El gobierno persigue migrantes y deja en promesa el discurso sobre derechos humanos
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

El gobierno persigue migrantes y deja en promesa el discurso sobre derechos humanos

En tan solo tres semanas de este mes abril, México detuvo a 11 mil 800 migrantes; 125% más que hace dos años.
Cuartoscuro
24 de abril, 2019
Comparte

Desde el arranque del nuevo gobierno, incluso desde la campaña electoral, el Ejecutivo lo ha repetido en múltiples ocasiones y a través de múltiples actores: en México, la nueva política migratoria se rige por el respeto a los derechos humanos, por atender las causas que originan la migración forzada, como la pobreza y la violencia en Centroamérica, y por dejar atrás el enfoque de la migración como un problema de seguridad nacional, que debe ser atendido con policías y soldados.

Sin embargo, cuatro meses después, el discurso de la nueva política migratoria contrasta con las estadísticas de detención, especialmente con la de abril, que se disparó más de un 100% en comparación con la de años anteriores.

Lo anterior con el recorte al presupuesto destinado a atender a los solicitantes de refugio, y, sobre todo, con la vuelta de operativos para detener a cientos de migrantes, como el del lunes pasado en Pijijiapan, Chiapas.

Ahí, a unos 150 kilómetros de la frontera con Guatemala, elementos del Instituto Nacional de Migración (INM), escoltados por agentes de la Policía Federal, realizaron una redada masiva entre los 3 mil integrantes de una caravana migrante que, según alegó la autoridad, respondieron de manera agresiva ante un operativo de control.

El resultado fue una escena idéntica a las registradas especialmente en 2014 y 2015, en plena efervescencia del Plan Frontera Sur de Peña Nieto: niños, niñas, adolescentes, mujeres, y hombres migrantes corriendo en estampida por el monte para evitar ser uno de los 371 migrantes que, finalmente, fueron detenidos por el INM con la ayuda de la policía, y que, probablemente, serán deportados del país como los 204 migrantes que hace tan solo diez días, el 13 de abril, ya fueron expulsados a bordo de un avión gubernamental.

El impacto de las fotografías, de los videos y de los cables publicados por periodistas locales y por agencias internacionales de noticias, en los que se ven patrullas y camionetas de la Policía persiguiendo a migrantes con carriolas y bebés, fue tan fuerte que ayer martes buena parte de la plana mayor del gobierno federal salió a dar explicaciones en una conferencia conjunta entre Segob, Cancillería y el INM.

El comisionado del INM, Tonatiuh Guillén, subrayó que antes de la redada masiva el propio Instituto ofreció a muchos de los integrantes de la caravana detenidos la posibilidad de regularizar su estancia en México a través de las Tarjetas de Visitante Regional, que permite su estancia legal en el país, aunque la restringe exclusivamente a los estados del sur.

Pero estos la rechazaron y posteriormente, en el control migratorio, fueron detenidos, reaccionando algunos de manera violenta, por lo que se pidió la intervención de la Policía Federal.

“Sé que el escenario que se dio ayer fue complejo”, dijo el comisionado, quien lamentó la presencia de niños y adolescentes durante el operativo. “Pero todo se dio dentro de la norma y sin que hubiera ningún herido”.

En 22 días, casi 12 mil capturas

Por su parte, la titular de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, así como el subsecretario de Migración, Alejandro Encinas, reiteraron que la política migratoria mexicana, basada en el respeto a los derechos humanos, no se ha movido ni una coma. Mientras que el canciller Marcelo Ebrard negó cualquier injerencia del gobierno de Estados Unidos en la política migratoria mexicana.

“En México tomamos nuestras propias decisiones”, subrayó Ebrard, cuando se le preguntó si es una “coincidencia” que el presidente Donald Trump felicitara a México vía Twitter por hacer más detenciones, pocos días después de que el 23 de marzo México detuviera a 107 migrantes en otro operativo, esta vez en la frontera de Tamaulipas, y luego de que las estadísticas de capturas repuntaran de manera especial este mes de abril.

Sobre este punto, el comisionado del INM informó ayer que entre el 1 y el 22 de abril suman ya 11 mil 800 detenciones de migrantes indocumentados.

Es decir, que a falta todavía de una semana para terminar el mes, las detenciones aumentaron un 40% en comparación con enero, cuando el INM detuvo a 8 mil 556; de hecho, esa cifra en el arranque del nuevo gobierno fue la más baja en cinco años, desde 2014.

Ahora bien, si se compara con el sexenio anterior, el dato de abril de 2019 es 3% mayor al del año pasado, y hasta 125% más en comparación con abril de 2017.

No obstante, cabe matizar que estos datos aún está lejos de los 16 mil 700 migrantes que se detuvieron en abril de 2016, y los 17 mil de 2015, los dos años que batieron todos los récords de capturas y de deportaciones de migrantes en México a raíz del Plan Frontera Sur.  

