La mujer que derrotó a Bolsonaro
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Foto: Vinicius Loures/Cámara de Diputados

La mujer que derrotó a Bolsonaro

La diputada federal de Brasil, Maria do Rosário, habla de su reciente victoria en el Supremo Tribunal Federal contra el presidente brasileño Jair Bolsonaro y contextualiza qué es ser mujer en el Congreso actual.
Foto: Vinicius Loures/Cámara de Diputados
Por Anna Beatriz Anjos | Traducido por Diajanida Hernández/ Agencia Pública
26 de mayo, 2019
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La diputada federal Maria do Rosário, del Partido de los Trabajadores (PT), conversó con la Agencia Pública sobre su reciente victoria ante la justicia: el pasado día 19 (febrero), el Supremo Tribunal Federal (STF) mantuvo la condena por daños morales contra el presidente Jair Bolsonaro por el emblemático caso en el que él dijo que no la estupraría “porque ella no lo merecía”.

El hecho sucedió en 2014, en la Cámara de Diputados, mientras Bolsonaro intervenía en la plenaria —y el político incluso lo repitió, un día después, en una entrevista concedida al periódico Zero Hora. La primera decisión desfavorable al ahora presidente ocurrió en 2015, cuando la justicia del Distrito Federal determinó que pagara 10 mil reales a la petista, además de publicar la sentencia en su canal de YouTube —posteriormente, fue intimado a publicar la retractación en todas sus páginas oficiales y redes sociales y, también, en un periódico de gran circulación.

La batalla jurídica, que pasó por el Superior Tribunal de Justicia (STJ) antes de llegar al STF, no está oficialmente terminada —todavía cabe un recurso—, pero la parlamentaria considera que un paso importante fue dado. “Ver la sanción de ese señor por agresión verbal significa mucho en el sentido de derrotar a todos los agresores”, afirma.

La misma agresión ya había sido cometida hace más de diez años, en 2003, también en la Cámara de Diputados, cuando, además del insulto inicial, Bolsonaro la empujó y la llamó “vagabunda”. Para Maria do Rosário, los dos episodios están ligados al surgimiento de noticias falsas sobre ella que hasta hoy circulan en las redes sociales. En entrevista exclusiva con la Agencia Pública, contó que los ataques orquestados no solo la afectaron a ella, sino también a su hija. “Uno de los asistentes de él pasaba mensajes por WhatsApp a los grupos de los parlamentarios, y ellos se reían de mí y de mi hija”, revela.

“Todos los ataques a ella fueron muy difíciles de superar, ella padeció, tuvimos muchos problemas”.

Ministra de los Derechos Humanos en el gobierno de Dilma Rousseff (PT), Maria do Rosário dice lo que espera de Damares Alves, nueva titular de la cartera, habla sobre la nueva formación de la Cámara de Diputados y explica cómo ha sido la relación con la bancada del Partido Social Liberal (PSL), partido de Bolsonaro, sobre todo con las diputadas.

“La Cámara siempre tuvo una tradición de mucha solidaridad entre las mujeres de todas las bancadas, siempre hubo un apoyo mutuo, y este año la bancada femenina no está organizada como estuvo en años anteriores porque es difícil lidiar con mujeres que entraron diciendo que van a atacar a otras mujeres”.

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¿Cuál es el significado de esa victoria en el STF para usted?

Esa victoria es muy importante porque, cuando todo eso comenzó, el entonces parlamentario me transformó en blanco de una turba de personas que desvalorizan a los seres humanos y atacan a las mujeres. La verdad, no se trata solo de él, sino de un movimiento de odio liderado por él en Brasil contra todos aquellos que enfrentan sus ideas retrógradas. Ver la sanción de ese señor por agresión verbal significa mucho en el sentido de derrotar a todos los agresores.

En el comienzo de ese proceso, Bolsonaro transformó mi imagen pública mintiendo, diciendo que yo era defensora de bandidos, de personas que habían cometido estupro, porque los hombres que agreden, como él, muchas veces usan ese expediente de colocar la culpa de la agresión en la mujer, diciendo que reaccionaron a alguna cosa. Esa respuesta jurídica, de haber sido condenado por daños morales y tener que retractarse, es también una forma de decir que él fue responsable de la agresión. No me gusta ser vista como la persona que fue agredida por él, prefiero ser la mujer que lo derrotó. Para mí es muy importante que ese no sea visto como un proceso mío, sino para que ninguna mujer sea llamada vagabunda, desvalorizada en su ambiente de trabajo o en cualquier lugar.

¿La victoria jurídica hizo que reevaluara ese episodio?

Sí. En 2003, cuando él me agredió en el Salón Verde , registré el episodio en el Consejo de Ética de la Cámara y fue archivado. Más de diez años después, él repitió las mismas frases. Cuando eso sucedió, ya no confiaba más en el sistema parlamentario, en el que los diputados hombres se protegen a sí mismos, y resolví procesarlo en la justicia común.

El significado de la victoria, para todas las mujeres, no solo para mí, es que nadie más puede esconderse detrás del fuero privilegiado o cualquier otra cosa. Como diputado, él alegaba que podía decir lo que quisiera, entonces cambió completamente la jurisprudencia de eso: no, no se puede decir lo que quiera, no se puede usar su lugar político o de poder para oprimir a quien quiera que sea. Fue un cambio en la jurisprudencia brasileña muy importante en el sentido de que las autoridades brasileñas, principalmente ellas, también tienen que responder en procesos de esa naturaleza como ciudadano común, sin poder alegar privilegio en la tramitación o un supuesto derecho de libertad de ofender o fomentar el odio.

