Popocatépetl: semáforo de alerta se eleva a amarillo fase 3 ante fuertes exhalaciones
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Popocatépetl: semáforo de alerta se eleva a amarillo fase 3 ante fuertes exhalaciones

Esta mañana el volcán registró una exhalación de cenizas, gases y material incandescente, de una altura de 2 mil 500 metros.
Cuartoscuro
28 de marzo, 2019
Comparte

El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) informó que el semáforo de alerta del volcán Popocatépetl cambió de Amarillo fase 2 a fase 3, ante el incremento de su actividad y las recientes exhalaciones.

Esta mañana el volcán registró una exhalación de gases y material incandescente, de una altura de 2 mil 500 metros, por lo que se espera la caída de ceniza en poblaciones aledañas al volcán, principalmente en Puebla y Morelos.

En conferencia de prensa, David León Romero, director de Protección Civil, dijo que se fortalecerán las medidas preventivas como verificar que los refugios temporales sean los adecuados, que las rutas de evacuación se encuentren en buenas condiciones y se realizarán simulacros de evacuación.

Esta modificación en el semáforo constituye una medida preventiva ante los cambios que los expertos han observado.

“El cambio de semáforo obedece a un cambio en el comportamiento tradicional que tenía el volcán de formación de un domo, explosión, destrucción de un domo, es decir, esto que veníamos viendo de manera, si lo puedo decir así, cíclica desde 1996 para acá que teníamos domos y explosiones, hoy estamos viendo explosiones sin la presencia de domo, ante este cambio en el comportamiento decidimos mover el semáforo”, explicó.

El coordinador nacional de Protección Civil dijo que se publicarán los mapas de las rutas de evacuación de las entidades aledañas al volcán Popocatépetl y el estado de cada ruta.

Cuando el semáforo está en verde el Popocatépetl se encuentra en normalidad. Hay dos fases: en la uno, el volcán está en calma; en la dos, son mínimas sus manifestaciones, como fumarolas y actividad sísmica esporádica.

El semáforo volcánico en color amarillo representa una situación de alerta donde los ciudadanos deben permanecer atentos y estar preparados para una posible evacuación. En este estado de alerta hay tres fases.

La fase 3 del semáforo que es en la que nos encontramos implica un crecimiento rápido de domos de grandes dimensiones y su destrucción en explosiones fuertes; también hay fumarolas, gas, caída de ceniza y lava en áreas cercanas; explosiones de intensidad creciente con lanzamiento de fragmentos incandescentes y posibles flujos piroclásticos de mediano alcance.

En esta fase se deben verificar las rutas de evacuación, los protocolos de respuesta y los canales de comunicación ante una posible erupción.

 

En el caso del color rojo, que tiene dos fases, se indica que es total alarma, pues en su primera etapa hay una actividad explosiva de intermedia a alta, en la que presenta columna eruptiva de varios kilómetros de vapor de agua y gas, lanzamiento de fragmentos incandescentes sobre las laderas del volcán, caída importante de cenizas en poblaciones y ciudades lejanas.

Mientras que en la fase dos puede haber una actividad explosiva de alta a extrema en la que puede haber columnas eruptivas de gran alcance, intensa caída de ceniza, arena y fragmentos volcánicos a distancias mayores, posibles derrumbes parciales del edificio volcánico, escombros que pueden llegar a poblaciones cercanas, con daños graves del entorno.

Recomendaciones ante caída de ceniza 

La Coordinación Nacional de Protección Civil destacó que es peligroso acercarse al volcán y sobre todo al cráter, por el riesgo que implica la caída de fragmentos balísticos.

– Para evitar los daños que podrían ocasionar la caída de ceniza se recomienda no realizar actividades al aire libre y si es posible no salir; cerrar puertas y ventanas, y colocar toallas o trapos húmedos en las rendijas.

-Si es necesario salir, se aconseja cubrir nariz y boca con un pañuelo o cubreboca.

-Utiliza lentes de armazón y evita los lentes de contacto para reducir la irritación ocular, así como usa un trapo o mascarilla húmedos para nariz y boca, lávalos y mójalos con frecuencia.

-En caso de padecer alguna enfermedad respiratoria es necesario permanece dentro de tu casa y evita cualquier exposición innecesaria a las cenizas. Preferentemente, debes trasladarte a un sitio donde no haya ceniza.

-También se recomienda almacenar suficiente agua con anterioridad para al menos una semana y cubrir los tinacos, cisternas o depósitos de agua.

“Si cae ceniza dentro del agua, no la bebas ni la utilices en la preparación de alimentos, está contaminada; no consumas alimentos en la vía pública; lava las frutas y verduras que se encuentren a la intemperie; barre o usa pala para limpiar la ceniza de techos, patios, calles y deposítala en bolsas, para evitar que se tape, nunca arrojes las cenizas al desagüe”, alertó en un comunicado el Cenapred.

