De 600 detenidos por huachicol, Fiscalía liberó al 56% por falta de evidencia
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Cuartoscuro Archivo

De 600 detenidos por huachicol, Fiscalía liberó al 56% por falta de evidencia

El presidente había responsabilizado a la ley por no contemplar al robo de combustible como “delito grave”, pero fueron los MP los que soltaron a la mayoría.
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13 de mayo, 2019
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El 7 de febrero el presidente Andrés Manuel López Obrador dio a conocer al cumplirse dos meses de la estrategia de combate al “huachicol”, que fuerzas federales habían detenido a más de 600 personas por presunto robo de combustibles. Y acusó que solo 60 habían quedado en prisión por culpa de la ley que era “muy blanda” y no contemplaba a este delito como “grave”, lo que permitía a jueces liberarlos aun cuando fueran procesados.

Pero datos oficiales obtenidos por Animal Político, vía transparencia gubernamental, revelan que no fue esa la causa por la cual la mayoría de ellos quedó en libertad. Fue el propio Ministerio Público Federal el que ante la falta de evidencia de que fueran realmente “huachicoleros” liberó, por su cuenta, al 56.5% del total de los detenidos.

No solo eso. En varios casos donde sí se llevó ante el juez a los detenidos, los fiscales ni siquiera solicitaron la medida de prisión preventiva para ellos y, de hecho, de los 162 donde sí la solicitó, solo en 11 casos elaboró los perfiles periciales que contempla la ley para sustentar el riesgo de un presunto responsable, y justificar el hecho de que tenga que quedar preso.

La información a detalle de la Fiscalía General de la República (FGR) señala que, de diciembre de 2018  a febrero de 2019, fueron detenidas y presentadas ante el Ministerio Público Federal 655 personas por presunto robo de combustible, o delitos similares. De ese total, 72 terminaron bajo proceso y con la medida de prisión preventiva justificada, es decir, en prisión.

Se trata de un 10.9% del total de las personas detenidas. Estas cifras coinciden con las señaladas por el presidente en la conferencia del pasado 7 de febrero, sin embargo, es en las causas de la liberación de las personas aprehendidas donde está la diferencia.

¿Qué pasó entonces?

Los datos de la FGR arrojan que de las 655 personas que les pusieron a disposición del Ministerio Público (MP), éste determinó poner en libertad a 370 de ellas, que equivalen al 56.5% del total de los detenidos.

Se trata de casos donde el agente del MP consideró que no tenía elementos suficientes para sostener ante un juez la supuesta responsabilidad de la persona que le llevaron, en robo de hidrocarburos. Ante ello, la Fiscalía decide ponerlos en libertad, y en todo caso continuar por su cuenta con las investigaciones.

En cambio la FGR sí decidió llevar ante un juez a 281 detenidos, para tratar de que fueran procesados por robo de combustible. Esto es solo el 42.9% del total de las personas presentadas ante el MP.

De los que fueron llevados a tribunales, los fiscales consiguieron que el juez considerara que había datos de prueba suficientes para abrir proceso penal en contra de 215 de ellos. En tanto hubo 66 casos donde los presentados fueron liberados por el juez, al considerar que no había indicios suficientes para presumir su participación en actividades de “huachicoleo”.

Como se advierte de estos datos oficiales, apenas un 33% de los 655 detenidos -1 de cada 3 – terminaron vinculados a proceso por robo de combustible, paso previo a la imposición de una medida cautelar como es, por ejemplo, la prisión preventiva. Incluso aunque dicha medida cautelar de prisión ya hubiera sido automática para casos de “huachicoleo” (lo que el presidente denomina delito grave), no habría servido de nada pues las personas no fueron procesadas por falta de elementos.

Esto contrasta con la justificación que dio el presidente López Obrador en aquella conferencia de prensa, donde acusó que la libertad de los detenidos se debía a que el ilícito no era considerado “grave”, lo que significaba que no ameritaba prisión automática como medida cautelar.

