Este año el Valle de México solo ha tenido 9 días limpios; así se ha actuado ante la contaminación
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Este año el Valle de México solo ha tenido 9 días limpios; así se ha actuado ante la contaminación

La emergencia reciente es un episodio más de los problemas del Valle de México con la contaminación; en tres años, 981 de mil 228 días fueron de mala calidad del aire.
Cuartoscuro
16 de mayo, 2019
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En lo que va del año la Zona Metropolitana del Valle de México, que incluye a la Ciudad de México y el Estado de México, solo ha tenido nueve días limpios, y en cambio 125 con mala calidad del aire.

Los habitantes de estas zonas han lidiado durante años con la contaminación.

De 2016 a 2019 se habían acumulado 20 contingencias ambientales. En el mismo lapso, 981 de mil 228 días fueron de mala calidad del aire. Es decir, el 80%. Además un mes entero, 30 días espaciados a lo largo de los tres años, fueron de muy calidad del aire.

Pero esta semana el problema tuvo características peculiares, o que al menos tomaron por sorpresa a las autoridades, que no tenían listo un plan para hacer frente al tipo de contaminante que llenó de humo a la capital y a los municipios conurbados, del Estado de México, siendo Nezahualcóyotl el punto donde se dieron los niveles más altos de partículas 2.5, con niveles superiores a los 150 puntos.

El sábado la gente comenzó a quejarse en redes sociales, o en reuniones cotidianas, sobre el humo y la irritación de ojos, y garganta. Tuiteros publicaron fotos en las que se veían escenas apocalípticas, de una ciudad entre brumas.

Hasta el domingo el gobierno capitalino explicó que la situación se debía al humo generado por al menos 20 incendios en la Ciudad de México, y 30 en el Estado de México, en pastizales o zonas forestales, pero también por ejemplo, en una fábrica de plástico y cartón en Atizapán de Zaragoza.

Dichos incendios, combinados con poco viento, condiciones poco favorables para la dispersión o como la llamó la Comisión Ambiental Metropolitana (CAMe) “un sistema de alta presión que ocasiona estabilidad de la atmósfera, caracterizada por una limitada ventilación”, tenían a la capital y a municipios mexiquenses en el humo.

La situación no mejoraría los siguientes cuatro días. El domingo 12 de mayo por la noche, la CAMe informó sobre la aplicación de una “alerta ambiental”, pero ella solo incluía recomendaciones, como evitar actividades al aire libre, reducir el uso del automóvil y acudir al médico en caso de “haberse expuesto al humo” o si se sintieron molestias.

De nuevo en redes sociales, aumentaron las críticas o llamados para que se tomaran medidas adicionales, como restringir la circulación de vehículos, y no solo se recomendara a la gente contaminar menos.

Fue hasta el lunes 13 de mayo que apareció en una conferencia de prensa, y no solo en redes sociales, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, para explicar cuál era la situación, y qué medidas se tomarían.

Tanto ella como autoridades del Estado de México reconocieron que para el tipo de contaminación generado principalmente por incendios, partículas 2.5, no se tenía un plan de contingencia ambiental.

Leer: Gobierno de CDMX acepta que no tiene plan contra contaminación provocada por incendios

A diferencia del ozono o partículas PM 10, no se tenía un protocolo de actuación, para aplicar medidas específicas, y reducir pronto el humo o la afectación a los ciudadanos.

“La mala calidad del aire tiene como principales causas incendios agropecuarios, forestales y en zonas urbanas, que se combinaron con velocidades bajas de los vientos. Aun cuando no llegamos a contingencia ambiental la @CAMegalopolis estará emitiendo alertas tres veces al día”, indicó Sheinbaum.

Tras señalar que no les habían dejado listo un protocolo para las partículas 2.5, las autoridades prometieron trabajar en nuevas medidas y mantuvieron la “alerta ambiental”, aún con recomendaciones, aunque crecía la preocupación y el enojo de la gente, porque el humo y sus afectaciones persistían.

Las partículas 2.5, comenzó a reportarse en diferentes medios, afectan la frecuencia cardiaca, los pacientes con hipertensión son más sensibles a los efectos; también afectan la función pulmonar, y pueden provocar ataques de asma.

Leer: Qué son las partículas 2.5 que provocaron la contingencia y cómo dañan la salud

En la mañana del 14 de mayo, al menos tres días después de tener quejas por el humo y las molestias que provoca, las autoridades ambientales de la CAMe anunciaron una Contingencia Ambiental Extraordinaria por Partículas PM2.5, que ese día en una estación llegaron al tope de 161 puntos, de muy mala calidad del aire.