En tanto, la Coordinación General de Protección Civil del Estado de Puebla pidió a la población mantener a las mascotas en un lugar techado al igual que su alimento, limpiar ojos y garganta con agua pura, y mantenerse atenta la información difundida por medios oficiales.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Cómo ventilar una habitación y usar purificadores de aire para protegerte del coronavirus

La mala ventilación aumenta el riesgo de transmisión del nuevo coronavirus, según la OMS. Shelly Miller, ingeniera mecánica experta en ventilación, te enseña cómo mejorar la calidad del aire en tu casa u oficina para reducir el riesgo de enfermedades infecciosas.
12 de agosto, 2020
Comparte
Hombre con mascarilla junto a una ventana abierta

Getty Images
El espacio cerrado más seguro es aquel en el que aire fresco de afuera constantemente reemplaza el aire de adentro.

Gran parte de los casos de transmisión del virus SARS-CoV-2, que causa la covid-19, ocurren en ambientes cerrados en los que se inhalan partículas que contienen el nuevo coronavirus.

La mejor forma de evitar esta transmisión en hogares y oficinas sería impedir la entrada de personas infectadas. Pero esto no es algo fácil, ya que se estima que el 40% de los portadores del virus son asintomáticos.

Las mascarillas pueden evitar la liberación al medio ambiente de esas partículas, pero si la persona infectada está en una habitación cerrada será muy difícil contener totalmente el virus.

Soy profesora de ingeniería mecánica en la Universidad de Colorado en Boulder, en Estados Unidos. Y gran parte de mi trabajo se ha centrado en cómo controlar la transmisión en el aire de enfermedades infecciosas.

Mi universidad, las escuelas de mis hijos y hasta legisladores estatales en Alaska me pidieron consejos para garantizar la seguridad de los espacios cerrados en tiempos de pandemia.

Una vez que el virus escapa al aire dentro de un edificio tienes dos opciones: hacer que entre aire fresco desde afuera, o extraer el virus del aire que circula en el edificio.

La importancia del aire fresco

El espacio cerrado más seguro es aquel en el que aire fresco de fuera constantemente reemplaza el aire de dentro.

En edificios comerciales, el aire fresco ingresa usualmente a través de sistemas de calefacción, ventilación o aire acondicionado. En los hogares, en cambio, el aire de fuera suele entrar por ventanas y puertas abiertas, además de grietas.

En pocas palabras, cuanto más aire fresco entre a un edificio desde fuera mejor será. Ese aire que ingresa diluye los contaminantes presentes en el espacio cerrado, se trate de un virus o algo diferente, y reduce los riesgos de exposición para las personas.

Ilustración de un ventilador junto a una ventana moviendo el aire hacia afuera y un equipo de aire acondicionado

Getty Images
Colocar cerca de una ventana un ventilador que sopla hacia el exterior aumenta considerablemente la circulación de aire.

Los ingenieros ambientales como yo calculamos cuánto aire entra desde fuera a un edificio usando una medida llamada tasa de intercambio de aire.

Esta cifra indica el número de veces que el aire de un edificio es reemplazado con aire de fuera en una hora.

La tasa depende del tamaño de la habitación y el número de personas en ella. Pero la mayoría de los expertos considera que seis cambios de aire son buenos para una habitación de 3 x 3 metros en la que hay tres o cuatro personas.

Durante una pandemia, se estima que la tasa debe ser mayor. Un estudio de 2016* señaló que un cambio de aire de nueve veces por hora redujo la transmisión de los virus de SARS, MERS y H1N1 en un hospital de Hong Kong.

Muchos edificios en Estados Unidos, especialmente las escuelas, no cumplen con las tasas recomendadas de cambio de aire.

Pero afortunadamente es bastante fácil hacer que ingrese a un edificio aire fresco.

Mantener abiertas las ventanas y puertas es un buen comienzo. Colocar cerca de una ventana un ventilador que sopla hacia el exterior también aumenta considerablemente la circulación de aire.

En edificios en los que no pueden abrirse las ventanas, puede ajustarse el sistema mecánico de ventilación para aumentar el bombeo de aire desde afuera.

Sea cual fuere el tipo de habitación, cuanto más personas haya en ella, más frecuentemente debe cambiarse el aire.

Usar el CO2 para medir la circulación del aire

¿Cómo sabes si hay suficiente cambio de aire en una habitación? Calcular esto con exactitud es complejo. Pero hay un indicador sencillo que podemos usar como guía.

Cada vez que exhalas liberas CO2 o dióxido de carbono. Y como el coronavirus se esparce en partículas que liberamos al respirar, toser o hablar, puedes medir los niveles de CO2 para determinar si una habitación se está llenando de exhalaciones potencialmente infecciosas.

El nivel de CO2 te permite estimar si está entrando suficiente aire fresco a la habitación.

Monitor de CO2 en la pared de una habitación

Getty Images
Los monitores de CO2 indican cuánto aire fresco hay en la habitación. “Yo recomiendo niveles de CO2 inferiores a 600 ppm”.