En 2003, cuando archivaron la denuncia, me sentí muy impotente ante un parlamento machista. En 2014, con el apoyo de abogadas y abogados del movimiento de mujeres, procesé, en la justicia común, y vencí, vi que era posible derrotarlo.

El problema de la humillación pública que no solo yo, sino todas las mujeres sufren, siendo atacadas sea en una ciudad pequeña o en una ciudad grande, es que el sinvergüenza que agrede a la mujer queda adherido a ella el resto de la vida, de una forma que siempre que la miran lo recuerdan a él. Comencé a reparar que la violencia política está muy presente: muchas mujeres en las cámaras municipales, asambleas legislativas e incluso en la Cámara de Diputados son irrespetadas simplemente por tener una opinión contraria a la de determinados hombres. No basta solo, entonces, que ocupemos más curules en el Parlamento o en la política, queremos hacerlo con respeto a nuestras opiniones.

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Las redes sociales de Jair Bolsonaro se convirtieron en una importante herramienta de comunicación oficial —él utiliza sus perfiles personales para divulgar acciones de gobierno y hacer anuncios importantes, muchas veces dispensando del contacto con la prensa. El presidente será obligado a divulgar la retractación a usted en su Facebook y en su canal de YouTube. Específicamente sobre eso, ¿cuál es su sentimiento?

Creo que esa es una forma educativa para que todos los hombres que hacen eso sepan que, si su mito tiene límites, ellos también lo tienen. Es solo ese mi objetivo, el dinero es simbólico, tanto que me he comprometido públicamente a distribuirlo para las mujeres —voy a decidir con el movimiento cómo hacer eso, si lo destino a algunas entidades o a diez mil mujeres para que quede como símbolo de que ese es un dinero de retractación por daños morales de un machista. Los daños morales nunca pasan y no hay dinero que lo pague. La única cosa que me interesa es lo simbólico de eso.

¿Desde que el episodio de la agresión sucedió, en 2014, usted y Jair Bolsonaro tuvieron algún tipo de contacto?

Nunca hablé con él. Ni en 2003, cuando era una joven diputada llegando a la Cámara y sucedió aquella agresión gratuita en el Salón Verde, ni durante todos estos años. No tengo estómago para dirigirme a una persona como esa, que me hizo tener que explicarle a mi hija pequeña lo que significaba la palabra “vagabunda”, porque sin querer ella vio aquello en la TV. Yo realmente nunca le dirigí la palabra y no pretendo dirigirle la palabra jamás. Pido, inclusive judicialmente, que la retractación sea hecha sin ningún contacto, porque creo que no es una figura que merezca de mi parte ningún gesto.

No se trata solo de una opinión personal sobre lo que sucedió conmigo, sino también de lo que sucede con las personas LGTB, indígenas, negros y negras, todas las otras mujeres, Marielle Franco , con personas que perdieron a sus hijos. A lo largo de esos años sé que ese señor fomentó fake news, que sus hijos las fomentaron, y atacaron a mi hija. Aquellos episodios de agresión son una partecita de lo que he pasado con los ataques de ese grupo —existe un grupo criminal detrás de esas fake news.

¿Por qué cree que usted se transformó en un blanco de Bolsonaro?

Inicialmente tal vez no era ni conmigo, era una rabia hacia las mujeres. Yo estaba allí defendiendo una idea. En aquél periodo, en 2003, era relatora del CPI contra la explotación de niños y adolescentes y estaba haciendo exactamente lo opuesto de lo que él decía, yo no estaba defendiendo —jamás lo defendería— a alguien que cometió un estupro; al contrario, denuncié a más de 250 personas, entre ellas autoridades públicas, vinculadas de alguna forma con las redes de explotación sexual.

Visité 22 estados verificando la situación de niños víctimas de abuso sexual. Fui relatora y autora de las principales leyes brasileñas de combate a la explotación sexual, pero las personas no saben eso. Yo, que soy autora de esas leyes, terminé siendo atacada como defensora de bandidos, mientras ese sujeto que nunca hizo nada tuvo una imagen construida como si fuese capaz de enfrentar al crimen. Pero, si comparas las contribuciones al Brasil de cada uno de nosotros —y no solo las mías sino de otros parlamentarios— la diferencia es abismal.

Usted hablaba sobre los ataques de los que es víctima en las redes sociales. ¿Desde cuándo ocurren? ¿Considera que son orquestados? ¿Identifica algún cambio significativo en ellos después de que Bolsonaro fue electo presidente?

Considero que esos ataques fueron y son orquestados. Creo que son sincronizados, incluso, y tengo varios ejemplos de eso. Para mí, el inicio de ellos tienen que ver con el 2003 y la mentira contada por Jair Bolsonaro de que yo lo había llamado estuprador, lo que no hice. Él se paró en frente de mí como un histérico diciendo: “¿entonces tú estás diciendo que soy un estuprador?”, después me miró de arriba a abajo y dijo: “no te estupro porque no lo mereces” —como si él pudiese juzgarme a mí o a cualquier mujer.

Posteriormente, en una entrevista, él alegó la cuestión de la apariencia , de ser fea o no serlo —no le presto la mínima atención a la opinión de él o de quién quiera que sea—, lo que quiero decir es que él no tiene el poder, como hombre, y ningún hombre lo debe tener, de escoger mujeres que puedan ser estupradas. Él no tiene derecho de decir esas cosas en público so pena de formar una cultura del estupro, porque, más allá de todo, él es un líder político del país. Y creo que fue eso lo que hizo, ayudó a formar una cultura de poder y de estupro en Brasil. Después de aquello, cuando inventó las mentiras para justificarse por haberme llamado vagabunda, por haberme empujado, ahí las fake news comenzaron, como si yo hubiese defendido un asesino que mató a una muchacha . Eso es una cosa absurda.

