BC tiene un candidato gay; defenderé derechos de las personas, sin importar su sexualidad, dice Tadeo
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Foto: Página de Facebook del candidato

BC tiene un candidato gay; defenderé derechos de las personas, sin importar su sexualidad, dice Tadeo

"Lo que estamos defendiendo es nuestros derechos por ser personas, no por ser gays”, dice el candidato independiente Tadeo Meza. Conoce su historia.
Foto: Página de Facebook del candidato
21 de mayo, 2019
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En Baja California, un estado gobernado desde hace 30 años por el PAN, partido de derecha y de corte conservador, hay en el panorama político un candidato a un cargo de elección popular que es abiertamente gay. Tadeo Meza, psicólogo de 33 años, es aspirante independiente a diputado local por el distrito 16 de Ensenada.

Para llegar hasta ahí, ha tenido que sobreponerse a la discriminación y enfrentarse al machismo, que casi lo mata y que sí acabó con la vida de su mejor amiga de la adolescencia, víctima de un brutal feminicidio.

Después de más de una década como activista social, ahora intenta llegar al Congreso local sin el respaldo de ningún partido, a los que acusa de postular a los políticos de siempre. Incluye a Morena, que podría desbancar al PAN con el control del estado, pero en su distrito hizo una coalición que promueve la reelección de Claudia Agatón, militante del PT que hace tres años ganó la curul apoyada por el PRI, el Partido Verde y Nueva Alianza.

Aunque percibe que en la sociedad y en la política local aún prevalece la discriminación ante la diversidad sexual, y ha recibido mensajes ofensivos, Meza explica que, si bien no ha tomado la bandera gay como estandarte de su campaña, es pública su orientación y cada vez más gente pone por encima lo que él es como persona, y no con quién sale.

Sobrevivir al rechazo

Cuando tenía 12 años, un amigo de su papá evidenció que no le gustaban las mujeres. Él lo negó, pero después de eso, nada volvería a ser igual.

“Al día siguiente, mi papá, nos vamos en su vehículo, y genera él un accidente, por tres ocasiones: primero choca con un poste, luego con otro vehículo, luego con una casa. A mí me quedó muy claro que estaba intentando que nos matáramos… Es decir, que prefería que estuviéramos muertos, a asumir que su hijo era gay. Para mí eso fue algo muy, muy fuerte, porque fue muy claro, y ya no volví a tocar el tema con él”, relata en entrevista con Animal Político.

Su mamá también se alejó de él cuando tuvo su primera pareja y dejó de apoyarlo en sus estudios. Aunque trabajaba, llegó el momento en que no pudo pagar la universidad, hasta que la directora se enteró de la situación y decidió hablar con la madre de Meza, que entonces entendió que no valía la pena el distanciamiento, y se reconcilió con su hijo y sus preferencias sexuales.

Esa profesora era Gabriela Hurtado, que con el tiempo se volvió su amiga y hoy va con él como suplente en la fórmula rumbo al Congreso del estado.

Ese fue el primer paso en su círculo más cercano, pero la discriminación social ha sido una constante, lamenta. Desde gente que le ha dicho que es un hombre valioso al que respeta, pero que sería mejor que cuidara sus ademanes y su voz. Presiones que de más joven incluso lo llevaron a practicar delante del espejo para “que no se note” que es gay.

O trabajos donde directamente le pidieron borrar de sus redes sociales fotos en las que se veía que tenía una pareja del mismo sexo.

“Ya no estoy dispuesto  eso ni permitir que le hagan eso a alguien más. Es humillante y cruel”, dice. “Las situaciones me han hecho ser fuerte y decir: me enfrento a un sistema. Yo creo que cuando nos enfrentamos a las creencias de nuestro sistema familiar, que son las más duras, ya no hay sistema que nos dé miedo, como podría ser el actual gobierno del estado”.

Pero desde la política, en lugar de combatirse esa discriminación, se ha mantenido. En Baja California, la propia Constitución del estado no está armonizada con la Carta Magna federal, y sigue diciendo que el matrimonio es solamente entre mujer y hombre, con el fin de perpetuar la especie. Reformar esa norma sería uno de sus objetivos al llegar al Congreso.

Leer: Parejas del mismo sexo podrán casarse en San Luis Potosí e Hidalgo; es legal en 17 estados

Hace apenas unos meses, cuenta, se ganó una batalla que él dio desde el Consejo Municipal para la Protección de los Derechos de la Diversidad Sexual: se aprobó un reglamento para proteger la diversidad, que había sido frenado por años y ahora pasó gracias a la regidora Bertha Martínez.

“Es un camino de lucha, resistencia, de constante visibilización en los espacios de participación para romper con sus prejuicios y dogmas. Es un reto bastante interesante y emocionante”, afirma.

