Sedena insiste en negar datos sobre uso de la fuerza en enfrentamientos, pese a orden del INAI
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Cuartoscuro Archivo

Sedena insiste en negar datos sobre uso de la fuerza en enfrentamientos, pese a orden del INAI

El Ejército argumentó que dichos informes no existen, pese a que el INAI había subrayado que la elaboración de estos informes es una obligación legal.
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11 de abril, 2019
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La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) rechazó nuevamente dar a conocer los informes sobre uso de la fuerza en los enfrentamientos que ha sostenido en contra de presuntos delincuentes del 2006 a la fecha, pese a que el Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI) le había ordenado buscar y transparentar esos datos.

¿La razón? La dependencia militar argumenta que dichos informes no existen.

Lo anterior, aun cuando el INAI había subrayado que la elaboración de estos informes es una obligación legal, de acuerdo con diversas normas y directrices, y a que la propia Sedena los ha presentado ante la CNDH en casos de graves violaciones a derechos humanos.

La negativa a transparentar estos datos ocurre justo en el contexto en el que el gobierno federal ha determinado que sea la Sedena quien capacite y adiestre a los elementos de la Guardia Nacional, en temas como el uso de la fuerza y el respeto a los derechos humanos. De hecho, el mando de la nueva fuerza de seguridad estará a cargo de un militar en proceso de retiro. 

En marzo pasado el pleno del INAI había revocado, de forma unánime, la respuesta inicial de la Defensa Nacional, en la que se negaba a proporcionar una serie de informes y datos solicitados por la organización Artículo 19 y el CIDE. Entre esos datos se encontraba la versión pública de informes de uso de la fuerza y de informes policiales homologados, en hechos donde el Ejército ha sostenido enfrentamientos.

El proyecto de la comisionada Blanca Lilia Ibarra Cadena subrayó, entre otras cosas, que elaborar los informes es una obligación establecida tanto en el Manual de Uso de la Fuerza de Aplicación a las Tres Fuerzas Armadas, así como en las Directrices que regulan el Uso de la Fuerza. Se trata de informes que, incluso, han sido expuestos por la CNDH en recomendaciones dirigidas al Ejército por graves violaciones a derechos humanos.

El INAI también concluyó que la Sedena, aun sin ser una fuerza policial, sí está facultada para elaborar informes policiales homologados en hechos delictivos donde sus elementos son los primeros en presentarse, por lo que también debería informar de ello.

En respuesta a esta instrucción del Instituto, la dependencia proporcionó a la solicitante un nuevo oficio firmado por el Estado Mayor y del que Animal Político tiene copia. En dicho oficio argumenta, nuevamente, que lo que le solicitaron no existe.

“Se hace de su conocimiento que después de haber realizado una exhaustiva búsqueda en el Estado Mayor de la Defensa Nacional, no se localizó ningún documento respecto a informes de uso de la fuerza o cualquier expresión documental que haya elaborado esta Secretaría como primer respondiente, con motivo de las agresiones en contra del personal militar por parte de la delincuencia organizada”, señaló la dependencia.

Este no fue el único dato que la dependencia negó. En otra solicitud en la que el INAI había ordenado al Ejército dar a conocer datos sobre policías abatidos y detenidos en el contexto de enfrentamientos y agresiones a personal militar, la Sedena tampoco proporcionó los datos.

En el documento de dicha respuesta, la dependencia militar sostiene que extendió la búsqueda de esos datos a las 46 zonas militares y no encontró estadística o referencia alguna. Esto pese a que como lo evidenció la solicitante, y lo ratificó el INAI, en distintos momentos la Defensa ha hecho referencia pública a detenciones de policías por parte de militares.

Animal Político publicó que en los últimos doce años la Defensa ha sostenido más de 4 mil 500 enfrentamientos con civiles en el país. Hasta 2014 y como resultado de dichos combates, 3 mil 907 civiles presuntamente armados habían perdido la vida junto con 17 más que no tenían nada que ver, pero murieron en fuego cruzado. De los últimos tres años la Sedena ha rechazado dar a conocer el saldo.

Advierten opacidad y contradicción

Sara Velázquez Moreno, abogada y asistente de investigación del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) – una de las instituciones que junto con Artículo 19 ha promovido estas solicitudes – lamentó la posición de la Sedena respecto a no transparentar datos pese a la orden del INAI, aunque dijo que era previsible dada la “opacidad”  que ha exhibido en este tema el Ejército en los últimos años.

“No nos sorprende porque esperábamos que continuaran con la opacidad en la información aun cuando hay obligación normativa de generar estos datos, y de que hay incluso evidencia pública de que esa información existe”, dijo la abogada en entrevista.

Velázquez recordó que hay expedientes de CNDH donde la Sedena ha presentado informes de actuación y también ha emitido comunicados donde hace referencia a datos de los cuales sí tiene registro, pero que aun así se niega a informar.

