No es tarea de transportistas pedir documentos a migrantes, reclaman empresarios
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Cuartoscuro Archivo

No es tarea de transportistas pedir documentos a migrantes, reclaman empresarios

Empresarios en el sur del país dicen que trabajadores de transporte no tienen facultades y no están capacitados para pedir documentos a migrantes en autobuses.
Cuartoscuro Archivo
Por Alberto Pradilla y Manu Ureste
24 de junio, 2019
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“Están tratando de convertirnos en oficiales de migración. No es tarea de ninguna empresa el ser oficial de migración, porque no tenemos la facultad. Si nosotros, como empresarios, exigimos a cualquier persona que nos presente un documento oficial, pues se pueden negar sin ningún problema, porque no somos autoridad”.

José Antonio Toriello, presidente de Coparmex Costa de Chiapas, resume así el malestar de los empresarios ante las medidas impulsadas por el gobierno, para que transportistas pidan documentación de las personas que utilicen autobuses o taxis.

Desde hace una semana, diversas empresas de transporte publicaron nuevas medidas de control en la frontera sur, para evitar el paso de migrantes indocumentados, entre ellas pedir a los pasajeros que no sean mexicanos que muestren su pasaporte, para poder abordar.

Se trata de una regulación impuesta por el gobierno después del acuerdo con Estados Unidos para frenar el tránsito de migrantes, especialmente centroamericanos.

Leer: Líneas de autobuses pedirán identificación al comprar boletos para evitar traslado de migrantes

México aceptó incrementar la presencia de uniformados en la zona y acoger a los solicitantes de asilo en Estados Unidos, a cambio de que Washington no impusiera aranceles a sus productos.

Toriello dice que está de acuerdo con el control a los migrantes, pero cree que no se puede responsabilizar a las empresas.

“Amenazar a las empresas de autotransporte de que si llevan a algún indocumentado van a ser sancionados, o puede ser un delito, pues la verdad es que en cada una de las terminales deberían entonces de poner a un agente de migración, a revisar documentos, pero no exigirle a una empresa privada que haga ese trabajo”, dice.

“¿Qué pasaría si el personal de la línea de autobús revisa el documento y resulta que es falso? El personal no está capacitado para detectar eso”.

El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, aseguró el viernes que investigan a empresas de transporte por su presunta vinculación con el tráfico de personas. Este incremento de la vigilancia sobre el transporte llega después de que el 16 de junio fuesen interceptados 791 migrantes en Veracruz, transportados a bordo de cuatro camiones de carga.

“Dentro de la ciudad no pasa nada”

“En el interior de la ciudad no pasa nada, pero para salir o entrar sí hay problemas. Si vienes de Ciudad Hidalgo o de Talismán, te pueden tratar como pollero. Una vez dentro de la ciudad ya pueden moverse”, dice Bernabé Coronado, taxista en Tapachula.

Entre el gremio de taxistas en Tapachula se ha extendido el temor a ser acusados como cómplices de tráfico de personas.

Aunque dentro de la ciudad no tienen problemas, si los paran en los retenes ubicados en las entradas y salidas del municipio pueden ser señalados. “Para eso mejor no llevarles”, dice Coronado.

El piloto de combi Carlos Manuel Juárez, también en Tapachula, ratifica esta idea: “mientras que no salgan de la ciudad no hay problema”.

En los últimos días se han registrado casos de transportistas que se han negado a subir a sus vehículos a los migrantes, o les han obligado a bajar cerca de un retén por miedo a ser acusados de tráfico de personas.

Los migrantes que llegan cruzando el río Suchiate, frontera natural entre Guatemala y México, tienen que eludir los retenes instalados por el Instituto Nacional de Migración (INM) en los accesos a Tapachula.

Una vez dentro de la ciudad ya no son perseguidos. De hecho, es habitual que tomen medios de transporte para acudir a la estación migratoria Siglo XXI, donde decenas de personas guardan fila a diario para que Migración les registre, o la oficina de la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado (Comar), colapsada ante el incremento de solicitantes de asilo.

