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Cuartoscuro

AMLO defiende a migrantes frente a Trump, pero las detenciones en México se disparan 100%

La carta enviada a Trump por López Obrador contrasta con lo que sucede en la frontera sur de México, donde ONG denuncian hostigamiento de las autoridades migratorias para detener y deportar personas sin documentos.
Cuartoscuro
Por Alberto Pradilla y Manu Ureste
1 de junio, 2019
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Luego de que el mandatario estadounidense, Donald Trump, amenazó con imponer aranceles a productos nacionales si México no soluciona el fenómeno de la migración irregular, el presidente Andrés Manuel López Obrador salió en defensa de los migrantes asegurando que “los seres humanos no abandonan sus pueblos por gusto sino por necesidad”.

¿Cómo convertir al país de la fraternidad para con los migrantes del mundo en un gueto donde se estigmatiza, se maltrata, se persigue, se expulsa y se le cancela el derecho a la justicia a quienes buscan con esfuerzo y trabajo vivir libres de la miseria”, cuestionó López Obrador a Trump en una carta que le remitió el pasado 30 de mayo en la noche, mientras que este viernes 31, en un evento en Tlaxcala, insistió en que “todos los migrantes merecen respeto, comprensión y nuestra mano fraterna”.

Sin embargo, la carta y las palabras de López Obrador contrastan directamente con lo que sucede en la frontera sur de México, donde organizaciones civiles denuncian un hostigamiento de las autoridades migratorias para detener y deportar personas sin documentos, en colaboración con policías, soldados y la nueva Guardia Nacional.

Este aumento en la presión ha ocasionado que imágenes del pasado, especialmente de los años 2015 y 2016, cuando a raíz del Plan Frontera Sur se rompieron récords de deportaciones gracias a redadas en las vías del tren, carreteras y caminos, se repitan ahora, a pesar de que el nuevo Gobierno Federal insiste que el enfoque de la política migratoria ya no es de seguridad nacional, sino de respeto a los derechos humanos.

Pero, las palabras del presidente no solo contrastan con esas imágenes que se repiten, como la redada masiva del pasado mes de abril, cuando agentes del INM y policías detuvieron a más de 400 migrantes en Pijiiapan, Chiapas, sino también con las estadísticas oficiales de detenciones.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Migración (INM), al corte de ayer viernes, solo en el mes de mayo detuvieron a 22 mil 694 migrantes sin documentos, y deportaron a 15 mil 654.

Esta última cifra supone un aumento de 119% en comparación con mayo del año pasado, cuando el INM detuvo a 10 mil 350 personas.

Y, si se compara con el mismo mes de 2017, el aumento es todavía mucho mayor: hasta 220%.

En tan solo los cinco primeros meses de este 2019, el INM detuvo a 74 mil 031 migrantes, un 36% más que el año pasado, y un 105% más que en 2017, siendo abril y mayo cuando se produjo la escalada de intensidad en el control migratorio, como lo prueba otro dato: entre enero y mayo de este año, las capturas se dispararon 175%. Mientras que en el mismo periodo del año pasado, solo aumentó 12%.

Como viene siendo habitual en los últimos años, puesto que es una población que está saliendo más debido principalmente a la violencia de las pandillas y a la permanente crisis económica, el mayor número de migrantes detenidos es de Honduras; casi el 50% del total de las capturas.

En cuanto a las devoluciones, es decir, las deportaciones de migrantes que tras ser detenidos y puestos en estaciones migratorias ya fueron expulsados, la cifra de mayo (15 mil 654) también refleja un aumento del 80% en comparación con abril de 2018.

El Instituto Nacional de Migración, en su página web, señaló que esta alza en las estadísticas de detenciones y deportaciones se debe a que, en los primeros meses de 2019, el flujo de personas centroamericanas, principalmente de Honduras, “aumentó de manera muy notable en comparación con la tendencia del 2018 y años anteriores”.

No hay congruencia entre el discurso político y la realidad”

Claudia León, integrante del Grupo Impulsor contra la Detención Migratoria y la Tortura, que acaba de participar en una nueva Misión de Observación civil en la frontera sur, criticó en entrevista con Animal Político que, tanto las cifras oficiales, como los hallazgos que documentaron en el terreno, sustentan que “no hay una congruencia entre el discurso del gobierno actual y la realidad”.

Entre esos hallazgos, Claudia León subrayó varios.

Por ejemplo, que la Misión corroboró que “se agudizó” el enfoque de seguridad militarizada por encima de los derechos humanos de las personas en movilidad.