Un brutal feminicidio que marcó su vida

La vivencia que más marcó a Meza ocurrió en 2005, cuando tenía 19 años. Su mejor amiga, Sara Benazir Chavolla Ruiz, de solo 15 años, fue raptada cuando salía de la escuela, en Tijuana. Su cuerpo fue encontrado después, destrozado en la carretera. Sus agresores la violaron y la tiraron de un auto en movimiento, para que fuera atropellada.

“Eso me llevó a preocuparme por el gran problema que tenemos de feminicidios. Ya tenemos estadísticamente superior la cifra a cuando eran los años de las muertas de Juárez. Por eso junto con otros activistas impulsamos la alerta de género aquí en el estado. Estuvimos en manifestaciones, organizamos marchas, para que se haga justicia. Llegamos a tener aquí en Ensenada hasta tres feminicidios en menos de una semana”, detalla.

Leer: Feminicidios en México tardan hasta seis años en resolverse; ONU Mujeres denuncia impunidad

Meza estudió psicología y se especializó en crímenes, en dar contención a familias de víctimas, y diseñó la primera especialidad en psicología criminal con perspectiva de género y enfoque de derechos humanos, para una universidad del norte del país. También trabajó con hombres presos por violencia feminicida, para tratar de entender y evitar que volvieran a delinquir.

Ahí descubrió que la mayoría de agresores de mujeres tenían antecedentes de crueldad animal, así que esta también se volvió una de sus causas de activismo. En 2017, logró una de las primeras condenas del país por maltrato animal, a un hombre que dejaba aislada y sin comer a su perra, Tomasa, hasta que los vecinos la rescataron para llevarla a un refugio que tenía Meza, pero finalmente murió.

Así, fruto de su activismo y su especialización psicológica, Meza ha participado en conferencias, programas de radio y televisión, por lo que es conocido en Tijuana y Ensenada. De ahí fue que decidió dar el paso a la política, con el respaldo de muchos ciudadanos, que incluso le han dicho que desconfían de los políticos pero ven en él una opción diferente.

“Yo creo en que lo personal es político, que es una frase de la lucha feminista. Todo lo personal es político y siempre incide en nosotros, y creo que si hemos llegado a un punto de impunidad tan grande como el que tenemos es porque nosotros no hemos ocupado los espacios de representación ciudadana. Entonces ahora que se abre vía independiente, para mí fue como un foco verde de decir: esta es una vía en la que nosotros podemos ocupar los espacios para evitar que los mismos de siempre continúen con la corrupción y con la impunidad en este ciclo”, explica.

La apuesta por ser candidato independiente

En las pasadas elecciones federales de 2018, se desinfló el impulso que los candidatos independientes habían tenido en 2015, cuando Pedro Kumamoto llegó al Congreso de Jalisco y Jaime Rodríguez, El Bronco, al gobierno de Nuevo León. La ola de Morena, de la mano de Andrés Manuel López Obrador, pasó por encima de partidos y de independientes.

Pero Meza confía en que hay condiciones que le ayudan: por un lado, asegura que, justo por el éxito de Morena, que va arriba en las encuestas, muchos expriistas han buscado cobijarse ahí, y la gente se está dando cuenta de eso y no está de acuerdo. Por otro lado, recuerda que Baja California es conocida por su espíritu democrático, al ser en 1989 el primer estado que rompió con el monopolio del PRI en el poder.

Tan solo para esta elección, en Ensenada hay dos aspirantes independientes a la presidencia municipal, Rogelio Castro y Gustavo Flores, que recabaron 11 mil firmas cada uno, y Meza, que necesitó 6 mil firmas para su candidatura a diputado. Nunca se acercó a un partido para buscar su postulación, y está seguro de que no la necesita.

“Nuestra intención no es un cargo público por un cargo público, es hacer ciudadanía desde un espacio libre de alianzas con grupos de poder. Y si bien es cierto coincido en las propuestas de austeridad e inclusión que abandera Morena, no me siento identificado con sus alianzas con los partiditos satélite que han acompañado a los mismos de siempre”, subraya.

Para su campaña, ha buscado gastar el 1 % de lo que gastan los partidos, según sus cálculos, y ha recurrido a que la población se sume a apoyarlo con un símbolo: les pide donadas llaves viejas que ya no usen, las pulen y las reparten en lugar de basura electoral, con el slogan de que son las llaves para que los ciudadanos entren juntos por primera vez al Congreso del Estado.

“Y una vez llegando al Congreso vamos a defender los derechos de las personas por el hecho de ser personas. Así como defendemos los derechos de las mujeres por ser personas, no específicamente por ser mujeres; igual las personas de la diversidad sexual lo que estamos defendiendo es nuestros derechos por ser personas, no por ser gays”, afirma.