En principio, los extranjeros sin documentación se sienten a salvo en el interior de la ciudad. Sin embargo, hace un mes se registraron redadas en dos hoteles de Tapachula, en los que se desplegaron agentes del INM en busca de cubanos sin los papeles en regla. Esto provocó el enfado de los empresarios del sector, que lamentan que el foco mediático ha provocado un descenso en el número de visitantes.

Martha Villaseñor, presidenta de la Asociación de Hoteles y Moteles de la Frontera Sur, dice que en los últimos tiempos no se han registrado más redadas. Asegura que su trabajo no es pedir la documentación a los clientes, ya que los trabajadores de los hoteles no son agentes del INM.

Esa es la principal queja: obligar a los trabajadores a pedir documentos como si se tratasen de autoridades, cuando no tienen facultad legal para hacerlo.

“Para poder realizar ese trabajo, de pedir documentos para que no viajen migrantes indocumentados, tendrían que cambiar entonces las leyes del país”, dice José Antonio Toriello.

“¡En función a qué le pides tú un documento oficial a una persona! No hay forma de que podamos hacer eso. Porque eso es función de las autoridades; si ellos quieren detener migrantes, pues que pongan retenes. Y pues el que venga indocumentado, que lo detengan y se acabó el problema”, asegura.

“De pedirle a los pequeños transportistas, lo que son las combis, las urban, y esos vehículos que transportan a 15-20 personas, pues difícilmente un chofer va a poder hacer ese trabajo, primero porque no es autoridad, y segundo, porque no tiene la capacitación para eso”, menciona Toriello.

Por el momento, parece que son las compañías de largos trayectos, como ADO, Omnibus y Flecha Amarilla, las que se ven obligadas a registrar a sus usuarios.

El miedo a ser denunciados se ha extendido entre los empresarios.

“Ya ha habido quejas de los pequeños y medianos transportistas de la zona porque los están amenazando con que si transportan migrantes sin documentos, pues que los van a meter al bote por tráfico de personas”, dice Toriello.

“Lo mismo está pasando con los hoteleros; se hicieron unos cateos totalmente ilegales, donde se metieron en varios hoteles en Tapachula y se pusieron a revisar cuartos, y a personas y a familias, incluyendo a mexicanos que se llevaron un gran susto”.

“Creemos que esta no es la forma de controlar el tema de la migración, aunque es cierto que el control es necesario”, concluye el empresario.

Con información de Carlo Echegoyen

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Coronavirus: el lugar en América del Norte donde no ha habido casos de covid-19

Mientras los casos de coronavirus siguen aumentando en muchas partes del mundo, hay una región en Canadá que ha logrado permanecer libre del virus.
20 de octubre, 2020
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niños inuit

AFP via Getty Images
Dos niños inuit regresan de la escuela en Iqaluit.

Los casos de covid-19 están aumentando en muchas partes de Canadá, pero una región, Nunavut -un territorio del norte-, es un raro lugar en norteamérica que puede decir que sus comunidades están libres de coronavirus.

En marzo pasado, cuando las fronteras de todo el mundo se cerraban a medida que aumentaban las infecciones del coronavirus, los funcionarios de Nunavut decidieron que no tomarían riesgos.

Impusieron algunas de las regulaciones de viaje más estrictas en Canadá, prohibiendo la entrada a casi todos los no residentes.

Los residentes que regresan a su casa desde el sur primero tienen que pasar dos semanas, a expensas del gobierno de Nunavut, en “centros de aislamiento”: hoteles en las ciudades de Winnipeg, Yellowknife, Ottawa o Edmonton.

En todos los hoteles están apostados guardias de seguridad y hay enfermeras que controlan la salud de los que se aíslan.

Hasta la fecha, poco más de 7.000 residentes de Nunavut (los nunavummiut) han pasado un tiempo en estos centros como escala durante su regreso a casa.

Ha habido desafíos. Algunas personas que han sido descubiertas violando el aislamiento y se les han impuesto estadías más prolongadas.

Esto en parte ha contribuido a que haya una espera para ingresar a algunos de los centros.

