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Altos Hornos de México

Los negocios con Odebrecht y Pemex, las razones por las que detuvieron al dueño de Altos Hornos

Meses después de que Pemex comprara una empresa de Altos Hornos de México, ésta hizo un depósito de 3.7 mdd a una compañía de Odebrecht.
Altos Hornos de México
28 de mayo, 2019
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Luego de que el exdirector de Pemex Emilio Lozoya fuera inhabilitado por presuntos actos de corrupción y obtener recursos de forma ilícita, poco se ha hablado de la empresa Altos Hornos de México, cuyas cuentas, al igual que las del exfuncionario, fueron congeladas. 

En 2014 Pemex anunció la compra y rehabilitación de Agro Nitrogenados, una empresa de Altos Hornos de México, el mayor consorcio acerero del país, y cuyas acciones están listadas en la Bolsa Mexicana de Valores.

Leer: Unidad de Inteligencia congela cuentas de Emilio Lozoya por presunta corrupción

Cuando fue adquirida, la planta de Agro Nitrogenados tenía 14 años sin operar y con equipos de 30 años de antigüedad.

En esta transacción Pemex invirtió 475 millones de dólares, asegurando que con esta acción se “reactivaría la producción de Fertilizantes en México”.

De acuerdo con una investigación de la organización 5° Elemento, un mes después de su adquisición de Agro Nitrogenados, la empresa Altos Hornos de México, propiedad de Alonso Ancira, transfirió más de 3 millones 700 mil dólares a las cuentas de Grangemouth Trading Company, firma offshore de la constructora Odebrecht.

Grangemouth Trading Company no tiene empleados registrados y está domiciliada en un edificio de departamentos de Edinburgo, Escocia.

Leer: Pese a que Lozoya buscó el cierre del expediente en caso Odebrecht, Tribunal ordena publicarlo

El dinero fue depositado a esta empresa fue para la cuenta número 244087 en el Meinl Bank, banco con sede en la isla caribeña de Antigua comprado por funcionarios de Odebrecht para evadir los controles del sistema financiero internacional.

Desde esa cuenta, según la investigación, se transfirieron los sobornos a presidentes, ministros, viceministros, congresistas, directores de empresas públicas y políticos de diversos países de América Latina y África.

Entre 2013 y 2014 de esa misma cuenta se transfirieron los 5 millones de dólares a Zecapan SA, la empresa fantasma donde se depositaron los sobornos para Emilio Lozoya.

Lo anterior fue confirmado, bajo juramento ante la justicia brasileña, por al menos tres de los principales exejecutivos de Odebrecht.

Todas las transferencias antes señaladas están plasmadas en estados de cuenta de la empresa Grangemouth Trading Company LP.

La investigación de 5° Elemento detalla como Luis Alberto de Meneses Weyll, exdirector de Odebrecht en México, entabló una relación con Emilio Lozoya al notar su cercanía con quien fue presidente de México de 2012 a 2018, Enrique Peña Nieto.

Con el paso del tiempo Lozoya y de Meneses acordaron el pago de los 5 millones de dólares, a cambio de información y “auxilio” que el exfuncionario mexicano brindó al representante de Odebrecht con lo que la empresa brasileña obtuvo “extensos beneficios” para consolidarse en nuestro país.

Lozoya pidió que el dinero fuera depositado a las cuentas de dos compañías offshore: Latin American Asia Capital Holding y Zecapan SA, registrada en las Islas Vírgenes Británicas y con cuentas en un banco del Principado de Liechtenstein.

El beneficio para Altos Hornos de México

De los 475 millones de dólares que Pemex pagó por la compra y reactivación de Agro Nitrogenados, 275 millones fueron para la tesorería de Altos Hornos de México y otros 200 fueron utilizados para echar a andar la planta entre noviembre de 2015 y abril de 2016.

Las fechas no se cumplieron y, según el Consejo de Administración de Pemex, las condiciones de la planta estaban peor que de lo que se había previsto, razón por la cual se autorizó un presupuesto extra de 285 millones de dólares para la rehabilitación elevándose el costo final a 760 millones de dólares.

Leer: Inhabilitan al exdirector de Pemex, Emilio Lozoya y a otro alto mando de la petrolera

Con este cambio se propuso que la fecha de arranque para la planta fuera entre mayo de 2017 y el tercer trimestre del mismo 2017, pero esta meta tampoco se cumplió. Al final, la planta inició pruebas de arranque en mayo de 2018.

Aunque Altos Hornos de México no recibió dinero o depósitos de manera irregular por los acuerdos entre Lozoya y Odebrecht, la transacción de su compra llamó la atención de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) concluyó que  la adquisición de Agro Nitrogenados “no se realizó con las mejores condiciones de precio y calidad”, con base en los siguientes hallazgos: .