Sinceramente considero que es una acusación vil contra mi persona, porque siempre me puse en el lugar de aquella muchacha y de aquella familia. Lo más difícil de todo eso fue que, con su crecimiento político, Bolsonaro fue creciendo también en el odio: cuanto más odio y fake news fomentaba, más fue creciendo y movilizando a los machistas y también a las personas desprevenidas que querían el fin de la violencia, con quienes la gente de los derechos humano tal vez no haya conseguido comunicarse. Ligar los derechos humanos con la promoción de la violencia es peor que cualquier otra fake news. Después, vi nuevamente crecer los mensajes cuando fui ministra de los Derechos Humanos y defendí la Comisión Nacional de la Verdad. Nuevamente me topé con él, que no es un representante de los militares constitucionales, sino del odio de la dictadura, de las fuerzas que torturaron, apresaron y mataron. Más allá de eso, presenté proyectos en defensa de las personas LGTB.

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¿Hay algún episodio que destaque como el más grave?

¿Qué es peor para mí de todo eso? Los ataques a mi hija, a mi familia. Uno de los asistentes de él pasaba mensajes por WhatsApp a los grupos de parlamentarios, y ellos se reían de mí y de mi hija. Todos los ataques hacia ella fueron muy difíciles de superar, ella padeció, tuvimos muchos problemas, pero ella fue salvada por su fuerza y por su familia. La hipocresía de los que dicen que defienden la familia hacía que esos diputados distribuyesen entre sí imágenes hackeadas de una niña menor de edad. Lo que trato de decirte es que ella es una muchacha muy buena, feminista, tiene una conciencia absoluta de lo que nosotros vivimos y del porqué la mamá de ella es agredida. Superó el sentimiento de tristeza, aunque haya enfrentado en la escuela, en la calle y en el Uber, en todos los lugares, a personas que llaman a su madre del modo en que aquel sujeto la llamó. Incluso aunque hasta hoy tenga que oír esas cosas, ahora sabe responder.

¿Usted podría explicar mejor el episodio que involucró a su hija?

En la época de la campaña del “bella, recatada y del hogar” , mi hija hizo una foto con las amigas.

La imagen, que estaba en su cuenta privada del Instagram, fue hackeada, publicada en otro país y distribuida en Brasil. Era una broma como todo el mundo hizo, y ella era una adolescente de 15 años. La comparación era siempre la siguiente: esa es la hija de Maria do Rosário, y, del otro lado, ese es el hijo de Bolsonaro. Los diputados se pasaban aquello entre sí y terminó llegando a las redes sociales. Hace algunas semanas, sucedió de nuevo: creo que le pagaron a una actriz para hacerse pasar por ella defendiendo traficantes.

No es ella, solo que, cuando anda por ahí, las personas la atacan por esas cosas, así como me atacan diciendo que hice un proyecto para que las personas se casaran con animales, o que fui a buscar a Suzane von Richthofen en la cárcel. Son cosas absurdas. No es casualidad. En la semana en que el Ministerio Público de Rio de Janeiro hizo público que en el gabinete de Flávio Bolsonaro trabajaban milicianos posiblemente ligados a la Oficina del Crimen, salió una fake news que decía que la mamá y la hermana del hombre que le dio una puñalada a Bolsonaro trabajaban en mi gabinete. ¿Aquí entre nos, eso es casualidad? No lo es. Sé muy bien qué es ser atacada. Pero también sé qué es resistir.

Las últimas elecciones modificaron el perfil de la Cámara de Diputados, que ahora tiene más militares y religiosos. La presencia del PSL, partido del presidente, también aumentó considerablemente en la Casa. Como diputada, ¿usted ya siente en la práctica los efectos de ese cambio? ¿De qué manera?

Una vez un joven diputado le habría preguntado a Ulysses Guimarães —y de eso siempre se habla en los pasillo de la Cámara: “¿Esa legislatura está difícil, no, doctor Ulysses?”, a lo que él respondió: “Hijo mío, espere la próxima”. Yo miro esa legislatura queriendo que Ulysses no tenga razón, que ella sea el clímax de la despolitización de Brasil.

Brasil necesita de una cultura política democrática, el hecho de no tener, de no haber una cultura en la que las personas fiscalicen y reivindiquen sus derechos en el servicio público, en el transporte colectivo, en la escuela, reivindiquen la calidad de los derechos, hace que la Cámara de Diputados viva ese momento en el que abriga a la élite del atraso. Si estamos allí por algún motivo, es para que seamos oposición: una oposición calificada, que busca diálogo con los sectores pensantes de la sociedad brasileña.

¿Pero en términos de la rutina de los procesos de la Cámara, usted ya sintió alguna diferencia?

Veo que el toma y dame solo aumenta, cuanto menos calidad política hay en la actuación parlamentaria, aumenta más el clientelismo. Hay una situación nueva en la política: a quien se eligió como presidente no fue electo por su formación o capacidad, entonces hay una disputa en el plenario de quién se muestra más cercano al perfil del presidente.

¿Usted imagina un grupo de parlamentarios disputando entre sí quién dice más ataques e improperios contra el otro, sin estudiar proyectos, que usa el micrófono y los corredores solo para atacar? Ya tuvimos de todo, incluso hasta entre mujeres. La Cámara siempre tuvo una tradición de mucha solidaridad entre las mujeres de todas las bancadas, siempre hubo un apoyo mutuo, y este año la bancada femenina no está organizada como en años anteriores, porque es difícil lidiar con mujeres que entraron diciendo que van atacar a otras mujeres.