Consideró preocupante y contradictorio que, en el marco de la firma del convenio entre el gobierno federal y la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, para colaborar en la formación de la Guardia Nacional, se considere a la Sedena como la institución apta para conformar una nueva fuerza que lo que requiere son indicadores transparentes.

“Bachelet señaló la importancia de construcción de indicadores y transparencia, y eso es totalmente contradictorio con la actitud de opacidad de la Sedena”, dijo.

Pese a las negativas de la Defensa para proporcionar información, Velázquez Moreno dijo que continuarán exigiendo los datos hasta agotar los recursos disponibles, y llevarán el caso incluso ante instancias judiciales de ser necesario.

Por lo pronto señaló que ya se inconformaron de esta nueva respuesta ante el INAI, el cual tiene la facultad de imponer sanciones económicas a los funcionarios que no cumplan con resoluciones que son inatacables.

“Veremos qué postura toma el INAI ante lo que nosotros consideramos que es un claro incumplimiento de lo resuelto por los comisionados. Y dependiendo de esa respuesta podríamos incluso interponer una demanda de amparo”, señaló Velázquez Moreno.

Índice de letalidad y otros pendientes

Otro dato que la Secretaría de la Defensa Nacional se ha negado a proporcionar es el del número de civiles muertos y lesionados en enfrentamientos con el Ejército, en los últimos años.

Animal Político publicó que la Sedena dejó de transparentar desde 2014 las bajas civiles, política de opacidad que se mantiene aún en el actual sexenio. Lo anterior pese a que el propio secretario de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval, dijo  en los foros de la Guardia Nacional que en 2018 cerca de 700 civiles habían muerto en esos enfrentamientos.

Artículo 19 y el CIDE también presentaron una solicitud en la que requieren esta información detallada. Tras la negativa de la Sedena a proporcionar estos datos promovieron un recurso de revisión, lo que derivó en la decisión del INAI de revocar dicha respuesta y ordenarle a la dependencia que busque y presente esta estadística.

De acuerdo con Velázquez Moreno, el próximo 11 de abril vence el plazo para que la Defensa Nacional dé a conocer esta información. Adelantó que de persistir la opacidad en el tema seguirán la misma estrategia que en las otras solicitudes, por lo que tampoco descartan presentar una demanda de amparo de ser necesario.

La abogada reveló a su vez que la Defensa tampoco quiso proporcionar la información que se le requirió sobre el lugar de origen de los elementos que tiene a su cargo, solicitud que actualmente está bajo revisión del INAI.

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Familia Chebrolu

Anika Chebrolu, la estudiante de 14 años que descubrió una molécula que ayuda a combatir la COVID

La estadounidense Anika Chebrolu acaba de ganar el premio de "mejor científica joven de Estados Unidos" otorgado por 3M tras hallar una molécula que podría impedir que el nuevo coronavirus penetre en nuestras células.
Familia Chebrolu
29 de octubre, 2020
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Tan solo tiene 14 años y ya trabaja en la carrera por encontrar una cura para el COVID-19.

Anika Chebrolu, una estudiante de secundaria de Frisco, Texas, descubrió una molécula que podría unirse al nuevo coronavirus e inhibir su capacidad para infectar a las personas.

Y este hallazgo científico le valió a la joven ganarse el título de mejor científica joven de Estados Unidos” en la competencia Young Scientist Challenge 2020, galardón dotado con US$25.000 y que entrega la multinacional 3M.

Se trata de un evento anual que cuenta con prestigio nacional y es recomendado por varias universidades para que los estudiantes de entre 10 y 14 años -y potenciales científicos- presenten un video corto que explique su solución a un problema cotidiano.

¿De qué se trata exactamente este descubriendo? ¿Y cómo lo logró?

Proteína clave

El SARS-CoV-2, el virus causante del COVID-19, posee un halo, una especie de corona que lo rodea y de donde le viene el nombre de coronavirus.

En esta corona existe una proteína con forma de espiga, la proteína S, que se une a los receptores de nuestras células para infectarlas.

Anika Chebrolu con su proyecto.

Gentileza 3M
Anika Chebrolu ganó US$25.000 por su descubrimiento.

Por eso, muchos laboratorios que trabajan en la vacuna contra la COVID-19 han elegido atacar esta proteína con el objetivo de impedir que el virus penetre nuestras células.

La investigación de Anika Chebrolu también se basó en esta proteína clave del virus.

“Descubrí una molécula que puede unirse a la proteína S en el virus y potencialmente cambiar su forma y función“, explica la joven en un correo electrónico a BBC Mundo.

Y esto es importante por su potencial para “evitar que el virus pueda adherirse a las células humanas y, por lo tanto, reducir o tratar una mayor infección en el cuerpo de una persona”, agrega.

La joven descubrió esta molécula con un método in-silico, es decir de simulaciones por computadora utilizando numerosas herramientas de software.