  • La compra se hizo con base en avalúos de Altos Hornos de México “tres meses después de la formalización del contrato”. Lös avalúos fueron una formalidad, pues el valor de los activos se “ajustó a hechos consumados, es decir al monto ya pactado previamente de 275 millones de dólares”.
  • Un avalúo del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Indaabin)  hecho antes de la compraventa realizado situaba el valor de Agro Nitrogenados en 168 millones de dólares.
  • Pemex desestimó el avalúo oficial, realizando un sobrecosto de 95 millones de dólares ya que pagó mil 328 millones de pesos de más por Agro Nitrogenados.
  • El 60% de la maquinaria y equipo era inservible.
  • No se realizaron evaluaciones previas “porque, según Pemex, el vendedor se opuso, ya que de hacerlo se perdería la garantía de los mismos”.
  • En la compraventa “se consideraron 432 bienes valuados en 26 millones 265 mil dólares (337 millones 934 mil pesos) que posteriormente se clasificaron como material en desuso o chatarra”.
  • Al cierre de la auditoría (26 de enero de 2017) la planta no había entrado en operación a pesar de que en el proyecto inicial se estimó iniciaría operaciones entre 2015 y 2016.  

Otra auditoría encontró que: se compró una planta de fertilizantes con “equipo incompleto, en mal estado y no utilizable; la compra careció de estudios y análisis para garantizar su rentabilidad; falta de experiencia de la empresa creada por Pemex para producir fertilizantes; no había permisos ambientales, y se ignoró la regla de usar asbesto en techos.

Después de las dos auditorías, la ASF concluyó que Pemex “hizo una mala adquisición y perdió cientos de millones de dólares”.

Aunado a estas irregularidades, cuando Lozoya asumió la dirección de Pemex, se autorizó la adquisición de 41 vehículos terrestres, nueve aeronaves y la instalación de un Centro de Mando y Control.

Las unidades tenían el objetivo de “mejorar la protección de las instalaciones de Pemex” y “abatir el mercado ilícito de combustibles y otras actividades del crimen organizado”.

Para adquirirlas se necesitaron 2 mil 521 millones de pesos: 733.6 millones para un avión Gulfstream G550; 203.6 millones en un avión Cessna Sovereign, y 118.8 millones de pesos en un helicóptero Eurocopter EC-145. El helicóptero fue entregado a Pemex en 14 de agosto de 2014.

La ASF solicitó a la Secretaría de Defensa Nacional las bitácoras de vuelo de las aeronaves y encontró que el Cessna Sovereign y el helicóptero Eurocopter, se solicitaron vía telefónica desde Pemex y las bitácoras “sólo indican el destino al que se trasladó al ‘DG’ (Director General) y pasajeros, sin especificar los nombres de sus acompañantes”.

También se encontró que Emilio Lozoya realizó 727 viajes en el Eurocopter durante 2015, lo equivalente a dos traslados por día. Según la ASF todos estos vuelos no fueron “estratégicos” ni de “seguridad nacional”.

Sobre los traslados en el Eurocopter se solicitaron también las bitácoras y se encontró que Lozoya  utilizó el helicóptero para realizar 54 vuelos a Campos Elíseos 29, en Polanco. Esta dirección corresponde al edificio sede de la Torre del Grupo Acerero del Norte, en donde se ubica la oficina de Alonso Ancira, presidente de Altos Hornos de México.

 

Con información de 5° Elemento

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#YoSoyAnimal

Cómo calcular la edad humana de tu perro (y por qué la regla de los 7 años no funciona)

Pero esa regla matemática no es tan exacta como muchos creen. Te contamos cómo se puede saber de manera más precisa la edad de estos animales en "años humanos".
17 de enero, 2020
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Si tu perro ha estado vivo y pateando por una década, generalmente se cree que ha envejecido tanto como lo habría hecho un humano de 70 años.

Este factor de conversión, de que cada año de vida de un perro representa siete humanos, proviene de dividir la esperanza de vida humana, que es de alrededor 77 años, entre la esperanza de vida canina (cerca de 11).

La suposición es que cada año que vive un perro es equivalente a 7 años humanos. Pero una nueva investigación sugiere que las cosas no son tan simples.

Y si observamos algunos hitos básicos del desarrollo, se nos hace claro el porqué.

Por ejemplo, la mayoría de las razas caninas alcanzan la madurez sexual entre los 6 y los 12 meses; el extremo superior de ese rango corresponde, según la conversión tradicional, a una edad humana de 7 años.

Y en el otro extremo del espectro, aunque inusual, se sabe que algunos perros viven por más de 20 años. Bajo la regla de conversión que se suele utilizar, esto equivaldría a 140 años humanos.

Para complicar aún más las cosas, la esperanza de vida de los perros depende significativamente de la raza. Los perros más pequeños suelen vivir significativamente más tiempo, lo que sugiere que envejecen más lentamente que los perros más grandes.

Todo esto plantea la siguiente pregunta: ¿qué entendemos exactamente por edad?

Mujer acariciando a su mascota.

Getty Images
Nuevas ideas sugieren que nuestras mascotas se mueven más rápido cuando tienen una edad intermedia.