¿Cómo ha sido su relación con las diputadas del PSL?

No hay relación todavía. Toda parlamentaria, así como yo, fue recibida en la Cámara de los Diputados por Jandira Feghali, Benedita da Silva, Luiza Erundina. Yo estoy a la disposición, junto a esas colegas, para recibir bien a todas las diputadas. Pero, si vienen con agresión, no serán consideradas.

¿Entonces hay interés de dialogar, en el caso de que exista respeto?

Interés de diálogo político, con esa línea de gobierno, ninguno. Siempre conversé con personas con las cuales discrepo, pero con esa línea de “voy a golpear, voy a dar un puñetazo” no es posible. En estos días había un proyecto que citaba a Nise da Silveira y una persona del PSL dijo en el micrófono: “busqué en Google el nombre de esa señora y decidí que ella no merece ese homenaje”. Querían impedir la votación del homenaje a Nise da Silveira, una de las mayores conocedoras de salud mental en Brasil, premiadísima, alumna de Jung. Es difícil lidiar con eso, hace falta cultura general.

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La nueva legislatura cuenta con un número más elevado de mujeres —antes eran 51, ahora son 77. ¿Qué significa eso en la práctica? ¿Las mujeres componen una bancada en el sentido de proponer y luchar por pautas comunes —al menos algunas?

La bancada femenina es una institución de la Cámara de Diputados antes incluso de ser reconocida como tal. Ella viene del “lobby del labial” del periodo constituyente , que aseguró dentro del texto constitucional la igualdad jurídica entre hombres y mujeres. Esas mujeres hicieron una trayectoria, y hace dos legislaturas fue creada una estructura.

La Cámara cuenta con el reconocimiento de la bancada femenina a través de una estructura de funcionamiento, con la Secretaría de la Mujer, Procuraduría y la Comisión de la Mujer. Siempre hubo composiciones de todas las líneas ideológicas, y las feministas siempre estuvieron junto con las mujeres no feministas para defender pautas en común, como el enfrentamiento de la violencia y la igualdad en el trabajo. Ahora vamos a tener una reforma de la Providencia, ¿y cómo es que la mujeres se van a posicionar? Somos las más afectadas en la reforma de la Providencia. No sé si tenemos condiciones de mantener el funcionamiento de la bancada femenina como ya existió si lo que está en juego es la propia Constitución, que fue lo que nos unió hasta ahora.

¿Cómo ha sido su relación con las diputadas del PSL?

No hay relación todavía. Toda parlamentaria, así como yo, fue recibida en la Cámara de los Diputados por Jandira Feghali, Benedita da Silva, Luiza Erundina. Yo estoy a la disposición, junto a esas colegas, para recibir bien a todas las diputadas. Pero, si vienen con agresión, no serán consideradas.

¿Entonces hay interés de dialogar, en el caso de que exista respeto?

Interés de diálogo político, con esa línea de gobierno, ninguno. Siempre conversé con personas con las cuales discrepo, pero con esa línea de “voy a golpear, voy a dar un puñetazo” no es posible. En estos días había un proyecto que citaba a Nise da Silveira y una persona del PSL dijo en el micrófono: “busqué en Google el nombre de esa señora y decidí que ella no merece ese homenaje”. Querían impedir la votación del homenaje a Nise da Silveira, una de las mayores conocedoras de salud mental en Brasil, premiadísima, alumna de Jung. Es difícil lidiar con eso, hace falta cultura general.

La nueva legislatura cuenta con un número más elevado de mujeres —antes eran 51, ahora son 77. ¿Qué significa eso en la práctica? ¿Las mujeres componen una bancada en el sentido de proponer y luchar por pautas comunes —al menos algunas?

La bancada femenina es una institución de la Cámara de Diputados antes incluso de ser reconocida como tal. Ella viene del “lobby del labial” del periodo constituyente , que aseguró dentro del texto constitucional la igualdad jurídica entre hombres y mujeres. Esas mujeres hicieron una trayectoria, y hace dos legislaturas fue creada una estructura.

La Cámara cuenta con el reconocimiento de la bancada femenina a través de una estructura de funcionamiento, con la Secretaría de la Mujer, Procuraduría y la Comisión de la Mujer. Siempre hubo composiciones de todas las líneas ideológicas, y las feministas siempre estuvieron junto con las mujeres no feministas para defender pautas en común, como el enfrentamiento de la violencia y la igualdad en el trabajo. Ahora vamos a tener una reforma de la Providencia, ¿y cómo es que la mujeres se van a posicionar? Somos las más afectadas en la reforma de la Providencia. No sé si tenemos condiciones de mantener el funcionamiento de la bancada femenina como ya existió si lo que está en juego es la propia Constitución, que fue lo que nos unió hasta ahora.

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El PSL está en el centro de un escándalo de candidatas naranjas . El presidente nacional del partido es acusado de estar envuelto en el esquema. En entrevista con la Folha, él dijo que “la política no es mucho de la mujer”. ¿Cómo ve todo eso? ¿Y cómo esa visión se refleja en la actuación parlamentaria del partido y en el propio gobierno de Bolsonaro?

Lo que me preocupa en ese escándalo es que, una vez más, las mujeres fueron irrespetadas. Esa lógica de que la política no es de mujeres es una tentativa de justificar el desvío del dinero que nosotras conquistamos justamente para intentar dar un equilibrio entre hombres y mujeres en la Cámara de Diputados .

