Deuda millonaria pone en riesgo 50% de los espacios en la UABC, advierte el rector
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Deuda millonaria pone en riesgo 50% de los espacios en la UABC, advierte el rector

El estado de Baja California debe más de 900 millones de pesos a la universidad, que podría verse obligada a recortar su oferta educativa a la mitad. El gobierno responsabiliza a la administración de Enrique Peña Nieto.
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Desde hace dos semanas, la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) trabaja bajo protesta. Un adeudo de casi mil millones de pesos la tiene bajo amenaza de no poder concluir proyectos, no alcanzar a pagar nóminas en pocos meses y, si sigue así, podría verse obligada a ofrecer sólo la mitad de los lugares que actualmente ocupan los estudiantes, ha advertido el rector. El argumento del gobierno estatal para no pagarle es que la administración federal anterior, del expresidente Enrique Peña, simplemente dejó de pagarles y se fue.

El pasado viernes, las instalaciones de los tres planteles de la UABC (Ensenada, Mexicali y Tijuana) se vistieron con mantas en las que se exhibe el adeudo millonario, a las que llamaron “deudómetros” como un indicador diario de la cantidad que el gobierno de Francisco Vega debe a esa casa de estudios, ganadora del Premio Nacional al Mérito Ecológico 2017, entre otros reconocimientos.

Esta manifestación -que se irá actualizando en las mantas y en su sitio web– se debe a los 988.5 millones de pesos que el estado ha dejado de pagar a la institución educativa desde octubre pasado, cifra que este lunes se redujo a 933.1 millones, tras un pago de 55 millones que realizó el gobierno. Este abono es, sin embargo, totalmente insuficiente para cubrir las necesidades de la universidad, según su rector, Daniel Valdéz.

Leer: Hacienda bloqueó cuentas de rector y presidente del patronato de la Universidad de Hidalgo

“El deudómetro va a ir cambiando en función de lo que paguen o si se acumula más. De esa manera voy a mantener informada a la ciudadanía. La lona sigue siendo la misma y no es un gasto que haya hecho la universidad, las patrocinaron los sindicatos, tanto el de administrativos como el de académicos”, dijo a Animal Político el rector de la UABC.

Valdéz Delgadillo explicó que una parte del adeudo es histórico, viene desde la administración anterior porque esta fue quitando cantidades menores del presupuesto asignado, pero la Universidad no se inconformó porque el gobierno lo compensaba con obras. Sin embargo, desde octubre pasado empezaron a faltar las aportaciones, con lo que el adeudo se disparó y se sigue acumulando, quedando hasta este martes en 933 millones de pesos.

Por su parte, el gobierno estatal asegura que el adeudo se debe a que la administración federal anterior, a cargo de Enrique Peña Nieto, dejó de pagar los recursos federales correspondientes al estado, lo que derivó en que éste dejara de entregarle los suyos a la universidad.

El vocero del gobierno de Baja California, Raúl Reynoso, aseguró a este medio que durante los últimos meses de 2018 el estado estuvo gestionando los recursos extraordinarios que cada año le entrega la federación por el alto porcentaje (57) que destina la entidad a Educación. Ese recurso extraordinario era de 4 mil 250 millones de pesos, de los cuales se iba a destinar una parte a la UABC.

Leer: Hacienda descongela cuentas de nóminas y becas de la Universidad de Hidalgo

“Pues no entregaron nada. La administración de Peña Nieto dijo ‘yo ya bajé la cortina, yo ya me voy, ahí entiéndete con el próximo gobierno’, es decir, el de Andrés Manuel”, dijo el vocero.

Apuntó que el 26 de diciembre de 2018 la nueva administración depositó mil 300 millones de pesos, lo que permitió cubrir la nómina del magisterio, entre otros pendientes; pero asegura que a la fecha siguen sin recibir el recurso restante del apoyo extraordinario, que es de 2 mil 950 millones. “Sin embargo hoy se le pagaron 55 millones, estamos solicitando al gobierno federal que baje los recursos para poder cumplirle a la universidad”, puntualizó.

En este contexto, la UABC empezó a trabajar bajo protesta desde el 23 de abril, “porque no se puede trabajar de esta manera pero sabemos de la importancia de la educación superior, la UABC no se detiene”, afirma su rector. El funcionario considera inoportuno convocar a una marcha para exigir el pago, en medio del proceso electoral que vive Baja California para elegir al siguiente gobernador. “Tenemos el deber de cuidar que la universidad siga destacando por cuestiones académicas y  no políticas, no nos corresponde”, dijo.

Las clases en la universidad terminan en junio y, si bien el rector confía en concluir este ciclo sin carencias, no puede asegurar que para el siguiente se abran los mismos espacios si no empieza a cubrirse el adeudo del Estado, y se vería obligado a reducirlos de 22 mil a 11 mil.

Además, advirtió que la universidad tiene proyectos vitales que sufrirán graves consecuencias si no reciben recursos, como el de repoblación de totoaba en el Alto Golfo de California, que busca sacar a ese pez de la lista de especies en peligro de extinción.

