Del discurso humanitario a los soldados en la frontera, el giro en la política migratoria del gobierno
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

Del discurso humanitario a los soldados en la frontera, el giro en la política migratoria del gobierno

“La política migratoria mexicana no puede estar subordinada a la del gobierno de Donald Trump”, decía en noviembre quien fue el primer titular del INM en el gobierno de López Obrador, Tonatiuh Guillén.
Cuartoscuro Archivo
17 de junio, 2019
Comparte

En tan solo siete meses desde que arrancara en diciembre pasado la administración de Andrés Manuel López Obrador, la política migratoria de México ha dado un giro de 180 grados en el discurso y, sobre todo, en los hechos.

En poco más de medio año, México pasó de presumir una nueva política “humanitaria”, basada en el respeto a los derechos humanos, a enviar 6 mil soldados a su frontera sur para detener y deportar a miles de migrantes, ante las demandas del gobierno estadounidense de Donald Trump.

El pasado viernes se produjo un nuevo episodio en este cambio de política: en pleno contexto de la firma el 7 de junio del acuerdo con Estados Unidos, en el que Trump dio un plazo a México de 45 días para contener el flujo migrante, con la amenaza de imponer aranceles, López Obrador anunció que el nuevo comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM), la dependencia encarga de realizar las detenciones, encarcelamientos y las deportaciones, será el excoordinador de las prisiones mexicanas, Francisco Garduño Yáñez.

Garduño llega en sustitución de Tonatiuh Guillén, un comisionado de perfil académico -fue director del Colegio de la Frontera Norte-, que abogaba públicamente por mantenerse independiente de las presiones de Trump.

“La política migratoria mexicana no puede estar subordinada a la del gobierno de Donald Trump”, dijo en una entrevista con Animal Político en noviembre del año pasado, en la que también dijo que el uso de soldados y policías para detener migrantes sería “la última excepción y no la regla”.

Ante este cambio, organizaciones civiles criticaron que la llegada al INM de un funcionario “de perfil carcelario” confirma el regreso a una política basada en un enfoque de seguridad nacional, cuya máxima expresión se vivió durante el sexenio pasado de Peña Nieto con el lanzamiento del Plan Frontera Sur.

“El nombramiento del nuevo comisionado es congruente con el regreso a una política migratoria enfocada en el uso de la fuerza, para detener y deportar a personas sin documentos”, apuntó en entrevista Ana Saiz, directora de la organización civil Sin Fronteras.

Por su parte, Alberto Xicontécatl, de la Casa del Migrante de Saltillo, dijo que el nombramiento de Francisco Garduño “es una señal clara” de que hay una vuelta a un perfil policiaco al frente del INM, tal y como sucedió en el gobierno de Enrique Peña Nieto, cuando se eligió como comisionado al exjefe del Estado Mayor de la Policía Federal Preventiva, Ardelio Vargas.

“Para la sociedad civil es una mala señal -recalcó Xicontécatl-. Y no es una casualidad que, en este momento, cuando se busca detener y deportar a más migrantes, se ponga al frente del INM a un experto en cárceles”.

No obstante, los entrevistados coincidieron en señalar que la llegada de Francisco Garduño al INM es solo un paso más en el cambio de política migratoria, que ya estaba en marcha meses atrás; especialmente desde abril pasado, cuando ante el aumento inédito de las caravanas migrantes -según el gobierno, en solo tres meses hasta 300 mil migrantes entraron en seis caravanas para llegar a Estados Unidos-, la titular de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, endureció su discurso para comenzar a plantear que, si bien México mantenía el enfoque de derechos humanos, el fenómeno migratorio es una cuestión de “seguridad nacional”. Por lo que recalcó la necesidad de ordenar los flujos.

Un ordenamiento que pasó rápidamente del discurso a los hechos.

El 23 de abril, por ejemplo, se repitieron las escenas del gobierno pasado con el Plan Frontera Sur, de detenciones masivas y de persecuciones de policías contra migrantes, entre ellos niños y adolescentes. Ese día, en Pijijiapan, Chiapas, el INM detuvo a casi 400 migrantes.