Lo que está detrás de esa frase es la apropiación del dinero destinado a las mujeres. Esa es una cuestión que los tribunales tendrán que ver, que envuelve responsabilidad de los partidos. Quien haya cometido errores o crímenes en relación con eso va a tener que responder, pero lo que me preocupa más es que quieran acabar con los derechos que conquistamos como mujeres.

El sistema de financiamiento que asegura recursos para las mujeres sirve justamente para que dentro de los partidos no exista un poder impidiéndonos ejercer los mandatos y que haya un equilibrio de recursos. Eso garantizó un aumento de la presencia femenina en el Parlamento, independientemente de partidos. En el propio PT eso fue importante para nosotros. Eso nos muestra que el sistema es bueno, lo que no es bueno fue el uso que el PSL, en este caso, hizo como partido.

Pero ya estoy viendo a gente diciendo que el sistema no funciona, porque quieren, en verdad, acabar con algo importante para las mujeres, que significa disminuir los plazos para que tengamos igualdad de presencia política en el país. Ellos driblan la regla, usan el dinero de las mujeres y ahora van a querer quitarlo definitivamente para que no necesiten ni tener que responder por una regla.

Hay apenas dos mujeres entre los ministros de Bolsonaro, una de ellas es la pastora Damares Alves, titular de la cartera de Mujer, de la Familia y de los Derechos Humanos. ¿Cuáles son sus expectativas en relación con la actuación de Damares en ese frente, sobre todo en relación con los derechos de las mujeres?

En cuanto a la situación personal de ella, tuve la oportunidad de solidarizarme públicamente, porque realmente no se puede dejar de ser solidaria con la situación de una persona que relata haber sido víctima de actos graves de violencia, como el abuso sexual.

Como mujer y como persona, ella tiene mi solidaridad. En el aspecto político, creo que la cartera ministerial está siendo desmontada. ¿Dónde está la Comisión Nacional para la Erradicación del Trabajo Esclavo? Quedó allá, atrás. ¿Cuál es la actuación para garantizar que los fiscales del trabajo y la policía consigan enfrentar el trabajo esclavo?

¿Cuál es la inversión con la que cuenta la Comisión sobre Muertos y Desaparecidos? ¿Cuál es el trabajo hecho ahora, en el carnaval, para enfrentar la explotación sexual de niños? ¿Por qué el Consejo Nacional de los Derechos de las Personas con Deficiencia lanzó una carta diciendo que cerraría las puertas, ya que no podría hacer reuniones en el próximo periodo? ¿Por qué fue extinto el Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional? ¿Qué sucede con los programas de protección al testigo —el Provita , el Ppcam ? ¿Y el Programa de Protección a los Defensores de Derechos Humanos? ¿Qué se está haciendo?

¿Por qué los indígenas están siendo atacados y por qué, cuando sucedió la matanza en Rio de Janeiro —en la cual las personas recibieron más de 40 tiros, según el Ministerio Público en investigaciones preliminares—, no hubo una palabra del despacho de Derechos Humanos? ¿Dónde estaba el ministerio ante la cuestión de Brumadinho? Cada uno de los que antecedimos a la ministra Damares intentó hacer su papel, y no veo que esté sucediendo cualquier cosa en ese sentido. Pero también no creo que sea responsabilidad de ella, porque, la verdad, ella tiene un jefe que está contra los derechos humanos. Nadie va a hacer nada que el presidente de la república no quiera.

El asesinato de Marielle Franco cumplirá un año sin solución . Vivimos todavía una época de cuestionamiento de las causas que ella defendía . ¿Cuál es la importancia de mantener viva su memoria?

¿Por qué no tenemos respuestas sobre la muerte de Marielle? Voy a decir algo que no he dicho en ningún lugar, pero es un sentimiento: no es posible que un crimen así suceda sin que agentes del Estado tengan alguna relación con él, sin que la política y la acción de grupos organizados estén actuando en conjunto para intentar impedir que la verdad aparezca.

Yo realmente pienso que esa morosidad dificulta, pero muestra, como en el caso de Amarildo , que las responsabilidades están siendo ocultadas a la sociedad. Mantener la memoria de Marielle es mantenernos vivos.

Si no conseguimos mantener viva la memoria de Marielle, todos nosotros también somos blanco. Nosotros no conseguimos proteger a Marielle, como no conseguimos proteger a las muchachas negras y a todos los atacados. Si ella fuera olvidada, simbólica y físicamente nosotros también somos blanco. Todos los que disienten, todos los que se atreven. Simbólicamente, hoy es Marielle la que nos protege, porque su muerte y la búsqueda de la verdad mantienen alguna movilización en torno a los ataques a los defensores de derechos humanos. Nosotros nos debemos a nosotros mismos, a ella y al mundo una respuesta sobre eso.

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Cómo eran las relaciones sexuales de los neandertales

Te contamos lo que los científicos han descubierto hasta ahora sobre el momento de la historia de la humanidad en el que los humanos modernos primitivos y los neandertales tuvieron sus primeros encuentros.
6 de abril, 2021
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Recreación de una mujer neandertal.

Getty Images
El sexo entre los humanos modernos primitivos y los neandertales no era un evento raro.

Sus ojos se encontraron a través del accidentado paisaje montañoso de la Rumania prehistórica.

Era un neandertal y estaba casi al desnudo. Tenía buena postura y piel pálida, quizás ligeramente enrojecida por las quemaduras solares. Alrededor de uno de sus gruesos y musculosos bíceps llevaba un brazalete de garras de águila.

