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Emilio Lozoya y Alejandro Gertz: acusado y fiscal tienen el mismo abogado

Andrea Cárdenas / Quinto Elemento Lab
Arturo Ángel / Animal Político
25 de junio, 2019
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Javier Coello Trejo encabeza la defensa del exdirector de Pemex por el caso Odebrecht, pero también es el apoderado legal del fiscal general

El exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, legalmente prófugo de la justicia y presunto implicado en lavado de dinero y hechos de corrupción, tiene como defensores a los mismos abogados que desde hace cuatro años son los apoderados legales de Alejandro Gertz Manero, el fiscal general que está a cargo de investigar al exfuncionario.

Estos abogados son Javier Coello Trejo y su hijo Javier Coello Zuarth, en quienes Gertz Manero depositó toda su confianza cuando en 2015 les otorgó un amplio poder para presentar a su nombre una denuncia penal e investigar el deterioro de salud y posterior muerte de su hermano Federico, quien falleció a los 82 años de edad.

Según Gertz, la presunta responsable de lo ocurrido, por no haberle dado a su hermano los cuidados necesarios, es su pareja, la señora Laura Morán Servín de 92 años, quien desde hace varias décadas vivía con Federico. Morán es abuela de la esposa de Alfredo del Mazo, hoy gobernador del Estado de México.

Año y medio después de que se otorgó ese poder, en 2017, Emilio Lozoya contrató los servicios de los mismos abogados cuando estalló en México el escándalo de Odebrecht y salieron a la luz las confesiones de tres altos exejecutivos brasileños que aseguraban haber sobornado al exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), hoy prófugo de la justicia.

Gertz y su apoderado Coello se enfrentan actualmente en la arena pública y en los tribunales por el mayor caso de corrupción en la historia reciente. Gertz, como fiscal general, tiene la encomienda de llevar a Lozoya ante la justicia. Coello, como abogado de Lozoya, debe agotar todas las vías legales para impedirlo.

Pero al mismo tiempo, los Coello siguen activos en el caso Federico Gertz, que sigue abierto en la Procuraduría de la Ciudad de México (PGJCDMX). Los Coello lo construyeron y trabajaron hasta que los agentes del MP a cargo del mismo intentaron cerrarlo en 2016.

“Obviamente yo sigo manejando el asunto, no existe ningún conflicto de interés, esto es un asunto del fuero común, yo en el libre ejercicio de mi profesión puedo defender a quien yo quiera”, dijo Coello en entrevista teléfonica sobre su participación en esa pesquisa.

El caso se reactivó en diciembre de 2017 —gracias a un amparo— y continuó en manos de otros abogados auxiliares designados por el propio Coello Trejo, cuatro de ellos hoy son funcionarios de la Fiscalía General de la República (FGR).

Uno de ellos es Juan Ramos López, encargado de despacho de la Subprocuraduría de Delitos Federales de la FGR y considerado mano derecha de Gertz Manero. Esto es relevante porque los casos de mayor impacto de corrupción están en manos de este funcionario, entre ellos el de Odebrecht y la presunta compra irregular de una planta de fertilizantes a la firma Altos Hornos de México.

La relación no termina ahí: apenas en marzo pasado, Javier Coello Zuarth —siendo ya defensor de Lozoya— se presentó ante la Procuraduría capitalina a rendir una declaración a petición de un representante legal de Gertz Manero, como parte de una denuncia presentada desde 2016 en contra de los agentes del Ministerio Público (MP) que habían intentado cerrar el caso de su hermano.

Por casi tres años dicha denuncia no tuvo mayor avance, pero luego de la declaración de Coello Zuarth —y ya con Gertz como fiscal general— la Procuraduría de la Ciudad de México envió el caso a una nueva fiscalía, la de “Asuntos Especiales”. Y menos de dos meses después, un juez había girado las órdenes de aprehensión en contra de los tres agentes del MP que hoy están prófugos. 

Esta relación entre el fiscal Gertz y los Coello, que no se había transparentado a la opinión pública hasta ahora, fue confirmada por Animal Político y Quinto Elemento Lab en documentos contenidos en sentencias judiciales, averiguaciones previas y el poder notarial al que se tuvo acceso.