Documentamos múltiples puntos de control migratorio con fuerte presencia de policía federal y de policía militar, sin que haya claridad de sus funciones y facultades en el contexto migratorio. Observamos que es una práctica de Estado sistemática e intencional”, apuntó la activista.

Esta observación contrasta también con las palabras del actual comisionado del INM, Tonatiuh Guillén, quien en entrevista con este medio en noviembre pasado, antes de asumir el cargo, dijo que el uso de fuerzas armadas en tareas de control migratorio debía ser “la excepción de muy última instancia”.

A partir del 1 de diciembre (del año pasado), la idea es que la policía y el Ejército no intervengan en la detención de migrantes”, apuntó Guillén.

Y si lo hacen -matizó el comisionado-, que lo hagan siempre conforme a la ley. Es decir, con un oficio donde se les pide ayuda de manera muy puntual, por un caso muy concreto. En otras palabras, su actuación debe ser la excepción, y, además, la excepción de muy última instancia”.

Familias separadas

Otra observación de la Misión civil, en la que participaron 24 organizaciones de México, Centroamérica y Estados Unidos, es que hay familias “que son separadas en redadas durante la detención, liberación y deportación”.

Documentamos que se está vulnerando el principio de la unidad familiar, incluso en aquellas que han solicitado el reconocimiento de la condición de refugiadas”, resaltó León.

Y otra observación: la detención de migrantes se ha intensificado hasta tal punto, que el INM está haciendo redadas para capturar a migrantes cuando descansan en hoteles.

Esto último va en consonancia con la denuncia que hizo el pasado 30 de mayo la Asociación de Hoteles y Moteles de la Frontera Sur en el espacio de la periodista Denise Maerker, donde reportaron operativos de agentes del INM en coordinación con Policía Federal y la Guarda Nacional, para capturar a migrantes que están en tránsito, o que aguardan en ese lugar para resolver su condición de solicitante de refugio.

Además, Claudia León denunció que se están llevando a cabo redadas nocturnas en el Parque central de Tapachula, en la frontera de Chiapas y Guatemala, donde migrantes que no tienen dinero para pagar un hotel, duermen en la calle.

En cuanto a los migrantes que no están siendo detenidos, agregó la activista, éstos también están viviendo “una situación infrahumana e indigna”, ya que la Misión de Observación documentó que hay familias enteras, con niños y niñas, viviendo en tiendas de campaña en las inmediaciones de la Estación Migratoria Siglo XXI de Tapachula esperando a que las autoridades migratorias les atienda.

Es una estrategia de desgaste hacia las poblaciones migrantes y los solicitantes de refugio, para cansarlos y orillarlos a situaciones sumamente precarias”, acusó la defensora de derechos humanos, que concluyó diciendo que todo lo que documentaron en la Misión de Observación prueba que el discurso gubernamental de poner los derechos humanos por encima del enfoque de seguridad nacional “es una mentira”.

Animal Político solicitó una entrevista con el comisionado del INM, Tonatiuh Guillén, para cuestionarle por alguno de los hallazgos documentados por la Misión de Observación, como los cateos en hoteles. Pero, al momento de publicar esta nota, no hubo respuesta.

Aquí puedes leer el informe de los hallazgos de la Misión de Observación.

MODH – La Frontera Sur Es U… by on Scribd

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¿Qué tan cierto es que a las mujeres les cuesta más perder peso que a los hombres?

La sospecha es de larga data y parece haber mucha evidencia anecdótica pero, ¿es realidad o mito? Y de ser cierto, ¿no deberían adecuarse los planes de pérdida de peso de acuerdo al sexo?
17 de noviembre, 2019
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Pies en pesas: mujer, triste; hombre, alegre

Getty Images
¿¡Pero, por qué!?

¿Te ha pasado que has seguido al pie de la letra una muy recomendada dieta durante toda la semana y cuando llega el momento de subirte a la pesa en lugar de alegría lo que te invade es una gran decepción?

El número que ves no es el que esperabas. Sientes una mezcla de frustración, injusticia e irritación.

Todo eso se multiplica si eres mujer y has estado a régimen junto con un hombre y él pierde más peso que tú.

Es una queja conocida: “él sólo tiene que dejar de comer pan y adelgaza, mientras que yo…“.

¿Será cierto que a los hombres realmente les resulta más fácil perder peso que a las mujeres? ¿ Y que, por ende, los planes de pérdida de peso deberían adecuarse dependiendo del género?

Las respuestas pueden ser más complicadas de lo que piensas…

Los titulares no siempre cuentan toda la historia

El año pasado, una investigación hizo que muchos (y sobre todo muchas) exclamaran: “¡Lo sabía!