“… la ley es muy laxa, muy blanda, por eso la reforma que está en el Congreso. Aprovecho para hacer el exhorto, la convocatoria, la invitación a los legisladores que ya aprueben las reformas para que sea delito grave. Sólo se han podido mantener alrededor de 60 presuntos responsables o culpables del robo, ese fue el informe que nos entregaron el día de hoy”, dijo entonces el presidente.

Pero como los datos oficiales muestran fue la falta de evidencia, y no la ley o “gravedad” del delito, lo que provocó que la mayoría de los detenidos por “huachicoleo” fueran liberados.

Sin argumentos ante el juez

La información proporcionada por la FGR evidencia además que los fiscales no solicitaron en todos los casos la prisión preventiva justificada para las personas detenidas. De los 215 vinculados a proceso solo la solicitó para 162 de ellos. En el resto prefirió otras medidas como la prohibición de no salir del país, el acudir a firmar periódicamente al juzgado, etc.

Y de los 162 casos en los que sí solicitó este recurso, apenas en 11 casos presentó un dictamen elaborado por su unidad de medidas cautelares, en los cuales justificara la necesidad de mantener privado de la libertad al presunto delincuente. Se trata apenas del 6.7% de los casos donde la había solicitado.

Cabe señalar que el artículo 156 del Código Nacional de Procedimientos Penales señala que para imponer la prisión preventiva el juez debe sustentar su decisión, a partir de un “análisis de evaluación de riesgo, mientras que el artículo 176 sostiene que el mismo debe ser elaborado por la unidad de “medidas cautelares”.

En julio de 2017 Animal Político reveló que a nivel federal dicha unidad no se había puesto en marcha, lo que le dificultaba para los fiscales el tener argumentos técnicos para sustentar la petición de prisión preventiva ante el juez, y a este concederla. Y aunque posteriormente se anunció su creación, autoridades federales han señalado que el funcionamiento de la misma es mínimo.

Pese a esta falta de argumentación los jueces federales concedieron la medida de prisión preventiva en 72 casos, como ya se dijo. Y en los casos donde los detenidos fueron procesados pero no se ordenó prisión preventiva, se establecieron medidas cautelares como la presentación periódica en el juzgado para firmar, pagos de fianzas y limitaciones para no salir de la entidad correspondiente.

Cabe señalar que con la reforma constitucional impulsada por el gobierno de López Obrador en materia de prisión preventiva oficiosa y que el Congreso ya aprobó, ahora no será necesario que los fiscales justifiquen la solicitud de prisión preventiva para los detenidos, pues los jueces ahora están obligados a imponerla en automático. Lo anterior siempre y cuando haya datos de prueba suficientes que permitan vincular a proceso a los detenidos.

Edomex e Hidalgo, con más detenciones

Los datos oficiales proporcionados por la FGR revelan los estados en donde se efectuaron las 655 detenciones por presunto robo de combustibles. La entidad donde más capturas se registraron fue el Estado de México con 173 de ellas, que equivalen al 26.4% del total.

Más atrás se encuentra Hidalgo, en donde se reportaron 87 personas detenidas y puestas a disposición del MP, que representan el 13.2% del total. Y después se ubica Tabasco con 86 personas detenidas, que equivalen al 13.1%.

Los siguientes estados con mayor registro de detenidos por presunto robo de combustible fueron Puebla con 45 personas aseguradas; Querétaro con 42; Guanajuato con 40; Sonora con 35 y Veracruz con 24. Se trata en todos los casos de entidades en donde se ubican ductos o estaciones de Petróleos Mexicanos.

Hay siete estados donde no se reportó ninguna detención: Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Guerrero, Quintana Roo, San Luis Potosí y Zacatecas.

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Por qué es probable que hayamos 'contaminado' Marte con vida (y por qué es un problema)

La humanidad ha enviado alrededor de 30 naves espaciales y módulos de aterrizaje a Marte desde que comenzó la era espacial. Ahora sabemos qué microbios podrían haber sobrevivido al viaje.
14 de mayo, 2021
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El hecho de que podamos recorrer la superficie de Marte mientras lees esto es un hecho extraordinario.