Esta vez, además de recomendaciones, con medidas como suspensión de las actividades de bacheo, pintado, pavimentación, actividades de barrido y corte de pasto en áreas de camellones, jardines y campos deportivos.

La restricción del Doble Hoy no Circula tuvo que esperar unas horas, ese 14 de mayo, pero finalmente se dio.

“Se activa Contingencia Ambiental Atmosférica Extraordinaria en el Valle de México, debido a que prevalecen los índices de contaminación por partículas finas y se registró un valor de 142 puntos del Índice de Calidad del Aire por ozono”, indicó la CAMe.

“En los últimos cuatro días, la calidad del aire se ha visto afectada por incendios en la región centro y sur del país, un sistema de alta presión que evita la dispersión de contaminantes, altas temperaturas, además de una prolongada sequía.

De acuerdo con la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) y las áreas de protección civil de las entidades, entre el 9 y 13 de mayo se han registrado 130 incendios en el Estado de México, 66 en la Ciudad de México y más de 112 en Hidalgo y 87 en Morelos”, agregó.

Un día después, la contingencia ambiental extraordinaria continuó, y de hecho se informó que el jueves 16 de mayo de nuevo habrá Doble Hoy No Circula. Además, la SEP suspendió para este día sus clases de nivel básico, y también aplicaron esa medida la UNAM, la UAM y el IPN. El IMSS, en tanto, informó que el jueves suspenderá su servicio de guarderías.

Los niveles de contaminación incluso repercutieron en el futbol, ya que el primer duelo semifinal León contra América no se jugará en el Estadio Azteca, sino en Querétaro.

Para la noche del miércoles 15 de mayo, la calidad del aire seguía siendo mala en el Valle de México, con 146 puntos de partículas 2.5. Sin embargo, en diferentes puntos de la Ciudad y en el Estado de México había comenzado a llover. Tras varios días de ambiente seco y humo, la expectativa era que el agua y el viento pudieran ayudar a que se reduzca la contaminación.

Con información de Siboney Flores

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El árbol mapuche que alberga un ingrediente clave para combatir la COVID

El quillay, árbol sagrado para el pueblo mapuche, es el suplemento vital de la farmacéutica con más financiación del gobierno estadoundiense para desarrollar una vacuna contra la enfermedad.
11 de noviembre, 2020
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Este lunes el mundo amaneció con la noticia de una vacuna contra la covid “eficaz en un 90%”, de la compañía Pfizer. Pero hay más vacunas en desarrollo. Y una de ellas le debe su eficacia a un árbol mapuche.

En la corteza gris, oscura y agrietada de un hermoso árbol milenario endémico de Chile se esconde el ingrediente fundamental para la vacuna contra la covid que la farmacéutica sueco-estadounidense Novavax ya ha comenzado a probar en seres humanos.

Se trata de una vacuna que acaba de obtener la vía rápida para su aprobación y está en su fase final de ensayo clínico en Reino Unido. Este mes iniciará sus últimas pruebas en EE.UU., México y Puerto Rico.

El elemento clave para esa vacuna está en un árbol que los indígenas mapuches usan desde tiempos ancestrales como planta medicinal para curar todo tipo de males, desde enfermedades estomacales y respiratorias hasta problemas en la piel y reumatismos, y cuyas propiedades curativas son conocidas (y aprovechadas) por la industria cosmética, alimentaria y farmacéutica desde hace décadas.

El quillay -quilleja saponaria si le preguntas a un científico, küllay para un mapuche- es conocido como el “árbol de la corteza de jabón” por sus saponinas vegetales, unas moléculas que hacen espuma al entrar en contacto con el agua y que se han convertido en un codiciado potenciador de la respuesta inmunológica de varias vacunas.

Una de ellas es la de Novavax, que recibió la mayor financiación del gobierno de Donald Trump para desarrollar la vacuna de la covid-19.

¿Pero qué tiene de especial la corteza del quillay para el desarrollo de esta vacuna?

Potenciar la inmunidad

La clave está en que las saponinas del quillay pueden transformarse en adyuvantes, unas sustancias que amplifican el efecto de la vacuna. Pero el proceso es complejo.

“Los adyuvantes se llevan desarrollando muchos años y apoyan la respuesta inmunológica de la vacuna, haciendo que sea mayor y de mejor calidad”, le dice a BBC Mundo el doctor Gregory Glenn, jefe de investigación y desarrollo de Novavax.

"El quillay es clave para nuestra vacuna contra la covid".", Source: Gregory Glenn, Source description: Director de investigación y desarrollo en Novavax, Image:

Glenn dice que esos compuestos “proporcionan a nuestro sistema inmunológico una importante señal de alarma para que reaccione a la vacuna“. En el caso del nuevo coronavirus, eso sería vital.