También ha habido quejas sobre la comida disponible para los confinados.

Pero, a medida que las infecciones por coronavirus se propagan por todo Canadá, y con el número de casos en aumento nuevamente, el recuento oficial de casos en Nunavut sigue siendo cero.

madre inuit

Getty Images
Una madre inuit con su hija en la isla de Baffin, Nunavut.

La decisión “bastante drástica” de introducir estas medidas se tomó debido a la vulnerabilidad potencial de la población al covid-19 y los desafíos únicos de la región ártica, explica el director de salud pública de Nunavut, el doctor Michael Patterson.

Aproximadamente 36.000 personas viven en Nunavut, limitada por el Océano Ártico al norte y los Territorios del Noroeste al oeste, en 25 comunidades esparcidas en sus dos millones de kilómetros cuadrados.

Esto es aproximadamente tres veces el tamaño de Texas.

Distancias “alucinantes”

Las distancias son “alucinantes a veces”, admite el doctor Patterson.

Es probable que el aislamiento natural sea parte de la razón de la falta de casos: solo se puede llegar a esas comunidades en avión durante todo el año.

A fines de septiembre, hubo un brote vinculado a los trabajadores que volaron desde el sur a una mina de oro remota a 160 km del círculo polar ártico.

(Esos casos se cuentan actualmente como infecciones en las jurisdicciones de origen de los mineros, lo que mantiene el recuento oficial de casos del territorio en cero).

Ese brote no tiene “casi ninguna posibilidad” de propagarse en la comunidad porque no ha habido ningún viaje entre la mina y alguna de las comunidades durante meses, dice Patterson.

Inukshuk sobre Iqaluit

Getty Images
Es probable que el aislamiento natural de Nunavut sea parte de la razón de la falta de casos.

Pero si bien el aislamiento puede ayudar, también puede crear obstáculos.

La mayoría de las comunidades no tienen la capacidad de realizar pruebas de covid-19 a nivel local, por lo que las pruebas deben recibirse y enviarse en avión.

Los resultados de las pruebas pueden tardar una semana, lo que significa que “estás realmente muy atrasado en el tiempo que te toma identificar y responder”, dice Patterson.

Se están realizando esfuerzos para aumentar la capacidad de prueba y los tiempos de respuesta para obtener resultados en el territorio.

También los recursos médicos son limitados en el norte.

El Hospital General Qikiqtani en Iqaluit, la capital, cuenta con 35 camas de cuidados intensivos y puede atender a unos 20 pacientes con covid-19, estima el doctor Patterson.

En el caso de un brote, “entre las personas que necesiten tratamiento, o necesiten ingreso, muchas de ellas terminarán teniendo que ir al sur y eso supondrá otra carga para nuestro sistema de salud”.

Riesgo de infecciones

Muchas comunidades inuit, en Nunavut y en otros lugares, corren potencialmente un riesgo mucho mayor.

Hay algunos factores en juego, incluidas las condiciones de vivienda inadecuadas e inseguras y las altas tasas de hacinamiento, una realidad demasiado común en el territorio.

La alta prevalencia de tuberculosis es otra preocupación.

Los inuit, que representan más del 80% de la población del territorio, son en general un grupo de alto riesgo para las infecciones respiratorias, incluida la tuberculosis, dice el Inuit Tapiriit Kanatami, un grupo nacional de defensa de los inuit.

niños inuit

Getty Images
Muchas comunidades inuit, en Nunavut y en otros lugares, corren potencialmente un riesgo mucho mayor de infecciones.

Los inuit tienen casi 300 veces más probabilidades de contraer tuberculosis que los canadienses no indígenas.

Debido a una experiencia familiar con esta enfermedad respiratoria, Ian Kanayuk pudo ver los peligros potenciales de covid-19.

El estudiante de 20 años y su madre contrajeron tuberculosis hace unos años. Él pasó nueve meses tomando medicamentos, su madre tuvo una larga estadía en el hospital.

Ambos están bien ahora, pero “fue realmente serio”, dice el joven.

