Una llamada anónima llevó al cuerpo de Norberto: esto es lo que se sabe de su secuestro
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
@U_Del_P

Una llamada anónima llevó al cuerpo de Norberto: esto es lo que se sabe de su secuestro

Las autoridades encontraron su cadáver en Xochimilco durante la madrugada de este lunes. La Universidad del Pedregal decretó tres días de luto.
@U_Del_P
10 de junio, 2019
Comparte

Durante la madrugada de este lunes, la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México (PGJ-CDMX) encontró el cuerpo del estudiante de la Universidad del Pedregal, Norberto Ronquillo Hernández, quien fue secuestrado el pasado 4 de junio después de salir de clases.

En conferencia de prensa, la titular de la dependencia, Ernestina Godoy, informó que supieron la ubicación del cuerpo gracias a una llamada anónima recibida en el 911 a las 8:20 de la noche de este jueves y que las causas de muerte se darán a conocer hasta que se tengan los resultados de la necropsia.

Leer: #NosFaltaNorberto: secuestran a universitario al salir de clases; su familia paga rescate y no regresa

Agregó que analizan si el joven, de 22 años, fue privado de la vida el mismo día de su secuestro, aunque esto también será confirmado por los peritos.

De acuerdo con Godoy, los tíos de Norberto fueron los primeros en denunciar el secuestro durante los primeros minutos del miércoles y posteriormente tuvieron contacto con sus padres.

“La familia nos solicitó la no intervención en la negociación del secuestro, pero eso no nos impidió activar el protocolo antisecuetros, el cual se puso en marcha a las 2:30 de la mañana del mismo miércoles”, refirió.

Durante los días posteriores al secuestro, las autoridades se entrevistaron con familiares y compañeros de la universidad cercanos a Norberto para tratar de encontrar algún indicio.

“Estamos analizando los tiempos, las llamadas, los teléfonos (…) así como las cámaras del C5 y privadas de las zona en la que se dio el secuestro (…) hemos estado en comunicación permanente con los familiares y trabajamos en conjunto con la Fiscalía Antisecuestros y la Fiscalía General de la República, que nos han apoyado desde el primer momento”, añadió Godoy.

Sin embargo, la titular de la PGJ-CDMX dijo que la cámara del C5 donde fue encontrado el carro de Norberto apuntaba hacia otro lado, y que en el lugar donde fue hallado su cuerpo no hay cámaras de seguridad al ser una zona alejada.

Godoy dijo que el cuerpo fue identificado por los familiares por la ropa que llevaba puesta, pero será la necropsia la que determine de manera oficial su identidad.

Algunos testimonios señalan negligencia de los policías capitalinos que encontraron el auto abandonado y decidieron llevarlo a la casa de los tíos de Norberto sin esperar a los peritos, sobre esto, la procuradora señaló que los elementos o funcionarios que no hayan respetado el protocolo serán sometidos a investigación, y en su caso, sancionados.

La procuradora aseguró que cuentan con líneas de investigación sólidas para dar con los responsables del secuestro y muerte del joven.

Tras conocerse la noticia, la Universidad del Pedregal declaró tres días de luto en la institución y suspendió las actividades académicas hasta el próximo jueves 13 de junio. También se llevó a cabo una misa en la explanada de la institución.

El pasado 4 de junio, alrededor de las 9:30 de la noche, Norberto fue secuestrado al salir de clases. El joven fue captado por última vez por la cámara de seguridad de la universidad cuando dejaba el plantel en su automóvil.

En el video se ve a Norberto enviando un mensaje mientras la plumilla de seguridad se levantaba para permitirle la salida, en ese momento avisó a su novia que ya iba hacia su casa pero nunca llegó.

Leer: Tres sujetos secuestran a una estudiante de medicina cuando llegaba a su casa en Boca del Río

Su automóvil fue encontrado aproximadamente a un kilómetro del plantel.

Horas después de ese último mensaje, sus padres recibieron una llamada donde les dijeron que se trataba de un secuestro y se les exigió una cantidad de dinero a cambio de su libertad. La familia del universitario pagó el rescate solicitado pero él no apareció.

Un amigo cercano de Norbeto detalló a Animal Político que los secuestradores pidieron que el dinero se les diera durante la madrugada del miércoles en un punto de la ciudad y que Norberto sería entregado en un lugar de la alcaldía Tlalpan, situación que no se cumplió.

Norberto era estudiante de la carrera de Mercadotecnia Internacional y estaba a dos días de graduarse. Era originario de Chihuahua y llegó a la capital del país hace algunos años para estudiar su licenciatura en la Universidad del Pedregal. Vivía con sus tíos, mientras que sus padres radican en Chihuahua, pero viajaron a la Ciudad de México desde que fueron informados del secuestro.

Norberto se tomaría la foto de graduación el pasado jueves con sus compañeros pero éstos decidieron suspender el acto y tomar otra fotografía con pancartas de protesta con la leyenda #NosFaltaNorberto.

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Lucie Vildnerova

'Salí de vacaciones de Polonia y terminé quedándome toda la pandemia en Colombia porque acá encontré familia'

Joanna Zdanowska, una polaca de 47 años, era una de las turistas que estaba en Colombia cuando empezó la cuarentena. Y se quedó a gusto porque, según dice, encontró familia en un pequeño pueblo de la costa caribeña del país.
Lucie Vildnerova
4 de enero, 2021
Comparte

Joanna Zdanowska, una polaca de 47 años, era una de las turistas que estaba en Colombia cuando empezó la cuarentena por la pandemia de coronavirus.

