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Itxaro Arteta

Pueblo milenario cercano a Santa Lucía exige consulta; el gobierno dice que no hace falta

Aunque la comunidad está a menos de un kilómetro de la obra, las autoridades consideran que no impactará en ésta y por eso no se les debe consultar.
Itxaro Arteta
7 de mayo, 2019
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La comunidad de San Lucas Xolox, en el Estado de México, se prepara para festejar en 2020 los mil años de su fundación. Es el pueblo más viejo de la zona que rodea a la base aérea de Santa Lucía y presume que su nombre viene de que ahí estuvo el imperio del rey chichimeca Xólotl. Sin embargo, el actual gobierno no lo consideró un pueblo indígena al que había que consultar para el proyecto de construcción del nuevo aeropuerto Felipe Ángeles.

En el municipio de Tecámac, al que pertenece Xolox, hay 12 pueblos que se consideran originarios, junto con Zumpango y Nextlalpan, los otros que rodean a la base, suman 20. Pero solo se realizó una consulta en uno de ellos, San Miguel Xaltocan, Nextlalpan, el pasado 10 de marzo. En el resto, ni siquiera se instalaron casillas de la consulta pública que el equipo de transición organizó en octubre en todo el país para decidir si se cancelaba el Nuevo Aeropuerto Internacional en Texcoco y se construía otro en Santa Lucía.

Lee: Gobierno ofreció agua, desarrollo e inversión a cambio de apoyo al aeropuerto en Santa Lucía

Algunos habitantes han comenzado a organizarse y ya han juntado alrededor de 350 firmas para pedir al Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) que se les reconozca como tal y se haga una consulta sobre la obra, ya que hasta ahora las únicas negociaciones han sido entre la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), encargada del proyecto, y los campesinos para que vendan sus tierras. Los pobladores quieren que se considere a toda la comunidad por lo que les va a implicar en cuanto a ruido, desabasto de agua, inseguridad y otras afectaciones de la megaobra.

El coordinador de Derechos Indígenas del INPI, Hugo Aguilar, confirmó a Animal Político que aunque Xolox tiene más hablantes de lengua indígena que Xaltocan, se decidió no hacer consulta porque el Instituto consideró que la obra no va a impactar de manera significativa la vida de la comunidad, ubicada a menos de un kilómetro de la pista aérea.

xolox

Maquinaria pesada en el cerro de Xolox

Negociación entre militares y campesinos

Filiberto Mena tiene una tienda de alimentos justo en la pequeña plaza central del pueblo, al costado de la iglesia, donde también se ubican las oficinas del comisariado ejidal. Desde la puerta de su negocio, notó en el último mes una presencia inusual de militares entrando y saliendo a hablar con los campesinos.

Después se enterarían, cuenta, de que los ejidatarios acordaron que se negociara solo con ellos la venta de tierras necesarias para el proyecto, sin comunicarse con el resto de los habitantes.

Aguilar, del INPI, confirmó en entrevista que este acuerdo existió.

Lee: Falta consultar a 19 comunidades indígenas sobre el aeropuerto de Santa Lucía

“Cuando hicimos entrevistas con algunos propietarios, ellos dijeron que no querían que se involucrara la comunidad en el diálogo y en la negociación de la venta de sus tierras”, señaló al explicar las razones por las que no hubo consulta en Xolox.

Benjamín Galindo, otro vecino del pueblo, dice que entonces los inconformes decidieron acercarse y exigir que también se negocie con ellos.

“Nos dimos cuenta algunos y dijimos: ¿Qué está pasando? Empezamos a ver militares que venían y tuvo que salir la información. En una de sus reuniones nos metimos prácticamente a la brava. Yo soy hijo de ejidatario, no soy ejidatario, pero ellos nos conocen, entonces no nos pueden decir que no. Nos acercamos y cuando se desocuparon de con los ejidatarios, entramos. ‘¿Y ustedes quiénes son?’, nos preguntaron. ‘Nosotros somos del pueblo, y estos ejidatarios no van a decidir sobre 15 mil habitantes que somos’”, recuerda.

