por lo tanto el éxito del operativo realizado en esa zona.

Es decir, para 2018, la tala se suspendió en la Reserva de la Biósfera, pero en los bosques adyacentes, los del Nevado de Toluca, ese año se autorizó talar 147 mil metros cúbicos de madera.

Ahí, donde la tala continuó, las poblaciones de monarca disminuyeron 25%, según los reportes de Conanp.

Epílogo: un enorme cubo de madera

Desde que el expresidente Enrique Peña Nieto eliminó las disposiciones legales que protegían el Nevado de Toluca, las autoridades federales han autorizado la extracción de 497 mil 893 metros cúbicos de madera de esta reserva natural.

Los árboles talados durante los últimos cuatro años en el Nevado de Toluca equivalen a un bloque de madera de medio kilómetro de altura, medio kilómetro de ancho, y medio kilómetro de profundidad.

 

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Cómo sería una guerra entre potencias ahora (y cuál es la ventaja de Rusia y China frente a Occidente)

Muchos de los aspectos de los principales conflictos entre Occidente y, por ejemplo, Rusia o China, ya se han desarrollado, ensayado y desplegado. con una ventaja para estos últimos: los misiles hipersónicos.
4 de enero, 2022
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Fuerzas de Rusia se aglomeran en la frontera con Ucrania, Moscú exige que la OTAN se aleje de sus fronteras y China vocifera cada vez más su derecho a retomar Taiwán, incluso por la fuerza si es necesario.

Etiopía está en guerra civil, el conflicto separatista en Ucrania ha cobrado más de 14.000 vidas desde 2014, la insurgencia en Siria continúa hirviendo a fuego lento y el autodenominado Estado Islámico arrasa en partes de África.

Pero ¿cómo se ve el futuro de las guerras entre las grandes potencias? ¿Y está Occidente preparado para los desafíos que vendrán?

Primero que todo, “las guerras del futuro” ya están aquí. Muchos de los aspectos de los principales conflictos entre Occidente y, digamos, por ejemplo, Rusia o China, ya se han desarrollado, ensayado y desplegado.

El 16 de noviembre, Rusia realizó una prueba de misil en el espacio, destruyendo uno de sus propios satélites. Durante el verano boreal, China condujo pruebas con sus avanzados misiles hipersónicos, capaces de viajar a muchas veces la velocidad del sonido.

Ataques cibernéticos ofensivos, ya sean disruptivos o de depredación, se han convertido en acontecimientos diarios.

Gráficos que muestran cómo operan los misiles hipersónicos de China

BBC

Ponerse al día

Michele Flournoy fue directora de política de estrategia del Pentágono bajo dos presidentes de EE.UU., Bill Clinton y Barack Obama. Cree que la atención de Occidente sobre el Medio Oriente en las últimas dos décadas permitió que sus adversarios se pusieran muy al día en términos militares.

“Realmente hemos llegado a un punto de inflexión estratégico donde nosotros -EE.UU., Reino Unido y nuestros aliados- estamos saliendo de 20 años de estar enfocados en antiterrorismo y contrainsurgencia, las guerras en Irak y Afganistán, y levantamos la mirada para darnos cuenta de que ahora estamos en una muy seria competencia de gran poder”, comenta.

Se está refiriendo, por supuesto, a Rusia y China, países descritos respectivamente en el análisis integrado del gobierno británico como “la amenaza aguda” y el “rival estratégico”de Occidente a largo plazo, respectivamente.

“Mientras nos enfocábamos en el amplio Medio Oriente”, dice, “estos países estudiaron la manera en que Occidente hace la guerra. Y empezaron a invertir masivamente en toda una gama de tecnologías nuevas”.

Personal de la Fuerza Aérea de EE.UU. realizan operaciones cibernéticas en la Base Aérea Warfield de la Guardia Nacional, en Maryland, 2017

Fuerza Aérea de EE.UU.
Personal de la Fuerza Aérea de EE.UU. realizan operaciones cibernéticas en la Base Aérea Warfield de la Guardia Nacional, en Maryland, 2017

Mucha de esa inversión ha estado dirigida hacia la actividad cibernética, ataques disruptivos con miras a socavar la estructura de la sociedad en Occidente, influyendo elecciones, robando datos sensibles. Esto pasa muy por debajo del umbral de guerra y muchas de esas acciones se pueden negar.

Pero ¿qué pasaría si las actuales tensiones entre Occidente y Rusia en torno a Ucrania, por ejemplo, o entre EE.UU. y China sobre Taiwán, se tornan hostiles? ¿Cómo se verían?

“Creo que esto se desarrollaría ahora en un entorno altamente dependiente del flujo de información”, señala Meia Nouwens, una investigadora asociada del Instituto Internacional para Estudios Estratégicos (IISS, por sus siglas en inglés) especializada en cómo China usa datos para sacar ventaja militar.

“El Ejército Popular de Liberación de China ha creado una nueva agencia llamada Fuerza de Apoyo Estratégico que se concentra en el espacio, la guerra electrónica y las capacidades cibernéticas”.

¿Qué quiere decir eso en la práctica? Pues bien, casi lo primero que ocurriría en cualquier acción hostil serían ataques cibernéticos masivos de ambas partes. Habría intentos de “cegar” al otro destruyendo sus comunicaciones, incluyendo satélites, o incluso cortando los vitales cables submarinos que transmiten datos”.