“La respuesta del sistema inmunológico a infecciones respiratorias virales, como la gripe o la covid, tiene que ser muy alta y robusta porque, a pesar de tener anticuerpos, nos enfermamos. Eso ocurre porque nuestra inmunidad es muy baja -o mayoritariamente nula, en el caso de la covid- para poder bloquear la infección”, explica Glenn.

“Es importante agregar un adyuvante a la vacuna de la covid para obtener una respuesta más alta que nos proteja mejor”, resume el científico.

“Lo que hacemos nosotros es fabricar una proteína específica a partir del genoma del virus y la introducimos en una partícula. También hacemos el adyuvante (a partir de las saponinas del quillay), que introducimos en otra partícula. Esos adyuvantes son clave para que nuestro cuerpo reconozca la proteína y así genere una respuesta potente”.

Las saponinas se encuentran en muchas plantas, pero hasta ahora solo las del quillay han resultado ser efectivas para la industria farmacéutica, que tras años de investigación encontró una fórmula para transformarlas en adyuvantes no tóxicos para el ser humano.

El quillay concentra las saponinas en su corteza y estas suelen extraerse del tronco.

La empresa que proporciona las saponinas a Novavax, la biotecnológica Desert King, desarrolló un procedimiento para extraer los agentes activos de la corteza y de la madera del quillay que, transformados en polvo, vende a Novavax para que pueda fabricar sus vacunas.

Flor y hojas del quillay chileno
Dr John A Horsfall/Getty Images

Las flores y las hojas del quillay también tienen usos domésticos y medicinales.

“Se sacan como 30 o 50 kilos (de saponinas) de un árbol grande. Se le limpia el corcho, la parte de arriba de la corteza, se la sacan con unos cuchillones, y lo demás lo botan. Es muy poca cantidad la que se puede extraer. Yo planteé extraerlas de la madera para no matar el árbol, y así nació nuestra empresa”, le cuenta a BBC Mundo el investigador chileno Ricardo San Martín, quien lidera el Departamento de Innovación de Desert King International desde San Diego, California.

Una búsqueda frenética

San Martín lleva toda su vida estudiando las saponinas del quillay y su aplicación en vacunas.

“Cuando aparecieron nuevas enfermedades hacia los años 90 se vio que los adyuvantes antiguos no estaban funcionando bien. El cuerpo no recordaba lo que había pasado y la respuesta inmune era pobre. Ahí empezó una búsqueda frenética por nuevos adyuvantes“, dice el investigador.

“Hacia los años 50 ya se había descubierto que ciertos compuestos del quillay cumplen el rol de adyuvante. Más adelante, un investigador danés con quien yo trabajé, Kristian Dalsgaard, observó que al inyectarlo en animales les producía mucha irritación y lo purificó. Ahí fue cuando empecé a investigar estos compuestos, en el 95”, le cuenta a BBC Mundo San Martín, quien entonces trabajaba en la Universidad Católica de Chile.

“Poco después, en Estados Unidos descubrieron que una parte de ese compuesto podía usarse en vacunas humanas. Así nació el QS21, el nombre científico del adyuvante de la saponina purificada de quillay.

“Hace unos 10 años la farmacéutica GlaxoSmithKline (GSK) obtuvo la aprobación para usarlo en vacunas humanas. La del herpes zóster y la de la malaria, por ejemplo, usan esos compuestos”.

Novavax usa una fórmula un poco distinta que le permite no tener que extraer el compuesto puro. “Eso hace que les resulte más fácil obtener más cantidad de este adyuvante”, dice San Martín.

Ricardo San Martín

Ricardo San Martín
Ricardo San Martín lleva años investigando los usos del quillay en medicina.

Él tiene muchas esperanzas puestas en la vacuna de Novavax, para cuya fabricación el quillay, asegura, es “clave” ; “sin él no habría vacuna”.

Otras vacunas que no tienen adyuvante se hacen a partir de ácido ribonucleico (ARN o RNA), como la vacuna de la covid que está desarrollando el laboratorio británico AstraZeneca. Pero requieren refrigeración, lo cual puede ser un problema para su distribución global, dice San Martín.

Hay hasta cinco tipos distintos de adyuvantes que pueden usarse en vacunas humanas. El QS21 (y sus derivados) se considera un adyuvante “moderno”.

“Hay muchos adyuvantes. El motivo por el que nos gusta el que hacemos a partir del quillay es porque es muy efectivo“, cuenta Glenn. “Eso hace que seamos optimistas hacia nuestra vacuna contra la covid“.