En respuesta, agrega, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) envió un representante para abrir el diálogo.

“Aquí los únicos felices son los ejidatarios. La comunidad no tan contenta, y no porque no les toque, sino porque ¿qué va a ser de nosotros?”, reclama Mena. “Nadie va a detener el progreso, pero cuando menos que se planee, esa sería una de las peticiones. Que haya comunicación, sentarse a platicar”.

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Temen sobreexplotación de recursos, contaminación e inseguridad

Xolox tiene su propio sistema de agua potable, que incluso se puede beber, extraída directamente del subsuelo. En la zona hay una red de pozos de la cuenca Cuautitlán-Pachuca, que abastece parte del consumo de la Ciudad de México, pero que según la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ya tiene una sobreexplotación de 800 %.

La principal preocupación de los pobladores de Xolox —igual que en San Miguel Xaltocan, donde el gobierno prometió solucionar sus problemas de desabasto— es el agua, tanto la de la cuenca, como la que van a perder si se empieza a poblar todo el territorio que rodea a la base y ocurre una sobreexplotación de recursos.

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Parte del territorio del pueblo es el cerro Tláloc, donde se hacen ceremonias que mezclan la misa católica con rituales prehispánicos, como la danza de los Voladores de Papantla. La subida es escarpada, llena de nopales entre los que los vecinos han abierto brechas, y donde aseguran que había vestigios arqueológicos.

Sin embargo, la parte de atrás está devastada por una mina que extrae material pétreo. Desde lo alto, donde se puede ver claramente la pista aérea existente, que empieza a dos kilómetros de ese punto, también se ve que todos los montes de alrededor tienen excavaciones. A los pobladores les preocupa que la actividad minera aumente en la región y que se afecte la vegetación de los cerros, que sirve para la captación de agua.

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Mina en el cerro de Xolox

Por otro lado, hay un cárcamo de salida de aguas negras que está en las tierras que se van a vender a la Sedena, así que se preguntan a dónde va a ir a dar eso. Pero nadie les ha dado información al respecto.

“En Xaltocan negociaron, y no para beneficio propio, sino para la misma comunidad. Y eso es lo que se trata de hacer, que aquí se venga a hacer una consulta. El progreso no lo vamos a detener; si ya nos tocó estar aquí, vamos a tratar de hacerlo lo mejor que se pueda”, insiste Mena.

Además de estos elementos, les preocupa que pueda aumentar la inseguridad. Ya es considerado foco rojo por la cantidad de asaltos que hay en el transporte público que va a Tecámac y Zumpango, y porque dicen que el crimen organizado ha tirado cadáveres por ahí. En otros pueblos, aseguran, cuando se ha sabido que hay personas con fuertes cantidades de dinero después de la venta de sus tierras, ya se han dado levantones.

No hace falta consulta porque no afectará a la comunidad, dice el INPI

Sin embargo, para el INPI, ninguna de estas preocupaciones implica un impacto significativo en la vida de la comunidad, y por ello descartó hacer una consulta.

El coordinador de Derechos Indígenas, Hugo Aguilar, explicó que desde enero empezaron a analizar la situación de los pueblos alrededor del proyecto de aeropuerto, para emitir un criterio técnico. El primer elemento a considerar, es que haya más de 40 % de hablantes de lengua originaria, condición que no se da en ningún caso.

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Pero otro elemento es la autoadscripción, es decir, que la comunidad se considere indígena porque mantiene tradiciones, formas de organización y rituales prehispánicos. En San Miguel Xaltocan, el único lugar donde se votó la aprobación al aeropuerto, habitantes relataron a Animal Político que el propio INPI se acercó a ellos para preguntarles si se querían autoadscribir como pueblo indígena y obtener los beneficios del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que establece la obligación de hacer una consulta previa, libre e informada sobre decisiones y obras que vayan a afectar al pueblo.

Xolox

Plaza central de San Lucas Xolox

El tema clave fue, según Aguilar, que en Xaltocan hay un ejido de propiedad compartida sobre tierras que hacen falta para la ampliación de la base aérea, mientras que en el resto de pueblos cada campesino es dueño de su parcela.