Al aire libre, los niveles de CO2 son un poco superiores a 400 partes por millón (ppm). Una habitación bien ventilada tendrá cerca de 800 ppm de CO2. Si el número es mayor esto indica que la habitación requiere más ventilación.

El año pasado, investigadores en Taiwán estudiaron el impacto de la ventilación en un brote de tuberculosis en la Universidad de Taipei.

Muchas de las habitaciones en la universidad no estaban bien ventiladas y tenían niveles de CO2 superiores a 3,000 ppm.

Cuando los ingenieros mejoraron la circulación del aire y lograron bajar los niveles de CO2 a menos de 600 ppm, el brote dejó de crecer. El aumento en la ventilación redujo la transmisión infecciosa en un 97%, según el estudio.

El coronavirus se esparce por el aire, por lo que niveles altos de CO2 en una habitación indican un riesgo alto de transmisión si está presente una persona infectada.

Yo me baso en el estudio de Taiwán para recomendar niveles de CO2 inferiores a 600 ppm.

Puedes comprar buenos medidores de CO2 en internet por cerca de US$100. Pero debes asegurarte que tengan un margen de error no mayor de 50 ppm.

Personas en una oficina

Getty Images
Los monitores de CO2 ayudan a determinar si debe haber más ventilación en una habitación para reducir el riesgo de enfermedades infecciosas.

Purificadores de aire

Si estás en una habitación en la que es difícil hacer ingresar aire de afuera, otra opción es usar un purificador de aire.

Estas máquinas extraen partículas del aire, usando en general un filtro muy denso hecho de fibras que capturan partículas con bacterias y virus y reducen el riesgo de transmisión de enfermedades.

Purificador de aire en una habitación

Getty Images
No todos los purificadores de aire son iguales, y antes de comprar uno hay varios factores que debes tener en cuenta.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) asegura que los purificadores de aire cumplen esa función también en el caso del nuevo coronavirus.

Pero no todos los purificadores de aire son iguales, y antes de comprar uno hay varios factores que debes tener en cuenta.

Lo primero que debes considerar es cuán efectivo es el filtro. La mejor opción es un purificador que usa un filtro HEPA, acrónimo de high-efficiency particulate air o extractor de partículas aéreas de alta eficiencia.

Este tipo de filtros extraen más del 99,97% de partículas de todos los tamaños.

El segundo factor a considerar es cuán potente es el purificador. Cuánto más grande sea una habitación o cuantas más personas haya en ella, más aire debe ser purificado. Trabajé con colegas en la Universidad de Harvard para crear una herramienta simple para las escuelas, que permite calcular cuán potente debe ser un purificador de aire para diferentes tamaños de aulas.

Y lo último que debes considerar es cuán válidas son las afirmaciones de la compañía que fabrica el purificador.

En Estados Unidos, por ejemplo, la Asociación de Fabricantes de Electrodomésticos emite un sello de garantía llamado AHAM Verifide.

Y en California, la Junta de Recursos sobre el Aire tiene una lista de purificadores de aire seguros y efectivos, aunque no todos usan filtros HEPA.

Mantiene fresco el aire y sal afuera

Tanto la Organización Mundial de la Salud como el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos, CDC, señalan que la mala ventilación aumenta el riesgo de transmisión de coronavirus.

Si puedes controlar tu ambiente, asegúrate de que entra suficiente aire desde afuera.

Un monitor de CO2 puede indicarte si la ventilación es adecuada. Si los niveles de CO2 comienzan a aumentar abre algunas ventanas y haz una pausa en tu trabajo para salir unos momentos al aire libre.

Si no puedes hacer que entre aire fresco a una habitación, tienes la opción de un purificador de aire. Si decides comprar uno, debes tener presente que no extraen CO2, por lo que aunque el aire estará más puro, los niveles de CO2 en la habitación pueden seguir altos.

Mujer con una mascarilla abriendo una ventana

Getty Images
Tanto la Organización Mundial de la Salud como el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos, CDC, señalan que la mala ventilación aumenta el riesgo de transmisión de coronavirus.

Si entras a un edificio y ves que hay demasiadas personas, o sientes que hace mucho calor o el aire está viciado, es probable que no haya buena ventilación. Da media vuelta y márchate.

Si prestas atención a la circulación y a la filtración del aire, mejorando la ventilación cuando puedes o evitando sitios con mala ventilación, dispondrás de otra herramienta poderosa para protegerte del coronavirus.

*Shelly Miller es profesora de ingeniería mecánica de la Universidad de Colorado en Boulder. Su artículo original fue publicado en The Conversation y puedes leerlo aquí.

* Ventilation of general hospital wards for mitigating infection risks of three kinds of viruses including Middle East respiratory syndrome coronavirus, en inglés aquí.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=zdkwo02LwCs

https://www.youtube.com/watch?v=FkdL3esx7t0&t=14s

https://www.youtube.com/watch?v=Fq8jbuaUW0M

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.