Se trata de un vínculo que, según expertos y exfuncionarios consultados, debió haberse transparentado, sobre todo por quienes están obligados a hacerlo: los fiscales del caso. Ello para prevenir un aparente conflicto de interés.

Eduardo Bohorquez, director de Transparencia Mexicana, dijo: “Los intereses no son un pecado. Si se ponen sobre la mesa no pasa nada. Pero si se dejan debajo de ella, es ahí donde viene el problema y donde la gente tiene derecho a dudar, donde se mina la confianza en la autoridad, donde se abre la puerta para que todo pueda pasar…”.

El poder confirmado

Alejandro Gertz Manero confirmó que el poder legal que otorgó hace cuatro años sigue vigente, pues no lo ha anulado, lo que significa que a los Coello y al fiscal general los une un poder jurídico que permite que el abogado actúe, en cualquier momento, a nombre de Gertz.

Un apoderado legal tiene incluso más facultades que las que tiene un abogado designado para un caso. Hoy, con este poder, Coello tiene autorización de Gertz para realizar diversos procedimientos a su nombre, incluidos los penales, así como juicios y procesos de cobro. 

Pero en entrevista, Gertz Manero descartó que la relación con Coello Trejo pueda representarle un conflicto de interés, si bien él mismo decidió no hacer público este vínculo en la declaración en la que, por ley, los funcionarios deben plasmar los intereses contraídos al asumir el cargo.

Esta fue parte de la entrevista telefónica con el funcionario, en la que al principio se mostró renuente, pero terminó por anunciar que revocaría el poder concedido a Coello desde 2015:

—¿En su declaración aparece lo del señor Coello?

—¡N’ombre!, pues cómo va a aparecer si ya no está en ninguna actividad de ninguna naturaleza (relacionada con la denuncia de su hermano), es decir… ¿le voy a tener que poner todos los poderes que le he dado a la gente que cobra las rentas o que hacen declaraciones fiscales? ¡N’ombre, por favor!—.

Durante 18 minutos, el fiscal habló tranquilamente sobre su relación con el abogado de Emilio Lozoya. Confirmó que los contrató como abogados, pero negó un posible conflicto de interés pues “no hay alguna acción” que Coello esté llevando actualmente en el caso de su hermano, ya que éste fue retomado por otros abogados en diciembre de 2017. 

No obstante, Animal Político y Quinto Elemento Lab documentaron que incluso dichos abogados fueron designados por el propio Coello Trejo, quien además, sigue figurando como apoderado de Gertz en esa averiguación previa.

Gertz señaló inicialmente en la entrevista que no veía necesario cancelar el poder de los Coello Trejo. Se le preguntó qué pasaría si mañana decidieran usarlo y dijo: “¡Qué se atrevan a ver qué sucede!”. Pero luego, tras la insistencia, cambió de parecer.

“Tiene usted toda la razón. Evidentemente, imagínese si en ese momento iba yo a saber que este abogado iba a defender a una persona a la que nosotros estamos enfrentando. Imposible de saber, pero creo que es una buena reflexión, voy a pedir que le cancelen todos los poderes”, dijo.

Javier Coello Trejo también confirmó, en entrevista, el vínculo con el fiscal general y rechazó el conflicto de interés. Dijo que, aunque como abogado y fiscal, puedan darse “hasta con la cubeta en lo jurídico, eso no quiere decir que no sea mi amigo y que exista conflicto de interés”.

“No se puede acusar ni al doctor Gertz ni a mí de que exista conflicto de intereses porque entonces tendría yo que renunciar a los 300, a 350 casos que llevo yo en la Fiscalía porque es mi amigo. 

Mi relación de amistad y de afecto con el doctor Alejandro Gertz viene desde la época del presidente Echeverría, yo era agente del MP federal, él era oficial mayor de la Procuraduría General de la República”, dijo Coello. 

El abogado insistió en que tiene un poder especial para el caso de Federico Gertz Manero “que es del fuero común, no tiene nada que ver con el fuero federal y tengo instrucciones de llegar hasta sus últimas consecuencias en este asunto”.

