close
Suscríbete a nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo
Cambió el gobierno, pero Sedena insiste en ocultar cifras de civiles muertos en operativos
Del 1 de enero de 2007 al 12 de enero de 2019 se registraron 4 mil 502 enfrentamientos con civiles, pero Sedena no detalló la cifra de fallecidos.
Cuartoscuro Archivo
14 de marzo, 2019
Comparte

Al igual que lo hacía en el sexenio pasado, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) volvió a ocultar la información sobre el número de civiles que desde abril de 2014 han perdido la vida, o que resultaron heridos en enfrentamientos con elementos del Ejército Mexicano.

La dependencia ocultó dicha información pese a que sí cuenta con ella, como lo evidenció el propio secretario de la Defensa Nacional, el general Luis Cresencio Sandoval, durante su participación en las audiencias públicas de la Guardia Nacional realizadas en enero pasado en la Cámara de Diputados.

Ahí sostuvo que en 2018 habían muerto 700 personas en los enfrentamientos con los militares, cifra que calificó como reducida.

Luego de ese anuncio Animal Político solicitó vía transparencia a las secretarías de Defensa y Marina los datos de los civiles y militares muertos y heridos en enfrentamientos desde el 2007 a la fecha, es decir, en el contexto del combate al crimen organizado. Se pidió la información detallada por año, especificando además los sitios de los enfrentamientos.

La Secretaría de Marina sí entregó la información como se había solicitado. Los datos pueden consultarse en esta nota.

En contraste, la Defensa Nacional entregó datos generales e incompletos. Por ejemplo, informó que del 1 de enero de 2007 al 12 de enero de 2019 se registraron 4 mil 502 enfrentamientos con civiles, hechos que denomina “agresiones a personal militar por parte de integrantes de la delincuencia organizada”

La dependencia no desglosó, como se había solicitado, el municipio o entidad en que tuvieron lugar dichos enfrentamientos, ni en qué año ocurrieron. 

Dijo que como resultado de estas agresiones 274 militares murieron, mientras que 1 mil 581 resultaron lesionados. Tampoco desglosó las localidades y fechas en que ocurrieron estas bajas.

Y en cuanto a los civiles, señaló que del 1 de enero del 2007 al 5 de abril de 2014, se tiene un registro de 3 mil 907 “civiles agresores” fallecidos y 494 civiles agresores heridos.  Ello además de 17 civiles que no tenían que ver con los hechos pero que murieron alcanzados por los disparos, así como 105 civiles que también eran ajenos al enfrentamiento, pero que terminaron heridos.

Pero de abril de 2014 en adelante la Defensa Nacional se negó a proporcionar los datos de civiles fallecidos y lesionados, con el argumento de que ya no lleva dicho registro y que, en todo caso, es la Fiscalía General de la República (antes PGR) la que debería dar a conocer dicha información.

“A partir del 6 de abril de 2014 esta Secretaría ya no da continuidad a los registros de civiles agresores heridos y fallecidos, así como de victimas ajenas a los hechos con motivo de las agresiones en contra de personal militar, haciéndolo actualmente la Fiscalía General de la República”, señaló la Sedena.

Opacidad repetida e infundada

El argumento de la Sedena para no proporcionar información de 2014 en adelante es exactamente el mismo que proporcionó en el sexenio pasado a un grupo de investigadores que revisaron la letalidad de las fuerzas armadas en México, y que publicaron el estudio denominado “Índice de Letalidad 2008 – 2014: menos enfrentamientos, misma letalidad, mas opacidad”.

En dicho estudio los autores transcribieron la respuesta de la Defensa, la cual coincide exactamente con la mencionada arriba. Después los investigadores solicitaron la información a PGR pero esta, en otra solicitud de transparencia, dijo contar únicamente con el registro de un enfrentamiento en ocho años, cifra que no es la real.

