Gobierno de Peña Nieto gastó 449% más de lo asignado en comunicación social en su último año
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Gobierno de Peña Nieto gastó 449% más de lo asignado en comunicación social en su último año

Las secretarías de Estado gastaron más de 6 mil 373 millones de pesos, cuando el gasto autorizado fue de mil 160 millones de pesos.
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19 de mayo, 2019
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El gobierno de Enrique Peña Nieto gastó 449% más de lo programado en comunicación social en su último año.

El presupuesto aprobado para todas las secretarías de Estado a comunicación social durante 2018 fue de mil 160 millones de pesos, pero gastaron más de 6 mil 373 millones de pesos, de acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) en su más reciente análisis del gasto de la cuenta pública.

Lee: INAI ordena a Presidencia dar nombres de quienes recibieron recursos de publicidad oficial

La Secretaría de Salud, de Gobernación y del Medio Ambiente fueron las que más gastaron en comunicación social, área encargada de la imagen de la institución, de su titular, y de difundir información que genera la dependencia.

gasto

Las secretarías con mayores variaciones entre lo presupuestado y lo ejercido en este rubro fueron la Secretaría de Desarrollo Social (2470%), Trabajo y Previsión Social (1830%), Medio Ambiente (1187%), Salud (1004%) y Agricultura (703%).

El gobierno encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador contempla un presupuesto a comunicación social de 4 mil 258 millones de pesos. Durante su campaña anunció que como parte de las medidas de austeridad se impulsaría una reducción del 50% en la publicidad gubernamental.

Organizaciones de la sociedad civil han denunciado los excesos cometidos en las pasadas administraciones, ya que el gobierno ha rebasado los montos aprobados por la Cámara en materia de publicidad oficial.

En 2017, por ejemplo, el gasto autorizado fue de mil 447 millones de pesos; sin embargo, al final del año se ejercieron más de 8 mil millones de pesos.

Lee: El gasto en Comunicación Social de Presidencia igualó lo destinado a la reconstrucción del 19S: IMCO

Secretarías que más gastaron en otros rubros

En 2018, se presupuestaron 3.961 billones de pesos y se ejercieron 4.289 billones, 8% más de lo aprobado.

Las secretarias de Estado que más variación del gasto tuvieron entre lo presupuestado y lo ejercido fueron Turismo, Energía, la Oficina de Presidencia y Hacienda.

En ese año, a las secretarías les dieron un presupuesto de 30 mil 475 millones de pesos para gasto de materiales y suministros, al final utilizaron 41 mil 248 millones de pesos.

La Oficina de Presidencia (981%), la Secretaría de la Función Pública (172%) y Gobernación (120%), tuvieron las mayores variaciones entre lo aprobado en su presupuesto y lo que ejercieron para materiales y suministros.

Además, las secretarías del Estado tuvieron 86 mil 777 millones de pesos para servicios generales vinculadas con la función pública, pero al final gastaron 151 mil 681 millones de pesos, una diferencia de 64 mil millones.

De acuerdo con el análisis del Imco, la administración del expresidente Enrique Peña Nieto subestimó sus ingresos y gastó más de lo presupuestado, además en su sexenio la deuda creció 46%.

El IMCO resaltó que cuando los ingresos sobrepasan lo estimado hay incentivos para que el Ejecutivo asigne esos recursos de forma discrecional, por lo que recomendó incorporar medidas de control para el destino de los recursos recaudados no estimados en la Ley de Ingresos, con el propósito de que se usen principalmente en gasto de capital o amortización de la deuda.

Destacó la necesidad de que la legislación establezca restricciones a las ampliaciones de gasto en partidas no prioritarias, por ejemplo, en materiales, salarios, renta de oficinas, entre otros

Recomendó también otorgar mayor atribución a la Cámara de Diputados. “Se requiere contar con facultades incrementales en el gasto público, como la de requerir su autorización cuando el presupuesto total de los ramos rebase porcentajes determinados. Los legisladores deben supervisar y, en su caso, detener las variaciones injustificadas que se presentan de forma sistemática.