La Universidad de Copenhague, junto con otras 8 instituciones de investigación, se embarcó en un estudio que puso a 2.500 personas pre-diabéticas y con sobrepeso en una estricta dieta controlada de calorías durante 8 semanas.

¿El resultado? En promedio, los hombres perdieron 11,8 kg, mientras que las mujeres “solo” bajaron 10,2 kg.

Finalmente, había evidencia de que a los hombres les resulta más fácil perder peso que a las mujeres.

Sin embargo, las estadísticas no cuentan la historia completa.

Hombre empujando la aguja de una pesa hacia la izquierda

Getty Images
¿Qué tienen ellos que no tengan ellas?

“Fue decepcionante que los medios de comunicación se centraran en esa diferencia sin comprender bien las matemáticas”, le dice a la BBC el profesor Ian Macdonald de la Universidad de Nottingham, quien participó en el estudio.

Enfocarse en las diferencias en el peso final fue, según él, “desafortunado”.

¿La razón? Todos los participantes en el estudio recibieron la misma cantidad de alimentos (810 calorías) sin tener en cuenta que los hombres tenían un mayor déficit de energía.

En primer lugar, los hombres eran más grandes (pesaban en promedio 109 kg en comparación con los 96 kg de las mujeres), por lo que tenían más peso que perder.

Así que la diferencia en el resultado, “fue solo una consecuencia de la diferencia en el tamaño del cuerpo. Si hubiéramos tenido hombres más pequeños y mujeres más grandes, habría sido al revés”, explica el profesor.

Esto no fue un descuido por parte de los científicos.

Mujer en pesa

Getty Images
Si las mujeres hubieran sido más gordas al empezar la dieta que los hombres, el resultado habría sido al revés.

El plan de 8 semanas no era el foco principal de la investigación, sino el comienzo de otro estudio de 3 años.

“Los participantes tuvieron que perder el 8% del peso corporal en ese período de 8 semanas para ser reclutados en la dieta aleatoria y el período de mantenimiento de ejercicio durante los próximos 3 años, como parte de un estudio de prevención de diabetes”, revela Macdonald.

También hubo informes de que los hombres perdieron peso “mejor” que las mujeres: su presión arterial y frecuencia cardíaca disminuyeron más y hubo diferencias en el nivel de la caída del colesterol.

Pero, aclara Macdonald, “Si bien hubo algunas diferencias estadísticas, en términos de relevancia clínica, no eran significativas. Ambos sexos experimentaron beneficios de la pérdida de peso”.

¿Entonces no hay diferencia?

Sin embargo, el profesor admite que hay diferencias en la pérdida de peso entre hombres y mujeres.

“Para el mismo índice de masa corporal, los hombres tenderán a tener más masa libre de grasa (músculo) y una masa de grasa menor. Eso se debe al efecto de las hormonas sexuales en la masa de grasa corporal, así como a la distribución de grasa”.

Debido a eso, “las mujeres generalmente encuentran un poco más difícil perder peso“, según el doctor Tom Little, especialista en nutrición y fundador de Colour-Fit.

Ilustración de hombre gordo y después musculoso.

Getty Images
Los hombres tienen más masa muscular, por eso les queda un poco más fácil adelgazar.

“Los hombres tienen más testosterona y están genéticamente diseñados para tener un mayor porcentaje de músculo y menos grasa. La masa muscular tiene un metabolismo más alto que la grasa y, por lo tanto, cuanto más músculo tengas, más calorías puedes quemar, incluso cuando no haces ejercicio“, apunta.

“Sin embargo, la mayoría de los estudios muestran que si bien los hombres inicialmente pierden peso más rápido, las diferencias se compensan con el tiempo“.

Entonces, ¿hay dietas más adecuadas para hombres o mujeres?

Este verano boreal, una nueva investigación de la Universidad de Iowa -tan nueva que, de hecho, aún no se ha publicado oficialmente (“hasta ahora, la hemos presentado solo en reuniones científicas”, explica el investigador principal, el Dr. E Dale Abel)- examinó si los hombres tienen más probabilidades que las mujeres de tener éxito en la popular dieta cetogénica.

La dieta cetogénica (o dieta keto, en su forma abreviada) es un plan de alimentación bajo en carbohidratos y rico en grasas.

El estudio se realizó por casualidad.

Estaban investigando el impacto de la dieta cetogénica como tratamiento para la insuficiencia cardíaca. Notaron que los ratones machos en la dieta perdieron peso, pero las hembras lo ganaron.