“En el caso de San Lucas Xolox, hay un número más elevado de hablantes de lengua indígena que en Xaltocan, con ellos también podríamos concluir que sí son comunidad indígena, en Xolox y Ozumbilla; sin embargo, encontramos nosotros que estas dos comunidades ya no tienen propiedad colectiva sobre la tierra. Entonces ya no hay una afectación directa o significativa al patrimonio colectivo de la comunidad.

Habitantes refieren que, según historiadores, este códice Xolox sería de entre 1720 o 1740.

Ellos ya hace años adoptaron el dominio pleno sobre sus tierras de propiedad colectiva y hoy en día tienen pequeñas propiedades en las inmediaciones del aeropuerto y sobre la superficie que va a ser afectada por la ampliación del aeropuerto. Entonces al tener esta circunstancia, pues nosotros emitimos la opinión de que la afectación ya recae sobre personas en lo individual, y ya no sobre la colectividad como tal”, expuso Aguilar.

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—¿Pero además de las tierras, el pueblo está al lado, tendrá algún impacto por las obras, no?—, se le cuestionó

“Así es. Pero mire, nosotros estamos guiándonos con un criterio que emitió la Suprema Corte de Justicia de la Nación hace cuatro años. La Suprema Corte dice que no todos los temas son consultables, sino solo aquellos que generen un impacto significativo en la vida de la comunidad. Entonces, por el momento, con los elementos del proyecto que tenemos, el impacto significativo que van a sufrir las comunidades pues es sobre sus tierras”.

Aguilar no descartó, sin embargo, que los estudios que se realicen a partir de ahora puedan mostrar que sí habrá algún daño medioambiental o de otro tipo que los lleve a volver a valorar la obligación de hacer una consulta. También reconoció que los pueblos tienen el derecho a pedir que se les considere indígenas, como están tratando de tramitarlo en San Lucas Xolox, pero insistió en que aun si logran este reconocimiento, los reclamos sobre medio ambiente, agua, ruido e inseguridad, no son válidos para los criterios del INPI.

“Si es que ellos pidieran ser consultados para el tema del aeropuerto, nosotros tendríamos que analizar los elementos que se tienen, que son el plano de afectación de tierras, y es lo más que tenemos. Con esos elementos, nosotros seguiríamos diciendo: no es necesaria la consulta. Eso no quiere decir que no se pueda hacer consulta, porque una posición progresista y de plena tutela de derechos, pues sí, aunque no sea necesario, se puede consultar. Pero no es obligatorio hacer la consulta. Digamos, no afectaría en la construcción del aeropuerto, la validez del proyecto, el hecho de que no se consulte, porque se puede demostrar que no hay un impacto significativo en la comunidad”, sostuvo Aguilar.

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Reuters

El caso del afroestadounidense condenado a muerte que fue juzgado 6 veces por el mismo crimen en EU

Curtis Flowers es acusado de cuatro homicidios, pero se ha librado de la pena capital debido a motivos raciales que han causado polémica durante sus juicios.
Reuters
24 de junio, 2019
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La Corte Suprema de Estados Unidos anuló este sábado la condena del afroestadounidense Curtis Flowers, sentenciado a muerte por sexta vez en Mississippi, debido a que la Fiscalía excluyó a los jurados negros del juicio.

Los jueces dictaminaron 7-2 que su derecho a un juicio justo había sido violado.

Flowers, de 49 años y que lleva 22 en prisión, ha sido juzgado seis veces por los asesinatos de cuatro trabajadores de una tienda de muebles en Winona, Mississippi, en 1996.

Y el estado podría llevarlo a juicio por séptima vez por el mismo caso.

¿Qué pasó en los juicios?

Flowers fue declarado culpable en los tres primeros procesos, el primero con un jurado compuesto exclusivamente por individuos blancos y los dos siguientes con un solo integrante negro. El cuarto y quinto fueron juicios nulos.

Corte Suprema de Estados Unidos.