—¿A través de su despacho siguen haciendo las diligencias (del caso de Federico Gertz)? —se le preguntó.
—Hemos comparecido, sí claro, y seguiremos haciéndolo. 
—¿Hasta la fecha?
—Hasta la fecha, no hay ningún conflicto de interés, —concluyó.

Consulta aquí el poder notarial y la declaración patrimonial de Gertz  

Gertz contrata a Coello

El 26 de agosto de 2015 Alejandro Gertz Manero, entonces rector de la Universidad de las Américas, otorgó a cuatro abogados un amplio poder legal para iniciar a su nombre una denuncia y representarlo en el proceso penal contra la probable responsable de la muerte de su hermano. 

Los abogados que convirtió en sus apoderados, según la escritura 118 mil 191 a la que se tuvo acceso, fueron Javier Coello Trejo, Javier Coello Zuarth, Juan Carlos Zuarth Interiano y Enrique Montero Escalona. Todos ellos trabajan en el despacho Coello Trejo y Asociados S.C.

Dos días después, el viernes 28 de agosto de 2015, el abogado Javier Coello Trejo acudió a presentar una denuncia en la que responsabilizó a la señora Laura Morán Servín y sus hijas de abandono y omisión de cuidados en detrimento de Federico Gertz. 

En la denuncia Coello narró que el 4 de agosto se reunieron los hermanos Gertz. Esa fue la última vez que Alejandro vio en buen estado a Federico pues veinte días más tarde, mientras estaba en su oficina de la colonia Roma, en la Ciudad de México, recibió una llamada de la señora Laura para decirle que su hermano estaba agonizando.

Casi de inmediato, Alejandro acudió a la casa en la colonia Lomas de Virreyes, donde vivían Federico y Laura. Su hermano respiraba con dificultad, se encontraba inconsciente, en supuesto estado de abandono y —según su versión— sin atención médica adecuada, por lo que llamó a médicos y se propuso hacer “hasta lo imposible” por salvar su vida.

Dos días después, según el relato de los hechos, Laura Morán llamó de nuevo a Alejandro para decirle que debían desconectar los aparatos y retirar los medicamentos que mantenían vivo a Federico para evitar que sufriera, a lo que Alejandro respondió que por ningún motivo permitiría la muerte de su hermano. 

La denuncia fue amplia, pero básicamente responsabilizó a la señora Laura de negarle a Federico la atención médica adecuada. La situación se agravó en semanas posteriores ya que, aun cuando gracias a la primera denuncia se consiguió que Federico fuera trasladado al hospital ABC, éste falleció un mes después de que Coello presentara la acusación. 

Por ese motivo Alejandro Gertz presentó una segunda denuncia por homicidio que se integró a la primera. El caso quedó radicado en la averiguación FMH/MH-3/T3/00259/15-08 y su acumulada FAO/A01T3/01509/15-09.

En marzo de 2016, los agentes al frente de la pesquisa determinaron el no ejercicio de la acción penal al concluir que Federico Gertz había muerto por un infarto y recibió los cuidados necesarios, por lo que no había delito que perseguir. 

Alejandro Gertz no cedió y se amparó para que continuaran las investigaciones. Incluso denunció a los agentes del Ministerio Público que decidieron no ejercer acción penal y, en este caso, el hijo de Coello Trejo, Javier Coello Zuarth, ha fungido como testigo en favor del ahora Fiscal General.

Desde la presentación de la denuncia penal y hasta 2017, cuando el caso se reactivó por la interposición de amparos, el despacho de Coello participó activamente en la averiguación. En el expediente de la Procuraduría se encuentran asentadas en más de mil hojas las decenas de diligencias, actuaciones, interrogatorios, nombramientos, escritos y notificaciones, presentados por Coello Trejo y los abogados que autorizó. 

Entre los más relevantes se encuentra la petición de Coello para que los bienes de Federico Gertz y sus cuentas fuesen congeladas para evitar un posible saqueo de las mismas, o el que promueve el 22 de octubre de 2015 Coello Zuarth para que el caso se cambie de agencia del MP, pues consideraban que los agentes responsables no estaban actuando debidamente, algo que, finalmente, la Procuraduría desestimó al señalar que se estaba atendiendo lo que se pedía.