Ella era una humana modernaprimitiva, vestida con un abrigo de piel de animal con un ribete de piel de lobo. Tenía la piel oscura, piernas largas y su cabello estaba recogido en trenzas.

Él se aclaró la garganta, la miró de arriba abajo y, con una voz nasal absurdamente aguda, hizo su mejor presentación. Ella le devolvió la mirada sin comprender. Por suerte para él, no hablaban el mismo idioma. Se rieron incómodamente y, bueno, todos podemos adivinar lo que pasó después.

Por supuesto, eso podría haber sido mucho menos parecido a una escena de una apasionante novela romántica. Quizás la mujer era en realidad neandertal y el hombre pertenecía a nuestra propia especie. Tal vez su relación era de tipo informal y pragmática, porque simplemente no había mucha gente alrededor en ese momento. Incluso se ha sugerido, también, que tales conexiones no fueron consensuadas.

Si bien nunca sabremos qué sucedió realmente en este encuentro, o en otros similares, de lo que podemos estar seguros es que se dio la unión de esa pareja.

Aproximadamente entre 37.000 y 42.000 años después, en febrero de 2002, dos exploradores hicieron un descubrimiento extraordinario en un sistema de cuevas subterráneas en las montañas del suroeste de los Cárpatos, cerca de la ciudad rumana de Anina.

Dentro de la Peştera cu Oase, o “Cueva con huesos”, encontraron miles de huesos de mamíferos. Entre ellos había una mandíbula humana, cuya datación por radiocarbono reveló que era de uno de los humanos modernos primitivos más antiguos conocidos en Europa.

Se cree que los restos permanecieron intactos desde entonces. En ese momento, los científicos notaron que, si bien la mandíbula era inconfundiblemente moderna en su apariencia, también contenía algunas características inusuales similares a las de los neandertales.

Años más tarde, esta corazonada se confirmó.

Los científicos descubrieron que el individuo era un hombre y que probablemente era un 6-9% de neandertal. Esta es la concentración más alta jamás encontrada en un ser humano moderno primitivo, y alrededor de tres veces la cantidad encontrada en los europeos y asiáticos actuales, cuya composición genética es aproximadamente del 1-3% neandertal.

Debido a que el genoma contenía grandes extensiones de secuencias neandertales ininterrumpidas, los expertos calcularon que es probable que el dueño de la mandíbula haya tenido un ancestro neandertal tan solo cuatro o seis generaciones antes. Determinaron que el enlace probablemente ocurrió menos de 200 años antes de la época en que vivió.

Paisaje de los Cárpatos en Rumania.

Getty Images
Un encuentro amoroso entre nuestros ancestros humanos modernos y los neandertales pudo haber tenido lugar en las montañas de los Cárpatos.

Además de la mandíbula, el equipo encontró fragmentos de cráneo de otro individuo en Peştera cu Oase, que poseía una mezcla similar de características. Los científicos aún no han podido extraer ADN de estos restos, pero al igual que la mandíbula, se cree que pueden haber pertenecido a alguien que tenía ascendencia neandertal cercana.

Desde entonces, se ha ido acumulando la evidencia de que el sexo entre los humanos modernos primitivos y los neandertales no era un evento raro.

Escondidos en los genomas de las poblaciones actuales, hay indicios reveladores de que sucedió en muchas ocasiones distintas y en una amplia zona geográfica.

De hecho, el ADN neandertal se puede encontrar en todas las personas que viven hoy en día, incluidas las de ascendencia africana, cuyos antepasados no se cree que hayan entrado en contacto directamente con este grupo.

Y la transferencia también ocurrió al revés. En 2016, los científicos descubrieron que los neandertales de las montañas de Altai en Siberia pueden haber compartido del 1 al 7% de su genética con los antepasados de los humanos modernos, que vivieron hace aproximadamente 100.000 años.

Los besos

En 2017, Laura Weyrich, antropóloga de la Universidad Estatal de Pensilvania, descubrió la marca fantasmal de un parásito microscópico de 48.000 años aferrado a un diente prehistórico.

“Veo a los microbios antiguos como una forma de aprender más sobre el pasado, y el sarro es realmente la única forma confiable de reconstruir los microorganismos que vivían dentro de los humanos antiguos”, dice Weyrich.

Estaba particularmente interesada en lo que comían los neandertales y cómo interactuaban con su entorno. Para averiguarlo, secuenció el ADN de la placa dental en dientes hallados en tres cuevas diferentes.

Dos de las muestras se tomaron de 13 neandertales encontrados en El Sidrón, en el noroeste de España. Para sorpresa de Weyrich, uno de los dientes contenía la firma genética de un microorganismo parecido a una bacteria, Methanobrevibacter oralis, que todavía se encuentra en nuestra boca hoy en día.

Cráneo de un neandertal.

Getty Images
Los neandertales tenían rasgos faciales distintivos, pero se han encontrado algunos cráneos con una mezcla de rasgos.

“Para mí, lo que es fascinante es que este es también uno de los primeros períodos en los que describimos el mestizaje entre humanos y neandertales”, dice Weyrich. “Así que es maravilloso ver una especie de microbio envuelto en esa interacción”.

Weyrich explica que una posible ruta para la transferencia son los besos: “Cuando besas a alguien, los microbios orales van y vienen entre las bocas”, dice.

“Pudo haber sucedido una vez, pero luego de alguna manera se propagó mágicamente, si el grupo de personas infectadas tuvo éxito. Pero también podría ser algo que ocurriera con más regularidad”.

Otra forma de transferir sus microbios orales es compartiendo alimentos. Y aunque no hay evidencia directa de que un neandertal esté preparando una comida para un humano moderno primitivo, una comida romántica podría haber sido una fuente alternativa de M. oralis.