Getty Images
Los fiscales en EE.UU. pueden descartar a un número limitado de posibles integrantes del jurado al inicio de un caso sin dar una razón, pero es ilegal hacerlo por motivos de raza.

La Corte Suprema de Mississippi anuló las tres primeras condenas por “numerosos casos de conducta indebida de la fiscalía”, incluida la discriminación contra los jurados negros.

Los fiscales en EE.UU. pueden descartar a un número limitado de posibles jurados al inicio de un caso sin dar una razón, pero una resolución de la Corte Suprema de 1986 hizo que fuera ilegal hacerlo por motivos de raza.

En el sexto juicio, los fiscales desestimaron a cinco de los seis miembros afroestadounidenses, lo que, según Flowers, era discriminatorio.

La Corte Suprema de Mississippi emitió la sexta condena, pero la Corte Suprema de EE.UU la anuló el viernes.

¿Qué dijo la Corte Suprema de EE.UU.?

El juez Brett Kavanaugh, quien emitió por escrito la opinión de la mayoría, dijo que el Estado había estado “involucrado en cuestionamientos dramáticamente dispares” de posibles jurados basados en la raza.

Curtis Flowers antes de ser enviado a prisión

In The Dark
Curtis Flowers lleva en prisión desde 1997.

En su veredicto señaló que, en particular, uno de los jueces negros excluidos, Carolyn Wright, estaba “en una situación similar” a los miembros blancos a quienes la Fiscalía no se oponía.

Por su parte, el juez Samuel Alito señaló que era “arriesgado” que el caso fuera procesado “una vez más por el mismo fiscal”.

El fiscal de distrito del condado de Montgomery, Doug Evans, quien es blanco, ha llevado el caso de Flowers las seis veces anteriores.

¿Qué dijeron los jueces disidentes?

Los jueces Clarence Thomas y Neil Gorsuch no estuvieron de acuerdo.

Habitación donde se ejecuta la pena de muerte

Getty Images
Curtis Flowers enfrenta la pena de muerte.

El juez Thomas dijo que la decisión de la mayoría era “manifiestamente incorrecta” y dijo que la nueva decisión prolongaría la “pesadilla” de las familias de las víctimas.

También señaló que la mayoría no cuestionó el veredicto de culpabilidad o la imparcialidad del jurado, solo la conducta del fiscal.

El juez Thomas, el único afroestadounidense de la corte, señaló que la defensa también había utilizado ataques para eliminar a posibles jurados blancos.

¿Cómo ocurrieron los asesinatos?

Los asesinatos ocurrieron el 16 de julio de 1996 en Winona, Mississippi, una pequeña ciudad con una población de alrededor de 5,000 habitantes, 53% de ellos negros y 46% blancos.

La dueña de la tienda, Bertha Tardy de 59 años, el repartidor, Robert Golden de 42 años, el empleado a tiempo parcial, Derrick Stewart de 16 años, y la contadora Carmen Rigby, de 45 años, fueron asesinados a tiros en la tienda de muebles Tardy.

Golden era negro; las otras víctimas eran blancas.

Flowers había trabajado en la tienda, pero había sido despedido recientemente. Tardy, la dueña de la tienda, habría retenido su paga después de despedirlo. Faltaban cerca de US$300 dólares en la tienda después de los asesinatos.

Flowers no tenía una coartada para la mañana en que ocurrieron los asesinatos, pero tampoco tenía antecedentes penales.

Los testigos y la evidencia en la escena fueron impugnados.

Archie y Lola Flowers

Ben Depp/APM Reports
Los padres de Curtis Flowers, Archie y Lola.

¿Cuál es la reacción?

Después de la decisión, Benny Rigby, cuya esposa Carmen murió en el tiroteo, dijo al periódico local Clarion Ledger de Mississippi: “No hay justicia”.

“Si fuera blanco, ya lo habrían ejecutado”, agregó Rigby.

Pero la familia de Flowers se alegró con la resolución.

Su hermano mayor, Archie Flowers Jr, dijo que los tribunales “deberían haberlo dejado ir”.

“No hay duda en nuestras mentes de que él es inocente y Dios lo demostró hoy”.


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