El robot Perseverance, que tiene el tamaño de un automóvil, aterrizó de manera segura en la superficie marciana el 18 de febrero pasado. Puede que solo avance a una velocidad máxima de 152 metros por hora, pero consta de una serie de instrumentos con los que ha llevado a cabo experimentos con resultados revolucionarios.

A bordo del robot de tres metros de largo hay una máquina que ha convertido el aire marciano (fino y lleno de dióxido de carbono) en oxígeno, así como un helicóptero que realizó el primer vuelo controlado con motor en otro planeta.

El helicóptero, llamado Ingenuity, ha realizado con éxito tres vuelos, recorriendo cada vez una mayor distancia.

¿Pero es posible que haya llegado algo más a Marte con todos estos aparatos? ¿Podría un rastro de bacteria o espora de la Tierra haber sido transportado accidentalmente al espacio y haber sobrevivido al viaje para hacer del planeta rojo su nuevo hogar?

“Casi imposible” evitarlo

La NASA y sus ingenieros en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) tienen protocolos precisos e integrales para garantizar que sus naves espaciales están libres de cualquier organismo que pueda colarse inadvertidamente en una misión espacial.

Sin embargo, dos estudios recientes exponen cómo algunos organismos podrían haber sobrevivido al proceso de limpiezay también al viaje a Marte, así como la rapidez con la que las especies microbianas pueden evolucionar en el espacio.

Primero, abordemos cómo se construyó el Perseverance, así como la mayoría de las naves espaciales fabricadas en las instalaciones de Ensamblaje de Naves Espaciales (SAF) del JPL.

Ingenuity

BBC

Las naves se construyen minuciosamente, capa a capa como una cebolla, y se limpian y esterilizan cada una de las partes antes de ensamblarlas. Esta metodología garantiza que casi ninguna bacteria, virus, hongo o espora contaminen el equipo que se enviará a una misión.

Se construyen en salas con filtros de aire y estrictos procedimientos de control biológico, diseñadas de tal forma que se garantice que solo unos pocos cientos de partículas puedan estar presentes e idealmente no más de unas pocas docenas de esporas por metro cuadrado.

Pero es casi imposible llegar a tener una biomasa cero.

Personal de la NASA limpiando superficies

NASA/Jim Grossmann
Las naves espaciales se someten a una limpieza rigurosa a medida que se ensamblan y preparan para su lanzamiento a otros planetas.

Los microbios llevan miles de millones de años en la Tierra y están en todas partes. Se encuentran en nuestros cuerpos y a nuestro alrededor. Algunos pueden colarse incluso en los lugares más estériles.

¿Cómo saberlo?

En el pasado, las pruebas de contaminación biológica se basaban en la capacidad de hacer crecer vida (en cultivos) a partir de muestras extraídas de un objeto, como los aparatos espaciales.

Ahora usamos métodos más novedosos. Tomamos una muestra determinada, extraemos todo el ADN y luego hacemos una secuenciación de “escopeta”o shotgun sequencing.

El término se usa porque es como poner las células de la muestra en una escopeta, “dispararlas” para convertirlas en miles de millones de pequeños fragmentos de ADN y luego secuenciar cada pieza.

Cada secuencia “leída” se puede volver a asignar a los genomas conocidos de especies que ya están presentes en las bases de datos de secuencias.

Dado que ahora podemos secuenciar todo el ADN que está presente en ambientes estériles, y no solo los que podrían cultivarse, obtenemos una visión más completa de qué tipo de microbios se pueden encontrar ahí y si podrían sobrevivir al vacío del espacio.

En los ambientes estériles del JPL encontramos evidencia de microbios que tienen el potencial de ser problemáticos durante las misiones espaciales.

Ingenieros de la NASA trabajando en un robot

Nasa/JPL-Caltech
La NASA tiene estrictos protocolos para áreas estériles que tienen como objetivo minimizar la contaminación biológica de vehículos espaciales.