El 4 de junio, Animal Político documentó historias de migrantes, especialmente cubanos, detenidos en operativos del INM en colaboración con policía y soldados, mientras descansaban en hoteles de Tapachula, a escasos kilómetros de la frontera con Guatemala. Mientras que 24 organizaciones civiles de Estados Unidos, México y Centroamérica, documentaron en una Misión de Observación Civil que en las redadas masivas se está separando a familias enteras, vulnerando el principio de unidad familiar y sus derechos humanos.

Y apenas el pasado sábado, un día después del nombramiento de Francisco Garduño, el INM informó que interceptó en Veracruz a cuatro tráileres en los eran trasladados 791 migrantes indocumentados hacia la frontera norte.

Todo lo anterior también pasó a reflejarse en las estadísticas oficiales, que apuntan a un nuevo boom en las detenciones: solo en mayo pasado, se registraron 22 mil capturas, un 119% más que el año pasado, y un 175% más en comparación con enero, el primer mes del nuevo gobierno de López Obrador.

“Cuando nombraron a Tonatiuh hubo grandes expectativas de un cambio real en la política migratoria, porque sí es alguien que tiene un conocimiento muy amplio del tema, y, sobre todo, de las necesidades de los migrantes”, apuntó Alberto Xicontécatl, de la Casa del Migrante Saltillo.

“Pero ese discurso nunca llegó a cambiar las prácticas de la política migratoria mexicana -matizó Ana Saiz, de Sin Fronteras-. Porque las detenciones siguieron y las deportaciones aumentaron. Es decir, nunca vimos materializado el discurso de la 4T, salvo algunas excepciones”, añadió la activista.

Entre esas excepciones están las imágenes de enero pasado, cuando agentes de migración otorgaron miles de tarjetas de visitante por razones humanitarias a los migrantes que ingresaron al país, por el puente internacional entre México y Guatemala, y no clandestinamente atravesando en balsas el Río Suchiate.

La entrega de esas visas fue destacada por la prensa internacional, entre ella The New York Times, como el paradigma de la nueva política migratoria del gobierno de López Obrador. Aunque la entrega de esas visas duró poco. Apenas dos semanas, el tiempo en el que el INM anunció que puso fin al programa.

Rumbo al tercer país seguro

Otro punto clave donde, progresivamente, se está produciendo también un cambio en la postura de México es en el tema del refugio a los migrantes.

Desde el inicio del nuevo gobierno de López Obrador, múltiples actores, entre ellos Segob, Cancillería, y la propia Comisión Mexicana de Ayuda a los Refugiados (Comar), han repetido que México no aceptará ser un “tercer país seguro”.

Esta figura significa que los centroamericanos que busquen refugiarse de la violencia de las pandillas que azota, especialmente, a Honduras y El Salvador, no podrían pedir refugio en Estados Unidos, como es la intención de la mayoría, sino que solo podrían hacerlo en México, lo cual provocaría que México asumiera todo el peso en la gestión de los refugiados.

“De ninguna manera lo aceptaremos”, dijo el subsecretario de Migración, Alejandro Encinas, el 19 de diciembre pasado.

Sin embargo, un día después, el 20 de diciembre, Estados Unidos decidió de manera unilateral que enviará a quienes soliciten asilo en su territorio a México, para que esperen aquí la resoluciones de sus casos, decisión que México aceptó argumentando que lo hacía para proteger a los migrantes.

Y siete meses después, el 7 de junio pasado, se produjo un nuevo paso hacia el tercer país seguro con la firma del acuerdo con el gobierno de Estados Unidos.

Tras ese acuerdo, el canciller Marcelo Ebrard ha enviado mensajes contradictorios. Si bien ha reiterado que México no aceptará ser tercer país seguro, en una conferencia de prensa el pasado 11 de junio también admitió que, si en el plazo de 45 días señalado por la administración Trump no se consigue reducir el flujo migratorio, entonces habría una nueva negociación.

Y ahí sí, estaría en la mesa la posibilidad de que México asuma ese nuevo rol. Algo que podría suponer el colapso del ya de por sí colapsado sistema de refugio mexicano, que para este año, a pesar de que las solicitudes de asilo aumentaron 82%, experimentó un recorte en su modesto presupuesto de poco más de 20 millones de pesos, para atender miles de solicitudes.

