Crece tasa de feminicidios y violaciones en CDMX; Tlalpan e Iztapalapa, las alcaldías con más casos
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Crece tasa de feminicidios y violaciones en CDMX; Tlalpan e Iztapalapa, las alcaldías con más casos

En el caso de las violaciones, el índice aumentó más de 100%, mientras que la tasa de feminicidios se incrementó por primera vez desde 2015.
Cuartoscuro
3 de abril, 2019
Comparte

En 2018, la Ciudad de México se convirtió en un lugar más inseguro para ser mujer, al registrarse un incremento significativo en las violaciones y feminicidios.

De acuerdo con el Reporte Anual 2018 de Incidencia delictiva en Ciudad de México, los casos de violaciones crecieron 124.2% con relación a 2017, mientras que el número de feminicidios aumentó un 8.6%.

Leer: Desde ciberacoso, hasta feminicidios: CIDH alerta aumento de violencia contra mujeres periodistas

Este reporte fue presentado por el Observatorio Nacional Ciudadano, el Observatorio Ciudad de México de Seguridad y Justicia, y la Iniciativa Mérida.  

El delito de violación presentó un incremento en 15 de las 16 alcaldías de la capital. Durante 2018, se abrieron 682 carpetas de investigación, de las cuales, el 85% (580 casos) fueron por violación simple y el 15% (202 casos) por violación equiparada.

El Código Penal de la Ciudad de México establece que la violación simple es el acto sexual hecho por una persona hacia otra de cualquier sexo, haciendo uso de la violencia física o moral, mientras que la violación equiparada se refiere al mismo delito, pero con personas incapacitadas para soportar física o psíquicamente el acto, ya sea por padecimientos físicos o mentales, edad u otras situaciones de indefensión.

Leer: Al arranque de 2019, aumentan secuestros, feminicidios y denuncias por abuso sexual en Veracruz

Hasta el cierre de este reporte, las tres alcaldías que ocupan los tres primeros lugares en el listado por el delito de violación son: Cuauhtémoc con una tasa de 22.33; Coyoacán con una tasa de 10.59, y Xochimilco 7.46.

En tanto que las alcaldías con más carpetas de investigación por violación en 2018 son: Iztapalapa, con 122, Cuauhtémoc con 118, y Gustavo A. Madero con 76.

Con un 230%, Iztapalapa es la alcaldía en donde creció más el porcentaje de este delito, mientras que la alcaldía Cuauhtémoc se encuentra 91% por arriba de la tasa nacional, y 188% por arriba de la tasa de la CDMX.  

La única alcaldía en la que no hubo un incremento fue Milpa Alta, donde incluso el delito disminuyó un .2%.

Tlalpan, la alcaldía con más feminicidios 

En lo que respecta al delito de feminicidio, la tasa en Ciudad de México creció un 8.6% en comparación a 2017.

Esta cifra llama la atención ya que es la primera vez que se presenta un aumento en la tasa anual de feminicidios de la capital desde 2015, año en el comenzó un registro de este ilícito en el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Leer: #VivasNosQueremos: Mujeres marchan contra feminicidios e intento de secuestros en el Metro

Con este porcentaje, la CDMX se coloca en el lugar número 19 a nivel nacional.

En términos absolutos, durante 2018, se abrieron 40 carpetas de investigación por feminicidio, de los cuales, el 20% (8 carpetas de investigación) se realizaron con un arma de fuego.

El número de feminicidios creció en 5 alcaldías, encabezadas por Iztapalapa, seguida de Venustiano Carranza; Gustavo A. Madero; Tláhuac y Tlalpan.

Tlalpan es la alcaldía con la tasa más alta, y junto a Gustavo A. Madero, también encabezan la lista de las demarcaciones con más carpetas de investigación por feminicidio. Incluso, en el caso de Tlalpan la tasa de feminicidios es 221% más grande de la tasa nacional y 96% más grande de la tasa de la Ciudad de México. 

Las alcaldías que ocupan los tres primeros lugares en el listado por delegación del delito de feminicidio son: Tlalpan con una tasa de 0.90, Tláhuac con una tasa de 0.82 y Miguel Hidalgo con una tasa de 0.79.

Homicidios, secuestros y robos también crecen

El mismo estudio registró también un aumento en otros delitos.

La tasa de homicidio doloso de 2018 es la más alta desde que se registra este delito. Desde 2014, el crecimiento anual promedio de la tasa de este delito fue de 14.3%, mientras que para 2018 fue de 16.91%.

De las 1,4121 víctimas reportadas por este delito, el 90.1% son hombres, el 7.6% son mujeres y el feminicidio representa el 2.9% del total. El homicidio doloso creció en 14 alcaldías y presentó un mayor aumento en la alcaldía de Iztacalco.