Estos organismos tienen un mayor número de genes de reparación de ADN, lo que les da una mayor resistencia a la radiación, son capaces de formar biopelículas en superficies y equipos, pueden sobrevivir a la desecación (pérdida de humedad) y prosperar en ambientes fríos.

Resulta que en estos ambientes estériles podría estar ocurriendo un proceso de selección evolutiva de los insectos más resistentes que luego tendrían una mayor probabilidad de sobrevivir a un viaje a Marte.

La “contaminación interplanetaria”

Estos hallazgos tienen implicaciones en la llamada “contaminación interplanetaria” originaria de la Tierra.

Es importante garantizar la seguridad y preservación de cualquier vida que pueda existir en otras partes del universo, ya que organismos llegados de otros ecosistemas podrían causar estragos.

Los humanos tenemos un historial negativo de esto en nuestro propio planeta.

La viruela, por ejemplo, se contagió entre pueblos indígenas de América del Norte en el siglo XIX a través de mantas que les fueron donadas. Incluso ahora no hemos podido contener la rápida propagación del virus que causa la covid-19, el SARS-CoV-2.

Huellas de una misión de exploración en Marte

NASA/JPL-Caltech/MSSS
La humanidad ha enviado docenas de naves espaciales y módulos de aterrizaje a Marte; los que han tenido éxito han dejado su huella en el planeta.

La contaminación directa también es indeseable desde una perspectiva científica.

Los científicos, si descubrieran cualquier tipo de vida en otro planeta, deberían asegurarse de que es genuinamente nativo y no un registro falso de algo con apariencia extraterrestre pero procedente de la Tierra.

Y es que sus genomas podrían cambiar tanto que pudieran llegar a parecer de otro mundo, como hemos visto recientemente con los microbios que evolucionaron en la Estación Espacial Internacional.

¿Por qué sería perjudicial?

Aunque la NASA trabaja duro para evitar la introducción de tales especies en suelo marciano, cualquier signo de vida en Marte tendría que ser examinado cuidadosamente para asegurarse de que no se originó aquí en la Tierra.

No hacerlo podría generar un entendimiento erróneo de las características de la vida marciana.

Los microbios transportados al espacio también pueden ser una preocupación más inmediata para los astronautas, ya que representan un riesgo para su salud y tal vez incluso provoquen un mal funcionamiento del equipo de soporte vital si este se llena de colonias de microorganismos.

Pero la protección planetaria es bidireccional.

Un módulo de la Estación Espacial Internacional

Esa/Nasa
Se ha descubierto que bacterias y hongos capaces de sobrevivir en condiciones extremas prosperan en la Estación Espacial Internacional.

También hay que evitar traer de vuelta “contaminantes” de otro planeta que puedan poner en peligro al nuestro y a nosotros mismos.

Esto ha sido base de muchas películas de ciencia ficción, donde un malvado invasor “alienígena” amenaza con acabar con toda la vida en la Tierra.

Pero podría volverse en parte realidad con la misión que la NASA y la Agencia Espacial Europea planean hacer llegar a Marte en 2028 y que, si se cumple lo previsto, en 2032 traerá consigo de vuelta las primeras muestras del planeta rojo.

No obstante, teniendo en cuenta que las dos primeras sondas soviéticas aterrizaron en la superficie marciana en 1971, seguidas por el módulo de aterrizaje Viking 1 de EE.UU. en 1976, es probable que ya haya algunos fragmentos de ADN microbiano, y tal vez humano, en el planeta rojo.

Detectar su origen

Aun si el Perseverance, o las misiones que la precedieron, hubieran llevado accidentalmente organismos o ADN de la Tierra a Marte, tenemos formas de diferenciarlo de cualquier vida que sea verdaderamente de origen marciano.

Escondida dentro de la secuencia de ADN habrá información sobre su procedencia.

Marte

Getty Images
Herschel pensó que los marcianos eran muy altos.

Un proyecto en curso llamado Metasub está secuenciando el ADN que se encuentra en más de 100 ciudades del mundo.