“La política migratoria no ha cambiado”

Ante estas estadísticas, y ante las nuevas redadas masivas para detener y deportar migrantes, ayer martes los medios de comunicación que asistieron a la conferencia cuestionaron a las autoridades cuál ha sido realmente el cambio de política migratoria en relación al gobierno anterior de Peña Nieto.

“Las cosas sí han cambiado profundamente. Y para darse cuenta, simplemente hay que ir ahora a Chiapas y ver toda la asistencia humanitaria que anteriormente no existía, y ver que ahora ya no hay un proceso de persecución (al migrante)”, recalcó el subsecretario Encinas, haciendo alusión, entre otras medidas, a la instalación por parte del INM de un nuevo albergue en Tapachula, Chiapas, para dar atención médica, sanitaria y alimentaria a miles de familias migrantes que están accediendo a México.

“Hay un esfuerzo enorme del gobierno federal, y de los gobiernos estatales, para dar atención médica y de alimentos en las estaciones migratorias y en los albergues”, añadió el comisionado del INM, que, incluso, dio un paso más al asegurar que “el cuidado al migrante desde el inicio de este gobierno ha sido extraordinario”.

No obstante, activistas defensores de migrantes, y organizaciones de la sociedad civil, no coinciden plenamente con este discurso.

Claudia León, coordinadora de incidencia del Servicio Jesuita a Migrantes, servicio que cuenta con una red de albergues para migrantes en todo el país, criticó en entrevista con Animal Político que, a pesar del cambio en el discurso de las autoridades, aún persisten viejas prácticas del pasado.

“En esta nueva administración se mostró una postura y un discurso distinto, más enfocado a derechos humanos, y a dar una imagen de puertas abiertas hasta cierto punto. Pero, en la práctica, estamos viendo que las cosas no han cambiado tanto”, apuntó la activista.

“Por ejemplo, hemos identificado que aún hay persecución y criminalización de migrantes, en concreto de algunas personas que han ejercido roles de liderazgo en las caravanas migrantes”, añadió León, en referencia a las críticas que la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, ha hecho públicamente a la organización civil Pueblos Sin Fronteras, a la que el pasado 28 de febrero responsabilizó de reclutar a través de engaños a migrantes centroamericanos para las caravanas.  

“Y seguimos viendo que, en estados como Chiapas, los agentes de migración continúan coadyuvando con las policías federales, estatales y locales, para realizar detenciones, tal y como se hacía antes”, agregó.

Sobre este punto, Claudia León expuso que muchos migrantes continúan recurriendo a traficantes de personas, y a viajar por rutas peligrosas en autobuses, y en menor medida en el tren conocido como La Bestia, “porque la política migratoria no ha cambiado realmente”.

“La gente sigue recurriendo a transitar clandestinamente por rutas muy peligrosas porque aún no hay un cambio. De hecho, la preocupación que tenemos es no saber por dónde va esta nueva política. Porque, por poner un ejemplo, las tarjetas humanitarias que se proporcionaron en Ciudad Hidalgo, Chiapas, para regularizar la situación de los migrantes, fue una medida sumamente coyuntural, que no ha resuelto ni va a resolver la situación, y que, de hecho, el gobierno ya ha dejado de darlas”.

“Es decir -concluyó-, el gobierno está implementando medidas que desde la sociedad civil no entendemos muy bien cuál es su finalidad”.

“Preocupación y decepción”

Y desde Estados Unidos, la visión tampoco es muy distinta.

Óscar Chacón, director ejecutivo de Alianza Américas, una red de organizaciones civiles dirigidas por migrantes latinos en ese país, señaló en entrevista que ven el panorama actual en México “con preocupación y decepción”.

“No dejamos de reconocer que, cuando ganó López Obrador, sí hubo una reacción diferente, un deseo de querer marcar una diferencia en la política migratoria mexicana”, planteó Chacón.

“Pero, en la práctica, nos preocupa mucho que, aunque México enfatiza mucho el discurso de autonomía frente a Estados Unidos, sí pareciera que hay una actitud (de las autoridades mexicanas) de querer congraciarse con la administración Trump”.

Sobre lo anterior, Óscar Chacón planteó que Estados Unidos ha sido muy claro con los gobiernos de Centroamérica, a los que ha pedido que, a cambio de programas de ayuda y cooperación para el desarrollo, “busquen todas las formas posibles” para que la gente no migre hacia su país.

“Y a México también le ha pedido que haga lo suyo. Y lo suyo quiere decir que pare a los migrantes. Que no les permita transitar de manera libre hasta su frontera. Y más allá de lo que digan los funcionarios mexicanos, creo que en la práctica sí se aprecia claramente que hay una intención de estar en buenos términos con el gobierno de Estados Unidos”, finalizó.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Deshielo en el Ártico: las imágenes de satélite que muestran la ruptura de la última gran plataforma de hielo de Groenlandia

Imágenes satelitales muestran cómo un inmenso bloque de hielo se se desprendió del mayor remante de hielo flotante del Ártico. Esto es una prueba más, dicen los científicos, de los rápidos cambios climáticos que están teniendo lugar en Groenlandia.
14 de septiembre, 2020
Comparte

Un inmenso bloque se separó de la mayor plataforma de hielo flotante del Ártico, conocido como 79N o Nioghalvfjerdsfjorden, en el nordeste de Groenlandia.