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¿Cuál es el riesgo de transmisión de COVID-19 en playas y piscinas?

El sol y el buen tiempo hacen que las playas y piscinas sean un destino atractivo, pero ¿es seguro nadar en tiempos de pandemia? Varios expertos responden.
13 de mayo, 2020
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Conforme se acerca el verano al hemisferio norte y, muchos sitios de Latinoamérica disfrutan aún de buen tiempo, empiezan a abrirse las piscinas y las playas.

Las autoridades sanitarias han advertido que el verano va a ralentizar, aunque no a parar, la pandemia de coronavirus en los países que se adentran en las estaciones más calurosas.

De ahí que muchos se pregunten si la enfermedad puede transmitirse o contagiarse a través del agua, la arena o el pasto que suele rodear a las piscinas.

Dado que no existen estudios específicos de la supervivencia del covid-19 en entornos acuáticos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha basado sus recomendaciones sobre el tema en las evidencias científicas recogidas para otros coronavirus.

“La morfología y la estructura química de este virus es similar a las de otros coronavirus para los cuales si existen datos de supervivencia”, dice su informe.

De hecho, el organismo recuerda por ejemplo que se determinó que el virus de la influenza moría solo cinco minutos después de estar en contacto con agua potable con un cloro residual de 0,3 miligramos por litro.

“Aunque la presencia del covid-19 en agua no tratada es posible, no se ha detectado en los suministros de agua potable”, le explica a BBC Mundo la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Pero ¿qué pasa con el agua de mar y el de las piscinas?

Piscina

Getty Images
Las concentraciones de cloro libre recomendadas en el agua de piscinas (1-3 mg/L) serían suficientes para inactivar el covid-19.

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España emitió esta semana un informe en el que analiza cuáles son las probabilidades de infección en estos entornos.

Piscinas

El cloro que se usa como desinfectante en las piscinas facilita la muerte del coronavirus que causa la covid-19.

Su uso es obligatorio en muchos países por normativa sanitaria desde hace años.

“Alrededor de este tema hay muchas incertidumbres”, le explica a BBC Mundo Joan Grimalt, investigador del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua de España.

“Una contaminación dentro del agua es improbable, pero es mucho más improbable en agua salada o en agua de piscina“, añade.

El porcentaje de cloro que debería tener una piscina es de al menos de 0,5 miligramos por litro.

Aunque normalmente suelen tener entre 1 y 2 miligramos por litro, un nivel que, según las autoridades del sector, sigue siendo seguro para la salud.

Piscina

Getty Images
Se deben asegurar las condiciones higiénicas de las zonas anexas a la piscina haciendo una desinfección estándar.

“No hace falta más cloro, pero hay que asegurarse de que la piscina siempre tenga el nivel adecuado, independientemente del número de personas que esté nadando”, dice el investigador.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) coinciden en que “el funcionamiento y mantenimiento adecuados (incluida la desinfección con cloro o bromo) de piscinas, jacuzzis, spas o áreas de juego con agua deberían inactivar el virus”.

El CSIC español recomienda lavarse “la cara y las manos con jabón antes de meterse en la piscina” e insiste en que es la aglomeración pública en las piscinas o playas lo que puede poner en riesgo a las personas.

Playas

“El agua de mar tiene sal y se ha comprobado experimentalmente que este elemento desactiva o destruye la covid-19”, afirma Grimalt.

Pero esto es “muy normal”, subraya. Pasa con muchos virus.

Playa de Leblon en Rio de Janeiro

Getty Images
¿Se puede hacer surf?

“Hay muchísimos organismos que no pueden vivir en un entorno salino. El agua de mar tiene una osmosis, una densidad de iones, que mata muchas de las familias de virus”.

Lo que sucede en el caso del que provoca covid-19 es que está compuesto por un núcleo de material genético y una cápside de proteínas que lo envuelve y, al igual que otros coronavirus respiratorios, está recubierto por una envoltura lipídica.

Otros virus, como el de la hepatitis A, por ejemplo, carecen de esa envoltura.

“Sorprendentemente eso les hace aguantar más en agua dulce o en agua de mar que la covid-19”, que muere más rápido, explica Grimalt.

