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Confusión sobre permisos frena el viaje de un científico mexicano y sus experimentos

Después de un mes de incertidumbre sobre si los investigadores necesitan autorización de AMLO para salir del país, aun sin utilizar recursos públicos, el gobierno ahora asegura que hubo “interpretaciones imprecisas” sobre el tema.
CICESE
5 de junio, 2019
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Jonatan Peña se ganó el año pasado un financiamiento de la Universidad de Texas para un proyecto de investigación conjunto sobre ataques cibernéticos en plantas industriales. La semana pasada tenía que ir tres días para un experimento, y aunque el viaje sería pagado con viáticos estadounidenses, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) le dijo que todas las autorizaciones para salir del país estaban suspendidas mientras se revisaba el tema con la Secretaría de la Función Pública (SFP) y Presidencia.

Este 3 de junio, tanto la SFP como Conacyt enviaron comunicados aclarando que el memorándum del 3 de mayo, donde el presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que las comisiones al extranjero requerían su autorización, no afectaban los viajes de investigadores, académicos ni becarios, y que se había tratado de “interpretaciones imprecisas del memorándum”. Interpretaciones que prevalecieron durante un mes.

Peña no ha recibido ninguna notificación para reprogramar su viaje, a pesar de que le prometieron respuesta antes de que acabara mayo.

Doctor en Ciencias por una universidad de Holanda, es catedrático del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), en Baja California, uno de los 28 Centros Públicos de Investigación (CPI) del Conacyt. Participa en la iniciativa ConTex, con la que la Universidad de Texas pretende estrechar lazos con instituciones de investigación mexicanas.

En septiembre de 2018, inició un proyecto que durará un año para la detección de ataques en sistemas ciberfísicos, en el que participan, del lado mexicano, cuatro investigadores y un estudiante de maestría, y del lado texano, un investigador principal y un estudiante de doctorado. Aun así, solo fueron a Texas en noviembre para arrancar, y el resto del año harían únicamente dos viajes más. En el día a día, se comunican por internet, como ha sugerido López Obrador que se haga para ahorrar dinero.

“Sí, de hecho cada semana tenemos una reunión ya agendada por Skype; pero también se requiere presencialmente estar, porque estamos realizando algunos experimentos con un prototipo de una planta industrial que ellos tienen en la Universidad de Texas. Claro que hay cosas que se pueden hacer por internet, pero los experimentos no se pueden llevar a cabo”, señala en entrevista con Animal Político.

Científicos del Cinvestav deberán pedir permiso a AMLO para viajar al extranjero

Autorización “detenida”

El 10 de mayo, Peña hizo ante el CICESE el trámite para el viaje, que estaba programado del 26 al 29 de mayo y al que solo irían él y el estudiante de maestría, con un presupuesto de 450 dólares por cada uno. El proyecto en el que trabajan recibió 48 mil 800 dólares de la Universidad de Texas, de los que 15 mil 200 son para el equipo mexicano, incluyendo ya los viáticos, pero el dinero lo administra el Centro de Investigación.

Sin embargo, la respuesta fue que ahora necesitaba pedir permiso de Presidencia porque acababan de recibir un memorándum que ponía este requisito a las salidas al extranjero. Peña pertenece además al programa de Cátedras del Conacyt, que también tiene que autorizar sus viajes, así que mandó un correo para preguntar si necesitaba la firma de López Obrador aunque el dinero proviniera de Estados Unidos y no de México.

“Por el momento la Unidad de Asuntos Jurídicos del CONACYT nos pidió que detengamos las autorizaciones hasta que ellos revisen el tema con Función Pública y Presidencia. En el transcurso de la próxima semana estaremos enviando un comunicado al respecto”, fue la respuesta del Subdirector de Evaluación y Seguimiento, Diego Axel López.

Ante esto, no se compraron los boletos y el académico mexicano tuvo que pedir a sus pares estadounidenses una extensión en los tiempos del proyecto, hasta que se resolviera la situación, que considera que ya no le permitirá terminar la investigación en agosto de 2019, como estaba previsto.

“Mi caso es inverosímil, porque está financiado por la Universidad de Texas, está en dólares, no son recursos fiscales, ni siquiera es dinero de los mexicanos… en todo caso al que tendría que pedirle permiso es a Donald Trump, ¡si me deja entrar!”, bromea incrédulo.

Lee: Ciencia en peligro: investigadores de Conacyt alertan afectaciones por recortes

La respuesta ante las “interpretaciones imprecisas”

Hasta este 4 de junio, la confusión seguía reinando en los centros de investigación de todo el país. El Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) publicó la semana pasada los nuevos formatos que sus investigadores tenían que llenar para solicitar viajes académicos al extranjero, que incluían espacio para la rúbrica del presidente.

En su conferencia de prensa matutina del 3 de junio, López Obrador dijo que “en los próximos días” la directora del Conacyt, María Elena Álvarez-Buylla, definiría los criterios para las autorizaciones, que sean justificadas y para que “no vayan a pasear a costillas del erario”.

Pero ante la falta de definiciones concretas, varios investigadores contaron que todos los permisos estaban detenidos. Incluso, la comunidad científica del Instituto de Ecología (Inecol), de Xalapa, Veracruz, recibió un mensaje de su dirección diciendo que esperarían a que Conacyt dijera claramente qué procedía.

“De modo que lamento mucho que no podré autorizar ningún viaje al extranjero hasta que no se aclare formalmente la situación”, señala el mensaje, que un investigador compartió con Animal Político.