Por ahora, lo que sí es un hecho es que, tras la firma del acuerdo con Estados Unidos, México presentó un nuevo plan fronterizo, en el que Marcelo Ebrard detalló que, a la par de endurecer las medidas de contención con el ya anunciado envío de la Guardia Nacional, más la contratación de otros 825 agentes para el INM, también se propondrán otras medidas para la protección de los migrantes, y para ofrecerles la posibilidad de trabajo y asilo en México.

Sin embargo, en el contexto de ese nuevo plan, el canciller también dijo una frase que resume el giro de 180 grados en la política migratoria de derechos humanos, y en la que, básicamente, avisó que no son bienvenidos los migrantes que busquen llegar a Estados Unidos a través de suelo mexicano.

“(Si eres migrante) probablemente lo que te vas a encontrar es que te vamos a decir: no queremos que atravieses nuestro territorio si tu objetivo es llegar a otro país. ¿Por qué? Porque le vas a crear a un problema a nuestro país”, señaló.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Lo que los últimos estudios revelan sobre cuántas horas de sueño necesitas para pensar y sentirte mejor

Lograr dormir las horas suficientes de forma regular es crucial para mantener el funcionamiento normal del cerebro, así como para mejorar el estado de ánimo y el comportamiento tanto de niños como de adultos.
Por Barbara Jacquelyn Sahakian, Jianfeng Feng y Wei Cheng / BBC News Mundo
6 de mayo, 2022
Comparte

La mayoría de nosotros tiene problemas para pensar claro después de pasar una noche de mal sueño, con la mente nublada y la incapacidad de funcionar como de costumbre en la escuela, la universidad o el trabajo.

Podrás notar que no te concentras bien o que tu memoria no está en su punto. Como quiera que sea, décadas de mal sueño pueden potencialmente producir una disminución cognitiva.

El mal sueño también afecta el estado de ánimo y el comportamiento de las personas, ya sean niños o adultos. De manera que, ¿cuánto sueño necesita nuestro cerebro para poder operar apropiadamente a largo plazo? Nuestra nueva investigación, publicada en Nature Aging, ofrece una respuesta.

El sueño es un componente importante para mantener el funcionamiento normal del cerebro. El cerebro se reorganiza y se recarga durante el sueño. Además de remover los desperdicios tóxicos y fortalecer nuestro sistema inmune, el sueño también es clave para la “consolidación de la memoria”, durante la cual nuevos segmentos de recuerdos basados en nuestras experiencias son transferidos a nuestra memoria de largo plazo.

Una cantidad y calidad óptima de sueño nos permite tener más energía y mejor bienestar. Posibilita el desarrollo de nuestra creatividad y pensamiento.

Investigadores que observaron a bebés entre los tres y 12 meses notaron que un mejor sueño está asociado a mejores resultados de comportamiento en el primer año de vida, como la habilidad de adaptarse a nuevas situaciones o la regulación eficiente de la emoción.

Hay importantes cimientos fundamentales para el conocimiento, incluyendo la “flexibilidad cognitiva” (que nos permite cambiar de perspectiva fácilmente), y que están vinculados al bienestar posterior en la vida.

La regularidad del sueño parece estar conectada a la “red neuronal por defecto” (RND), que involucra a las regiones que están activas cuando estamos despiertos pero sin que estemos haciendo una tarea específica, como cuando descansamos mientras nuestra mente vaga.

Esta red incluye regiones que son importantes para la función cognitiva, como la corteza cingulada posterior (que se desactiva durante las funciones cognitivas), los lóbulos parietales (que procesan la información sensorial) y la corteza frontal (implicada en la planeación y cognición compleja).

Ilustración con la silueta de un hombre dormido y el cerebro y sistema nervioso superpuesto

Getty Images
El cerebro se reorganiza y se recarga durante el sueño.

Hay señales de que, en adolescentes y adultos jóvenes, el mal sueño puede estar asociado con cambios de conectividad dentro de esta red. Esto es importante porque nuestros cerebros todavía se están desarrollando hasta entrada la adolescencia y en la temprana adultez.

La alteración de esta red puede entonces tener un efecto colateral en la cognición, como la interferencia en la concentración y el procesamiento basado en el recuerdo, así como en procesos cognitivos más avanzados.

La alteración de los patrones de sueño, incluyendo la dificultad de caer y permanecer dormido, son características significativas del proceso de envejecimiento. Estas alteraciones del sueño son candidatos altamente verosímiles a ser contribuyentes a la disminución cognitiva y los desórdenes psiquiátricos en gente mayor.