Los secuestros registraron un aumento del 14.9%. En total se abrieron 83 carpetas de investigación; el 57.8% de los casos se denunciaron ante el fuero federal y el 42.2% restante ante el fuero común. Las tres alcaldías con mayor número de Carpetas de Investigación por secuestro son: Iztapalapa con 7, Tlalpan con 6 y Tláhuac con 5.

En lo que se refiere al robo con violencia, la tasa de 2018 fue la más alta del sexenio anterior con un promedio de 427.86. Ciudad de México se encuentra 106% por arriba de la tasa nacional, de hecho, la capital del país ocupa el segundo lugar en el ranking nacional por este delito.

Las tres alcaldías con más robos con violencia son: Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo e Iztacalco.

El robo de vehículo también creció un 1.2% en 2018, con relación a 2017. Aunque el incremento es menor, este índice aumentó por primera vez en 10 años.

En total se abrieron 11,207 carpetas de investigación por robo de vehículo, de las cuales el 62.4% fue sin violencia y el 37.6% con violencia. El 82.4% fue robo de automóvil y el 17.6% fue robo a motocicleta.

Las tres alcaldías con mayor número de carpetas de investigación por robo de vehículo son: Iztapalapa con 2,674, Gustavo A. Madero con 1,659 y Azcapotzalco con 775.

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Coronavirus: qué es el cerebro pandémico y cómo nos afecta en el día a día

La exposición al estrés crónico que ha traído la pandemia está teniendo más consecuencias de las que imaginamos. Te contamos algunas y cómo contrarrestarlas.
26 de julio, 2021
Comparte

Me siento a escribir este texto. Arranco. Voy bien, llevo 100 palabras. Bueno, pienso que esta última línea quizás no se entiende. La borro. Lo borro todo. ¿Cómo retomo? Página en blanco. Mente en blanco. Pasan los minutos. Reviso el teléfono. ¡Es imposible concentrarse!

Es muy probable que en el último año y medio hayas sentido algo parecido ante cualquier actividad.

Si es así, no te preocupes. Muchos lo comparten. Tenemos cerebro pandémico.

No se trata de un término clínico, pero es así cómo algunos científicos denominan a la serie de dolencias que está sufriendo nuestro cerebro a raíz de la pandemia.

El estrés crónico y los largos ratos de confinamiento no solo han afectado nuestra capacidad de memoria y concentración.

Hay expertos que creen que también es posible que hayan reducido en tamaño algunas zonas de nuestro cerebro.

Pero, ¿nos quedaremos así para siempre?

Estrés prolongado

Los especialistas coinciden en que el principal responsable de los cambios en nuestra cabeza es la larga exposición al estrés durante tanto tiempo, el estrés crónico.

“Hay niveles de estrés ‘buenos’. Si necesitas culminar una tarea en un tiempo ajustado, una vez lo haces el estrés se va. Se acaba todo”, ejemplifica Michael Yassa, neurólogo del Centro de Neurobiología del Aprendizaje y la Memoria en California.

Mujer mirando a través de la ventana durante el confinamiento.

Getty Images
El aislamiento social provoca una exposición al estrés prolongado, impactando el volumen de varias zonas de nuestro cerebro involucradas en nuestras actividades diarias.

“Pero cuando el fin no está la vista y el estrés continúa por una sesión prolongada, entonces se vuelve problemático”, le explica Yassa a BBC Mundo.

Es lo que nos está sucediendo con la pandemia. Vivimos un estado dilatado de espera, de confinamientos y relajaciones, restricciones y medidas sin saber cuándo recuperaremos lo que ahora llamamos normalidad.

El estrés prolongado libera cortisol, y si tienes problemas continuos con esta hormona, puede llegar a afectar el volumen de algunas zonas del cerebro.

La neuropsicóloga Barbara Sahakian, de la Universidad de Cambridge en Reino Unido, ha estado analizando los efectos del distanciamiento social y la ansiedad por la pandemia en nuestra masa cerebral.

“A través de escáneres a personas socialmente aisladas hemos detectado cambios en el volumen de las regiones temporales, frontales, occipitales y subcorticales, así también como en el hipocampo y la amígdala”, le dice Sahakian a BBC Mundo.

“Ya en el pasado, altos y prolongados niveles de cortisol han sido asociados con disrupciones del humor y la reducción del hipocampo. Esto se observa sobre todo en pacientes con depresión”, añade.

En 2018, por ejemplo, un estudio publicado en la revista Neurology de la Academia Estadounidense de Neurología demostró que un alto nivel de cortisol en pacientes se asoció con una peor memoria y percepción visual, así como con volúmenes más bajos de materia gris total, occipital y lobar frontal.