La aclaración surgió por la tarde mediante comunicados de prensa enviados a los medios antes que a los académicos, informando que Álvarez-Buylla consultó a la titular de la SFP, Irma Eréndira Sandoval, para aclarar el tema.

“Becarios, académicos e investigadores adscritos a la institución no requieren solicitar por escrito ni recibir autorización expresa para poder realizar viajes al extranjero a cargo del erario”, especificó Conacyt.

“Las medidas de austeridad republicana se concentran en personal de mando y enlace, sin afectar al operativo, las actividades de las y los investigadores no serán comprometidas, ya que de ninguna manera se prohíben los viajes necesarios para desempeñar el trabajo sustantivo de investigación y desarrollo tecnológico”, señaló la SFP en su boletín.

Ambas dependencias aseguraron que se habían dado “interpretaciones imprecisas” del memorándum firmado por el presidente un mes antes.

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Cómo el rostro de los perros evolucionó para enternecer a los seres humanos

Un músculo facial permite que los perros tengan expresiones similares a las de un niño y despierten en los humanos un deseo de proteger, de acuerdo a un nuevo estudio. Ese músculo fue fundamental para la domesticación de los perros a partir de los lobos a lo largo de miles de años.
Getty Images
18 de junio, 2019
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Los perros tienen un rostro tan expresivo que parecen implorar a sus dueños.

Pero esa gran capacidad de comunicación es un mecanismo evolutivo y su fin es manipular los sentimientos de los seres humanos, según un nuevo estudio.

Un pequeño músculo en torno a los ojos de los perros evolucionó para permitirles expresarse en formas que impactan en los seres humanos, de acuerdo a investigadores en Reino Unido y Estados Unidos.

Ese músculo facial permite que los perros tengan expresiones similares a las de un niño y despierten en los humanos un deseo de proteger.

Esa expresividad canina fue clave en el proceso de domesticación que separó a los perros de los lobos a lo largo de miles de años.

“Demostramos que, en apenas 33,000 años, la domesticación transformó la anatomía muscular facial de los perros específicamente para su comunicación con los humanos”, señala el estudio.

Investigaciones anteriores ya habían mostrado que las expresiones faciales de los perros afectan a las emociones humanas.

Pero este trabajo es el primero que constata la existencia de cambios anatómicos detrás de ese proceso.

“Cejas expresivas”

El músculo identificado en el estudio permite que los perros tengan “cejas expresivas”, que crean una ilusión de comunicación similar a la humana.

“Cuando los perros hacen ese movimiento con sus cejas, parecen despertar en los seres humanos un fuerte deseo de cuidarlos“, afirmó Juliane Kaminski, investigadora de la Universidad de Portsmouthe, Inglaterra, y una de las autoras del estudio.

El músculo facial hace que los ojos caninos “aparezcan más grandes, más similares a los que un bebé, o a la expresión de los seres humanos cuando están tristes”.

Perro con expresión triste

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El músculo facial hace que los ojos caninos “aparezcan más grandes, más similares a los que un bebé, o a la expresión de los seres humanos cuando están tristes”.

Kaminski asegura que las personas tienen una preferencia inconsciente de proteger más a las razas caninas con ojos más expresivos, lo que les concede una ventaja evolutiva que se refuerza en las generaciones siguientes.

En otras palabras, las preferencias humanas influyeron el proceso de selección de razas más expresivas.

“Hay pruebas convincentes de que los perros desarrollaron un músculo para levantar sus cejas luego de que fueron domesticados y se separaron de los lobos”, señaló Kaminski en el estudio publicado en la revista de la Academia de Ciencias de Estados Unidos, Proceedings of the National Academy of Sciences, o PNAS.

En términos evolutivos, los cambios faciales de los perros fueron “increíblemente rápidos”, según Anne Burrows, experta en anatomía de la Universidad Duquesne en Estados Unidos y coautora del estudio.

Un chihuahua y un labrador

Los investigadores no solo filmaron expresiones faciales de perros y lobos para su estudio.

También hicieron disecciones de animales adquiridos de taxidermistas, cuatro lobos y seis perros (un chihuahua, un pastor alemán, un labrador, un perro de San Huberto, un husky siberiano y un perro mestizo). No se realizó ninguna disección de animales vivos.

Madre y niña con un golden retriever

Getty Images
Las preferencias humanas por razas más expresivas influyeron el proceso de selección evolutiva.

El músculo que permite elevar las cejas no estaba presente ni en los lobos ni en la raza más antigua, el husky siberiano. Y eso indica que se desarrolló a lo largo de miles de años de convivencia entre perros y humanos.

Investigaciones anteriores constataron además que los perros tienden a usar sus cejas expresivas cuando una persona los mira, y ello significa que se trata de un comportamiento dirigido especialmente hacia los seres humanos.

La investigación demuestra “cuán importantes son las expresiones faciales para captar nuestra atención y para las interacciones sociales”, afirmó Bridget Waller, profesora del departamento de psicología evolutiva de la Universidad de Portsmouth, en Inglaterra, y otra de las autoras del estudio.


https://www.facebook.com/BBCnewsMundo/posts/10157613595709665


https://www.youtube.com/watch?v=WHVHsbI4oYs&t=

https://www.youtube.com/watch?v=d4L-tZXPhxY

https://www.youtube.com/watch?v=GFJ_N84JzUI&t=

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