Efecto dilución

A la reacción ante la sal de mar hay que añadir el “efecto dilución”.

Es decir, el virus se disemina en el agua y esto rebaja su poder de infección.

Baño en La Habana

Getty Images
En actividades recreativas, la infección por covid-19 en el agua es muy poco probable, dice el CSIC.

“Para infectarse, una persona necesita estar expuesta a un número mínimo de partículas virales“, expone Bruce Ribner, director médico de la Unidad de Enfermedades Transmisibles Graves del Hospital de la Universidad Emory, en Estados Unidos.

Cualquier secreción que vaya al agua, como por un estornudo o tos, se diluirá rápidamente”, dice.

“Esto haría que la probabilidad de que una persona se exponga a la cantidad mínima de partículas virales requeridas para causar infección es muy pequeña y, en una situación de la vida real, demasiado pequeña para estar preocupados”, añade.

Sin embargo, la forma en la que el virus podría llegar al mar no es solo a través de un bañista asintomático que esté en la playa.

En el caso del covid-19 el principal riesgo son las aguas residuales de ciudades que desembocan en el mar.

Colector

Getty Images
En las aguas residuales se ha encontrado trazas del virus.

Aguas residuales

El informe del CSIC advierte que todavía no hay evidencias sobre la infectividad del virus (la capacidad de una agente patógeno para invadir un organismo y provocar en él una infección) en aguas residuales, donde sí se han encontrado trazas del nuevo coronavirus.

“Esta posibilidad no se puede descartar totalmente porque hay ya tres estudios en los que se describe la presencia del virus infeccioso en muestras de heces de pacientes infectados”, se lee.

Así que si la playa está cerca de un colector, hay que tener cuidado.

“Las aguas tratadas o residuales que llegan al mar pueden contener la covid-19 porque las heces de las personas enfermas o asintomáticas tienen una alta concentración de virus”, dice Grimalt.

Pero un informe del Centro de Tecnologías Sostenibles para el Agua y la Energía de la Universidad de Arizona explica que “las investigaciones también sugieren que los coronavirus son más sensibles al agua y a los procesos de tratamiento de aguas residuales que sus contrapartes los virus sin envoltura”.

“Por tanto, estos procesos probablemente brinden una protección adecuada contra los coronavirus” y deberían ser suficientes, explica el documento.

Playa de México

Getty Images
La acción conjunta de la sal del agua de mar y el sol hacen difícil un contagio en la arena.

Arena

Hay tres factores que contribuyen a que la transmisión del nuevo coronavirus en la arena sea difícil: el sol, la salinidad y la rugosidad de la superficie.

La luz ultravioleta del sol destruye al virus en la arena.

Pero también tenemos que tener en cuenta que la arena tiene altas concentraciones de sal del mar que la baña.

Además, “la arena no es una superficie lisa. Lo que se ha visto es que en superficies rugosas los coronavirus permanecen menos tiempo”, afirma Grimalt.

“La probabilidad de que la arena contaminada conduzca a una infección es seguramente demasiado pequeña para ser una preocupación realista“, cree el doctor Ribner.

Agua estancada

Getty Images
La supervivencia del SARS-CoV-2 en agua de ríos, lagos y pozas de agua dulce y no tratada puede ser superior a la que se produce en piscinas y en el agua salada.

Agua de ríos, lagos o arroyos

Si queremos ir a bañarnos a ríos, lagos y aguas con poca circulación, su uso está más desaconsejado.

En estos entornos hay que extremar las medidas de precaución.

Estos medios acuáticos son los más desaconsejables para uso recreativo frente a otras alternativas.

“Estudios centrados en otros coronavirus, con características similares al SARS-CoV-2, han demostrado que los virus siguen siendo temporalmente infecciosos en ambientes naturales de agua dulce“, cuenta el informe del CSIC.

“En principio este virus no es infectivo a través del agua, pero puestos a elegir, si uno se quiere asegurarse más vale nadar en sitios donde esté claro que no hay posibilidad de infección y esos son las piscinas y el mar”, concluye Grimalt.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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