“Mientras el gobierno federal siga cumpliendo, nosotros podemos acompletar con recursos propios. Lo lamento mucho pero por más creativos que hemos sido y más planes de austeridad que hemos sacado, ya vamos sobre el tercer plan de austeridad: no hay universidad que resista un adeudo de mil millones”, sentenció Valdéz.

Agregó que en junio la universidad tiene compromisos dobles de pago: aguinaldos, prima vacacional, entre otros conceptos de nómina. Desde octubre y hasta ahora, estos gastos sustanciales se han ido subsanando con un fondo de contingencia que tiene la institución por 350 millones de pesos, por lo que en caso de una emergencia, no tendrían recursos para responder.

Valdéz Delgadillo recordó que en 2010 un terremoto de 7.2 grados sacudió Baja California y derribó algunos edificios de la universidad, que logró levantarse en tres meses gracias a ese fondo. “El FONDEN (Fondo de Desastres Naturales) nos mandó el recurso al año y medio, si no hubiéramos tenido nuestro fondo, la universidad se hubiera puesto de pie en dos años”, apuntó.

Tanto el rector como el vocero de Francisco Arturo Vega (conocido como ‘Kiko Vega’) informaron que este lunes el gobernador se reunió con el presidente López Obrador, quien prometió apoyarlos. “Yo le dije que ojalá empecemos a caminar porque nosotros ya nos ajustamos hasta el último botón del cinturón”, lamentó el rector.

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La familia que no tiene huellas dactilares

Una familia en Bangladesh tiene una rara mutación genética que les ha representado dificultades en un mundo cada vez más dependiente de datos biométricos.
26 de diciembre, 2020
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Apu Sarker me mostró la palma abierta de su mano durante una videoconferencia desde su casa en Bangladesh. Al comienzo nada me pareció raro, pero cuando miré más de cerca me percaté de lo lisas que eran las superficies de sus dedos.

Apu, de 22 años, vive con su familia en una aldea en el distrito norteño de Rajshahi. Hasta hace poco, trabajaba como asistente médico. Su padre y abuelo eran agricultores.

Los hombres en la familia de Apu parecen compartir una rara mutación genética que se cree que solo afecta a un puñado de personas en el mundo: no tienen huellas dactilares.

Antes, en las épocas del abuelo de Apu, no tener huellas digitales no era gran lío. “Nunca lo pensé como un problema”, dijo Apu.

Pero después de décadas, esos pequeños surcos que se arremolinan en las puntas de nuestros dedos -llamados dermatoglifos– se han convertido en el dato biométrico más recopilado del mundo.

Se usan para todo, desde el paso por un aeropuerto hasta para abrir nuestros teléfonos inteligentes.

Un teléfono inteligente que se abre con la huella digital

AFP
Hoy en día, las huellas digitales se utilizan para operar un sinnúmero de dispositivos, como el teléfono inteligente.

En 2008, cuando Apu era niño, Bangladesh introdujo una Tarjeta de Identidad Nacional para todos los adultos y la base de datos requería una huella del pulgar.

Los funcionarios confundidos no sabían si emitirle una tarjeta al padre de Apu, Amal Sarker. Finalmente, recibió una tarjeta con el sello “SIN HUELLA DIGITAL”.

En 2010, las huellas dactilares se volvieron obligatorias para pasaportes y licencias de conducción.

Después de varios intentos, Amal logró conseguir un pasaporte mostrando un certificado de una junta médica. Nunca lo ha usado, en parte porque teme que haya problemas en el aeropuerto. Y, aunque conducir una motocicleta es esencial para su trabajo de agricultor, nunca ha obtenido una licencia.

“Pagué la tarifa, pasé el examen, pero no me dieron la licencia porque no podía dar una huella digital”, explicó.

Registro de datos biométricos en Bangladesh

Getty Images
Bangladesh ha realizado una extensa recopilación de datos biométricos de sus habitantes, sin los cuales no se puede aquirir un pasaporte, o una licencia de conducir, ni siquiera una tarjeta SIM para el teléfono.

Amal carga consigo el recibo de pago de la licencia, pero no siempre le ayuda cuando lo detienen. Le han multado dos veces. En ambas ocasiones explicó sobre su dolencia a los policías, dijo, y les mostró las puntas de sus dedos para que vieran. Ninguno le perdonó la multa.

“Siempre es un experiencia vergonzosa para mí”, contó Amal.

En 2016, el gobierno hizo obligatorio comparar la huella digital con la base nacional de datos para poder comprar una tarjeta SIM para un celular.

“Parecieron confundidos cuando fui a comprar una SIM, el software de su sistema se congelaba cada vez que ponía mi dedo en el sensor”, dijo Apu, con una sonrisa irónica.

Le rechazaron la compra. Todos los hombres de su familia tienen que usar tarjetas SIM bajo el nombre de su madre.