Y esos cambios de volumen como los detectados por Sahakian pueden incidir directamente en las actividades que realizamos a diario.

“Ese conjunto de dolencias que afectan a la salud mental y nos generan depresión y ansiedad, es lo que coloquialmente estamos llamando cerebro pandémico”, apunta Yassa.

¿Cómo nos afecta el cerebro pandémico en el día a día?

La doctora Sahakian pone un ejemplo muy común.

“Aparcas tu auto en un estacionamiento público de múltiples niveles de un centro comercial. Regresas después de varias horas. Por un momento te pierdes y no recuerdas dónde dejaste tu auto. Pues bien, el hipocampo es la zona del cerebro responsable de aplicar esa memoria, precisamente una de las zonas más afectadas por los efectos de la pandemia”.

Aparcamiento en Santa Mónica, Los Ángeles, Estados Unidos.

Getty Images
Los efectos del llamado cerebro pandémico pueden notarse si tenemos dificultades para reencontrar nuestra plaza de aparcamiento.

El hipocampo también está involucrado en los procesos de aprendizaje. Además, es una zona que normalmente se deteriora con la edad.

“Es por ello que los ancianos pueden ser más vulnerables, aunque también hemos detectado que los niños pueden experimentar retrasos en su desarrollo social y del lenguaje”, argumenta Sahakian.

Pero los efectos del llamado cerebro pandémico van mucho más allá de una afectación leve de la memoria o un retroceso de la capacidad de aprendizaje.

Son muchos los receptores que son sensibles al cortisol, así que varias redes neuronales quedan afectadas, notándose en nuestros posibles cambios de humor frecuentes, sentimientos de miedo o la incapacidad para concentrarnos, realizar varias tareas a la vez o tomar decisiones sin titubear.

Esto se debe a su impacto en el sistema límbico y la amígdala, esta última encargada de hacernos sentir emociones.

“Muchos pacientes describen un sentimiento de “neblina mental” y se quejan de que ya no toman decisiones de la misma forma que lo hacían antes”, explica Yassa.

Por supuesto, esta carga psicológica también viene acompañada de irremediables consecuencias fisiológicas.

“La depresión y la ansiedad nos afectan el sueño, cambian el apetito y producen fatiga”, añade el neurólogo.

Escáner de cerebro.

Getty Images
Sahakian y su equipo han estado investigando las variaciones en nuestro cerebro que provoca la pandemia.

No afecta a todos por igual

Como en todo, el cerebro pandémico lastra más a unos que otros. En esto entra en juego la resiliencia individual y el nivel de estrés al que estemos sometido.

No sufren lo mismo quienes han padecido el aislamiento social que aquellos que perdieron un familiar o conocido, se quedaron desempleados o estuvieron infectados.

En estos casos, además del estrés crónico, también puede aparecer el estrés postraumático, incrementando la inestabilidad de la salud mental, la depresión, el dolor y la ansiedad.

Algunos hemos mostrado más resiliencia y creamos estrategias durante los confinamientos para mantenernos sanos, como seguir una rutina de ejercicio físico, pero para los más afectados este tipo de actividades puede ser más difícil de seguir”, diferencia Sahakian.

“La autogestión del estrés es algo personal que no todos logramos de la misma manera. Todos hemos tenido estrés en nuestra vida. Si logramos superarlo, este estrés hasta puede ser bueno en cierto punto” añade.

¿Es posible recuperarse?

El doctor Yassa quiere pensar que sí es posible superar los cambios sufridos, pero reconoce que no será de la noche a la mañana y que tomará tiempo.

“La gente se sobrepone a desastres naturales o la pérdida de seres queridos, así que de esto también deberíamos superarlo. Pero primero debe desaparecer la causa”, aclara.

“Según se vayan recuperando las libertades y la gente retome el contacto social, todos mejoraremos”, amplía Sahakian.

Persona llorando en una tumba en Indonesia en plena ola de coronavirus.

Getty Images
Las personas que han sufrido un ser querido pueden tardar más en recuperarse de los efectos psicológicos de la pandemia.

Mientras esperamos por la vuelta a la normalidad, los expertos igualmente aconsejan aplicar técnicas para traer de vuelta nuestras funciones cognitivas.

“Debemos retarnos con juegos de memoria para recuperarla, así también como ponernos a aprender cosas nuevas”, recomienda la doctora.

Yassa opina que debemos enfocarnos en crear una especie de armonía de ritmos.

“Levantarnos a la misma hora, comer regularmente y hacer ejercicio físico da mejores oportunidades al cerebro para recuperarse“.

Pero si bien estas actividades pueden ser suficientes para muchos, Sahakian reconoce que algunos podemos necesitar la ayuda de profesionales.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarganuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=WhrDWNcNQEM

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.