“Notamos que esa discrepancia era realmente pronunciada entre machos y hembras en la dieta cetogénica; pensamos ‘¡guau, qué drástico!’, por lo que la siguiente pregunta fue si eso era reproducible”, explica Jesse Cochran, el investigador líder.

“Todas las veces fue igual: los ratones machos perdían peso, las hembras, lo ganaban“.

Ratones

Getty Images
Las ratonas se engordaban, los ratones, adelgazaban.

Para averiguar si las diferencias se debían a las hormonas sexuales, estudiaron ratones hembras a quienes les habían extirpado los ovarios para imitar un estado posmenopáusico. Descubrieron que aunque aumentaban de peso (debido a la deficiencia de estrógenos), la dieta keto no lo exacerbaba.

¡Advertencia!

A pesar de todo, los científicos universitarios advierten que, en primer lugar, aunque los ratones perdieron músculo y grasa, eso podría deberse a que la versión de esa dieta para ratones está restringida en proteínas (lo que es necesario para que los ratones en esta dieta produzcan cetonas).

A diferencia de ellos, los humanos continúan comiendo proteínas en la dieta cetogénica, por lo que podría no causar pérdida muscular.

Abel y el equipo ya han recibido atención de los medios sobre el estudio, tras presentarlo en reuniones científicas.

“Recibí muchas anécdotas de mujeres o de sus proveedores de atención médica que decían: ‘Tiene sentido, siempre me pregunté por qué (no funcionó para mí)'”, cuenta.

“No obstante quiero advertir en letras grandes que un ratón no es una persona. Nos pueden dar una idea, y ciertamente estamos explorando ideas moleculares y otras hormonas que podrían ayudarnos a comprender la diferencia entre hombres y mujeres.

“Lo que es clave es que, si se hacen ensayos en humanos, se debería investigar cuidadosamente para determinar si hay diferencias en el efecto de esas dietas debido al género”, agrega.

Ratón y hombre asustado

Getty Images
“Un ratón no es una persona”, advierte el experto.

Una razón por la cual aún no tenemos una respuesta clara sobre si algunas dietas son más adecuadas para cada género es que la ciencia en general ha sido hecha a la medida de sólo uno de ellos.

“En medicina en general, mucho de lo que hacemos en la práctica está basado en estudios realizados en hombres. Cada vez hay más conciencia de que ello, por eso creo que una observación como la que hizo Jesse es crucial, ya que destaca que existen diferencias fundamentales en la biología”, explica Abel.

¿Deberías elegir una dieta basándote en el género?

La respuesta es: No. Al menos hasta que haya más investigación que aclare bien las cosas.

Sin embargo, Rick Miller, el dietista principal del Hospital King Edward VII de Londres, explica que hay algunas consideraciones que puedes tener en cuenta.

Los planes basados ​​en el sexo pueden ofrecer cierta personalización en torno a las opciones de ejercicio o variaciones que pueden adaptarse mejor a hombres o mujeres.

“Pero en términos de nutrición, los requisitos generales de proteínas, carbohidratos y grasas se basan en la composición corporal (proporciones de masa grasa a masa magra). Por lo tanto, un hombre y una mujer de las mismas proporciones tendrán necesidades similares de calorías y nutrientes por día.

“Cuando se trata de micronutrientes (vitaminas y minerales), existen algunas diferencias entre hombres y mujeres. Por ejemplo, la menstruación aumenta las necesidades de hierro de una mujer debido a la pérdida de sangre”.

Delgada con pantalón grande

Getty Images
La clave es que no se sienta como una dieta, sino como una serie de modificaciones para alcanzar tu objetivo.

“La clave del éxito de cualquier plan de nutrición es la personalización del estilo de vida, el historial médico y los objetivos”.

Así que…

Si bien (todavía) no tenemos respuestas definitivas a las preguntas planteadas, los expertos con los que hablamos tienen algunos consejos para las personas que hacen dieta, independientemente del género.

Todos están de acuerdo en que, en lugar de embarcarse en una dieta muy restrictiva, es mejor optar por el enfoque lento y constante”: realizar cambios en la alimentación saludable que sean sostenibles a largo plazo.

“Pregúntate: ‘¿puedo mantener este cambio de por vida?’. Si la respuesta es ‘no’, es posible que deberías ser un poco más indulgente y ver qué otra cosa podrías intercambiar. Eso evita que tomes decisiones drásticas que no podrás mantener.

La idea, señala Millar, es que “no se sienta como una ‘dieta’ sino como que solo estás haciendo pequeños cambios”.


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