La sección que se desprendió tiene una superficie de cerca de 110 km2. Las imágenes satelitales muestran cómo se rompió en pequeños pedazos.

Esto es una prueba más, dicen los científicos, de los rápidos cambios climáticos que están teniendo lugar en Groenlandia.

“La atmósfera en esta región se ha calentado alrededor de 3 grados desde 1980. Y en 2019 y 2020, se registraron temperaturas de verano récord”, le dijo a la BBC News Jenny Turton, investigadora polar de la Universidad Friedrich-Alexander en Alemania.

Nioghalvfjerdsfjorden mide aproximadamente 80 km de largo por 20 km de ancho y es el extremo delantero flotante de la Corriente de Hielo del Nordeste de Groenlandia, que fluye desde la tierra hacia el océano para volverse flotante.

En su sección final, el glaciar 79N se divide en dos, con una rama más pequeña que vira hacia el norte. Es esta parte, llamada glaciar Spalte, la que se desintegró.

Flotilla de icebergs

La plataforma de hielo ya se había fracturado en 2019, y el calor de este último verano fue la estocada final. El glaciar Spalte se ha convertido ahora en una flotilla de icebergs.

Si miras de cerca las imágenes satelitales, las temperaturas del aire más altas registradas en la región son obvias por la gran cantidad de charcos de deshielo que se ven sobre la plataforma de hielo.

Glacier 79N

BBC

La presencia de este agua líquida suele ser problemática para las plataformas de hielo. Si se mete en las cavidades, pueden ayudar a que se abran. El agua puede empujar las fisuras hacia abajo, hasta alcanzar la base de la plataforma, un proceso que se conoce como hidrofracturación.

Esto debilitará a la banquisa de hielo.

Reducción de su grosor

Oceanógrafos también han documentado temperaturas más cálidas en el mar, lo cual significa que es casi seguro que la plataforma de hielo se esté derritiendo también por debajo.

“El 79N se convirtió en la ‘plataforma de hielo ártico más grande que queda’ sólo recientemente, después de que el glaciar Petermann en el noroeste de Groenlandia perdiera una gran cantidad de área en 2010 y 2012”, explicó Jason Box, profesor del Servicio Geológico de Dinamarca y Groenlandia (GEUS, por sus siglas en inglés).

“Lo que hace que 79N sea tan importante es la forma en que está adherido a la capa de hielo interior, y eso significa que algún día, si el clima se calienta como esperamos, esta región probablemente se convierta en uno de los principales centros de acción de la desglaciación de Groenlandia”, añadió.

La corriente de hielo del nordeste de Groenlandia drena aproximadamente el 15% de la capa de hielo interior. La corriente canaliza su hielo por el N79 o más al sur, por el glaciar Zachariae Isstrom, que ya ha perdido la mayor parte de su área de banquisa de hielo flotante.

Según Box, el glaciar N79 pudo resistir más porque su extremo final está contenido por algunas islas. Esto le da cierto grado de estabilidad.

Pero, añade, la plataforma continúa volviéndose más delgada en ciertas zonas.

“Esto llevará a que probablemente el N79 se desintegre desde la mitad, lo cual es algo único. Supongo, no obstante, que esto no pasará por los próximos 10 o 20 años. ¿Quién sabe?”, le dijo Box a la BBC.

Nivel del mar

En julio, otra gran plataforma de hielo en el Ártico perdió un área significativa: la plataforma de hielo de Milne, en el margen norte de la isla de Ellesmere en Canadá.

Iceberg

Getty Images
Oceanógrafos también han documentado temperaturas más cálidas en el mar, lo cual significa que es casi seguro que la plataforma de hielo se esté derritiendo también por debajo.

80 kilómetros cuadrados se separaron de Milne, dejando un segmento aún seguro de solo 106 km2 de tamaño. Milne fue el remanente intacto más grande de una plataforma más amplia que cubría 8.600 km2 a principios del siglo XX.

La rápida velocidad del deshielo en Groenlandia fue puesta en evidencia en un estudio el mes pasado que analizó datos de los satélites germano-estadounidenses Grace-FQ. Estas sondas pueden registrar cambios en la masa de hielos al percibir los cambios en la tracción de la gravedad local.

Básicamente, pesan la plataforma de hielo.

La misión Grace encontró que 2019 fue un año en que se rompieron récords. La plataforma de hielo perdió cerca de 530,000 millones de toneladas. Esto es una cantidad de agua suficiente como para elevar globalmente el nivel del mar en 1.5 milímetros.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=sVc_VPSn_FI

https://www.youtube.com/watch?v=Ujpo0T9Cz-0

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.