Para Weyrich, el descubrimiento es emocionante porque sugiere que nuestras interacciones con otros tipos de humanos hace mucho tiempo han dado forma a las comunidades de microorganismos que tenemos hoy.

Neandertales masculinos o femeninos

Es imposible decir con certeza si fueron en su mayoría mujeres neandertales las que se acostaron con los hombres humanos modernos primitivos, o al revés, pero hay algunas pistas.

En 2008, los arqueólogos descubrieron un hueso de un dedo roto y un solo diente molar en la cueva Denisova, en las montañas de Altai en Rusia, a partir de la cual se reveló una nueva subespecie de humanos.

Durante años, los “denisovanos” se conocían solo por el puñado de muestras desenterradas en este sitio, junto con su ADN, del cual los científicos descubrieron que su legado continúa hasta el día de hoy en los genomas de personas de ascendencia melanesia y de Asia oriental.

Los denisovanos estaban mucho más relacionados con los neandertales que los humanos actuales; las dos subespecies pueden haber tenido rangos que se superpusieron en Asia durante cientos de miles de años.

Reconstrucción de un denisovano

Maayan Harel
Los denisovanos tienen rasgos comunes con los humanos modernos y los neandertales.

Esto se hizo particularmente evidente en 2018, con el descubrimiento de un fragmento de hueso que pertenecía a una niña, apodada Denny, que tenía una madre neandertal y un padre denisovano.

En consecuencia, tendría sentido si los cromosomas sexuales masculinos de los neandertales fueran similares a los de los denisovanos. Pero cuando los científicos secuenciaron el ADN de tres neandertales, que vivieron hace 38.000 a 53.000 años, se sorprendieron al descubrir que sus cromosomas Y tenían más en común con los de los humanos actuales.

Los investigadores dicen que esto es evidencia de un “fuerte flujo de genes” entre los neandertales y los primeros humanos modernos: se cruzaban mucho.

Otra investigación ha demostrado que casi exactamente el mismo destino tuvieron las mitocondrias neandertales: la maquinaria celular que ayuda a convertir los azúcares en energía aprovechable.

Estos se transmiten exclusivamente de madres a hijos, por lo que cuando se encontraron las primeras mitocondrias humanas modernas en restos de neandertales en 2017, insinuó que nuestros antepasados también estaban teniendo relaciones sexuales con neandertales masculinos.

Enfermedades de transmisión sexual

Hace unos años, Ville Pimenoff estaba estudiando la infección de transmisión sexual por el virus del papiloma humano (VPH) cuando notó algo extraño.

Existe una clara división a nivel mundial entre dónde se encuentran ciertas variantes de este virus. En la mayor parte del planeta, lo más probable es que encuentre el tipo A, mientras que en el África subsahariana la mayoría de las personas están infectadas con los tipos B y C.

Curiosamente, el patrón coincide exactamente con la distribución del ADN neandertal en todo el mundo, pues las personas en África subsahariana no solo portan cepas inusuales del VPH, sino que tienen relativamente poco material genético neandertal.

Para averiguar qué estaba pasando, Pimenoff utilizó la diversidad genética entre el tipo A actual para determinar que surgió por primera vez hace 60.000-120.000 años aproximadamente. Esto lo hace mucho más anterior que los otros tipos de VPH-16 y, lo que es más importante, ocurre en la época en que los primeros humanos modernos emergieron de África y entraron en contacto con los neandertales.

Aunque es difícil de probar definitivamente, Pimenoff cree que inmediatamente comenzaron a intercambiar enfermedades de transmisión sexual, y que la división en las variantes del VPH-16 refleja el hecho de que adquirimos el tipo A de sus antecesores.

“Lo probé miles de veces usando técnicas computacionales, y el resultado siempre fue el mismo: que este es el escenario más plausible”, dice Pimenoff.

Curiosamente, Pimenoff también cree que la adquisición del tipo A de los neandertales explica por qué es tan canceroso en los seres humanos: debido a que lo encontramos por primera vez hace relativamente poco, nuestro sistema inmunológico aún no ha evolucionado para poder eliminar la infección.

Neandertal

Lambert/Ullstein Bild/Getty Images
Tanto hombres como mujeres neandertales se cruzaron con nuestra propia especie, según registros genéticos.

De hecho, el sexo con neandertales podría habernos dejado otros virus, incluido un antiguo pariente del VIH. Pero no hay necesidad de sentirse resentido con nuestros parientes, porque también hay evidencia de que les contagiamos ETS, incluido el herpes.

Los órganos sexuales

Aunque pueda parecer burdo preguntarse cómo eran los penes y las vaginas de los neandertales, los genitales de diferentes organismos han sido objeto de un vasto cuerpo de investigación científica.

Resulta que los órganos sexuales de un animal pueden revelar una cantidad sorprendente de información sobre su estilo de vida, estrategias de apareamiento e historia evolutiva, por lo que hacer preguntas sobre ellos es solo otra ruta para comprenderlos.

El reino animal contiene una variedad caleidoscópica de diseños. Estos incluyen el pulpo argonauta y su pene desmontable con forma de gusano, que puede nadar solo para aparearse con las hembras, o las vaginas triples de canguros, que hacen posible que las hembras estén embarazadas perpetuamente.

Una de las formas en las que los penes humanos son inusuales es que son lisos.

Nuestros parientes vivos más cercanos, los chimpancés comunes y los bonobos, con quienes compartimos alrededor del 99% de nuestro ADN, tienen “espinas del pene”.