También destaca el amplio escrito de más de 25 cuartillas que Coello Trejo presentó el 17 de marzo de 2016 cuando se inconformó con la pretensión del MP de cerrar el caso. Pero estas no fueron las únicas diligencias en las que intervino. Con el poder conferido por Gertz, designó a 18 abogados para que participaran en el caso. 

Entre los abogados autorizados, que no pertenecían al despacho de Coello, fueron nombrados Juan Ramos López, Alfredo Concepción Ramírez Guerrero, Gustavo Gutiérrez Calderón, Hilario Sánchez Cortés y Rodrigo Valdez Cristerna, quienes llevaron el caso a partir de diciembre de 2017. 

Desde el inicio de la pesquisa y hasta el 20 de diciembre de 2017, el domicilio del despacho de Coello en la colonia San José Insurgentes fue autorizado para recibir las notificaciones de la PGJCDMX. Después de esa fecha, Gertz señaló un nuevo domicilio que sigue vigente en un departamento en Río Churubusco 230, en Coyoacán.

No obstante, Coello y demás abogados mantuvieron su calidad de apoderados legales en los documentos que integran la averiguación. Tan es así que la PGJCDMX continuó refiriéndose a Coello como apoderado de Gertz en diversos oficios del año pasado. Incluso en octubre de 2018 policías de investigación llamaron al despacho de Coello para notificarles de una diligencia. 

Lo cierto es que en la averiguación no hay un escrito que muestre que la participación de Coello fuera revocada. En cambio, en los distintos nombramientos de abogados que se realizaron en esta causa penal, siempre se precisaba que los nuevos nombramientos tendrían lugar sin afectar los anteriores. 

El más reciente fue en marzo de este año, hecho por el propio Gertz Manero, en donde él directamente nombra como coadyuvante a un nuevo abogado. De nueva cuenta se precisa: “sin perjuicio de las autorizaciones realizadas con anterioridad a diversos profesionistas y personas”.

Lozoya contrata a Coello

La mañana del 13 de agosto de 2017 estalló en México el escándalo Odebrecht. Una investigación de Quinto Elemento Lab reveló las confesiones de tres altos exejecutivos de la constructora: los delatores de la Justicia de Brasil aseguraban haber sobornado a Emilio Lozoya, el exdirector de Petróleos Mexicanos.

Según los testimonios de los brasileños, Odebrecht invirtió millones de dólares en Lozoya, entre 2012 y 2014, apostando a que se convertiría en un personaje clave para afianzar los proyectos de la empresa en México. Como ocurrió en otros países, las autoridades mexicanas iniciaron una pesquisa en 2017.

Esa semana de agosto, Lozoya acudió a un citatorio en la extinta Procuraduría, en la colonia Roma de la Ciudad de México, en compañía de Javier Coello Trejo y Javier Coello Zuarth. Era la primera vez que públicamente se le vio acompañado de sus abogados, aunque Coello dijo ese día a los medios que desde mayo de 2017 solicitaron el citatorio para conocer la carpeta de investigación contra su cliente.

Frente a frente por casos de corrupción

En la última década, Gertz se había mantenido lejos de los reflectores hasta que Andrés Manuel López Obrador lo presentó, un año antes de convertirse en presidente, como uno de sus asesores para procurar la paz en el país. En diciembre pasado llegó a la Fiscalía con la encomienda de retomar los grandes casos de corrupción que dejó sin resolver el gobierno anterior, entre ellos Odebrecht. 

Hoy, el fiscal Gertz y su apoderado legal, Coello, se enfrentan en al menos dos investigaciones que la Fiscalía integra contra Lozoya por los delitos de cohecho y enriquecimiento ilícito en el caso Odebrecht y por causar un grave daño patrimonial a Pemex por la compra a sobreprecio de las plantas de Agro Nitrogenados y Fertinal.