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Cómo el encierro por el COVID-19 está cambiando nuestros grupos de amigos

Una nueva investigación sugiere que las cuarentenas están remodelando nuestros grupos de amigos. ¿Qué significa eso para nuestras relaciones post COVID-19?
15 de octubre, 2020
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Antes de que el coronavirus provocara un segundo bloqueo severo en la ciudad australiana de Melbourne, Karen Lamb, una estadística de 35 años, iba al teatro, a las prácticas semanales de un coro, a clases de baile y pasaba mucho tiempo con sus amigos.

Pero los confinamientos en su ciudad interrumpieron el comportamiento social de Lamb. Su mundo se ha trasladado a internet y, a veces, Lamb puede sentirse sola.

Grandes cantidades de personas reportaron sentirse solas en la primera ola de cuarentenas por coronavirus a principios de 2020.

Según una investigación de la experta en soledad Michelle Lim, de la Universidad Tecnológica de Swinburne (Australia), uno de cada dos australianos dijo sentirse solo durante el primer encierro.

En Reino Unido y Estados Unidos, la proporción fue de dos de cada tres.

Ahora, unos investigadores en Australia examinan cómo estos períodos de aislamiento forzados están cambiando nuestras interacciones sociales.

Aunque la pandemia se está desarrollando de manera diferente según el país, en general compartimos una misma inquietud: si los bloqueos están cambiando la forma en que socializamos, ¿cuánto tiempo durará nuestra soledad?

Consolidando las redes de amigos

Los resultados iniciales de una encuesta de seguimiento que enviaron a casi 2.000 australianos han mostrado que se están produciendo algunos cambios de comportamiento importantes relacionados con la pandemia.

La investigación es un proyecto conjunto entre dos académicos, la doctora Marlee Bower, investigadora de la soledad de la Universidad de Sídney, y el sociólogo Roger Patulny, de la Universidad de Wollongong, Australia.

Bower dice que en las respuestas abiertas a la encuesta, muchas personas indicaron que habían comenzado a reducir sus redes sociales.

Un hombre y una mujer cenando a través de una videollamada.

Getty Images
Gran parte de nuestras interacciones se han trasladado a las plataformas digitales.

“No socializan con tanta gente como antes, sino con un subgrupo muy particular”, dice. “Las personas que tienen conexiones previas y pueden aprovechar sus amistades existentes en línea, lo están haciendo bastante bien. En muchos casos, están más cerca de los amigos que tenían”.

Ese ha sido el caso de Lamb, que es escocesa, pero ha vivido en Melbourne durante ocho años.

Antes del encierro, hablaba con Amy, una de sus amigas más antiguas, unas cuatro o cinco veces al año.

Ahora conversan todos los jueves, a una hora determinada, y ambas se preguntan por qué no lo habían hecho antes.

Algunas de sus otras amistades, sin embargo, no han resistido tan bien.

“Me ha resultado más fácil mantenerme en contacto con mi amiga escocesa que con mis amigos australianos”, dice Lamb. “Simplemente no he tenido esa relación en línea con los australianos. Durante los últimos seis meses me he distanciado mucho más de mis amigos del día a día”.

“Cuando las interacciones sociales se trasladan a internet, sólo ciertos tipos de relaciones parecían sobrevivir”, explica Bower.

Una vez que se elimina el contexto local o comunitario, se mantienen o fortalecen las relaciones en las que las personas tenían algo en común además del trabajo o pasatiempos, y en las que todos se sienten cómodos con la tecnología digital.

Muchos querían compartir su estrés pandémico con aquellos con quienes se sentían más cercanos; viejos amigos de las ciudades de origen y amigos locales muy cercanos.

“Dado que la mayor parte de la interacción social se ha producido en línea, socializar con personas que viven localmente ha resultado tan fácil como socializar con personas que viven en el otro lado del mundo. Esto significaba que las personas han podido socializar y volver a conectarse con personas con las que eran más cercanas, independientemente de su ubicación”, dice.

Dos amigas conversando por videollamada.

Getty Images
Mucha gente ha retomado viejas amistades.

La sociedad contemporánea a menudo se define por el movimiento de personas fuera de su lugar de origen, agrega Patulny.

“Estás más cerca de las personas que viven en el otro lado del planeta, porque son con las que creciste. No estás necesariamente cerca de aquellos con quienes compartes un vecindario. El covid-19 realmente está mostrando esto”, dice

Conversaciones cotidianas

Sin embargo, también extrañamos las interacciones con aquellas personas con las que no tenemos una amistad suficiente como para construir una relación en línea durante la pandemia.