Se cree que estas pequeñas púas, que están hechas de la misma sustancia que la piel y el cabello (queratina), evolucionaron para eliminar los espermatozoides de los machos competidores o para irritar ligeramente la vagina de la hembra y hacer que deje de tener relaciones sexuales por un tiempo.

En 2013, los científicos descubrieron que el código genético de las espinas del pene no existe en los genomas neandertal y denisovano, al igual que en los humanos modernos, lo que sugiere que desapareció de nuestros antepasados comunes hace al menos 800.000 años.

Esto es significativo, porque se cree que las espinas del pene son más útiles en especies promiscuas, donde pueden ayudar a los machos a competir con otros y maximizar las posibilidades de reproducción.

Esto ha llevado a la especulación de que, como nosotros, los neandertales y los denisovanos eran en su mayoría monógamos.

Evolución

Getty Images
Hace 100.000 años convivieron diferentes grupos de humanos.

Más promiscuos

Sin embargo, hay alguna evidencia que sugiere que los neandertales tenían más sexo que los humanos modernos.

Los estudios en fetos han demostrado que la presencia de andrógenos como la testosterona en el útero puede afectar la “proporción de los dígitos” de una persona en la edad adulta, una medida de cómo se comparan las longitudes de los dedos índice y anular, calculada dividiendo el primero por el segundo.

En un entorno con niveles altos de testosterona, las personas tienden a terminar con proporciones más bajas. Esto es así independientemente del sexo biológico.

Desde este descubrimiento, se han encontrado vínculos entre la proporción de dígitos y el atractivo facial, la orientación sexual, la asunción de riesgos, el rendimiento académico, cuán empáticas son las mujeres, cuán dominantes parecen los hombres e incluso el tamaño de sus testículos, aunque algunos estudios en esta área son controvertidos.

En 2010, un equipo de científicos también notó un patrón entre los parientes más cercanos de los humanos. Resulta que los chimpancés, gorilas y orangutanes, que generalmente son más promiscuos, tienen proporciones de dígitos más bajas en promedio, mientras que un humano moderno primitivo encontrado en una cueva israelí y los humanos actuales tenían proporciones más altas (0,935 y 0,957, respectivamente).

Los humanos son ampliamente monógamos, por lo que los investigadores sugirieron que podría haber un vínculo entre la proporción de dígitos de una especie y la estrategia sexual.

Si tienen razón, los neandertales, que tenían proporciones entre los dos grupos (0,928), eran un poco menos monógamos que los humanos modernos y actuales.

En familia

Una vez que una pareja de humanos neandertales-modernos-primitivos se encontraban, es posible que se establecieran cerca de donde vivía el hombre, y cada generación seguía el mismo patrón.

La evidencia genética de los neandertales sugiere que los hogares estaban compuestos por hombres, sus parejas e hijos. Las mujeres parecían abandonar el hogar familiar cuando encontraban pareja.

Otra idea de su unión para siempre proviene de un estudio de los genes que dejaron en los islandeses de la actualidad.

El año pasado, un análisis de los genomas de 27.566 de estos individuos reveló las edades en las que los neandertales tendían a tener hijos: mientras que las mujeres eran generalmente mayores que sus homólogas humanas modernas, los hombres generalmente eran padres jóvenes.

Garra de un águila.

STR/AFP/Getty Images
Hace cerca de 130.000 años, un neandertal en lo que hoy es Croacia cortó la garra de un águila posiblemente para hacer joyas.

Si la pareja del principio de este artículo hubiera tenido un un bebé, tal vez, como otros neandertales, la madre lo habría amamantado durante unos nueve meses y destetado por completo alrededor de los 14 meses, que es antes que los humanos en las sociedades modernas no industriales.

La curiosidad sobre estas interacciones antiguas está revelando nueva información sobre cómo vivían los neandertales en general y por qué desaparecieron.

Se cree que estas uniones han contribuido a una variedad de rasgos que los humanos modernos llevamos hoy, desde el tono de piel, el color del cabello y la altura hasta nuestros patrones de sueño, estado de ánimo y sistema inmunológico.

Aprender sobre ellos ya está llevando a posibles tratamientos para enfermedades modernas, como los medicamentos que se dirigen a un gen neandertal que se cree que contribuye a los casos graves de covid-19 .

Ahora se cree que la extinción de los neandertales hace aproximadamente 40.000 años puede haber sido impulsada en parte por nuestra atracción mutua, así como por factores como el cambio climático repentino y la endogamia.

Una teoría emergente es que las enfermedades transmitidas por las dos subespecies, como el VPH y el herpes, inicialmente formaron una barrera invisible, que impedía expandir su territorio y potencialmente entrar en contacto.

En las pocas áreas en las que se superpusieron, se cruzaron y los primeros humanos modernos adquirieron genes de inmunidad útiles que de repente hicieron posible aventurarse más lejos.

Pero los neandertales no tuvieron tanta suerte: el modelo sugiere que si tuvieran una mayor carga de enfermedades, es posible que hayan permanecido vulnerables a estas nuevas cepas exóticas durante más tiempo, independientemente del mestizaje, y esto significa que estaban estancados.

Finalmente, los antepasados de los humanos actuales llegaron a sus territorios y los aniquilaron.

Otra idea es que absorbimos gradualmente su población relativamente pequeña en la de los primeros humanos modernos. Después de todo, ya habían adoptado en gran medida nuestros cromosomas Y así como las mitocondrias, y al menos el 20% de su ADN todavía existe en personas vivas en la actualidad.

Quizás la pareja que se unió en la Rumania prehistórica sobreviva en alguien que lee este artículo.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en BBC Future.


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