El fiscal ha tenido un papel activo en el caso contra Lozoya. En entrevistas posteriores a los primeros 100 días de asumir las riendas de la Fiscalía, el propio Gertz dijo que cuando asumió el cargo pidió que la carpeta de Odebrecht le fuera llevada a su despacho, en donde se sentó con los encargados del caso para revisar las diligencias y ordenar que se recabaran las pruebas pendientes para presentar el asunto ante los juzgados.

Pese a que hay un nueva Fiscalía Anticorrupción, competente para atraer estos expedientes, Gertz mantuvo el caso en su oficina: las pesquisas contra Lozoya siguen en manos de la Subprocuraduría Especializada en Delitos Federales, a cargo de Juan Ramos López, quien también es apoderado legal de Gertz Manero y uno de los autorizados por Coello en 2015 en la denuncia por el supuesto homicidio de Federico Gertz.

Abogado de Lozoya y testigo de Gertz

Javier Coello Zuarth, hijo de Coello Trejo, también es apoderado legal de Gertz Manero y, como ya se dijo, participó activamente en la averiguación previa del caso Federico Gertz. Pero no es todo.

Siendo ya abogado defensor en activo de Emilio Lozoya Austin, Coello Zuarth testificó en marzo pasado de forma voluntaria a favor de Gertz Manero en una averiguación previa iniciada por el fiscal general en contra de los agentes de la PGJCDMX que determinaron el no ejercicio de acción penal en el caso de su hermano.

Luego de dicha declaración, la Procuraduría local resolvió en dos meses un caso que no había esclarecido en casi tres años.

Esta pesquisa, con el número FSP/B/T2/01202/16-04, fue iniciada en abril de 2016 por los delitos de denegación o retardo de justicia y prevaricación en la Procuraduría de la CDMX, un mes después de que los agentes cerraran el caso.

Animal Político y Quinto Elemento Lab tuvieron acceso a esta declaración ministerial. Coello Zuarth sostuvo que en marzo de 2016 se reunió con el entonces subprocurador de averiguaciones previas de la PGJCDMX, Óscar Montes de Oca —hoy fiscal general de Quintana Roo—, para hacerle saber las irregularidades en la integración de la pesquisa. 

Según lo dicho por Coello Zuarth, Montes de Oca le reveló que el caso del hermano de Gertz tenía que cerrarse por motivos políticos, ya que la mujer acusada —Laura Morán Servín— era familiar del gobernador Alfredo del Mazo, primo del presidente Enrique Peña Nieto. Y que esa era la instrucción que le había dado el Jefe de Gobierno, en ese entonces, Miguel Ángel Mancera.

“Me dijo que la determinación que se tomó (de cerrar el caso) fue por órdenes de él, en cumplimiento a su vez de instrucciones que recibió tanto del Procurador como del Jefe de Gobierno, y me manifestó de forma contundente que este asunto no sería analizado ni resuelto en la vía judicial, ya que era un asunto de índole político”, señaló.

Coello Zuarth concluyó su testimonio diciendo que después de aquella charla con el subprocurador, los agentes del MP denunciados cerraron el caso al decretar el no ejercicio de la acción penal, por lo que tuvieron que recurrir a una demanda de amparo.

Quince días después de que Coello Zuarth rindiera su testimonio, la indagatoria contra los agentes del Ministerio Público se reactivó y fue enviada de la Fiscalía de Servidores Públicos a la de Asuntos Especiales de la PGJCDMX por redistribución de cargas de trabajo.

Y entre el 12 y el 15 de mayo pasado se giraron las órdenes de aprehensión en contra de los agentes a cargo de la investigación.

—¿Usted le pidió a Coello Zuarth que declarara en el caso de los MP negligentes? —se le preguntó en entrevista telefónicaal hoy fiscal Gertz Manero.

—No, ellos actuaron de motu propio porque ellos me dijeron en su momento los estaba extorsionando un funcionario—, respondió.

—En esa declaración el hijo de Coello Trejo dice que lo conoce a usted desde hace 20 años por motivos profesionales. ¿Eso es cierto? —se le insiste al fiscal.

—Ah pues que diga él por qué. Yo no puedo hacer afirmaciones sobre dichos de terceros —sentencia Gertz.

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