Jaime Pérez Martín, de la Asociación Española de Vacunología (AEV) cree que el hecho de que la vacuna de Novavax tenga un adyuvante es positivo, sobre todo al tratarse de una época pandémica, “pues tiene la ventaja de que la producción (del adyuvante) se puede acumular, facilitando la fabricación de muchas más vacunas”.

“El adyuvante de la vacuna de Novavax es muy reciente y pertenece a la familia de nuevos adyuvantes que han tenido una gran potencia en la reacción del sistema inmune”, añade el médico.

“Los adyuvantes tradicionales se basaban sobre todo en aluminio, pero los modernos han conseguido que la respuesta inmune incluso en personas muy mayores sea tremendamente alta, lo cual es muy importante”.

Bosque esclerófilo con quillays en la region metropolitana de Chile.

Cortesía: Ricardo San Martín
El quillay puede tener hasta 15 o 20 metros de altura y es resistente al frío.

Carrera contrarreloj

Novavax espera empezar en noviembre la fase 3 en Estados Unidos. “Si establecemos evidencia de que la vacuna está funcionando en Reino Unido, significaría un gran avance. Por ahora está yendo muy bien. Veremos el resultado del ensayo clínico a principios del primer trimestre de 2021”, dice Glenn.

Mientras tanto, los proveedores de las valiosas saponinas están en una carrera contrarreloj.

“Para una primera fase de vacunas -para poder satisfacer la primera demanda- yo estimo que se necesitan de 5.000 a 7.000 árboles“, dice San Martín.

“El problema es que para la vacuna se necesitan las saponinas de la corteza, que tienen más concentración. La solución actual es sacarlas de la corteza de árboles viejos, pero no hay tantos”.

Ricardo San Martín con mascarilla recogiendo muestras

Cortesía: Ricardo San Martín
Ricardo San Martín (en la izda de la imagen) cree que es necesario aumentar las plantaciones de quillay.

“Hay dos posibles opciones: o se sintetizan los compuestos -ya hay gente trabajando en eso, pero lleva tiempo- o se usan arbustos más jóvenes, en los que ya estamos viendo buena cantidad de compuestos”, explica el científico.

“Es una carrera contrarreloj. En los primeros años, Novavax va a tener el suministro desde Chile, no me cabe duda, pero hay que empezar a pensar en otras opciones. Es necesario tener suministros alternativos y seleccionar aquellos árboles o arbustos con una alta cantidad de saponinas”.

“Una vez que los clonas, puedes replicarlos y plantarlos en extensiones bastante pequeñas, agrícolamente hablando. Eso es en lo que estoy trabajando ahora”.

San Martín dice que su empresa ya está haciendo experimentos para plantarlos en California, donde parecen crecer bien.

“Uso y abuso”

Sin embargo, no todos ven con buenos ojos el interés -y procedimientos- de las farmacéuticas en el quillay.

La dirigente mapuche Minerva Tegualda Castañeda Meliñán cree que “no han respetado la propiedad intelectual de la sabiduría medicinal mapuche” y se opone al “uso y abuso de los conocimientos medicinales ancestrales del pueblo mapuche”.

“Las farmacéuticas han patentado y explotado nuestras hierbas medicinales y nuestro conocimiento ancestral”, le cuenta a BBC Mundo en conversación telefónica.

El quillay, dice Tegualda, “es usado por los mapuches por sus propiedades medicinales desde tiempos ancestrales, tanto a nivel doméstico -para lavarse el pelo o hacer jabones- como medicinal, por los machis (chamanes) y lawentuchefes (sanadores)”.

Entierro mapuche

Christopher Pillitz/Getty Images
Los mapuches tienen una relación especial con los árboles y con la naturaleza.

“Pienso que ha habido una violación muy grande por parte de las farmacéuticas y de algunos científicos al utilizar nuestros conocimientos sin un debido resguardo”.

“Los mapuches tenemos ciertos protocolos hacia la naturaleza”, agrega Tegualda. “Antes de usar plantas medicinales pedimos permiso a la tierra. De igual manera, el quillay es un árbol sagrado y no solo hay falta de respeto, sino que hay un lucro por parte de los laboratorios“.

“Yo no me opongo a una vacuna con los principios activos del quillay, pues es un bien mayor y el coronavirus nos afecta a todos, pero deben existir ciertos protocolos respecto a la propiedad intelectual de la medicina mapuche que las farmacéuticas no han cumplido”, dice la dirigente.

San Martín cree que los mapuches “nunca utilizaron el quillay con motivos de inmunología” y defiende que las farmacéuticas aprovechen sus usos, una dinámica que no parece que vaya a expirar pronto.

“Lo que es seguro es que la demanda del quillay no va a bajar, sea para la vacuna de la covid o para otras”.


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