Amal

BBC
Los dedos de Amal Sarker no tienen los patrones distintivos que se encuentran en la mayoría de las personas.

La dolencia rara que afecta a la familia Sarker se llama adermatoglifia.

Se dio a conocer ampliamente en 2007 cuando Peter Itin, un dermatólogo suizo, fue contactado por una mujer de su país que tenía problemas entrando a EE.UU.

Su cara correspondía a la foto de su pasaporte, pero los agentes de inmigración no podían registrar sus huellas dactilares. No tenía.

Tras examinarle, el profesor Itin encontró que la mujer y ocho miembros de su familia sufrían una rara condición, con las yemas de los dedos planas y un número reducido de glándulas sudoríparas en las manos.

Trabajando con otro dermatólogo, Eli Sprecher, y la estudiante de posgrado Jann Nousbeck, el profesor Itin examinó el ADN de 16 miembros de la familia -siete con huellas digitales y nueve sin éstas.

“Los casos aislados son muy raros y no se han documentado más que unas pocas familias”, contó el profesor Itin a la BBC.

Agente de inmigración en EE.UU. verifica las huellas digitales de una pasajera

Getty Images
En muchos países, como en EE.UU., los agentes fronterizos verifican las huellas digitales de los viajeros antes de permitir su entrada.

En 2011, el equipo se enfocó en un gen, SMARCAD1, que mutó en los nueve miembros sin huellas de la familia y pudieron identificarlo como la causa de la rara dolencia. Prácticamente no se conocía nada de este gen. La mutación no parecía causar otros efectos negativos aparte de los cambios en las manos.

La mutación que se buscó durante todos esos años afectaba un gen “del que nadie sabía nada”, expresó el profesor Sprecher. Por eso tardaron años en encontrarlo.

Una vez descubierto, la enfermedad fue nombrada adermatoglifia, pero el profesor Itin la apodó “enfermedad de demora migratoria”- por su primera paciente que tuvo problemas entrando a EE.UU.- y el nombre resultó.

Amal y Apu

BBC
Amal y Apu Sarker. “No está en mis manos, es algo que heredé”, dijo Amal.

La enfermedad de demora migratoria puede afectar a varias generaciones de una familia. El tío de Apu Saker, Gopesh, que vive en Dinajpur, a unos 350km de Daca, tuvo que esperar dos años antes de que le autorizaran un pasaporte.

“Tuve que viajar a Daca cuatro o cinco veces en los últimos dos años para convencerles de que sufría la mutación”, declaró Gopesh.

Cuando su oficina empezó a utilizar un sistema de control de asistencia con huellas digitales, Gopesh tuvo que convencer a sus jefes que le permitieran utilizar el sistema antiguo: firmando una planilla de asistencia todos los días.

Un dermatólogo en Bangladesh ha diagnosticado la condición de la familia como queratodermia palmoplantar congénita, que el profesor Itin cree que evolucionó en adermatoglifia secundaria, una versión de la enfermedad que también puede producir resequedad cutánea y reducción de la transpiración en las palmas de las manos y plantas de los pies.

Los Sarker na reportado todos estos síntomas.

Se necesitarían hacer más exámenes para confirmar si la familia tiene alguna forma de adermatoglifia.

El profesor Sprecher expresó que su equipo estaría “muy contento” de ayudar a la familia con pruebas genéticas.

Los resultados de esas pruebas podrían darles a los Sarker alguna certidumbre, pero no les aliviaría la carga de navegar diariamente por un mundo sin huellas digitales.

El hermano menor de Apu Sarker, Anu

BBC
El hermano menor de Apu Sarker, Anu, también heredó la rara mutación genética.

Los Sarker que padecen de esta mutación están viviendo en una sociedad que no solo les resulta más difícil de manejar, sino que no ha evolucionado para acomodar su problema.

Amal Sarker pasó la mayoría de su vida sin mucho traspié, pero ahora dice que siente tristeza por sus hijos.

“No está en mis manos, es algo que heredé”, declaró.

“Pero la manera en que mis hijos y yo nos estamos metiendo en todo tipo de problemas, es realmente doloroso para mí”.

Amal y Apu acaban de recibir un nuevo tipo de tarjeta de identidad nacional emitida por el gobierno bangladesí, tras presentar un certificado médico. La tarjeta utiliza otros datos biométricos –un escaneo de la retina y reconocimiento facial.

Pero todavía no pueden comprar una tarjeta SIM ni obtener una licencia de conducción. Expedir un pasaporte es un largo y arduo proceso.

“Estoy cansado de explicar mi situación una y otra vez. He pedido consejo a mucha gente, pero nadie puede darme una respuesta definitiva”, se quejó Apu. “Alguien me sugirió ir a un tribunal. Si todas las otras opciones fallan, eso es lo que tendré que hacer”.

Apu espera poder conseguir un pasaporte, dijo. Le encantaría viajar fuera de Bangladesh. Sólo tiene que empezar a llenar la solicitud.

Las fotos son cortesía de la familia Sarker.


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