“La decisión de Sedena de no informar vulnera el principio de transparencia que exige que los órganos del Estado den a conocer sus actuaciones haciendo posible su evaluación (…) además de la decisión de Sedena de no recabar información también viola las leyes que rigen el uso de la fuerza por parte de las instituciones federales”, indica el referido estudio.

El pasado 11 de enero quedó demostrado que la Sedena sí recaba los datos y los conoce. Así se desprende de los señalamientos hechos por el secretario de Defensa, Luis Cresencio Sandoval, al participar en las audiencias públicas convocadas por la Cámara de Diputados con motivo de la reforma constitucional en materia de Guardia Nacional.

En su intervención, Cresencio Sandoval respondió a los cuestionamientos de especialistas y legisladores de oposición que cuestionaban la opacidad en los índices de letalidad del Ejército Mexicano, al enfrentarse a presuntos delincuentes.

“Hace algunos días revisábamos en el gabinete de seguridad los homicidios dolosos en el año pasado (2018), más de 18 mil, y los que resultaron muertos en agresiones, gente que agredió a personal militar y naval, eran un número totalmente reducido; algo así como 700”, dijo Cresencio en su intervención. Semanas más tarde reiteró el dato al comparecer en el Senado.

Lo anterior significa que en 2018, según el secretario de la Defensa, 700 civiles murieron aproximadamente en enfrentamientos con las fuerzas armadas. Si de ese total se restan los 51 que la Marina sí informó que abatió en 2018, significa que unas 650 personas habrían muerto en choques con el Ejército Mexicano.

Y si lo anterior se suma a lo reportado hasta abril de 2014 la cifra ascendería a 4 mil 500 civiles muertos en choques con el Ejército. Y a ello habría que agregar el saldo de 2015, 2016 y 2017 que sigue sin conocerse.

No obstante, en su respuesta fechada el pasado 2 de febrero la Defensa Nacional dijo a Animal Político que no contaba con datos posteriores a 2014.

Índice de letalidad

La información incompleta proporcionada por la Sedena arroja que, de 2007 a 2014, el Ejército mató en promedio a 8 presuntos agresores por cada uno que hirió.

De acuerdo con el referido estudio de Carlos Silva Forné, Catalina Pérez Correa y Rodrigo Gutiérrez Rivas, los conflictos armados convencionales dejan por regla general más heridos que muertos. Cuando la proporción se invierte es síntoma de una posible matanza de civiles y uso ilegal de la fuerza.

De ahí que los especialistas advierten en su análisis que el Ejército, al igual que la Marina, podrían haber ejercido de manera abusiva e ilegal la fuerza con la que cuentan.

Cabe señalar además que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos dirigió tan solo de 2012 a 2018 un total de 15 recomendaciones a la Secretaría de la Defensa Nacional por violaciones a derechos humanos, entre ellas casos graves como el de la presunta ejecución extrajudicial cometida en Tlatlaya, Estado de México.

¡Gracias por leer! Ayúdanos a seguir con nuestro trabajo. ¿Cómo? Ahora puedes suscribirte a Animal Político en Facebook. Con tu donativo mensual recibirás contenido especial. Entérate cómo suscribirte aquí. Consulta nuestra lista de preguntas frecuentes aquí.
Getty Images
Cuáles son los países con más petróleo y por qué esto no siempre es señal de riqueza
El preciado líquido es un recurso natural con el que unos pocos países en el mundo cuentan en sus subsuelos. Pero el también llamado oro negro no siempre se traduce en dinero. Estas son algunas de las razones.
Getty Images
1 de abril, 2019
Comparte

El petróleo sigue siendo hoy la principal fuente de energía que hace funcionar el mundo en el que vivimos.

Y hasta que las energías renovables no logren sustituir el llamado oro negro, seguiremos dependiendo de él.

En 2018, de hecho, consumimos más petróleo que ningún otro año. Según datos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), el consumo diario a nivel global fue de 98,82 millones de barriles en 2018.