Por ello está a favor de las medidas de distanciamiento social, los límites a las reuniones y las reglas sobre las mascarillas que se han impuesto en todo el territorio, a pesar de la falta de casos.

El doctor Patterson asegura que las medidas todavía son necesarias porque “aunque los centros de aislamiento están ahí, éstos no son perfectos”.

También hay algunas exenciones al aislamiento obligatorio fuera del territorio, por ejemplo, para ciertos trabajadores críticos.

Pero incluso sin casos comunitarios, la pandemia ha afectado al territorio de manera similar a como ha afectado a las personas que viven en todo Canadá.

Kanayuk, al igual que muchos estudiantes universitarios en otras partes del mundo, está decepcionado de tener que estudiar de forma remota desde su casa en Iqaluit, y no en Ottawa, la capital nacional, donde planeaba asistir en persona al Nunavut Sivuniksavut, un programa para jóvenes inuit de todo el país.

“Es descorazonador no poder ir”, dice.

Iqaluit, Canada.

Getty Images
Más de 80% de los residentes de Nunavut son inuit.

También está el desafío adicional de que las lentas velocidades de internet en el territorio afectan el aprendizaje remoto.

La pandemia también ha saturado a un sistema de correo que estaba bajo presión, lo que ha provocado frustraciones por las largas colas para recoger paquetes.

La oficina de correos de Iqaluit ya era una de las más concurridas de Canadá, ya que muchos residentes dependen de la entrega gratuita de Amazon a la ciudad ártica.

Esa oficina de correos ha experimentado durante la pandemia un aumento en el número de paquetes “más allá de lo que podríamos haber anticipado”, indicó Correos de Canadá en un comunicado.

Desde que las estrictas medidas entraron en vigor en Nunavut en marzo, ha habido cierta relajación de las regulaciones.

Con algunas condiciones, los residentes de Nunavut ahora pueden viajar a los Territorios del Noroeste y regresar sin aislarse, al igual que las personas que van a Churchill, Manitoba, para recibir tratamiento médico.

Pero tal como explica el doctor Patterson, es necesario que existan medidas para limitar el contagio cuando el virus llegue a Nunavut, ya que no cree que éste permanezca libre de covid-19 para siempre.

“No, indefinidamente no,” dice. “No habría apostado a que se quedaría así por tanto tiempo”.

Toronto

Getty Images
Algunas regiones en Canadá han impuesto restricciones en las actividades en interiores.

¿Qué ocurre en el resto de Canadá?

Canadá, en general, logró detener la ola del brote durante los meses de verano mediante confinamientos completos en primavera, hasta una reapertura durante el verano.

A fines de la semana pasada se habían registrado 191.732 casos en todo el país y 9.699 muertes.

Pero con la llegada de un clima más frío, las infecciones han aumentado considerablemente en muchas partes del país, impulsadas por las provincias altamente pobladas de Quebec y Ontario.

El número promedio de personas internadas en hospitales cada día también está aumentando en los lugares con más casos, y los funcionarios de salud advirtieron que si hay un gran aumento el sistema de salud podría potencialmente quedar abrumado.

Además, las infecciones han comenzado a resurgir en los asilos y otros centros de cuidado.

Partes de Ontario y Quebec han establecido algunas medidas de confinamiento mientras intentan controlar las infecciones, con suspensiones de eventos como cenas en interiores y cierres de gimnasios en los lugares con más casos, como Montreal y Toronto.

Otras partes de Canadá lo están haciendo mejor.

Las provincias atlánticas -las cuatro provincias al este de Quebec-, han podido limitar la propagación de infecciones y han implementado “burbujas de viajes”, con libre movimiento para los residentes y estrictas órdenes de aislamiento de 14 días para los viajeros externos.

El país todavía está rezagado en la capacidad de realizar pruebas y, a medida que los niños regresaban a la escuela, en algunas áreas se han experimentado largas colas y cambios lentos para obtener resultados.

Aproximadamente 77.000 canadienses se someten a pruebas diarias, pero el objetivo es poder realizar más pruebas.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

MAPA: Alcance global del coronavirus

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