Según Patulny y Bower, muchas personas dijeron que habían perdido estas microinteracciones con las personas de sus comunidades, que son casi imposibles de facilitar a través de la comunicación digital.

“La capacidad de simplemente parar, chismear, reír, bromear y todas las cosas que haces fuera de las reuniones, eso no sucede cuando estás reunido en línea”, dice Patulny. “El contacto periférico adicional se ha perdido, y esa es una pérdida importante”.

Una mujer con mascarilla detrás de una ventana.

Getty Images
Mucha gente ya se sentía sola antes del covid-19.

Existe el riesgo de que los vínculos sociales se deterioren sin estas pequeñas interacciones, dice, ya que ayudan a las personas a conectarse.

En cuanto a si podemos retomar estas amistades después de la pandemia, Bower señala evidencia reciente de Reino Unido que sugiere que las personas que se sentían solas antes probablemente se sentirían un poco más solas después, mientras que otras no experimentaron cambios a largo plazo.

Sin embargo, expresa cierta preocupación por que un período prolongado de soledad para algunas personas pudiera hacer que las interacciones pequeñas se sientan más desafiantes a largo plazo.

“Las personas que experimentan soledad durante períodos prolongados comienzan a experimentar impactos negativos persistentes en la forma en que piensan y actúan en situaciones sociales —son más hipervigilantes en cuanto al rechazo, más ansiosos socialmente— y esto puede dificultar estas interacciones simples y que sea menos probable que salga bien”, dice Bower.

Revertir o cambiar

La investigación de Bower y Patulny seguirá analizando a su grupo de estudio mientras Australia continúa su marcha para salir de las restricciones del covid-19.

Dos mujeres conversando una con la otra, cada una su escritorio.

Getty Images
Mucha gente extraña las pequeñas interacciones que tenía en el día a día con ciertas personas, aunque fueran sus amigas cercanas.

Realizarán una encuesta a la misma muestra cada tres meses para determinar cómo está cambiando su comportamiento y por qué, y enviarán sus resultados a un grupo de expertos que está considerando los impactos de la pandemia en la salud mental.

Es demasiado pronto para cualquier estimación de los cambios sociales a largo plazo, si los hay, pero los investigadores sugieren que podría pasar un poco de tiempo antes de que las interacciones vuelvan a la normalidad.

“Me pregunto si el hecho de que no estés acostumbrado a socializar y que ahora exista un riesgo asociado con socializar, conducirá a impactos a largo plazo en la forma en que nos sentimos y en cómo podemos superar la soledad”, dice Bower.

Patuly dice que no le sorprendería un ligero aumento de la soledad durante algunos años.

Sin embargo, Michelle Lim, la experta en soledad, cree que para la mayoría de las personas, tanto la pérdida de microinteracciones como el estrechamiento de sus redes sociales son temporales, están directamente vinculados a la emergencia de salud pública y es poco probable que duren más que ella.

“Si será significativamente perjudicial para las relaciones dependerá de muchos factores: si el individuo es resistente, si tiene redes sociales sólidas, si se esfuerza por mantener sus amistades a pesar de estas barreras”, dice Lim.

Tampoco está claro, agrega, si los bloqueos más prolongados, ya sea por mandato del gobierno o debido a la necesidad de las personas de protegerse por condiciones de salud preexistentes, conducirán a resultados diferentes o más pronunciados.

Lim dice que es posible que, en el futuro inmediato, las interacciones cara a cara puedan cambiar si seguimos preocupados por la salud pública.

Dos personas con mascarilla guardando la distancia social.

Getty Images
¿Por cuánto tiempo se mantendrán los cambios en las interacciones cara a cara?

Pero también dice que es parte de la naturaleza humana volver a los grupos sociales. La mayoría de las personas que han infringido las normas de encierro lo han hecho para ver a amigos y familiares.

Después de que nos recuperemos del impacto de estos comportamientos alterados, cree que es probable que las cosas vuelvan a la normalidad anterior.

Los principales determinantes de la soledad son bastante estables, agrega.

Es poco probable que aquellos que no estaban solos antes del covid-19 se sientan muy solos a largo plazo una vez que todo haya terminado.

“Creo que durante un corto período de tiempo habrá cambios”, dice. “Pero somos criaturas de hábitos. A menos que estos comportamientos sean a muy, muy largo plazo, creo que volveremos a nuestros grupos sociales”.

* Esta nota es una traducción de un artículo original publicado en inglés en BBC Worklife y que puedes leer aquí.

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https://www.youtube.com/watch?v=mYv_EYYngC4&t=8s

https://www.youtube.com/watch?v=aBKdOAVLVEc

https://www.youtube.com/watch?v=bW1ibaFkARg

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