Le pregunté a Franz-Stefan Gady, especialista de guerras futuras del IISS, qué significaría esto para la persona común y corriente ¿De repente dejarían de funcionar nuestros teléfonos, se agotaría la gasolina en las estaciones, la distribución de alimentos entraría en caos?

“Sí, con toda probabilidad”, contesta. “Porque las grandes potencias están invirtiendo masivamente no solo en capacidad ofensiva cibernética sino en capacidad de guerra electrónica que puede interferir satélites y tumbar las comunicaciones. Así que no sólo serán los ejércitos sino las sociedades en general las que serán el objetivo principal en los conflictos del futuro“.

Un cohete Falcon de la empresa SpaceX con satélites de la Fuerza Aérea de Estados Unidos despega del Centro Espacial Kennedy en 2019

Getty Images
Un cohete Falcon de la empresa SpaceX con satélites de la Fuerza Aérea de Estados Unidos despegó del Centro Espacial Kennedy en 2019.

Toma de decisiones

El mayor peligro militar aquí es el recrudecimiento no planeado. Si tus satélites no se están comunicando y tus estrategas que están sentados en sus búnkeres de comando subterráneos no pueden estar seguros de lo que está pasando, les resultará extremadamente difícil calibrar una reacción.

Meia Nouwens cree que esto los deja con la opción de responder de forma “minimalista” o “maximalista”, lo que lleva al riesgo de recrudecer las tensiones.

Un factor que probablemente juegue un papel principal en las guerras del futuro será la inteligencia artificial (IA). Esta podría acelerar tremendamente la toma de decisiones y los tiempos de respuesta de los comandantes, permitiéndoles procesar la información más rápidamente.

Aquí, EE.UU. tiene una ventaja cuantitativa sobre sus adversarios potenciales y Michele Flournoy sostiene que podría compensar en las áreas donde Occidente se ve superado por el enorme tamaño del Ejército Popular de Liberación de China.

“Una de las manera de recuperar terreno y complicar los planes de defensa o ataque del adversario es juntando a humanos con máquinas”, indica. “Así que si tienes una plataforma operada por una persona que pueda controlar 100 plataformas sin personal, ahí es donde empiezas a recuperar ese equilibrio cuantitativo”.

Pero hay un área donde Occidente está quedando peligrosamente rezagado respecto a Rusia y China. Son los misiles hipersónicos, proyectiles súper potentes que pueden volar a cualquier punto entre cinco y 27 veces la velocidad del sonido y cargar ojivas convencionales o nucleares.

Rusia ya anunció el éxito de pruebas con su misil crucero hipersónico Zircon, proclamando que puede destruir defensas en cualquier parte del mundo.

Misiles Dong Feng 17 equipados con un vehículo planeador hipersónico, Pekín, 2019

Getty Images
Misiles Dong Feng 17 equipados con un vehículo planeador hipersónico, Pekín, 2019.

El misil Dong Feng 17 de China, develado por primera vez en 2019, carga un vehículo planeador hipersónico (VPH) que puede maniobrar a través de la atmósfera con una casi impredecible trayectoria, lo que lo hace muy difícil de interceptar.

En contraste, las pruebas recientes de los sistemas estadounidenses no han tenido buenos resultados. La inclusión de estas armas en el arsenal de China está haciendo que Washington piense dos veces antes de entrar en una guerra para defender a Taiwán, si es que China decide invadir el territorio.

La Fuerza Aérea de EE.UU. haciendo pruebas de su misil hipersónico AGM-183A, en California, 2020

Fuerza Aérea de EE.UU.
La Fuerza Aérea de EE.UU. hizo pruebas de su misil hipersónico AGM-183A, en California, 2020, sin buenos resultados.

No obstante, ahora mismo, empezando 2022, las fuerzas de Rusia se acumulan en la frontera con Ucrania, ciertamente con capacidades de guerra cibernética y electrónica incluida en sus equipos convencionales compuestos principalmente de tanques, vehículos blindados y tropas, los mismos recursos que estaría desplegando si Moscú decidiera invadir los países Bálticos, por ejemplo.

Entretanto, Reino Unido ha tomado la decisión de recortar sus fuerzas convencionales a cambio de invertir en la nueva tecnología. Franz-Stefan Gady, el especialista en guerras del futuro, cree que eso sin duda rendirá beneficios en unos 20 años, pero antes de eso quedará una brecha preocupante.

“Creo que vamos a pasar por un período muy peligroso en los próximos cinco a diez años, cuando estén ocurriendo muchos de los recortes. Al mismo tiempo, muchas de estas capacidades tecnológicas emergentes no estarán lo suficientemente maduras como para tener un verdadero impacto operacional”, considera.

¿Panorama sombrío?

Y en esos próximos cinco a diez años podríamos ver algunos de los desafíos más peligrosos para la seguridad de Occidente. Entonces, ¿el panorama es sombrío?

No necesariamente, según Michele Flournoy, que pasó años en el centro de las políticas de defensa de EE.UU. Piensa que la solución está en dos cosas: consulta y colaboración íntima con los aliados e inversión en lugares precisos.

“Si logramos trabajar juntos y realmente invertir en las tecnologías adecuadas, los conceptos precisos, y los desarrollamos a gran velocidad y tamaño, deberíamos ser capaces de impedir una guerra de grandes potencias”, afirma.

“Deberíamos poder alcanzar nuestros objetivos y hacer que la región Indo-Pacífica, por ejemplo, siga siendo libre, abierta y próspera en el futuro”.


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