Los investigadores de nuestro laboratorio, los equipos de Metasub y un grupo en Suiza acaban de publicar estos y otros datos metagenómicos globales para crear un “índice genético planetario” de todo el ADN secuenciado que se haya observado.

Al comparar cualquier ADN encontrado en Marte con secuencias vistas en los ambientes estériles del JPL, del mundo subterráneo, de muestras clínicas, de aguas residuales o de la superficie del robot Perseverance antes de que abandonara la Tierra, debería ser posible ver si realmente son desconocidos.

Incluso si nuestra exploración del sistema solar ha llevado inadvertidamente microbios a otros planetas, es probable que no sean los mismos que cuando abandonaron la Tierra.

Los ensayos de viajes espaciales y los entornos inusuales donde están los hacen evolucionar. Si un organismo de la Tierra se ha adaptado al espacio, o Marte, las herramientas genéticas que tenemos a nuestra disposición podrían ayudarnos a descubrir cómo y por qué cambiaron los microbios.

De hecho, las nuevas especies descubiertas recientemente en la Estación Espacial Internacional por científicos del JPL y nuestro laboratorio fueron similares a las encontradas en las salas estériles (con capacidad de resistencia a altos niveles de radiación).

Un aspecto positivo

A medida que se registra más y más biología extrema en un programa llamado Extreme Microbiome Project, también existe la posibilidad de utilizar las herramientas evolutivas para el trabajo futuro aquí en la Tierra.

Podemos usar sus adaptaciones para buscar nuevos protectores solares, por ejemplo, o nuevas enzimas reparadoras del ADN que puedan protegernos contra mutaciones dañinas que derivan en cáncer, o ayudar al desarrollo de nuevos fármacos.

Pennicillium en una imagen obtenida con un microscopio de electrones

Science Photo Library
Hay cientos de especies en el género de hongos Pennicillium, uno de los más comunes en la Estación Espacial Internacional.

Con el tiempo, los humanos pondremos un pie en Marte, llevando con nosotros el cóctel de microbios que vive en nuestra piel y dentro de nuestro organismo.

Es probable que estos microbios también se adapten, muten y evolucionen.

Y también es posible que aprendamos de ellos, ya que los genomas únicos que se adaptan al entorno marciano podrían secuenciarse, transmitirse a la Tierra para una esquematización adicional y luego utilizarse para terapias e investigación en ambos planetas.

Dadas todas las misiones marcianas que están planeadas, estamos en la orilla de una nueva era de la biología interplanetaria, en la que aprenderemos sobre las adaptaciones de un organismo en un planeta y las aplicaremos a otro.

Las lecciones de evolución y adaptaciones genéticas están inscritas en el ADN de cada organismo, y el entorno marciano no será diferente.

Marte dejará su huella sobre organismos que veremos cuando los secuenciemos, abriendo un catálogo completamente nuevo de literatura evolutiva.

El robot Perseverance en Marte

Nasa/JPL-Caltech
El Perseverance tomará muestras de la superficie de Marte que luego serán enviadas a la Tierra en la próxima década.

Esto no solo alimentará nuestra curiosidad, sino que es un deber de nuestra especie de proteger y preservar todas las demás especies.

Solo los humanos comprenden la extinción y, por lo tanto, solo los humanos pueden prevenirla.

Y eso es aplicable hoy, pero lo será dentro de miles de millones de años, cuando los océanos de la Tierra comiencen a hervir y el planeta se vuelva demasiado caliente para que pueda haber vida en ella.

Nuestra inevitable violación de la protección planetaria ocurrirá cuando comencemos a dirigirnos hacia otras estrellas, pero en ese caso, no tendremos otra opción.

Eventualmente, la contaminación interplanetaria cuidadosa y responsable es la única forma de preservar la vida.


*Christopher Mason es profesor de genómica, fisiología y biofísica en Weill Cornell Medicine, de la Universidad Cornell de Nueva York. Investiga los efectos moleculares y genéticos de los vuelos espaciales humanos a largo plazo, así como el diseño de nuevos tipos de células para la terapia contra el cáncer.

Puedes leer la versión original de este artículo en inglés en BBC Future.


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