Edad biológica vs edad cronológica

La forma más obvia de describir la palabra edad es simplemente “el tiempo transcurrido desde tu nacimiento”. Esta es su definición cronológica.

Sin embargo, existen otras definiciones. La edad biológica, por ejemplo, es un concepto más subjetivo, que se basa en evaluar los indicadores fisiológicos para identificar el desarrollo de un individuo.

Estas incluyen medidas como el “índice de fragilidad” (encuestas que tienen en cuenta el estado de enfermedad de un individuo), deficiencias cognitivas y niveles de actividad.

Luego están los biomarcadores de envejecimiento más objetivos, como los niveles de expresión génica (los genes producen proteínas a diferentes velocidades en diferentes etapas de la vida) o el número de células inmunes.

La velocidad a la que aumenta la edad biológica depende de factores genéticamente heredados, de la salud mental y también del estilo de vida.

Por ejemplo, si has estado consumiendo mucha comida chatarra y fumando cigarrillos en lugar de ejercitarte y alimentarte de manera saludable, es probable que tu edad biológica supere tu edad cronológica.

O bien, podrías ser un hombre de 60 años con el cuerpo de uno de 40, si has llevado una vida saludable.

La vida de un perro

Perro celebrando su cumpleaños.

Getty Images
En lugar de celebrar la edad cronológica, una medida mucho más precisa de envejecimiento es observar los niveles de metilación en el ADN de un perro.

Cuando se trata de comparar edades de animales entre especies, la edad biológica es mucho más útil que la cronológica.

Saber que un hámster tiene seis semanas de edad no te da una buena imagen de en qué etapa de su vida se encuentra, incluso si sabes que la esperanza de vida de un hámster es de solo tres años. Por el contrario, el conocer que un hámster ha alcanzado una edad en la que puede reproducirse ofrece una imagen mucho más precisa de su nivel de madurez.

Los autores del nuevo estudio sobre el envejecimiento de los caninos sugieren que una forma sensata de medir la edad biológica es a través de los llamados “relojes epigenéticos”, cambios en el empaque de nuestro ADN que se acumulan con el tiempo en todos los mamíferos.

En particular, la “metilación”, la adición de grupos metilo (un átomo de carbono unido a tres átomos de hidrógeno) al ADN, parece ser un buen indicador de la edad.

Muchos marcadores fisiológicos prominentes, como el desarrollo de los dientes, parecen ocurrir en los mismos niveles de metilación en diferentes especies.

Cachorro jugando con un hueso.

Getty Images
En su primer año de vida, los cachorros crecen tan rápido que envejecen el equivalente a 31 años humanos.

La nueva fórmula

Al hacer coincidir los niveles de metilación en perros perdigueros de labrador y humanos, los investigadores lograron una fórmula para asignar la edad del perro a su equivalente humano.

Esa fórmula es: edad humana equivalente = 16 x ln (edad cronológica del perro) + 31.

“ln” representa una función matemática conocida como el logaritmo natural. La función logarítmica es bien conocida en las escalas no lineales para la energía liberada durante los terremotos (Richter) o para medir el sonido (decibelios).

Es útil para medir cantidades cuyos tamaños varían en muchos órdenes de magnitud. Incluso es posible que una experiencia logarítmica del paso del tiempo explique por qué percibimos que el tiempo se acelera a medida que envejecemos.

Perro disfrazado de pirata.

Getty Images
En ocho años calendario, un perro habrá envejecido aproximadamente el equivalente a 64 años para una persona.

1 año humano corresponde a 31 caninos

Un atajo útil puede ser recordar que el primer año del perro equivale a 31 años humanos. Luego, cada vez que la edad cronológica del perro se duplica, el número de años humanos equivalentes aumenta en 11.

Por lo tanto, ocho años representan tres “duplicaciones” (de uno a dos, de dos a cuatro y luego de cuatro a ocho) dándole al perro una edad equivalente a 64 (eso es 31 + 3×11).

La mayoría de los amantes de los perros ya habrán sospechado que la relación de edad entre humanos y perros no es lineal, habiendo notado que, inicialmente, sus mascotas maduran mucho más rápido de lo que sugiere la regla de los siete años.

Un refinamiento más sofisticado de la regla de los siete años ha sugerido que cada uno de los primeros dos años del perro corresponde a 12 años humanos, mientras que todos los años posteriores cuentan para cuatro equivalentes humanos.

En la práctica, los nuevos conocimientos moleculares sobre la conversión de la edad de un humano a la de un perro de la ley logarítmica sugieren que los perros se mueven a una edad intermedia incluso más rápido de lo que la mayoría de sus dueños sospechaba que podían.

Y vale la pena tener en cuenta que cuando descubras que Rex ya no persigue la pelota como lo hacía antes, es que probablemente tenga más edad de la que creías.

*Este artículo fue escrito por Christian Yates, profesor titular de Biología Matemática en la Universidad de Bath.

Puedes leer el artículo original en The Conversation aquí

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