A diferencia de cientos de extranjeros que volvieron a su país, elladecidió quedarse en un país cuya naturaleza enamora con facilidad.

Su relato, presentado en este texto que resultó de una conversación con BBC Mundo, es prueba de que el virus, además de trágico, abrió la puerta para muchas experiencias e historias positivas.


En agosto de 2020, cuando en Colombia anunciaron el fin de la cuarentena estricta, nosotras ya nos queríamos quedar donde estábamos. No queríamos que nada cambiara.

Mis amigos turistas y yo, que vinimos a América Latina a viajar antes de que empezara la pandemia, encontramos en Palomino, en la Costa Atlántica colombiana, un hogar.

Palomino es un pequeño pueblo muy cerca de una hermosa playa llena de palmeras que se prolonga por varios kilómetros.

En marzo, apenas empezó todo, yo no quise irme a Polonia, como hicieron algunos de mis compañeros, porque tenía la esperanza de que pronto podría seguir viajando.

Pero luego pasaron dos semanas y prolongaron la cuarentena. Y dos más. Y más. Y así hasta que nos quedamos ocho meses en un pueblo al lado de la playa sin poder nadar en el mar.

Estábamos en un hostal y todos los restaurantes y bares estaban cerrados. No había nada para hacer.

Con el tiempo se fueron yendo los turistas y solo quedamos algunos pocos. Pero con los días fuimos conformando una familia de unas quince personas con una relación muy íntima con los dueños de los hostales donde estábamos.

Salí de vacaciones de Polonia y terminé quedándome toda la pandemia en Colombia porque acá encontré familia.

Atrapada a gusto en Colombia

En 2019, decidí tomarme un año sabático porque me aburrí de Polonia, donde además tengo un apartamento que genera renta y me permite viajar tranquila.

Estuve en México y Cuba. Luego tenía el plan de viajar dos meses por Colombia, un país que recomiendan mucho para el turismo. Me quedé 10 meses y sigo contando.

Cuando viajas conoces muchas personas, pero normalmente los ves máximo una semana. Pero cuando vives con alguien seis meses, se genera una relación única.

Turistas en Palomino

Joanna Zdanowska
Los turistas que se quedaron en Palomino toda la cuarentena se convirtieron en miembros y colaboradores de la comunidad.

Porque ninguno trabajaba, entonces pasábamos todos el día juntos. Nos sentimos como en vacaciones permanentes.

Cada día había actividades con la gente local para apoyarnos unos a otros. Nos cocinaban. Algunos trabajaban para los hostales, otros aprendieron a surfear, había una chica que empezó a dar clases de español por internet.

En la casa donde yo me quedé, por ejemplo, había una familia de venezolanos con dos niños que descubrieron que nosotras las tratábamos mejor que sus padres. Entonces pasaban el día con nosotras. Yo les compré libros y les leía cuentos. Les mostraba videos en YouTube. Ahora los niños dicen que nosotras somos sus madres. Eso te rompe el corazón.

Lo que aprendí

Lo mejor de haberme quedado tanto tiempo aquí fue que pude conocer bien a la gente del pueblo, una experiencia que no tiene nada que ver con uno ve en el sector turismo.

Una de las experiencias más extraordinarias que tuve fue cuando fui a un pueblo de arhuacos, un grupo de indígenas que viven en la Sierra Nevada de Santa Marta y han tenido muy poco contacto con culturas occidentales.

Tuvimos que salir a las 4 de la mañana. Nos dijeron que eran 8 horas caminando pero cuando levábamos 9 horas aún no llegábamos. Pensamos que este lugar no existía. A las 10 horas finalmente llegamos, sin poder hablar del cansancio. Y nos quedamos ahí con nuestras hamacas.

Nos dieron su casa más grande. Nos quedamos tres días.

Joanna Zdanowska

Joanna Zdanowska
Joanna dice que los tres días que estuvo en un pequeña villa de indígenas le cambió su forma de pensar.

Esta experiencia cambió mi pensamiento, descubrimos algo que puede ser obvio pero nunca lo habíamos vivido: que no necesitamos nada para ser feliz.

Nos cobraban 50 dólares por cada uno de nosotros cinco. Cuando vimos las condiciones en las que viven los indígenas, decidimos no negociar nada, porque duermen en el suelo, cocinan en el fuego, no hay electricidad, ni gas, todo es muy básico; comen solo cosas que tienen ahí en su finca: yuca, plátano, arroz.

Son cosas muy básicas que me enseñaron mucho y me dieron ganas de seguir viajando, y quizá buscar aprovechar mi experiencia de 14 años en la televisión polaca en alguno de estos países. Creo que es buen momento para vender producciones que ya están listas y no necesitan más que subtítulos o doblaje.

Palomino

Joanna Zdanowska
Palomino es uno de los tantos paraísos de Colombia.

Con mi familia no necesito tener contacto físico. Lo único que me hace falta es ver al hijo de mi hermana, que solo vi cuando tenía un año. Pero hablamos mucho.

Y ahora la situación en Polonia es muy fuerte: en coronavirus Colombia y Polonia son países vecinos. Pero, además, ahora el gobierno en mi país es muy conversador y tengo la impresión de que estamos como hace 30 años: no aceptan la sociedad LGTBI, el aborto es tema de guerra, millones de personas están en la calle protestando.

Además allá es invierno. Y no es que me haya acostumbrado al clima de acá. Cuando hace 38 grados me molesta. Pero estar solo en chancletas y vestido corto en lugar de cinco kilos de ropa te relaja. Y eso me gusta de Palomino.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=BKNQNzyRydw

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.