Y la tendencia es que siga subiendo hasta los 100,23 millones de barriles por día en el año en curso, según estimaciones de la misma organización.

Dada su alta relevancia como materia prima, la venta del petróleo y sus productos derivados constituyen una pieza fundamental para la política exterior y comercial a nivel global.

Mano de mujer agarrando un barril de petróleo con el símbolo de dólar.

Getty Images
El costo de la producción del petróleo a veces es tan elevado que no resulta rentable.

Por eso, los Estados que poseen en su subsuelo este bien preciado tienen una situación privilegiada que, sin embargo, no siempre se traduce en mayor riqueza para sus arcas.

Los países con mayores reservas

Venezuela es, por excelencia, el país con las mayores reservas de petróleo del mundo. Tiene hasta 309.000 millones de barriles de petróleo, de acuerdo información estadística de la Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA).

El segundo es Arabia Saudita, con una reserva de crudo de 266.005 millones de barriles y el tercero Canadá con 169.000 millones de barriles en provisiones.

Solo dos países de América Latina aparecen en el listado: tras Venezuela, ya nombrado, está Brasil, con una producción anual mucho menor de apenas 12.007 millones de barriles.

Estos son los principales países con las mayores reservas de petróleo a nivel mundial.

Países con las mayores reservas de petróleo del mundo. . .

El costo de la producción

Pero tener oro negro no siempre es sinónimo de riqueza.

Uno de los ejemplos más claros es la propia Venezuela, que ocupa el primer puesto de países con mayores reservas pero está sumida en una crisis económica que ha hecho que hasta 3,4 millones de venezolanos, según datos de Naciones Unidas, abandonen su país.

Las razones del caso venezolano son varias y muy diversas, pero pese a que la naturaleza le ha otorgado importantes recursos, las reservas de crudo son apenas un factor que influye en si la explotación es realmente rentable.

Edificio de PDVSA en Caracas

Getty Images
La dependencia del petróleo de Venezuela es total, pues supone un 96% de los ingresos que tiene el país.

No siempre un país con extensas reservas puede extraer y vender todo el petróleo que puede.

En el caso de Venezuela, la geología no se lo ha puesto del todo fácil. La mayoría de su petróleo es pesado (o procedente de arenas petrolíferas), que es más difícil y costoso de extraer porque necesita de disolventes para poder hacerlo circular.

Además, tras las sanciones económicas de Estados Unidos, Venezuela ya no puede comercializar su crudo tan fácilmente y su red de compradores se ha reducido considerablemente.

Canadá es otro ejemplo de país con importantes reservas de arenas petrolíferas pero cuyo coste de extracción es muy elevado porque su crudo es también mayoritariamente pesado.

Grúa de extracción de petróleo.

Getty Images
La facilidad para extraer el petróleo, las relaciones comerciales y exteriores del país y su política impositiva influyen en la rentabilidad de producir o no el oro negro.

Otros países tienen otro tipo de restricciones a la hora de producir petróleo: altas tasas impositivas, como en el caso de Brasil y Estados Unidos.

Todo esto añade montos al costo de producción y extraer un barril de crudo en Brasil cuesta casi cuatro veces más que en Arabia Saudita, por ejemplo, donde la mayor parte de su petróleo es líquido y más fácil de comercializar.

El costo de producir un barril de crudo en el reino saudita es de menos de US$9, según datos de la OPEP. En Venezuela y Brasil, según la misma fuente, es de US$27,62 y US$34,99 respectivamente.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=pa__B6ETqpo&t=19s

https://www.youtube.com/watch?v=VME2Z2tfL8o&t=9s

¡Gracias por leer! Ayúdanos a seguir con nuestro trabajo. ¿Cómo? Ahora puedes suscribirte a Animal Político en Facebook. Con tu donativo mensual recibirás contenido especial. Entérate cómo suscribirte aquí. Consulta nuestra lista de preguntas frecuentes aquí.