Siete horas, pero no más ni menos

Una mujer de mediana edad con dificultades para dormir

Getty Images
Todos reaccionamos diferente a la falta de sueño.

El objetivo de nuestro estudio es conocer mejor el vínculo entre el sueño, la cognición y el bienestar.

Encontramos que tanto el sueño insuficiente como el excesivo contribuían a una deficiencia en la función cognitiva de una población de mediana a avanzada edad de 500 mil adultos tomados del UK BioBank (un banco de datos biomédicos en Reino Unido).

Sin embargo, no estudiamos a los niños ni adolescentes, y como sus cerebros todavía se están desarrollando, es posible que requieran diferente duración de sueño óptimo.

Uno de nuestros descubrimientos clave fue que siete horas de sueño cada noche era óptimo, con más o menos que eso aportando menos beneficios en cognición y salud mental.

De hecho, encontramos que las personas que durmieron esa cantidad tuvieron en promedio mejores resultados en exámenes cognitivos (incluyendo velocidad de procesamiento, atención visual y memoria) que aquellos que durmieron más o menos. Los individuos también necesitan consistentemente siete horas de sueño, sin mucha fluctuación en duración.

Dicho eso, todos respondemos ligeramente diferente a la falta de sueño. Descubrimos que la relación entre la duración del sueño, la cognición y la salud mental estaba mediada por la genética y la estructura cerebral.

Observamos que las regiones del cerebro más afectadas por la privación de sueño incluían el hipocampo, bien conocido por su papel en el aprendizaje y la memoria, y las regiones de la corteza frontal, implicada en el control vertical de la emoción.

Una doctora examina a un hombre mayor

Getty Images
La privación del sueño puede afectar el aprendizaje y la memoria.

Pero, aunque la falta de sueño puede afectar nuestros cerebros, también puede ocurrir a la inversa.

Es posible que el encogimiento asociado con la edad de las regiones del cerebro involucradas en la regulación del sueño y la vigilia contribuya a los problemas para dormir más adelante en la vida. Puede, por ejemplo, reducir la producción y secreción de melatonina, una hormona que ayuda a controlar el ciclo de sueño, en adultos más viejos.

Este descubrimiento parece sustentar otra evidencia que sugiere que hay un vínculo entre la duración del sueño y el riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer y demencia.

Mientras siete horas de sueño son óptimas para protegernos contra la demencia, nuestro estudio indica que dormir lo suficiente también puede ayudar a aliviar los síntomas de la demencia protegiendo la memoria.

Esto realza la importancia de monitorear el sueño en pacientes mayores con desórdenes psiquiátricos y demencia para poder mejorar sus funciones cognitivas, salud mental y bienestar.

Cómo mejorar nuestro sueño

Un buen comienzo es asegurarnos de que la temperatura y la ventilación en nuestros dormitorios sean buenas: deberían estar frescas y aireadas.

También podrías evitar beber mucho alcohol y no ver películas de terror u otro contenido alarmante antes de irte a la cama. Idealmente, deberías estar en un estado calmado y relajado cuando intentas entrar en sueño. Pensar sobre algo agradable y relajante, como la última vez que estuviste en la playa, funciona para muchos.

Una mujer de espaldas dentro de un mar cristalino observando una idílica isla en la distancia

Getty Images
Piensa en un momento agradable que tuviste para relajarte y poder dormir.

Soluciones tecnológicas como las apps o dispositivos personales también pueden beneficiar la salud mental, así como registrar el sueño y garantizar la consistencia de la duración del sueño.

Para disfrutar la vida y funcionar óptimamente en la vida diaria, podrías entonces monitorear tus propios patrones de sueño para asegurarte de que estás obteniendo siete horas de sueño de manera regular.

*Barbara Jacquelyn Sahakian es profesora de Neuropsicología Clínica y Christelle Langley es investigadora asociada de posdoctorado en Neurociencia Cognitiva, ambas de la Universidad de Cambridge; Jianfeng Feng es profesor de Ciencia y Tecnología para la Inteligencia Inspirada en el Cerebro y Wei Cheng es principal joven investigador de Neurociencia, ambos de la Universidad de Fudan. Su artículo original fue publicado en The Conversation, cuya versión en inglés puedes leer aquí.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=x8FioTCY5gA

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.