Para ello examinó millones de moléculas pequeñas en busca de propiedades como las de un fármaco de absorción, distribución, metabolismo y excreción (ADME).

Coronavirus.

Getty Images
Muchos laboratorios han elegido una proteína que se encuentra en la corona de virus como blanco para neutralizar sus efectos.

Tras ese estudio, Anika Chebrolu seleccionó la molécula con la mejor actividad farmacológica y biológica hacia la proteína S del virus SARS-CoV-2 que puede transformarse en un potencial fármaco para el tratamiento eficaz de la enfermedad.

Investigación previa

Anika Chebrolu comenzó su investigación en la escuela Nelson en Frisco cuando todavía no había noticias sobre la pandemia del nuevo coronavirus.

“Hace unos años, investigué la pandemia de la gripe española de 1918 para un proyecto escolar y me fascinaron los virus y el descubrimiento de fármacos”, cuenta.

Mientras realizaba su investigación descubrió la metodología in-silico.

“Me asombró que podíamos utilizar métodos computacionales para identificar y desarrollar posibles moléculas similares a fármacos para combatir enfermedades”, relata.

Anika Chebrolu estudiando

Gentileza familia Chebrolu
Para su investigación, Anika Chebrolu utilizó un simulador de computadora.

Ella cuenta que el año pasado estaba usando el mismo método para identificar un compuesto principal que pudiera unirse a la proteína hemaglutinina del virus de la influenza cuando llegó la pandemia de la COVID-19.

“Después de investigar pandemias, virus y fármacos durante tanto tiempo ¡era una locura pensar que en realidad estábamos atravesando una pandemia!“, asegura.

Así que por la gravedad de la pandemia y el fuerte impacto que causó en el mundo en menos de un año, Anika describe que con la ayuda de su mentora Mahfuza Ali, científica de 3M, cambió la dirección de su proyecto inicial y apuntó a la proteína S del virus SARS-CoV-2.

Al 26 de octubre, la enfermedad COVID-19 ya se cobró la vida de más de 1,1 millones de personas en todo el mundo desde que se comenzaron a reportar los primeros casos en diciembre de 2019 en la localidad china de Wuhan.

Estados Unidos es el país que más muertos registra con más de 225.000, según datos la Universidad Johns Hopkins.

Más estudios

Desde el ámbito científico celebran los logros de Anika Chebrolu pero dicen que todavía se necesitan más estudios para saber si esta molécula es efectiva para hallar una cura para la COVID-19.

“Creo que es maravilloso que Anika Chebrolu haya hecho este análisis y su trabajo es ciertamente impresionante y sofisticado para su nivel de educación. Sin duda, tiene potencial para ser una científica destacada“, opina Angela Rasmussen viróloga de Columbia Mailman School of Public Health, la escuela de posgrado en salud pública de la Universidad de Columbia, en Nueva York.

Gráfico mostrando cómo se reproduce el coronavirus en el cuerpo

BBC

“Sin embargo, es importante tener en cuenta que si bien estas estrategias son buenas para identificar compuestos con potencial terapéutico, no hay datos experimentales que respalden que la molécula que identificó realmente tenga un impacto en la entrada o replicación viral, o que incluso se una a la proteína S en condiciones reales”, señala la especialista a BBC Mundo.

“Se requiere la realización de estudios de laboratorio para caracterizar mejor el potencial de la molécula como terapéutica antiviral”, añade.

Del mismo modo, otros especialistas consultados por BBC Mundo advierten que este descubrimiento necesita más pruebas de laboratorio para saber si la molécula identificada puede unirse de manera efectiva a la proteína S del virus.

Si esto se comprueba con validaciones in vitro -normalmente en tejidos, órganos o células aislados- y más tarde in vivo, que significa pruebas en organismos vivos, esta molécula podría prevenir el primer paso de la infección del virus en el cuerpo.

Planes para el futuro

Anika dice que tiene planes concretos en los que invertirá el dinero que ganó del premio como mejor científica joven de Estados Unidos.

“Planeo usar los US$25.000 para continuar mi investigación y financiar mi organización sin fines de lucro, AcademyAid, que proporciona material y equipamiento a niños que lo necesitan para ayudarlos a seguir las carreras y oportunidades que desean”, asegura.

“También planeo ahorrar el resto del dinero para la universidad”, dice.

Anika Chebrolu bailando Bharatanatyam, baile clásico indio.

Gentileza familia Chebrolu
Cuando Anika no está investigando disfruta del Bharatanatyam, un baile clásico indio.

Al ser consultada sobre qué les diría a otros jóvenes que podrían estar interesados en la ciencia sobre su experiencia, ella recomendó no dejar de preguntar.

Recuerda siempre no dejar de hacer preguntas y tener confianza y fe en ti mismo. Asegúrate de aprovechar cualquier oportunidad que veas con tus mejores habilidades, ya que nunca sabes dónde podrías terminar”, concluyó.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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